Un acompañamiento integral para allanar el camino de la inclusión laboral

Mercedes López fue enfermera de quirófano durante 26 años… hasta que el diagnóstico de una discapacidad la alejó del sector sanitario. «Todo empezó (recuerda) con unas molestias en un brazo, y me confirmaron que tenía las cervicales bastante mal. Tengo fijadas cinco vertebras del cuello con una placa en la garganta. Pensaba que podría seguir trabajando, pero no fue así, por lo que comenzó una nueva etapa en mi vida».De repente, Mercedes Lópe z se enfrentó a todo un desafío profesional y, por lo tanto, personal: «Me apunté al paro, con la incapacidad de un año. Y en la misma oficina me decían «mujer, con una enfermedad así lo vas a tener difícil…». Pero he hecho ‘crossfit’, me pongo tacones de 11 cm., etc.». No era posible establecer un ‘match’ con el mercado laboral, una experiencia sobre la que subraya la importancia «de que las personas contemos, como mínimo, con una entrevista, una prueba, de que alguien te dedique unos minutos en persona». La situación fue empeorando para Mercedes («desde que me separé, tuve que sacar adelante a mis dos hijos con un sueldo de solo 600 euros al mes»). Incluso probó a emprender, con un negocio de fisioterapia en Sant Feliu de Llobregat; después, un local de hostelería… pero no funcionaron: de nuevo, a la casilla de salida. En este punto, y gracias a la recomendación de una amiga, contactó con la Fundación Seeliger y Conde, colaboradora en el programa Incorpora de la Fundación »la Caixa», donde la ayudaron a encontrar trabajo en la Fundación Integralia DKV, en un puesto de atención al cliente multicanal, en el que se encuentra desde abril de 2025.Ayudar a crecerFabiola Mejía, técnica de inserción laboral de Seeliger y Conde, señala cómo el ejemplo de Mercedes ilustra perfectamente el espíritu de la institución: «Nuestro trabajo consiste en acompañar a las personas con discapacidad en todo el proceso de inclusión laboral, desde la acogida en la fundación hasta la incorporación efectiva en la empresa. El objetivo final es que la persona tenga un trabajo y cumpla sus expectativas, se sienta valorada y con posibilidades reales de crecimiento profesional».Fabiola destaca cómo «la principal dificultad es el desconocimiento por parte de las empresas, como le sucedió a Mercedes en su proceso de búsqueda de empleo. Aún encontramos prejuicios que limitan la contratación y dudas sobre cómo adaptar puestos de trabajo. A esto se suman entornos poco accesibles y procesos de selección generalizados que no contemplan la diversidad».Resultados Más de 39.000 personas han encontrado empleo en 2025 con el apoyo del Programa IncorporaUna contribución a un entorno mejor para la sociedad, como señala la especialista: «Es necesario reforzar la colaboración entre empresas y entidades especializadas, como las que colaboramos en el Programa Incorpora, que facilitan apoyo técnico, seguimiento y acompañamiento tanto a la persona como a la empresa. Si esto se expande podremos contribuir a construir un mercado laboral más justo, más diverso, más competitivo». Sobre el terreno, David Camps, director de comunicación y sostenibilidad de la Fundación Integralia DKV, destaca casos como el de Mercedes, «que pudo reinventarse profesionalmente, lo que ha supuesto para nosotros toda una satisfacción, en línea con nuestro objetivo de ayudar a personas que sufren los severos desajustes del mercado laboral». CualidadesEn este escenario, Camps subraya la importancia de las ‘soft skills’, las ‘habilidades trasversales que llegan a convertirse en ‘power skills’ «en personas que toleran mejor la frustración, que trabajan mejor en equipo, que tienen más empatía, etc.». Compromiso día a día, persona a persona «La labor del programa Incorpora (subraya David Camps) fortalece los vínculos entre el sector social y el tejido empresarial, como en el caso de su compromiso con los colectivos más vulnerables y como facilitador, conector, para que experiencias como la de Mercedes puedan ser posibles». El desempeño social del Programa Incorpora de la Fundación ‘la Caixa’, en marcha desde 2006, ha conseguido que más de 400.000 personas en situación de vulnerabilidad hayan conseguido empleo. Un cometido colaborativo en el que trabajan más de 450 entidades sociales colaboradoras repartidas por el territorio, con 1.000 técnicos de orientación y prospección laboral. De hecho, Mercedes lo está demostrando, día a día, ayudando a otras personas en situaciones similares a la suya a disfrutar de una nueva vida. «No solo me han dado la oportunidad, sino que siguen mi caso para ver cómo estoy. Te acompañan en todo, no solo cuando tienes el nuevo trabajo… Es difícil imaginar la importancia de un ‘¿Cómo vas?’ o un ‘¿Cómo