Las agencias de viajes vuelven a vivir tiempos convulsos tras superar con muchas heridas la pandemia. La guerra en Irán ha supuesto otro revolcón para su negocio por el miedo que está provocando a los viajeros volar a destinos de Asia y también por la incertidumbre generada por las miles de cancelaciones que algunas aerolíneas han ejecutado bajo el argumento de una escasez de combustible que por el momento no parece darse. Ante esa coyuntura, las agencias están tratando de atraer demanda con más ventajas para el cliente , permitiendo cancelar los viajes hasta última hora y ofreciendo mejores condiciones de financiación y vuelos directos o escalas alternativas a los aeropuertos del golfo Pérsico (Dubai, Doha o Abu Dabi) cuando el destino final son países como Tailandia, Vietnam, Maldivas, China o Japón . El objetivo es que el cliente pierda el miedo a que las tensiones geopolíticas puedan chafar sus vacaciones. «Todas las agencias y empresas están poniendo promociones y ofreciendo soluciones a las posibles preocupaciones de los clientes a la hora de contratar un viaje, especialmente los de larga distancia y de importes elevados. Se están ofreciendo seguros de cancelación y fórmulas flexibles que permiten garantizar al cliente que pueda viajar o, en caso de no hacerlo, que no pierda el importe pagado», cuenta Carlos Garrido , presidente de la Conferencia Española de Agencias de Viaje ( CEAV ). Algo que están haciendo tanto pequeños negocios del sector como gigantes de la talla de Ávoris y Viajes El Corte Inglés .Se trata de un elemento crucial para el despegue de la demanda tras meses de dificultades. Garrido asegura que tras lo peor del conflicto ya están vendiendo por encima del año pasado. «Se ha vuelto un poco a la normalidad», detalla. «Tuvimos una ralentización durante el momento más complicado del conflicto y luego también ha estado el tema del ‘hantavirus’, que hizo que algunos pasajeros nos preguntaran por cuestiones relacionadas con los cruceros», relata el también director de relaciones institucionales de Ávoris .Noticia relacionada general No No El Imserso rehúye una reforma a fondo del programa de viajes para mayores y prorroga otro año el contrato actual Antonio Ramírez CerezoJordi Viñolas, vicepresidente de la Asociación Corporativa de Agencias de Viajes Especializadas (Acave) , también apunta a un horizonte soleado tras la tempestad. «Ahora mismo el viajero dispone de más certezas. Toda la industria se ha adaptado y estamos entrando en una fase de contratación importante», comenta. Su recomendación a los clientes es que reserven ahora antes de que suban los precios, aunque señala que los paquetes no han aumentado de forma significativa «porque ya veníamos de años inflacionarios». «Lo que sí veremos es que los precios evolucionarán de manera diferente según la presión de demanda de cada destino. En verano, cuanto antes se reserve, mejor», es su consejo.Respecto a los viajes a Asia, que se han convertido en los últimos años en el nuevo ‘eldorado’ para el sector, Viñolas asegura que se están ofreciendo alternativas al casi monopolio que han tenido hasta ahora los aeropuertos del golfo Pérsico como Dubai, Doha y Abu Dabi como ‘hubs’ de conexión para los viajeros cuyo destino final es Japón, China u otros países del sudeste asiático. «Aunque las conexiones por el golfo están operativas, muchos viajeros todavía no se sienten del todo cómodos utilizando esas rutas porque la situación puede cambiar rápidamente. Por ello, estamos viendo una mayor preferencia por rutas directas, conexiones a través de ‘hubs’ europeos o mediante Estambul, evitando más los aeropuertos de la zona de conflicto». De hecho, Turkish Airlines , aerolínea líder en el megaaeropuerto otomano, ha ampliado frecuencias para este verano a Pekín, Shanghái, Sri Lanka, Maldivas o Seychelles, para aprovechar la demanda europea a esas zonas, que de manera habitual llegan haciendo escala en Oriente Próximo. «Lo que se ha visto más afectado no es el destino en sí, sino la conectividad aérea. Al haber menos vuelos y cambios en determinadas rutas, existe más dificultad para llegar y algunos trayectos se han encarecido», recuerda el representante del sector.Las ventas suben para el veranoCon todo, Viñolas explica que ahora las agencias se están encontrando con un mercado más activo. «La primavera estuvo muy marcada por las decisiones de última hora, mientras que ahora