Guille tiene 23 años y creó una empresa: «Juntamos a 100 jóvenes y la regla es que no se habla de trabajo hasta el postre»

Guillermo fundó ‘Mate’ junto a su socio Jules con una idea muy clara: «Ser una red europea de referencia para los jóvenes que están construyendo algo».Más información: Franc tiene 38 años y vive en un camión desde hace 7 años: “No pago alquiler, ni luz y apenas pago agua” Guillermo fundó ‘Mate’ junto a su socio Jules con una idea muy clara: «Ser una red europea de referencia para los jóvenes que están construyendo algo».Más información: Franc tiene 38 años y vive en un camión desde hace 7 años: “No pago alquiler, ni luz y apenas pago agua”  

Las claves

Generado con IA

Guillermo Correa y Jules Granier fundaron Mate, una app para conectar a jóvenes de 25 a 35 años y combatir la soledad juvenil.

Mate organiza eventos presenciales donde los asistentes no pueden hablar de trabajo hasta el postre, favoreciendo conexiones personales auténticas.

La entrada a los eventos funciona como filtro de compromiso, creando un círculo selecto de emprendedores, creativos y artistas.

El objetivo de Mate es convertirse en una red europea de referencia, conectando jóvenes talentosos en varias ciudades y promoviendo la interacción real.

A sus 23 años, mientras muchos jóvenes siguen intentando descifrar qué hacer con su futuro, Guillermo Correa y Jules Granier ya han creado Mate, una aplicación que busca conectar a jóvenes de entre 25 y 35 años.

Mate nace como una solución a la soledad juvenil y crear una conexión humana real, basado en la propia experiencia que vivió Correa estudiando en París durante la pandemia.

En una era digital, Guillermo Correa contó a EL ESPAÑOL cómo creó Mate y todo el proceso detrás de esta aplicación que busca convertirse en una red europea que conecte a jóvenes creativos y emprendedores.

Conectar en la época del ‘scroll’

«El primer concepto nació en mi primer año de universidad en 2020», recordó Correa explicando de dónde nació la idea de Mate. En su universidad cada año estudiaba en una ciudad distinta y empezó en París: «Al estar en pandemia, no había planes, eventos ni fiestas, me pasaba los días en el piso sin saber qué hacer, así que quise crear una app para hacer planes y amigos», explicó.

De esta manera, creó la aplicación que llegó a más de 200.000 descargas con un modelo abierto, no obstante señaló que descubrieron «algo incómodo» y es que «sin filtro previo, había intenciones de todo tipo, ghosting, la gente nunca llega a verse en persona».

Esta situación hizo que «la conexión real no estaba pasando», lo cual, a su vez, le permitió entender que los jóvenes «buscan conexiones más curadas y sobre todo, en la vida real», a partir de allí, comentó Correa, «pivotamos».

Así, optaron por convertirlo en un espacio más selectivo, es decir, que por lo menos hubiese que pagar para asistir y así ya existía un compromiso de asistencia.

«Cobramos entrada a los eventos, pero el ticket no es precio, es filtro. Quien paga, aparece, quien no paga, no aparece», expresó el empresario, «en el modelo abierto la ausencia era sistémica; cobrando, desaparece, el pago compromete antes que monetiza».

Gracias a esto, «hoy Mate es un círculo curado de emprendedores, creativos y artistas de 25 a 35 años. Decidimos a mano quién entra, y cada mes organizamos eventos en la ciudad para juntar un círculo», señaló el joven empresario.

Ahora bien, según explicó Correa, llegar a este punto con Mate no ha sido un camino sin obstáculos: «Tuvimos que aprenderlo todo sobre la marcha, la falta de experiencia se traduce en errores y esos errores cuestan tiempo y dinero».

Además que levantar inversión también es «un reto duro», con lo cual explicó que hay que acostumbrarse a llevarse muchos «no» por el camino.

Sin embargo, confesó que «emprender siendo tan joven te obliga a aprender a pasos acelerados y por eso se lo recomendaría a cualquiera que tenga la motivación y las ganas de lanzarse».

El joven empresario también comentó que lo cierto es que «montar un negocio te enseña en meses lo que un máster no te enseña en años».

Ahora bien, ¿Qué es realmente Mate? Correa lo definió como «una red europea curada de jóvenes de 25 a 35 años talentosos y con ambiciones. Es una manera diferente de conectar con gente interesante y elevar tu círculo social».

¿Cómo se consigue esto? Creando experiencias para que estos miembros conecten de una manera más profunda, presencialmente y «lejos de la superficialidad».

«Cada mes privatizamos venues (restaurantes, museos, espacios singulares) de la ciudad, juntamos entre 80 y 100 miembros, ponemos dinámicas para conectar y los sentamos en grupos de seis desconocidos para cenar», explicó la dinámica de Mate el empresario.

A pesar de que ya de por sí el sistema es curioso, el joven señaló que «lo que nos caracteriza son las reglas»: «En la mesa, no se habla de trabajo hasta el postre, antes de empezar a cenar todos en la mesa contestan a la misma pregunta, algo personal y real; conoces a la persona antes de saber a qué se dedica».

De esta manera, comentó el empresario que este método de conexión «lo cambia todo», porque para cuando llega el postre y se empieza a hablar de trabajo «ya hay vínculo y las sinergias salen solas, la gente no está acostumbrada y este modelo está encantando«.

Correa no trabaja solo. Explicó que en un inicio en la empresa eran nueve personas, ahora son cuatro y su socio central es su socio Jules a quien define como la persona que «llevaría a cualquier batalla» con quien comparte también valores y visión.

Así, el equipo de Mate espera convertirse en la «red europea de referencia para los jóvenes de 25 y 35 años que están construyendo algo«. Para ello, buscan estar en «veinte ciudades en cinco años, miles de miembros conectados entre ellos cara a cara, sin lo superficial».

Con esto, conseguirían algo único como que «un miembro de Barcelona aterrice en Berlín y tenga un círculo de calidad desde el primer día, ese es el objetivo y París este mes es el primer paso», concluyó Guillermo Correa, el joven de 23 años que fundó Mate.

 El Español – Sociedad

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