La banca europea da un paso adelante para intentar forzar a las instituciones europeas a «recalibrar» el marco de regulación y supervisión del sector que surgió tras la gran crisis de 2008. Las entidades del Viejo Continente reconocen que las medidas adoptadas, con mayores exigencias a los bancos y cautelas reforzadas, supusieron una barrera necesaria para proteger la estabilidad financiera de la UE; sin embargo, a su juicio, aquel planteamiento ha quedado obsoleto con siete capas de requisitos de capital y, a escalas nacionales, hasta 86 requisitos de capital distintos dentro de la región comunitaria. La Federación Bancaria Europea (EBF, por sus siglas en inglés) acaba de presentar un informe encargado a Oliver Wyman sobre la competitividad del sector en la UE y las necesidades de reaccionar cuanto antes para que Europa no se quede atrás . «Las consecuencias de la inacción van más allá del sector financiero. Sin un sistema de financiación plenamente funcional, Europa tendrá dificultades para financiar la innovación, renovar infraestructuras y aumentar la productividad. Esto afecta a empresas, trabajadores y hogares de toda Europa», esgrime la patronal. Si bien el informe sobre competitividad de Mario Draghi de hace dos años cifraba en unos 800.000 millones de euros el déficit anual de inversión en Europa para propulsar su crecimiento, la federación ahora ha actualizado esa cifra y llama la atención sobre que se requieren cambios profundos en el sistema para poder financiar esas inversiones: «Europa debe aprovechar este momento. Los responsables políticos, reguladores, supervisores y bancos deben trabajar conjuntamente para cerrar la brecha anual de inversión de 1,4 billones de euros en Europa. Esto requiere modernizar el enfoque de la supervisión y regulación bancaria para garantizar que el sistema de financiación funcione eficazmente y a gran escala».Noticia relacionada general No No Economía mantendrá poder de veto en las fusiones bancarias pese a la amenaza de Bruselas Daniel CaballeroEl papel de la banca para financiar todas esas necesidades de inversión que afronta Europa es y será clave. A nadie se le escapa que el europeo sigue siendo un continente muy bancarizado en cuanto a crédito se refiere. De ahí que la EBF alce la voz para cambiar lo que entiende que no funciona. «Las recomendaciones de este informe abogan por una recalibración inteligente de las reformas esenciales posteriores a la crisis , con el fin de abordar las limitaciones no intencionadas sobre la capacidad de financiación, preservando al mismo tiempo la resiliencia», explica. Por ejemplo, el documento incide en que los bancos tienen cada vez más restricciones para dar crédito, con necesidades crecientes de capital y eso provoca que el sector haya desplazado su actividad hacia tipos de préstamos que requieren menos capital, como las hipotecas, en lugar de a financiar inversiones a largo plazo o con un poco más de riesgo. «El ecosistema de financiación no está funcionando de forma eficaz», concluye la federación, a lo que se suma la fragmentación que existe en Europa y la falta de una Unión Bancaria real. «Los bancos tienen hoy menos capacidad para proporcionar la financiación a largo plazo necesaria», añade.«El ecosistema de financiación no está funcionando de forma eficaz», lamenta el sector bancario europeoY un punto importante de las quejas del sector está en la comparativa con Estados Unidos y Reino Unido , que «están recalibrando y modernizando activamente sus marcos regulatorios para apoyar el crecimiento, la inversión y la competitividad». El riesgo de que Europa se quede atrás con bancos menos competitivos que en las demás grandes jurisdicciones es un temor presente entre los banqueros y sobre ello viene advirtiendo el sector desde hace meses. «Europa no puede permitirse permanecer inmóvil mientras sus competidores internacionales avanzan», expone el informe, al tiempo que aclara que simplificar no es desregular: «Significa reducir complejidades innecesarias, eliminar duplicidades y corregir incentivos no deseados que han surgido como consecuencia de la acumulación progresiva de normativas a lo largo del tiempo».Las medidas de la bancaAnte este escenario desfavorable para Europa, la banca lanza siete recomendaciones a las instituciones europeas para abordar con urgencia. Entre todas ellas destaca una revisión profunda de los requisitos de capital que se superponen, se duplican y son excesivamente conservadores. «La regulación bancaria europea se ha vuelto particularmente compleja, con múltiples capas de capital regulatorio y recargos supervisores discrecionales impuestos en diferentes niveles. Esto ha contribuido a que los niveles de capital de los bancos europeos sean, en promedio, más elevados que los observados en muchas otras grandes jurisdicciones bancarias. Adoptar un enfoque más equilibrado y predecible respecto a los requisitos de capital, eliminando solapamientos y mejorando la claridad sobre la aplicación de las expectativas supervisoras permitiría mantener un marco regulatorio robusto y proporcionado, al tiempo que ayudaría a los bancos a financiar el crecimiento», explica el documento. La EBF propone diferentes medidas para aligerar las cargas que permitirían liberar hasta casi 80.000 millones de euros de capital y dar crédito adicional por hasta 630.000 millones de euros. Otras recomendaciones abarcan «incorporar el crecimiento duradero y la competitividad en los objetivos regulatorios y de supervisión»; «modernizar el marco de elaboración normativa»; «desbloquear todo el potencial de la Unión de Ahorros e Inversiones en mercados públicos y privados»; «desatascar los mecanismos de titulización para liberar capacidad de crédito y apoyar el desarrollo de infraestructuras europeas»; «revisar normas prudenciales específicas que limitan la actividad de la UE»; y «eliminar la fragmentación y las barreras a la integración».