La madera se reinventa y vuelve al primer plano de la construcción

Durante milenios, la madera ha sido el principal material de construcción, presente en el desarrollo de la civilización. Desde las primeras cabañas mesolíticas a la actualidad las técnicas utilizadas han variado notablemente. La evolución en las herramientas permitió aumentar la complejidad de las estructuras. En la Roma imperial, por ejemplo, gran parte de las viviendas estaban levantadas sobre varias plantas de madera. Pero el ladrillo y el hormigón terminaron imponiéndose. Ahora, la madera recupera su vigencia, incluso en cohabitación con el resto de los materiales.El protagonismo de la madera será tratado en Rebuild 2026, feria dedicada a la construcción industrializada que se celebrará del 24 al 26 de marzo en Ifema Madrid. Distintos especialistas abordarán los desafíos de un material clave para la descarbonización y el bienestar de los habitantes y la ventana de oportunidades que se abre en el sector. El continente europeo lidera el mercado global de la edificación en madera, con un 34,5% de la cuota mundial en 2024. Y la previsión de crecimiento anual a partir de 2025 ronda el 10%.Cambio radicalLa madera en construcción está asociada a sistemas industrializados, como describe el arquitecto Ibán Carpintero, socio director de Baumad: «La madera se ha usado desde que el hombre construye. El material no es nuevo, pero sin embargo el producto se trata de manera radicalmente distinta. Antes, el tronco simplemente se cortaba, aserraba y cepillaba. Ahora, la transformación ha convertido la construcción con madera en algo altamente tecnológico e industrializado». «Construir con madera implica un grado de industrialización casi inevitable y cierto grado de prefabricación, aunque diferente según los casos», añade.Noticia Relacionada estandar Si La sorprendente mutación en hogares de los contenedores marítimos Charo Barroso Esta construcciones sostenibles y de bajo coste ha dejado de ser una solución de emergencia para exprimir su versatilidad y convertirse en tendenciaEl desafío técnico que supone asegurar la eficiencia y sostenibilidad de las estructuras puede chocar con la construcción tradicional (hormigón armado o fábrica de ladrillo). «Es un cambio radical de mentalidad y de forma de construir. Hay que cambiar el chip», sostiene Carpintero.Huella ambiental, descarbonización y salud son tres conceptos asociados a la madera. «Ya desde su origen y fabricación –declara– tiene menos impacto contaminante que materiales habitualmente utilizados como hormigón o acero. La madera genera menos residuos, menos CO2 y medioambientalmente es un material mucho más amable, porque es natural, reciclable, 100% biodegradable, renovable, con una huella ambiental mucho menor». Factor a favor de la madera es que en su proceso de fabricación y procesamiento almacena CO2; se convierte así en un sumidero de carbono «que permanece secuestrado y no se emite a la atmósfera», afirma Carpintero.Giro circularLa circularidad concede tantas vidas que puede acabar convertido en pellets. Al final del subciclo, con el edificio demolido, parte de ese CO2 podría volver a la atmósfera. «En cualquier caso, la emisión al final del proceso es menor que con otros materiales», agrega.La arquitectura saludable valora la calidad ambiental interior, el confort térmico y acústico, la iluminación natural y el uso de materiales no tóxicos. En este sentido, la madera mejora la salud física y emocional de los ocupantes, plantea el director de Baumat: «Este elemento natural, muy próximo y muy cálido, no contiene actualmente elementos tóxicos en los adhesivos empleados durante la fabricación. Algunos estudios muestran que los edificios realizados con estructura de madera relajan, bajan la tensión y el estrés».Pasarela de madera del río Guadalhorce (Málaga)El menor tiempo de ejecución es otro beneficio del uso de la madera. También la facilidad para hibridar con otros materiales, recuerda este experto: «La madera va a ser un material imprescindible, pero se tiene que incorporar a la paleta de materiales disponibles, que siguen siendo el hormigón, el acero y el ladrillo. Se incorporará al catálogo con naturalidad y en el grado que las circunstancias marquen».Distintas tipologíasNo todas las maderas pueden ser empleadas en una obra. Las más habituales, las que más propiedades constructivas tienen son las coníferas. También se pueden utilizar las frondosas, con parecidos beneficios. «La industria no está tan preparada para trabajar con frondosas, aunque estamos empezando a cambiar este modelo. Porque debe tenerse en cuenta la situación geográfica, el uso que se va a dar a la madera, si va a