estás?, como sucede en mi caso». Mercedes López fue enfermera de quirófano durante 26 años… hasta que el diagnóstico de una discapacidad la alejó del sector sanitario. «Todo empezó (recuerda) con unas molestias en un brazo, y me confirmaron que tenía las cervicales bastante mal. Tengo fijadas cinco vertebras del cuello con una placa en la garganta. Pensaba que podría seguir trabajando, pero no fue así, por lo que comenzó una nueva etapa en mi vida».De repente, Mercedes Lópe z se enfrentó a todo un desafío profesional y, por lo tanto, personal: «Me apunté al paro, con la incapacidad de un año. Y en la misma oficina me decían «mujer, con una enfermedad así lo vas a tener difícil…». Pero he hecho ‘crossfit’, me pongo tacones de 11 cm., etc.». No era posible establecer un ‘match’ con el mercado laboral, una experiencia sobre la que subraya la importancia «de que las personas contemos, como mínimo, con una entrevista, una prueba, de que alguien te dedique unos minutos en persona». La situación fue empeorando para Mercedes («desde que me separé, tuve que sacar adelante a mis dos hijos con un sueldo de solo 600 euros al mes»). Incluso probó a emprender, con un negocio de fisioterapia en Sant Feliu de Llobregat; después, un local de hostelería… pero no funcionaron: de nuevo, a la casilla de salida. En este punto, y gracias a la recomendación de una amiga, contactó con la Fundación Seeliger y Conde, colaboradora en el programa Incorpora de la Fundación »la Caixa», donde la ayudaron a encontrar trabajo en la Fundación Integralia DKV, en un puesto de atención al cliente multicanal, en el que se encuentra desde abril de 2025.Ayudar a crecerFabiola Mejía, técnica de inserción laboral de Seeliger y Conde, señala cómo el ejemplo de Mercedes ilustra perfectamente el espíritu de la institución: «Nuestro trabajo consiste en acompañar a las personas con discapacidad en todo el proceso de inclusión laboral, desde la acogida en la fundación hasta la incorporación efectiva en la empresa. El objetivo final es que la persona tenga un trabajo y cumpla sus expectativas, se sienta valorada y con posibilidades reales de crecimiento profesional».Fabiola destaca cómo «la principal dificultad es el desconocimiento por parte de las empresas, como le sucedió a Mercedes en su proceso de búsqueda de empleo. Aún encontramos prejuicios que limitan la contratación y dudas sobre cómo adaptar puestos de trabajo. A esto se suman entornos poco accesibles y procesos de selección generalizados que no contemplan la diversidad».Resultados Más de 39.000 personas han encontrado empleo en 2025 con el apoyo del Programa IncorporaUna contribución a un entorno mejor para la sociedad, como señala la especialista: «Es necesario reforzar la colaboración entre empresas y entidades especializadas, como las que colaboramos en el Programa Incorpora, que facilitan apoyo técnico, seguimiento y acompañamiento tanto a la persona como a la empresa. Si esto se expande podremos contribuir a construir un mercado laboral más justo, más diverso, más competitivo». Sobre el terreno, David Camps, director de comunicación y sostenibilidad de la Fundación Integralia DKV, destaca casos como el de Mercedes, «que pudo reinventarse profesionalmente, lo que ha supuesto para nosotros toda una satisfacción, en línea con nuestro objetivo de ayudar a personas que sufren los severos desajustes del mercado laboral». CualidadesEn este escenario, Camps subraya la importancia de las ‘soft skills’, las ‘habilidades trasversales que llegan a convertirse en ‘power skills’ «en personas que toleran mejor la frustración, que trabajan mejor en equipo, que tienen más empatía, etc.». Compromiso día a día, persona a persona «La labor del programa Incorpora (subraya David Camps) fortalece los vínculos entre el sector social y el tejido empresarial, como en el caso de su compromiso con los colectivos más vulnerables y como facilitador, conector, para que experiencias como la de Mercedes puedan ser posibles». El desempeño social del Programa Incorpora de la Fundación ‘la Caixa’, en marcha desde 2006, ha conseguido que más de 400.000 personas en situación de vulnerabilidad hayan conseguido empleo. Un cometido colaborativo en el que trabajan más de 450 entidades sociales colaboradoras repartidas por el territorio, con 1.000 técnicos de orientación y prospección laboral. De hecho, Mercedes lo está demostrando, día a día, ayudando a otras personas en situaciones similares a la suya a disfrutar de una nueva vida. «No solo me han dado la oportunidad, sino que siguen mi caso para ver cómo estoy. Te acompañan en todo, no solo cuando tienes el nuevo trabajo… Es difícil imaginar la importancia de un ‘¿Cómo vas?’ o un ‘¿Cómo estás?, como sucede en mi caso».  

