La latinoamericana lleva cuatro años en España y confesó que al escuchar la medida de regularización de inmigrantes del Gobierno «fue una alegría».
Más información: Sandra, camionera venezolana en España: “En mi país era ingeniera y ganaba 4€ al mes, ahora puedo ganar 3.000€” La latinoamericana lleva cuatro años en España y confesó que al escuchar la medida de regularización de inmigrantes del Gobierno «fue una alegría».
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Las claves
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Un pacto entre el Gobierno y Unidas Podemos podrá cambiar la vida de unos 500.000 inmigrantes irregulares residentes en España.
La iniciativa, promulgada a través de un Real Decreto, permite a los extranjeros o solicitantes de asilo conseguir su documentación si han residido al menos cinco meses en España antes del 31 de diciembre y no tienen antecedentes penales.
Marita es peruana y lleva cuatro años en España viviendo en situación irregular, con lo cual, esta noticia la llenó de júbilo, ya que se ha encontrado con grandes dificultades para conseguir un alquiler y trabajo debido a no tener la documentación.
«Fue una emoción y llanto»
Marita expresó en Espejo Público que la noticia de dicha regulación masiva «fue una alegría para mí; más que toda la alegría, fue una emoción y un llanto porque tantas cosas que he pasado y la frustración de no poder sacar los papeles…».
Comentó que, en vista de su situación, en todos los trabajos que ha estado le han pagado en efectivo; sin embargo, esto es «cuando se puede».
Señaló que en Perú lo cierto es que «lo tenía prácticamente todo» e, incluso, señaló que no pensó que fuese a tomar tanto tiempo conseguir la documentación en España, ya que había estudiado una carrera en la universidad y pensaba que podría trabajar.
«Estudié Administración de Empresas en Negocios Internacionales», comentó Marita recalcando que, a pesar de ello, «aquí trabajo de lo común: limpieza, cuidar abuelos, niños, hogar… Hago de todo para poder buscarme la vida«.
Marita, peruana en España en ‘Espejo Público.
Antena 3
Con esto, realmente lo que busca la joven peruana es trabajar en su sector, en vez de seguir «buscándome la vida».
Otro de los problemas que se ha encontrado es el de la vivienda; no solo por los precios, que afectan a la mayoría de los ciudadanos de España, sino porque, al no estar en una situación regular en el país, es mucho más difícil que los propietarios le alquilen.
Ahora mismo consiguió alquilar una habitación en Villaverde Alto, un barrio ubicado a las afueras de Madrid; sin embargo explicó que el proceso ha sido «complicado».
Lo cierto es que Marita confesó que, a pesar de las dificultades, es feliz en España: «En comparación con mi país, me siento muy tranquila, ya que aquí la salud y todo lo demás es muy diferente y aquí hay mucha protección».
La regularización de inmigrantes
En España hay alrededor de 6,9 millones de personas de nacionalidad extranjera en España, según datos de 2025 del Instituto Nacional de Estadística. Al menos 840.000 personas migrantes en el país se encuentran en una situación administrativa irregular.
Lo cierto es que, quitando toda la crítica social en torno al tema de inmigración, un análisis sostiene que entre el año 2019 y el 2025 el 80% del crecimiento del empleo y gran parte del crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en España ha sido gracias a la población extranjera.
De esta manera, el Real Decreto impulsado tras el acuerdo de Unidas Podemos y el Gobierno, permite regularizar a estos migrantes que hayan residido de manera continuada al menos cinco meses en España antes del 31 de diciembre de 2025.
Para acreditar la residencia no se exige empadronamiento concreto, sino que se puede acreditar con cualquier documento público o privado, o combinación de ambos; como, por ejemplo, documentos médicos, escolares, recibos, entre otros.
Las personas solicitantes de asilo o de protección internacional solo necesitan haberlo pedido antes del 31 de diciembre; no es preciso haber residido cinco meses.
Además de esto, el extranjero no debe tener antecedentes penales ni suponer una amenaza al orden público.
Una vez superados los requisitos, la administración competente dará una resolución favorable que otorgará un permiso de residencia y trabajo de un año al solicitante. Para los hijos menores, la autorización será de cinco años.
Al ser admitida a trámite la solicitud, en un máximo de 15 días la persona ya podrá comenzar a trabajar; no obstante, la resolución definitiva puede tardar hasta tres meses.
Así, la medida aprobada con carácter de ‘urgencia’ en el Consejo de Ministros, y que no es preciso que sea aprobado en el Congreso de Diputados, pretende abrir el plazo de solicitudes a principios de abril y mantenerlo hasta el 30 de junio.
Según las palabras de la Ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, falta «preparar el engranaje», con lo cual no se ha especificado el lugar concreto en el que se presentarán dichas solicitudes.
Sin embargo, se barajan las oficinas de la Seguridad Social, delegaciones y subdelegaciones del Gobierno y vía telemática, para la presentación de solicitudes.
Esta regularización masiva es la primera de esta envergadura dentro de la etapa de Pedro Sánchez y es la séptima desde la Transición.
La regularización más masiva fue en el año 2005, en el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, con 576.506 personas beneficiadas.
De esta manera, los objetivos principales de dicha medida, además de regularizar la situación administrativa de estas personas, es integrarlas en el mercado laboral mejorando su protección social y aumentando los ingresos por cotizaciones y tributos.
Además, por supuesto, de permitir a estas personas integrarse socialmente y acceder a derechos, servicios y estabilidad en España, buscando acabar con la economía sumergida que explota a estos trabajadores.
El Español – Sociedad