acabar en un interior o un exterior. En función de esas claves más la propiedad mecánica y la durabilidad se puede elegir el tipo. Además, no todas las maderas son impregnables. Hay que conocer la madera para aprovecharla mejor», afirma Irene Jimeno. Esta arquitecta especialista en construcción con madera dirige la consultora Toca Madera-Sounds Wood, que surgió como herramienta para difundir el conocimiento en esta materia, un punto de encuentro para técnicos y amantes de la madera. Desgrana Jimeno más beneficios: «Al ser un material ligero, podemos irnos a cimentaciones más pequeñas. Es una construcción bastante más rápida que con otros materiales y una obra seca. Como está totalmente industrializada, en obra hay menos operarios, por lo tanto menos riesgos de accidentes».En la parte negativa, el sector demanda mano de obra cualificada, señala: «No vale que un albañil se meta en la madera. Debe tener conocimientos del comportamiento del material, interpretar los planos que salen de un programa de software, saber cómo se monta. Aparte de la formación de muchos técnicos, deben modernizarse los planes de estudios. Los colegios de arquitectos y aparejadores están impulsando cursos de posgrado sobre este tema. Y debe actualizarse el Código Técnico de Edificación».La madera también tiene un papel importante en la rehabilitación. Los centros históricos de las ciudades españolas están hechos con este material. A veces, por desconocimiento se quita y pone otro sistema constructivo, con mayor tiempo, coste y generación de residuos. La investigación gira en torno a la utilización simultánea de coníferas y frondosas, pero también sobre el empleo del eucalipto. «Y se están analizando sistemas híbridos madera-hormigón o perfiles metálicos», subraya Jimeno. El blog de la consultora (https://tocamaderablog.com/) incluye un mapa colaborativo e interactivo de construcción con madera en más de 800 proyectos en todo el mundo.Trabajar el materialAustria es el país que lidera el impulso de la construcción en madera en Europa, que ya dispone de empresas referentes en el comercio internacional. España todavía está lejos, pero experimenta un importante crecimiento en los últimos años. Según el informe Mass Madera de 2025, la madera maciza industrializada representa en torno al 1,5% del sector. Las proyecciones apuntan a un próximo desarrollo exponencial, derivado del elevado recurso forestal disponible, la construcción de nuevas plantas de producción, la implementación de proyectos pioneros y una legislación a favor. Otros estudios indican que se prevé que el mercado nacional de edificios prefabricados aumente cada año más del 5,38%, entre 2024 y 2029, lo que evidencia un incremento constante de la superficie construida con el material.Fernando Larraza, socio gerente en Precom, constata un aumento progresivo en las peticiones para los proyectos, tanto de obra nueva como de rehabilitación. «Cada vez más arquitectos prescriben soluciones con madera», subraya. «Estamos en buena línea –explica–. Para que exista este tipo de construcción, tiene que haber gente que la proponga, y cada vez hay más propuestas. Eso significa que aunque estamos un poco a la zaga, la cultura de edificación y de prescripción en madera está creciendo de una manera importante». La compañía, con sede en la localidad vizcaína de Bedia, ha vivido el comienzo del boom, porque el norte de España, con el País Vasco a la cabeza, marcaron la incipiente tendencia, pero ya se ha extendido, dice Larraza: «Cataluña, Madrid, incluso Levante o Baleares, están adoptando la posibilidad de construir de este modo». Sobre la industrialización de la madera, aclara que existen diferentes grados: «Puedes llevar unos muros de madera con la fachada terminada, con la fachada terminada y las ventanas colocadas, con todo esto más las instalaciones eléctricas o de fontanería instaladas».HibridaciónLas empresas como Precom no venden directamente la madera al estudio encargado del proyecto o a la constructora. Adquieren el material a compañías madereras y realizan las estructuras en función de la petición y la normativa vigente. Los equipos de montaje lo entregan instalado. Las obras grandes pueden llegar a contar con 800-900 metros cúbicos de este producto.Sus trabajos avalan la hibridación de la madera con otros materiales. Por ejemplo, han levantado un edificio de seis alturas en Barcelona: las dos primeras son mixtas con madera, hormigón y hierro; las cuatro restantes, todo madera. «La obra industrializada mantiene diferencias con la tradicional, y para que todo funcione bien las administraciones deben entenderlo también. La legislación sobre morosidad y pagos en vigor no favorece nuestro