estamos en una fase importante de reservas estivales. Hay familias cerrando vacaciones, viajeros valorando grandes viajes y clientes eligiendo destinos», resume. Sin embargo, aunque se recupera la demanda, esta exige mucha más información previa a contratar los paquetes vacacionales. «La demanda existe, pero el cliente pregunta más, compara más y necesita más garantías. Ahí es donde el papel de la agencia de viajes cobra importancia: ayudamos a convertir mucha información dispersa en una decisión segura», relata Viñolas.La otra gran preocupación de los clientes está en si los precios de los paquetes subirán, entre otras cuestiones, porque las aerolíneas están subiendo las tarifas de los billetes para ajustarlos al incremento de costes del queroseno, que se ha duplicado en las últimas semanas por la coyuntura de guerra. Sobre esta cuestión, Garrido de CEAV niega que vaya a haber un aumento. «A día de hoy, las agencias no hemos subido los precios de los paquetes porque son contrataciones que ya estaban cerradas. Casi ninguna agencia lo ha hecho», asevera.A pesar de ese esfuerzo por atraer clientes, Viñolas augura que habrá una buena temporada, «aunque quizá no con los mismos números que el año pasado». La esperanza está ahora en hacer negocio fuera de la temporada alta y aprovechar otros meses como el de septiembre, que empieza a ser de gran interés para el turismo emisor por ser más barato y estar menos masificado. Las agencias de viajes vuelven a vivir tiempos convulsos tras superar con muchas heridas la pandemia. La guerra en Irán ha supuesto otro revolcón para su negocio por el miedo que está provocando a los viajeros volar a destinos de Asia y también por la incertidumbre generada por las miles de cancelaciones que algunas aerolíneas han ejecutado bajo el argumento de una escasez de combustible que por el momento no parece darse. Ante esa coyuntura, las agencias están tratando de atraer demanda con más ventajas para el cliente , permitiendo cancelar los viajes hasta última hora y ofreciendo mejores condiciones de financiación y vuelos directos o escalas alternativas a los aeropuertos del golfo Pérsico (Dubai, Doha o Abu Dabi) cuando el destino final son países como Tailandia, Vietnam, Maldivas, China o Japón . El objetivo es que el cliente pierda el miedo a que las tensiones geopolíticas puedan chafar sus vacaciones. «Todas las agencias y empresas están poniendo promociones y ofreciendo soluciones a las posibles preocupaciones de los clientes a la hora de contratar un viaje, especialmente los de larga distancia y de importes elevados. Se están ofreciendo seguros de cancelación y fórmulas flexibles que permiten garantizar al cliente que pueda viajar o, en caso de no hacerlo, que no pierda el importe pagado», cuenta Carlos Garrido , presidente de la Conferencia Española de Agencias de Viaje ( CEAV ). Algo que están haciendo tanto pequeños negocios del sector como gigantes de la talla de Ávoris y Viajes El Corte Inglés .Se trata de un elemento crucial para el despegue de la demanda tras meses de dificultades. Garrido asegura que tras lo peor del conflicto ya están vendiendo por encima del año pasado. «Se ha vuelto un poco a la normalidad», detalla. «Tuvimos una ralentización durante el momento más complicado del conflicto y luego también ha estado el tema del ‘hantavirus’, que hizo que algunos pasajeros nos preguntaran por cuestiones relacionadas con los cruceros», relata el también director de relaciones institucionales de Ávoris .Noticia relacionada general No No El Imserso rehúye una reforma a fondo del programa de viajes para mayores y prorroga otro año el contrato actual Antonio Ramírez CerezoJordi Viñolas, vicepresidente de la Asociación Corporativa de Agencias de Viajes Especializadas (Acave) , también apunta a un horizonte soleado tras la tempestad. «Ahora mismo el viajero dispone de más certezas. Toda la industria se ha adaptado y estamos entrando en una fase de contratación importante», comenta. Su recomendación a los clientes es que reserven ahora antes de que suban los precios, aunque señala que los paquetes no han aumentado de forma significativa «porque ya veníamos de años inflacionarios». «Lo que sí veremos es que los precios evolucionarán de manera diferente según la presión de demanda de cada destino. En verano, cuanto antes se reserve, mejor», es su consejo.Respecto a los viajes a Asia, que se han convertido en