«La regulación bancaria europea se ha vuelto particularmente compleja, con múltiples capas de capital regulatorio y recargos supervisores discrecionales impuestos en diferentes niveles», expone el informeEste último punto es una vieja reivindicación del sector en Europa ya que «sigue estando estructuralmente demasiado fragmentado en comparación con el de EE.UU., con demasiados actores nacionales de pequeña escala incapaces de invertir al nivel requerido para las ambiciones de inversión europeas». «La incompleta Unión Bancaria sigue siendo un obstáculo importante para una integración más profunda del mercado y para el despliegue eficiente de capital y liquidez dentro de la UE. La obligación de mantener capital y liquidez a nivel de filial en cada jurisdicción, junto con las diferencias regulatorias y supervisoras entre Estados miembros, puede desalentar la consolidación necesaria para crear instituciones globalmente competitivas», añade la federación. La banca europea da un paso adelante para intentar forzar a las instituciones europeas a «recalibrar» el marco de regulación y supervisión del sector que surgió tras la gran crisis de 2008. Las entidades del Viejo Continente reconocen que las medidas adoptadas, con mayores exigencias a los bancos y cautelas reforzadas, supusieron una barrera necesaria para proteger la estabilidad financiera de la UE; sin embargo, a su juicio, aquel planteamiento ha quedado obsoleto con siete capas de requisitos de capital y, a escalas nacionales, hasta 86 requisitos de capital distintos dentro de la región comunitaria. La Federación Bancaria Europea (EBF, por sus siglas en inglés) acaba de presentar un informe encargado a Oliver Wyman sobre la competitividad del sector en la UE y las necesidades de reaccionar cuanto antes para que Europa no se quede atrás . «Las consecuencias de la inacción van más allá del sector financiero. Sin un sistema de financiación plenamente funcional, Europa tendrá dificultades para financiar la innovación, renovar infraestructuras y aumentar la productividad. Esto afecta a empresas, trabajadores y hogares de toda Europa», esgrime la patronal. Si bien el informe sobre competitividad de Mario Draghi de hace dos años cifraba en unos 800.000 millones de euros el déficit anual de inversión en Europa para propulsar su crecimiento, la federación ahora ha actualizado esa cifra y llama la atención sobre que se requieren cambios profundos en el sistema para poder financiar esas inversiones: «Europa debe aprovechar este momento. Los responsables políticos, reguladores, supervisores y bancos deben trabajar conjuntamente para cerrar la brecha anual de inversión de 1,4 billones de euros en Europa. Esto requiere modernizar el enfoque de la supervisión y regulación bancaria para garantizar que el sistema de financiación funcione eficazmente y a gran escala».Noticia relacionada general No No Economía mantendrá poder de veto en las fusiones bancarias pese a la amenaza de Bruselas Daniel CaballeroEl papel de la banca para financiar todas esas necesidades de inversión que afronta Europa es y será clave. A nadie se le escapa que el europeo sigue siendo un continente muy bancarizado en cuanto a crédito se refiere. De ahí que la EBF alce la voz para cambiar lo que entiende que no funciona. «Las recomendaciones de este informe abogan por una recalibración inteligente de las reformas esenciales posteriores a la crisis , con el fin de abordar las limitaciones no intencionadas sobre la capacidad de financiación, preservando al mismo tiempo la resiliencia», explica. Por ejemplo, el documento incide en que los bancos tienen cada vez más restricciones para dar crédito, con necesidades crecientes de capital y eso provoca que el sector haya desplazado su actividad hacia tipos de préstamos que requieren menos capital, como las hipotecas, en lugar de a financiar inversiones a largo plazo o con un poco más de riesgo. «El ecosistema de financiación no está funcionando de forma eficaz», concluye la federación, a lo que se suma la fragmentación que existe en Europa y la falta de una Unión Bancaria real. «Los bancos tienen hoy menos capacidad para proporcionar la financiación a largo plazo necesaria», añade.