desempeño», concluye Larraza. Durante milenios, la madera ha sido el principal material de construcción, presente en el desarrollo de la civilización. Desde las primeras cabañas mesolíticas a la actualidad las técnicas utilizadas han variado notablemente. La evolución en las herramientas permitió aumentar la complejidad de las estructuras. En la Roma imperial, por ejemplo, gran parte de las viviendas estaban levantadas sobre varias plantas de madera. Pero el ladrillo y el hormigón terminaron imponiéndose. Ahora, la madera recupera su vigencia, incluso en cohabitación con el resto de los materiales.El protagonismo de la madera será tratado en Rebuild 2026, feria dedicada a la construcción industrializada que se celebrará del 24 al 26 de marzo en Ifema Madrid. Distintos especialistas abordarán los desafíos de un material clave para la descarbonización y el bienestar de los habitantes y la ventana de oportunidades que se abre en el sector. El continente europeo lidera el mercado global de la edificación en madera, con un 34,5% de la cuota mundial en 2024. Y la previsión de crecimiento anual a partir de 2025 ronda el 10%.Cambio radicalLa madera en construcción está asociada a sistemas industrializados, como describe el arquitecto Ibán Carpintero, socio director de Baumad: «La madera se ha usado desde que el hombre construye. El material no es nuevo, pero sin embargo el producto se trata de manera radicalmente distinta. Antes, el tronco simplemente se cortaba, aserraba y cepillaba. Ahora, la transformación ha convertido la construcción con madera en algo altamente tecnológico e industrializado». «Construir con madera implica un grado de industrialización casi inevitable y cierto grado de prefabricación, aunque diferente según los casos», añade.Noticia Relacionada estandar Si La sorprendente mutación en hogares de los contenedores marítimos Charo Barroso Esta construcciones sostenibles y de bajo coste ha dejado de ser una solución de emergencia para exprimir su versatilidad y convertirse en tendenciaEl desafío técnico que supone asegurar la eficiencia y sostenibilidad de las estructuras puede chocar con la construcción tradicional (hormigón armado o fábrica de ladrillo). «Es un cambio radical de mentalidad y de forma de construir. Hay que cambiar el chip», sostiene Carpintero.Huella ambiental, descarbonización y salud son tres conceptos asociados a la madera. «Ya desde su origen y fabricación –declara– tiene menos impacto contaminante que materiales habitualmente utilizados como hormigón o acero. La madera genera menos residuos, menos CO2 y medioambientalmente es un material mucho más amable, porque es natural, reciclable, 100% biodegradable, renovable, con una huella ambiental mucho menor». Factor a favor de la madera es que en su proceso de fabricación y procesamiento almacena CO2; se convierte así en un sumidero de carbono «que permanece secuestrado y no se emite a la atmósfera», afirma Carpintero.Giro circularLa circularidad concede tantas vidas que puede acabar convertido en pellets. Al final del subciclo, con el edificio demolido, parte de ese CO2 podría volver a la atmósfera. «En cualquier caso, la emisión al final del proceso es menor que con otros materiales», agrega.La arquitectura saludable valora la calidad ambiental interior, el confort térmico y acústico, la iluminación natural y el uso de materiales no tóxicos. En este sentido, la madera mejora la salud física y emocional de los ocupantes, plantea el director de Baumat: «Este elemento natural, muy próximo y muy cálido, no contiene actualmente elementos tóxicos en los adhesivos empleados durante la fabricación. Algunos estudios muestran que los edificios realizados con estructura de madera relajan, bajan la tensión y el estrés».Pasarela de madera del río Guadalhorce (Málaga)El menor tiempo de ejecución es otro beneficio del uso de la madera. También la facilidad para hibridar con otros materiales, recuerda este experto: «La madera va a ser un material imprescindible, pero se tiene que incorporar a la paleta de materiales disponibles, que siguen siendo el hormigón, el acero y el ladrillo. Se incorporará al catálogo con naturalidad y en el grado que las circunstancias marquen».Distintas tipologíasNo todas las maderas pueden ser empleadas en una obra. Las más habituales, las que más propiedades constructivas tienen son las coníferas. También se pueden utilizar las frondosas, con parecidos beneficios. «La industria no está tan preparada para trabajar con frondosas, aunque estamos empezando a cambiar este modelo. Porque debe tenerse en cuenta la situación geográfica, el uso que se va a dar a la madera, si va a acabar en un interior o un exterior. En