La comisión de Peticiones del Parlamento Europeo ha aprobado este martes un informe en el que se pide al Gobierno que reconsidere el cierre previsto de la Central Nuclear de Almaraz (Cáceres) y ha reclamado que cualquier decisión se base en una evaluación de impacto «rigurosa» que tenga en cuenta sus implicaciones económicas, sociales y energéticas. Aunque la Comisión Europea ha cambiado su posición respecto a la energía nuclear y ha pasado de ser neutral a considerar que puede ser un elemento central de la independencia energética junto a las renovables, la UE no tiene capacidad para decidir si un país la incluye o no en su mix energético. En todo caso, esta comisión parlamentaria ha decidido aprobar las conclusiones del informe redactado por una misión de eurodiputados que visitaron la instalación extremeña y en el que se alerta sobre las posibles consecuencias para Extremadura del cierre de esta planta. El Gobierno socialista decidió en 2019 cerrar la central de Almaraz siguiendo la estela de lo que había sido el caso alemán, cuyas últimas nucleares se apagaron en 2022. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, que formaba parte del gobierno que las cerró, ha reconocido ahora que fue «un error estratégico colosal».El documento subraya la necesidad de que las decisiones sobre infraestructuras estratégicas se apoyen en criterios técnicos y evaluaciones completas que incluyan el impacto sobre el empleo, la actividad económica y la seguridad del suministro eléctrico.La eurodiputada popular, Elena Nevado del Campo, ha denunciado que la decisión de cerrar la central responde a « una decisión meramente política e ideológica, sin base técnica suficiente », y asegura que «no hay una evaluación de impacto integral que valore adecuadamente sus consecuencias». La central de Almaraz representa en torno al 7% de la generación eléctrica total en España y sostiene cerca de 4.000 empleos directos e indirectos en una región con una estructura económica relativamente frágil.Las conclusiones de la comisión, que no son vinculantes, se producen tras la visita el pasado febrero de una delegación de la Eurocámara a la zona para evaluar sobre el terreno la situación y recoger información de autoridades, trabajadores y actores locales. La comisión de Peticiones del Parlamento Europeo ha aprobado este martes un informe en el que se pide al Gobierno que reconsidere el cierre previsto de la Central Nuclear de Almaraz (Cáceres) y ha reclamado que cualquier decisión se base en una evaluación de impacto «rigurosa» que tenga en cuenta sus implicaciones económicas, sociales y energéticas. Aunque la Comisión Europea ha cambiado su posición respecto a la energía nuclear y ha pasado de ser neutral a considerar que puede ser un elemento central de la independencia energética junto a las renovables, la UE no tiene capacidad para decidir si un país la incluye o no en su mix energético. En todo caso, esta comisión parlamentaria ha decidido aprobar las conclusiones del informe redactado por una misión de eurodiputados que visitaron la instalación extremeña y en el que se alerta sobre las posibles consecuencias para Extremadura del cierre de esta planta. El Gobierno socialista decidió en 2019 cerrar la central de Almaraz siguiendo la estela de lo que había sido el caso alemán, cuyas últimas nucleares se apagaron en 2022. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, que formaba parte del gobierno que las cerró, ha reconocido ahora que fue «un error estratégico colosal».El documento subraya la necesidad de que las decisiones sobre infraestructuras estratégicas se apoyen en criterios técnicos y evaluaciones completas que incluyan el impacto sobre el empleo, la actividad económica y la seguridad del suministro eléctrico.La eurodiputada popular, Elena Nevado del Campo, ha denunciado que la decisión de cerrar la central responde a « una decisión meramente política e ideológica, sin base técnica suficiente », y asegura que «no hay una evaluación de impacto integral que valore adecuadamente sus consecuencias». La central de Almaraz representa en torno al 7% de la generación eléctrica total en España y sostiene cerca de 4.000 empleos directos e indirectos en una región con una estructura económica relativamente frágil.Las conclusiones de la comisión, que no son vinculantes, se producen tras la visita el pasado febrero de una delegación de la Eurocámara a la zona para evaluar sobre el terreno la situación y recoger información de autoridades, trabajadores y actores locales.
La comisión de Peticiones del Parlamento Europeo ha pedido este martes reconsiderar el cierre previsto de la Central Nuclear de Almaraz (Cáceres) y ha reclamado que cualquier decisión se base en una evaluación de impacto «rigurosa» que tenga en cuenta sus implicaciones económicas, sociales y … energéticas.
Así consta en las conclusiones del informe de la misión de eurodiputados que visitaron la instalación extremeña, un texto adoptado por la comisión parlamentaria y que alerta de las posibles consecuencias del cierre para la región y el sistema energético.
El documento subraya la necesidad de que las decisiones sobre infraestructuras estratégicas se apoyen en criterios técnicos y evaluaciones completas que incluyan el impacto sobre el empleo, la actividad económica y la seguridad del suministro eléctrico.
En este sentido, los eurodiputados apuntan al papel de la central en la generación eléctrica en España y su contribución al tejido económico local, especialmente en la comarca cacereña de Campo Arañuelo.
El informe también enmarca el debate en el contexto de la transición energética y de los objetivos de descarbonización de la Unión Europea, al tiempo que plantea la necesidad de equilibrar estos objetivos con la seguridad energética y la estabilidad del sistema.
Las conclusiones de la comisión, que no son vinculantes, se producen tras la visita de una delegación de la Eurocámara en febrero de este año a la central y a su entorno para evaluar sobre el terreno la situación y recoger información de autoridades, trabajadores y actores locales.
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