La subida de precios obliga a muchos jubilados a hacer recortes extremos para poder cubrir gastos básicos cada mes.
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Las claves
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Son muchos los jubilados que se encuentran con grandes problemas para poder sobrevivir de una manera digna, ya que cobran pequeñas cantidades y estas deben servirles para afrontar diferentes gastos como la alimentación, el alquiler o préstamo, suministros, etcétera.
Uno de ellos, llamado Antonio, ha pasado por La Roca, el programa de LaSexta presentado por Nuria Roca, donde ha denunciado los elevados precios y se ha quejado de lo que percibe por su pensión: «Con una pensión de 1.000 euros tengo que apagar la caldera para llegar a fin de mes», confiesa.
El pensionista ha explicado cómo es su día a día, en el que puede «ir hasta a 20 sitios diferentes si es necesario para ahorrar un euro», ya que «está todo muy caro». Con su pensión se ve obligado a hacer numerosos cálculos para poder llegar a final de mes.
Antonio también indica que de su pensión de mil euros «todo va prácticamente para comprar comida normal y corriente», mientras que en luz y gas gasta unos 220 euros, si bien ha llegado a pagar más de 400 euros.
Con el objetivo de ahorrar, apaga la caldera y recurre a un calefactor de aire y una manta, con lo que consigue reducir los gastos que supondría encender la calefacción. Finalmente, confiesa que le encanta viajar, pero lamenta que no puede permitirse «ese lujo» por su pensión.
Pensiones insuficientes en España
España cuenta con más de 10 millones de pensiones y un sistema que protege a los mayores a través de la Seguridad Social, pero no lo hace con todos de la misma forma, provocando que haya jubilados con pensiones insuficientes, lo que impide que puedan llegar a cubrir sus necesidades básicas.
Las últimas estadísticas apuntan a que en torno a un 40% de las pensiones de jubilación no llegan a los 1.000 euros al mes, lo que lleva a que millones de personas mayores enfrenten grandes dificultades para pagar gastos esenciales como vivienda, alimentos, medicinas y suministros.
La pensión media del sistema en España se situó durante 2025 en aproximadamente 1.317 euros al mes, lo que sí se puede considerar suficiente para vivir cubriendo las necesidades básicas, pero el problema es que existe una distribución muy desigual.
Mientras que hay algunos pensionistas que perciben cada mes más de 3.000 euros, muchos más reciben menos de 1.000 euros, e incluso en torno a un 5,6% percibe menos de 500 euros al mes. Esto sucede principalmente entre quienes han cotizado menos tiempo o con bases más bajas.
La tasa de riesgo de pobreza entre las personas mayores de 65 años en España se sitúa en torno al 13,9%, lo que indica que una proporción notable de jubilados se ve obligada a vivir por debajo del umbral de pobreza, con lo que ello supone.
¿Por qué hay pensiones tan bajas en España?
El sistema de pensiones español se financia a través de las cotizaciones de los trabajadores en activo. La pensión que percibe un jubilado depende de diferentes factores, como los años de cotización, las bases de cotización, la edad de jubilación y si ha tenido acceso a complementos.
A pesar de ello, muchas personas perciben pensiones bajas a pesar de haber trabajado durante décadas. Esto se debe a estas razones:
- Cotización con bases reducidas: aquellos que cotizaron con bases reducidas a lo largo de su vida laboral, especialmente si tuvieron trabajos con salarios bajos, pueden recibir una pensión más baja de la media.
- Jubilación anticipada: los pensionistas que se jubilaron antes de llegar a la edad ordinaria reciben una penalización en la cuantía final de la prestación, lo que hace que incluso puedan verse afectados quienes cotizaron durante muchos años.
- Pérdida de poder adquisitivo: el incremento del coste de la vida, como le ha sucedido a Antonio, hace que se reduzca el valor real de los ingresos fijos que reciben muchos pensionistas.
A todo lo anterior hay que sumar que existen diferencias entre los regímenes laborales, ya que, por ejemplo, los autónomos suelen tener pensiones medias más reducidas que quienes cotizan bajo el Régimen General.
Las dificultades de vivir con 1.000 euros al mes
Como relata Antonio, vivir con 1.000 euros al mes es un gran reto por el encarecimiento de la vida, lo que implica que tanto él como el resto de personas en una situación similar de ingresos deben establecer prioridades y centrarse en afrontar los gastos de alimentación y otros desembolsos esenciales.
En estos casos se antoja imprescindible una buena planificación financiera, buscando la fórmula de poder llegar a fin de mes. Además, implica tener que hacer ciertos sacrificios, como sucede en su caso con la calefacción, pues al recurrir a mantas y calentadores se consigue reducir la factura energética.
Al mismo tiempo, otras actividades que para muchas personas son comunes, como viajar o salir a comer fuera, en estos casos son incompatibles con un presupuesto limitado, lo que implica que quienes perciben este tipo de pensiones más bajas ven mermada su calidad de vida, así como las oportunidades de participación social.
La historia de Antonio muestra la que es una realidad que afecta a millones de jubilados en España, y que deja claro que tener una pensión no garantiza que se puedan cubrir los gastos básicos ni salir de la pobreza.
Aunque el sistema de pensiones ha mejorado y estas aumentan con el IPC, sigue existiendo una gran brecha entre quienes perciben las pensiones bajas y los que disfrutan de las más altas.
El Español – Sociedad