función de esas claves más la propiedad mecánica y la durabilidad se puede elegir el tipo. Además, no todas las maderas son impregnables. Hay que conocer la madera para aprovecharla mejor», afirma Irene Jimeno. Esta arquitecta especialista en construcción con madera dirige la consultora Toca Madera-Sounds Wood, que surgió como herramienta para difundir el conocimiento en esta materia, un punto de encuentro para técnicos y amantes de la madera. Desgrana Jimeno más beneficios: «Al ser un material ligero, podemos irnos a cimentaciones más pequeñas. Es una construcción bastante más rápida que con otros materiales y una obra seca. Como está totalmente industrializada, en obra hay menos operarios, por lo tanto menos riesgos de accidentes».En la parte negativa, el sector demanda mano de obra cualificada, señala: «No vale que un albañil se meta en la madera. Debe tener conocimientos del comportamiento del material, interpretar los planos que salen de un programa de software, saber cómo se monta. Aparte de la formación de muchos técnicos, deben modernizarse los planes de estudios. Los colegios de arquitectos y aparejadores están impulsando cursos de posgrado sobre este tema. Y debe actualizarse el Código Técnico de Edificación».La madera también tiene un papel importante en la rehabilitación. Los centros históricos de las ciudades españolas están hechos con este material. A veces, por desconocimiento se quita y pone otro sistema constructivo, con mayor tiempo, coste y generación de residuos. La investigación gira en torno a la utilización simultánea de coníferas y frondosas, pero también sobre el empleo del eucalipto. «Y se están analizando sistemas híbridos madera-hormigón o perfiles metálicos», subraya Jimeno. El blog de la consultora (https://tocamaderablog.com/) incluye un mapa colaborativo e interactivo de construcción con madera en más de 800 proyectos en todo el mundo.Trabajar el materialAustria es el país que lidera el impulso de la construcción en madera en Europa, que ya dispone de empresas referentes en el comercio internacional. España todavía está lejos, pero experimenta un importante crecimiento en los últimos años. Según el informe Mass Madera de 2025, la madera maciza industrializada representa en torno al 1,5% del sector. Las proyecciones apuntan a un próximo desarrollo exponencial, derivado del elevado recurso forestal disponible, la construcción de nuevas plantas de producción, la implementación de proyectos pioneros y una legislación a favor. Otros estudios indican que se prevé que el mercado nacional de edificios prefabricados aumente cada año más del 5,38%, entre 2024 y 2029, lo que evidencia un incremento constante de la superficie construida con el material.Fernando Larraza, socio gerente en Precom, constata un aumento progresivo en las peticiones para los proyectos, tanto de obra nueva como de rehabilitación. «Cada vez más arquitectos prescriben soluciones con madera», subraya. «Estamos en buena línea –explica–. Para que exista este tipo de construcción, tiene que haber gente que la proponga, y cada vez hay más propuestas. Eso significa que aunque estamos un poco a la zaga, la cultura de edificación y de prescripción en madera está creciendo de una manera importante». La compañía, con sede en la localidad vizcaína de Bedia, ha vivido el comienzo del boom, porque el norte de España, con el País Vasco a la cabeza, marcaron la incipiente tendencia, pero ya se ha extendido, dice Larraza: «Cataluña, Madrid, incluso Levante o Baleares, están adoptando la posibilidad de construir de este modo». Sobre la industrialización de la madera, aclara que existen diferentes grados: «Puedes llevar unos muros de madera con la fachada terminada, con la fachada terminada y las ventanas colocadas, con todo esto más las instalaciones eléctricas o de fontanería instaladas».HibridaciónLas empresas como Precom no venden directamente la madera al estudio encargado del proyecto o a la constructora. Adquieren el material a compañías madereras y realizan las estructuras en función de la petición y la normativa vigente. Los equipos de montaje lo entregan instalado. Las obras grandes pueden llegar a contar con 800-900 metros cúbicos de este producto.Sus trabajos avalan la hibridación de la madera con otros materiales. Por ejemplo, han levantado un edificio de seis alturas en Barcelona: las dos primeras son mixtas con madera, hormigón y hierro; las cuatro restantes, todo madera. «La obra industrializada mantiene diferencias con la tradicional, y para que todo funcione bien las administraciones deben entenderlo también. La legislación sobre morosidad y pagos en vigor no favorece nuestro desempeño», concluye Larraza.  