los últimos años en el nuevo ‘eldorado’ para el sector, Viñolas asegura que se están ofreciendo alternativas al casi monopolio que han tenido hasta ahora los aeropuertos del golfo Pérsico como Dubai, Doha y Abu Dabi como ‘hubs’ de conexión para los viajeros cuyo destino final es Japón, China u otros países del sudeste asiático. «Aunque las conexiones por el golfo están operativas, muchos viajeros todavía no se sienten del todo cómodos utilizando esas rutas porque la situación puede cambiar rápidamente. Por ello, estamos viendo una mayor preferencia por rutas directas, conexiones a través de ‘hubs’ europeos o mediante Estambul, evitando más los aeropuertos de la zona de conflicto». De hecho, Turkish Airlines , aerolínea líder en el megaaeropuerto otomano, ha ampliado frecuencias para este verano a Pekín, Shanghái, Sri Lanka, Maldivas o Seychelles, para aprovechar la demanda europea a esas zonas, que de manera habitual llegan haciendo escala en Oriente Próximo. «Lo que se ha visto más afectado no es el destino en sí, sino la conectividad aérea. Al haber menos vuelos y cambios en determinadas rutas, existe más dificultad para llegar y algunos trayectos se han encarecido», recuerda el representante del sector.Las ventas suben para el veranoCon todo, Viñolas explica que ahora las agencias se están encontrando con un mercado más activo. «La primavera estuvo muy marcada por las decisiones de última hora, mientras que ahora estamos en una fase importante de reservas estivales. Hay familias cerrando vacaciones, viajeros valorando grandes viajes y clientes eligiendo destinos», resume. Sin embargo, aunque se recupera la demanda, esta exige mucha más información previa a contratar los paquetes vacacionales. «La demanda existe, pero el cliente pregunta más, compara más y necesita más garantías. Ahí es donde el papel de la agencia de viajes cobra importancia: ayudamos a convertir mucha información dispersa en una decisión segura», relata Viñolas.La otra gran preocupación de los clientes está en si los precios de los paquetes subirán, entre otras cuestiones, porque las aerolíneas están subiendo las tarifas de los billetes para ajustarlos al incremento de costes del queroseno, que se ha duplicado en las últimas semanas por la coyuntura de guerra. Sobre esta cuestión, Garrido de CEAV niega que vaya a haber un aumento. «A día de hoy, las agencias no hemos subido los precios de los paquetes porque son contrataciones que ya estaban cerradas. Casi ninguna agencia lo ha hecho», asevera.A pesar de ese esfuerzo por atraer clientes, Viñolas augura que habrá una buena temporada, «aunque quizá no con los mismos números que el año pasado». La esperanza está ahora en hacer negocio fuera de la temporada alta y aprovechar otros meses como el de septiembre, que empieza a ser de gran interés para el turismo emisor por ser más barato y estar menos masificado.
Las agencias de viajes vuelven a vivir tiempos convulsos tras superar con muchas heridas la pandemia. La guerra en Irán ha supuesto otro revolcón para su negocio por el miedo que está provocando a los viajeros volar a destinos de Asia y también por … la incertidumbre generada por las miles de cancelaciones que algunas aerolíneas han ejecutado bajo el argumento de una escasez de combustible que por el momento no parece darse. Ante esa coyuntura, las agencias están tratando de atraer demanda con más ventajas para el cliente, permitiendo cancelar los viajes hasta última hora y ofreciendo mejores condiciones de financiación y vuelos directos o escalas alternativas a los aeropuertos del golfo Pérsico (Dubai, Doha o Abu Dabi) cuando el destino final son países como Tailandia, Vietnam, Maldivas, China o Japón.
El objetivo es que el cliente pierda el miedo a que las tensiones geopolíticas puedan chafar sus vacaciones. «Todas las agencias y empresas están poniendo promociones y ofreciendo soluciones a las posibles preocupaciones de los clientes a la hora de contratar un viaje, especialmente los de larga distancia y de importes elevados. Se están ofreciendo seguros de cancelación y fórmulas flexibles que permiten garantizar al cliente que pueda viajar o, en caso de no hacerlo, que no pierda el importe pagado», cuenta Carlos Garrido, presidente de la Conferencia Española de Agencias de Viaje (CEAV). Algo que están haciendo tanto pequeños negocios del sector como gigantes de la talla de Ávoris y Viajes El Corte Inglés.