«El ecosistema de financiación no está funcionando de forma eficaz», lamenta el sector bancario europeoY un punto importante de las quejas del sector está en la comparativa con Estados Unidos y Reino Unido , que «están recalibrando y modernizando activamente sus marcos regulatorios para apoyar el crecimiento, la inversión y la competitividad». El riesgo de que Europa se quede atrás con bancos menos competitivos que en las demás grandes jurisdicciones es un temor presente entre los banqueros y sobre ello viene advirtiendo el sector desde hace meses. «Europa no puede permitirse permanecer inmóvil mientras sus competidores internacionales avanzan», expone el informe, al tiempo que aclara que simplificar no es desregular: «Significa reducir complejidades innecesarias, eliminar duplicidades y corregir incentivos no deseados que han surgido como consecuencia de la acumulación progresiva de normativas a lo largo del tiempo».Las medidas de la bancaAnte este escenario desfavorable para Europa, la banca lanza siete recomendaciones a las instituciones europeas para abordar con urgencia. Entre todas ellas destaca una revisión profunda de los requisitos de capital que se superponen, se duplican y son excesivamente conservadores. «La regulación bancaria europea se ha vuelto particularmente compleja, con múltiples capas de capital regulatorio y recargos supervisores discrecionales impuestos en diferentes niveles. Esto ha contribuido a que los niveles de capital de los bancos europeos sean, en promedio, más elevados que los observados en muchas otras grandes jurisdicciones bancarias. Adoptar un enfoque más equilibrado y predecible respecto a los requisitos de capital, eliminando solapamientos y mejorando la claridad sobre la aplicación de las expectativas supervisoras permitiría mantener un marco regulatorio robusto y proporcionado, al tiempo que ayudaría a los bancos a financiar el crecimiento», explica el documento. La EBF propone diferentes medidas para aligerar las cargas que permitirían liberar hasta casi 80.000 millones de euros de capital y dar crédito adicional por hasta 630.000 millones de euros. Otras recomendaciones abarcan «incorporar el crecimiento duradero y la competitividad en los objetivos regulatorios y de supervisión»; «modernizar el marco de elaboración normativa»; «desbloquear todo el potencial de la Unión de Ahorros e Inversiones en mercados públicos y privados»; «desatascar los mecanismos de titulización para liberar capacidad de crédito y apoyar el desarrollo de infraestructuras europeas»; «revisar normas prudenciales específicas que limitan la actividad de la UE»; y «eliminar la fragmentación y las barreras a la integración».«La regulación bancaria europea se ha vuelto particularmente compleja, con múltiples capas de capital regulatorio y recargos supervisores discrecionales impuestos en diferentes niveles», expone el informeEste último punto es una vieja reivindicación del sector en Europa ya que «sigue estando estructuralmente demasiado fragmentado en comparación con el de EE.UU., con demasiados actores nacionales de pequeña escala incapaces de invertir al nivel requerido para las ambiciones de inversión europeas». «La incompleta Unión Bancaria sigue siendo un obstáculo importante para una integración más profunda del mercado y para el despliegue eficiente de capital y liquidez dentro de la UE. La obligación de mantener capital y liquidez a nivel de filial en cada jurisdicción, junto con las diferencias regulatorias y supervisoras entre Estados miembros, puede desalentar la consolidación necesaria para crear instituciones globalmente competitivas», añade la federación.
La banca europea da un paso adelante para intentar forzar a las instituciones europeas a «recalibrar» el marco de regulación y supervisión del sector que surgió tras la gran crisis de 2008. Las entidades del Viejo Continente reconocen que las medidas adoptadas, con … mayores exigencias a los bancos y cautelas reforzadas, supusieron una barrera necesaria para proteger la estabilidad financiera de la UE; sin embargo, a su juicio, aquel planteamiento ha quedado obsoleto con siete capas de requisitos de capital y, a escalas nacionales, hasta 86 requisitos de capital distintos dentro de la región comunitaria.
La Federación Bancaria Europea (EBF, por sus siglas en inglés) acaba de presentar un informe encargado a Oliver Wyman sobre la competitividad del sector en la UE y las necesidades de reaccionar cuanto antes para que Europa no se quede atrás. «Las consecuencias de la inacción van más allá del sector financiero. Sin un sistema de financiación plenamente funcional, Europa tendrá dificultades para financiar la innovación, renovar infraestructuras y aumentar la productividad. Esto afecta a empresas, trabajadores y hogares de toda Europa», esgrime la patronal.
Si bien el informe sobre competitividad de Mario Draghi de hace dos años cifraba en unos 800.000 millones de euros el déficit anual de inversión en Europa para propulsar su crecimiento, la federación ahora ha actualizado esa cifra y llama la atención sobre que se requieren cambios profundos en el sistema para poder financiar esas inversiones: «Europa debe aprovechar este momento. Los responsables políticos, reguladores, supervisores y bancos deben trabajar conjuntamente para cerrar la brecha anual de inversión de 1,4 billones de euros en Europa. Esto requiere modernizar el enfoque de la supervisión y regulación bancaria para garantizar que el sistema de financiación funcione eficazmente y a gran escala».