Durante milenios, la madera ha sido el principal material de construcción, presente en el desarrollo de la civilización. Desde las primeras cabañas mesolíticas a la actualidad las técnicas utilizadas han variado notablemente. La evolución en las herramientas permitió aumentar la complejidad de las estructuras. En … la Roma imperial, por ejemplo, gran parte de las viviendas estaban levantadas sobre varias plantas de madera. Pero el ladrillo y el hormigón terminaron imponiéndose. Ahora, la madera recupera su vigencia, incluso en cohabitación con el resto de los materiales.

El protagonismo de la madera será tratado en Rebuild 2026, feria dedicada a la construcción industrializada que se celebrará del 24 al 26 de marzo en Ifema Madrid. Distintos especialistas abordarán los desafíos de un material clave para la descarbonización y el bienestar de los habitantes y la ventana de oportunidades que se abre en el sector. El continente europeo lidera el mercado global de la edificación en madera, con un 34,5% de la cuota mundial en 2024. Y la previsión de crecimiento anual a partir de 2025 ronda el 10%.

Cambio radical

La madera en construcción está asociada a sistemas industrializados, como describe el arquitecto Ibán Carpintero, socio director de Baumad: «La madera se ha usado desde que el hombre construye. El material no es nuevo, pero sin embargo el producto se trata de manera radicalmente distinta. Antes, el tronco simplemente se cortaba, aserraba y cepillaba. Ahora, la transformación ha convertido la construcción con madera en algo altamente tecnológico e industrializado». «Construir con madera implica un grado de industrialización casi inevitable y cierto grado de prefabricación, aunque diferente según los casos», añade.

El desafío técnico que supone asegurar la eficiencia y sostenibilidad de las estructuras puede chocar con la construcción tradicional (hormigón armado o fábrica de ladrillo). «Es un cambio radical de mentalidad y de forma de construir. Hay que cambiar el chip», sostiene Carpintero.

Huella ambiental, descarbonización y salud son tres conceptos asociados a la madera. «Ya desde su origen y fabricación –declara– tiene menos impacto contaminante que materiales habitualmente utilizados como hormigón o acero. La madera genera menos residuos, menos CO2 y medioambientalmente es un material mucho más amable, porque es natural, reciclable, 100% biodegradable, renovable, con una huella ambiental mucho menor». Factor a favor de la madera es que en su proceso de fabricación y procesamiento almacena CO2; se convierte así en un sumidero de carbono «que permanece secuestrado y no se emite a la atmósfera», afirma Carpintero.

Giro circular

La circularidad concede tantas vidas que puede acabar convertido en pellets. Al final del subciclo, con el edificio demolido, parte de ese CO2 podría volver a la atmósfera. «En cualquier caso, la emisión al final del proceso es menor que con otros materiales», agrega.

La arquitectura saludable valora la calidad ambiental interior, el confort térmico y acústico, la iluminación natural y el uso de materiales no tóxicos. En este sentido, la madera mejora la salud física y emocional de los ocupantes, plantea el director de Baumat: «Este elemento natural, muy próximo y muy cálido, no contiene actualmente elementos tóxicos en los adhesivos empleados durante la fabricación. Algunos estudios muestran que los edificios realizados con estructura de madera relajan, bajan la tensión y el estrés».

Pasarela de madera del río Guadalhorce (Málaga)

El menor tiempo de ejecución es otro beneficio del uso de la madera. También la facilidad para hibridar con otros materiales, recuerda este experto: «La madera va a ser un material imprescindible, pero se tiene que incorporar a la paleta de materiales disponibles, que siguen siendo el hormigón, el acero y el ladrillo. Se incorporará al catálogo con naturalidad y en el grado que las circunstancias marquen».