Se trata de un elemento crucial para el despegue de la demanda tras meses de dificultades. Garrido asegura que tras lo peor del conflicto ya están vendiendo por encima del año pasado. «Se ha vuelto un poco a la normalidad», detalla. «Tuvimos una ralentización durante el momento más complicado del conflicto y luego también ha estado el tema del ‘hantavirus’, que hizo que algunos pasajeros nos preguntaran por cuestiones relacionadas con los cruceros», relata el también director de relaciones institucionales de Ávoris.
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Jordi Viñolas, vicepresidente de la Asociación Corporativa de Agencias de Viajes Especializadas (Acave), también apunta a un horizonte soleado tras la tempestad. «Ahora mismo el viajero dispone de más certezas. Toda la industria se ha adaptado y estamos entrando en una fase de contratación importante», comenta. Su recomendación a los clientes es que reserven ahora antes de que suban los precios, aunque señala que los paquetes no han aumentado de forma significativa «porque ya veníamos de años inflacionarios». «Lo que sí veremos es que los precios evolucionarán de manera diferente según la presión de demanda de cada destino. En verano, cuanto antes se reserve, mejor», es su consejo.
Respecto a los viajes a Asia, que se han convertido en los últimos años en el nuevo ‘eldorado’ para el sector, Viñolas asegura que se están ofreciendo alternativas al casi monopolio que han tenido hasta ahora los aeropuertos del golfo Pérsico como Dubai, Doha y Abu Dabi como ‘hubs’ de conexión para los viajeros cuyo destino final es Japón, China u otros países del sudeste asiático. «Aunque las conexiones por el golfo están operativas, muchos viajeros todavía no se sienten del todo cómodos utilizando esas rutas porque la situación puede cambiar rápidamente. Por ello, estamos viendo una mayor preferencia por rutas directas, conexiones a través de ‘hubs’ europeos o mediante Estambul, evitando más los aeropuertos de la zona de conflicto». De hecho, Turkish Airlines, aerolínea líder en el megaaeropuerto otomano, ha ampliado frecuencias para este verano a Pekín, Shanghái, Sri Lanka, Maldivas o Seychelles, para aprovechar la demanda europea a esas zonas, que de manera habitual llegan haciendo escala en Oriente Próximo.
«Lo que se ha visto más afectado no es el destino en sí, sino la conectividad aérea. Al haber menos vuelos y cambios en determinadas rutas, existe más dificultad para llegar y algunos trayectos se han encarecido», recuerda el representante del sector.
Las ventas suben para el verano
Con todo, Viñolas explica que ahora las agencias se están encontrando con un mercado más activo. «La primavera estuvo muy marcada por las decisiones de última hora, mientras que ahora estamos en una fase importante de reservas estivales. Hay familias cerrando vacaciones, viajeros valorando grandes viajes y clientes eligiendo destinos», resume.
Sin embargo, aunque se recupera la demanda, esta exige mucha más información previa a contratar los paquetes vacacionales. «La demanda existe, pero el cliente pregunta más, compara más y necesita más garantías. Ahí es donde el papel de la agencia de viajes cobra importancia: ayudamos a convertir mucha información dispersa en una decisión segura», relata Viñolas.
La otra gran preocupación de los clientes está en si los precios de los paquetes subirán, entre otras cuestiones, porque las aerolíneas están subiendo las tarifas de los billetes para ajustarlos al incremento de costes del queroseno, que se ha duplicado en las últimas semanas por la coyuntura de guerra. Sobre esta cuestión, Garrido de CEAV niega que vaya a haber un aumento. «A día de hoy, las agencias no hemos subido los precios de los paquetes porque son contrataciones que ya estaban cerradas. Casi ninguna agencia lo ha hecho», asevera.
A pesar de ese esfuerzo por atraer clientes, Viñolas augura que habrá una buena temporada, «aunque quizá no con los mismos números que el año pasado». La esperanza está ahora en hacer negocio fuera de la temporada alta y aprovechar otros meses como el de septiembre, que empieza a ser de gran interés para el turismo emisor por ser más barato y estar menos masificado.
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