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El papel de la banca para financiar todas esas necesidades de inversión que afronta Europa es y será clave. A nadie se le escapa que el europeo sigue siendo un continente muy bancarizado en cuanto a crédito se refiere. De ahí que la EBF alce la voz para cambiar lo que entiende que no funciona. «Las recomendaciones de este informe abogan por una recalibración inteligente de las reformas esenciales posteriores a la crisis, con el fin de abordar las limitaciones no intencionadas sobre la capacidad de financiación, preservando al mismo tiempo la resiliencia», explica.
Por ejemplo, el documento incide en que los bancos tienen cada vez más restricciones para dar crédito, con necesidades crecientes de capital y eso provoca que el sector haya desplazado su actividad hacia tipos de préstamos que requieren menos capital, como las hipotecas, en lugar de a financiar inversiones a largo plazo o con un poco más de riesgo. «El ecosistema de financiación no está funcionando de forma eficaz», concluye la federación, a lo que se suma la fragmentación que existe en Europa y la falta de una Unión Bancaria real. «Los bancos tienen hoy menos capacidad para proporcionar la financiación a largo plazo necesaria», añade.
«El ecosistema de financiación no está funcionando de forma eficaz», lamenta el sector bancario europeo
Y un punto importante de las quejas del sector está en la comparativa con Estados Unidos y Reino Unido, que «están recalibrando y modernizando activamente sus marcos regulatorios para apoyar el crecimiento, la inversión y la competitividad».
El riesgo de que Europa se quede atrás con bancos menos competitivos que en las demás grandes jurisdicciones es un temor presente entre los banqueros y sobre ello viene advirtiendo el sector desde hace meses. «Europa no puede permitirse permanecer inmóvil mientras sus competidores internacionales avanzan», expone el informe, al tiempo que aclara que simplificar no es desregular: «Significa reducir complejidades innecesarias, eliminar duplicidades y corregir incentivos no deseados que han surgido como consecuencia de la acumulación progresiva de normativas a lo largo del tiempo».
Las medidas de la banca
Ante este escenario desfavorable para Europa, la banca lanza siete recomendaciones a las instituciones europeas para abordar con urgencia. Entre todas ellas destaca una revisión profunda de los requisitos de capital que se superponen, se duplican y son excesivamente conservadores.
«La regulación bancaria europea se ha vuelto particularmente compleja, con múltiples capas de capital regulatorio y recargos supervisores discrecionales impuestos en diferentes niveles. Esto ha contribuido a que los niveles de capital de los bancos europeos sean, en promedio, más elevados que los observados en muchas otras grandes jurisdicciones bancarias. Adoptar un enfoque más equilibrado y predecible respecto a los requisitos de capital, eliminando solapamientos y mejorando la claridad sobre la aplicación de las expectativas supervisoras permitiría mantener un marco regulatorio robusto y proporcionado, al tiempo que ayudaría a los bancos a financiar el crecimiento», explica el documento. La EBF propone diferentes medidas para aligerar las cargas que permitirían liberar hasta casi 80.000 millones de euros de capital y dar crédito adicional por hasta 630.000 millones de euros.
Otras recomendaciones abarcan «incorporar el crecimiento duradero y la competitividad en los objetivos regulatorios y de supervisión»; «modernizar el marco de elaboración normativa»; «desbloquear todo el potencial de la Unión de Ahorros e Inversiones en mercados públicos y privados»; «desatascar los mecanismos de titulización para liberar capacidad de crédito y apoyar el desarrollo de infraestructuras europeas»; «revisar normas prudenciales específicas que limitan la actividad de la UE»; y «eliminar la fragmentación y las barreras a la integración».
«La regulación bancaria europea se ha vuelto particularmente compleja, con múltiples capas de capital regulatorio y recargos supervisores discrecionales impuestos en diferentes niveles», expone el informe
Este último punto es una vieja reivindicación del sector en Europa ya que «sigue estando estructuralmente demasiado fragmentado en comparación con el de EE.UU., con demasiados actores nacionales de pequeña escala incapaces de invertir al nivel requerido para las ambiciones de inversión europeas».
«La incompleta Unión Bancaria sigue siendo un obstáculo importante para una integración más profunda del mercado y para el despliegue eficiente de capital y liquidez dentro de la UE. La obligación de mantener capital y liquidez a nivel de filial en cada jurisdicción, junto con las diferencias regulatorias y supervisoras entre Estados miembros, puede desalentar la consolidación necesaria para crear instituciones globalmente competitivas», añade la federación.
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