Distintas tipologías

No todas las maderas pueden ser empleadas en una obra. Las más habituales, las que más propiedades constructivas tienen son las coníferas. También se pueden utilizar las frondosas, con parecidos beneficios. «La industria no está tan preparada para trabajar con frondosas, aunque estamos empezando a cambiar este modelo. Porque debe tenerse en cuenta la situación geográfica, el uso que se va a dar a la madera, si va a acabar en un interior o un exterior. En función de esas claves más la propiedad mecánica y la durabilidad se puede elegir el tipo. Además, no todas las maderas son impregnables. Hay que conocer la madera para aprovecharla mejor», afirma Irene Jimeno. Esta arquitecta especialista en construcción con madera dirige la consultora Toca Madera-Sounds Wood, que surgió como herramienta para difundir el conocimiento en esta materia, un punto de encuentro para técnicos y amantes de la madera. Desgrana Jimeno más beneficios: «Al ser un material ligero, podemos irnos a cimentaciones más pequeñas. Es una construcción bastante más rápida que con otros materiales y una obra seca. Como está totalmente industrializada, en obra hay menos operarios, por lo tanto menos riesgos de accidentes».

En la parte negativa, el sector demanda mano de obra cualificada, señala: «No vale que un albañil se meta en la madera. Debe tener conocimientos del comportamiento del material, interpretar los planos que salen de un programa de software, saber cómo se monta. Aparte de la formación de muchos técnicos, deben modernizarse los planes de estudios. Los colegios de arquitectos y aparejadores están impulsando cursos de posgrado sobre este tema. Y debe actualizarse el Código Técnico de Edificación».

La madera también tiene un papel importante en la rehabilitación. Los centros históricos de las ciudades españolas están hechos con este material. A veces, por desconocimiento se quita y pone otro sistema constructivo, con mayor tiempo, coste y generación de residuos. La investigación gira en torno a la utilización simultánea de coníferas y frondosas, pero también sobre el empleo del eucalipto. «Y se están analizando sistemas híbridos madera-hormigón o perfiles metálicos», subraya Jimeno. El blog de la consultora (https://tocamaderablog.com/) incluye un mapa colaborativo e interactivo de construcción con madera en más de 800 proyectos en todo el mundo.

Trabajar el material

Austria es el país que lidera el impulso de la construcción en madera en Europa, que ya dispone de empresas referentes en el comercio internacional. España todavía está lejos, pero experimenta un importante crecimiento en los últimos años. Según el informe Mass Madera de 2025, la madera maciza industrializada representa en torno al 1,5% del sector. Las proyecciones apuntan a un próximo desarrollo exponencial, derivado del elevado recurso forestal disponible, la construcción de nuevas plantas de producción, la implementación de proyectos pioneros y una legislación a favor. Otros estudios indican que se prevé que el mercado nacional de edificios prefabricados aumente cada año más del 5,38%, entre 2024 y 2029, lo que evidencia un incremento constante de la superficie construida con el material.

Fernando Larraza, socio gerente en Precom, constata un aumento progresivo en las peticiones para los proyectos, tanto de obra nueva como de rehabilitación. «Cada vez más arquitectos prescriben soluciones con madera», subraya. «Estamos en buena línea –explica–. Para que exista este tipo de construcción, tiene que haber gente que la proponga, y cada vez hay más propuestas. Eso significa que aunque estamos un poco a la zaga, la cultura de edificación y de prescripción en madera está creciendo de una manera importante». La compañía, con sede en la localidad vizcaína de Bedia, ha vivido el comienzo del boom, porque el norte de España, con el País Vasco a la cabeza, marcaron la incipiente tendencia, pero ya se ha extendido, dice Larraza: «Cataluña, Madrid, incluso Levante o Baleares, están adoptando la posibilidad de construir de este modo». Sobre la industrialización de la madera, aclara que existen diferentes grados: «Puedes llevar unos muros de madera con la fachada terminada, con la fachada terminada y las ventanas colocadas, con todo esto más las instalaciones eléctricas o de fontanería instaladas».

Hibridación

Las empresas como Precom no venden directamente la madera al estudio encargado del proyecto o a la constructora. Adquieren el material a compañías madereras y realizan las estructuras en función de la petición y la normativa vigente. Los equipos de montaje lo entregan instalado. Las obras grandes pueden llegar a contar con 800-900 metros cúbicos de este producto.

Sus trabajos avalan la hibridación de la madera con otros materiales. Por ejemplo, han levantado un edificio de seis alturas en Barcelona: las dos primeras son mixtas con madera, hormigón y hierro; las cuatro restantes, todo madera. «La obra industrializada mantiene diferencias con la tradicional, y para que todo funcione bien las administraciones deben entenderlo también. La legislación sobre morosidad y pagos en vigor no favorece nuestro desempeño», concluye Larraza.

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