Mercedes López fue enfermera de quirófano durante 26 años… hasta que el diagnóstico de una discapacidad la alejó del sector sanitario. «Todo empezó (recuerda) con unas molestias en un brazo, y me confirmaron que tenía las cervicales bastante mal. Tengo fijadas cinco vertebras del cuello … con una placa en la garganta. Pensaba que podría seguir trabajando, pero no fue así, por lo que comenzó una nueva etapa en mi vida».

De repente, Mercedes López se enfrentó a todo un desafío profesional y, por lo tanto, personal: «Me apunté al paro, con la incapacidad de un año. Y en la misma oficina me decían «mujer, con una enfermedad así lo vas a tener difícil…». Pero he hecho ‘crossfit’, me pongo tacones de 11 cm., etc.». No era posible establecer un ‘match’ con el mercado laboral, una experiencia sobre la que subraya la importancia «de que las personas contemos, como mínimo, con una entrevista, una prueba, de que alguien te dedique unos minutos en persona».

La situación fue empeorando para Mercedes («desde que me separé, tuve que sacar adelante a mis dos hijos con un sueldo de solo 600 euros al mes»). Incluso probó a emprender, con un negocio de fisioterapia en Sant Feliu de Llobregat; después, un local de hostelería… pero no funcionaron: de nuevo, a la casilla de salida.

En este punto, y gracias a la recomendación de una amiga, contactó con la Fundación Seeliger y Conde, colaboradora en el programa Incorpora de la Fundación »la Caixa», donde la ayudaron a encontrar trabajo en la Fundación Integralia DKV, en un puesto de atención al cliente multicanal, en el que se encuentra desde abril de 2025.

Ayudar a crecer

Fabiola Mejía, técnica de inserción laboral de Seeliger y Conde, señala cómo el ejemplo de Mercedes ilustra perfectamente el espíritu de la institución: «Nuestro trabajo consiste en acompañar a las personas con discapacidad en todo el proceso de inclusión laboral, desde la acogida en la fundación hasta la incorporación efectiva en la empresa. El objetivo final es que la persona tenga un trabajo y cumpla sus expectativas, se sienta valorada y con posibilidades reales de crecimiento profesional».

Fabiola destaca cómo «la principal dificultad es el desconocimiento por parte de las empresas, como le sucedió a Mercedes en su proceso de búsqueda de empleo. Aún encontramos prejuicios que limitan la contratación y dudas sobre cómo adaptar puestos de trabajo. A esto se suman entornos poco accesibles y procesos de selección generalizados que no contemplan la diversidad».

Resultados

Más de 39.000 personas han encontrado empleo en 2025 con el apoyo del Programa Incorpora

Una contribución a un entorno mejor para la sociedad, como señala la especialista: «Es necesario reforzar la colaboración entre empresas y entidades especializadas, como las que colaboramos en el Programa Incorpora, que facilitan apoyo técnico, seguimiento y acompañamiento tanto a la persona como a la empresa. Si esto se expande podremos contribuir a construir un mercado laboral más justo, más diverso, más competitivo».

Sobre el terreno, David Camps, director de comunicación y sostenibilidad de la Fundación Integralia DKV, destaca casos como el de Mercedes, «que pudo reinventarse profesionalmente, lo que ha supuesto para nosotros toda una satisfacción, en línea con nuestro objetivo de ayudar a personas que sufren los severos desajustes del mercado laboral».

Cualidades

En este escenario, Camps subraya la importancia de las ‘soft skills’, las ‘habilidades trasversales que llegan a convertirse en ‘power skills’ «en personas que toleran mejor la frustración, que trabajan mejor en equipo, que tienen más empatía, etc.».

De hecho, Mercedes lo está demostrando, día a día, ayudando a otras personas en situaciones similares a la suya a disfrutar de una nueva vida. «No solo me han dado la oportunidad, sino que siguen mi caso para ver cómo estoy. Te acompañan en todo, no solo cuando tienes el nuevo trabajo… Es difícil imaginar la importancia de un ‘¿Cómo vas?’ o un ‘¿Cómo estás?, como sucede en mi caso».

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