El empresariado español cierra una etapa con el fallecimiento durante la pasada madrugada de José Fuertes, el hombre que durante más de siete décadas fue consejero delegado de Grupo Fuertes-ElPozo Alimentación y uno de los responsables, junto a sus hermanos Tomás y Juana, de convertir una pequeña fábrica de embutidos de Alhama (Murcia) en un gigante que da empleo a más de 8.700 personas y factura 2.300 millones de euros al año, además de ser una marca determinante en la historia empresarial -y de la publicidad- del último siglo en España. José Fuertes, el mayor de los tres hermanos, ha fallecido a los 89 años, ocupado aún en el mismo cargo que tuvo desde 1954. «Estuvo trabajando hasta el día de ayer», ha afirmado la compañía en un comunicado en el que ha querido distinguir la «dedicación que lo caracterizó durante toda su vida». José era, como Tomás y Juana, uno de ‘los del pozo’, el apelativo cariñoso con el que los vecinos de Alhama se referían al padre de familia, Antonio Fuertes, que desde 1935 regentaba una charcutería en el pueblo junto a su mujer, Piedad. Antonio era hijo de campesinos pobres. Según explicaría más tarde su hijo Tomás, un emprendedor esforzado que no pudo dejarles dinero , pero sí un andamiaje moral de «ilusión, espíritu de sacrificio y honestidad» que más tarde acabaría plasmado en la filosofía del ‘holding’ multimillonario que es ‘El Pozo’. El nombre le viene por un abrevadero que había frente a la tienda de Antonio; es un mote de pueblo como tantos los hay en el sur. Noticia relacionada No No Coca-Cola, ElPozo y Campofrío, las marcas de gran consumo más elegidas por los españoles Raúl MasaLos vástagos tomaron las riendas del negocio en 1954 e impulsaron su primer despegue con la apertura de una fábrica de embutidos que comercializaban a nivel regional. Con José de consejero delegado, Antonio como presidente y Juana de consejera, en las décadas siguientes el alcance de la empresa se iría ampliando a la ganadería, despiece, sacrificio… En 1971 abrieron el primer matadero y empezaron a vender productos frescos; en 1979 inauguraron la actual factoría del grupo en Murcia, con lo que comenzó la gran expansión comercial; y en 1980 se consolidaron como una marca reconocible con el lanzamiento de su primer anuncio de televisión, protagonizado por la actriz Rafaela Aparicio . Durante estos setenta años largos de trabajo, José Fuertes compaginó la gestión y dirección de empresas pertenecientes al grupo y su expansión con la vicepresidencia de la mutua Ibermutuamur, cargos de vocal en diversas entidades financieras y administrador solidario de empresas industriales y aventuras en el ámbito inmobiliario. Paralelamente, Grupo Fuertes se convertía en un gigante diversificado, con empresas del sector de la alimentación (El Pozo) como punta de lanza, junto a otros negocios como la inmobiliaria Profusa, la petroquímica Aemedsa o los parques temáticos Terra Natura. José Fuertes era una persona «cercana, que se distinguía por su sencillez, gran amigo de sus amigos», según lo ha definido la empresa. Un «apasionado de las cosas bien hechas y trabajador infatigable, amante de su familia y con un gran interés por aprender cosas nuevas cada día», que además mantenía un fuerte vínculo afectivo con Alhama de Murcia, de donde era hijo predilecto -junto a sus hermanos- desde 2015. En el tanatorio del pueblo que lo vio nacer, allí estará instalada la capilla ardiente desde este miércoles, antes de una misa por su eterno descanso que se celebrará el jueves a las once en la iglesia de San Lázaro del mismo municipio. El empresariado español cierra una etapa con el fallecimiento durante la pasada madrugada de José Fuertes, el hombre que durante más de siete décadas fue consejero delegado de Grupo Fuertes-ElPozo Alimentación y uno de los responsables, junto a sus hermanos Tomás y Juana, de convertir una pequeña fábrica de embutidos de Alhama (Murcia) en un gigante que da empleo a más de 8.700 personas y factura 2.300 millones de euros al año, además de ser una marca determinante en la historia empresarial -y de la publicidad- del último siglo en España. José Fuertes, el mayor de los tres hermanos, ha fallecido a los 89 años, ocupado aún en el mismo cargo que tuvo desde 1954. «Estuvo trabajando hasta el día de ayer», ha afirmado la compañía en un comunicado en el que ha querido distinguir la «dedicación que lo caracterizó durante toda su vida». José era, como Tomás y Juana, uno de ‘los del pozo’, el apelativo cariñoso con el que los vecinos de Alhama se referían al padre de familia, Antonio Fuertes, que desde 1935 regentaba una charcutería en el pueblo junto a su mujer, Piedad. Antonio era hijo de campesinos pobres. Según explicaría más tarde su hijo Tomás, un emprendedor esforzado que no pudo dejarles dinero , pero sí un andamiaje moral de «ilusión, espíritu de sacrificio y honestidad» que más tarde acabaría plasmado en la filosofía del ‘holding’ multimillonario que es ‘El Pozo’. El nombre le viene por un abrevadero que había frente a la tienda de Antonio; es un mote de pueblo como tantos los hay en el sur. Noticia relacionada No No Coca-Cola, ElPozo y Campofrío, las marcas de gran consumo más elegidas por los españoles Raúl MasaLos vástagos tomaron las riendas del negocio en 1954 e impulsaron su primer despegue con la apertura de una fábrica de embutidos que comercializaban a nivel regional. Con José de consejero delegado, Antonio como presidente y Juana de consejera, en las décadas siguientes el alcance de la empresa se iría ampliando a la ganadería, despiece, sacrificio… En 1971 abrieron el primer matadero y empezaron a vender productos frescos; en 1979 inauguraron la actual factoría del grupo en Murcia, con lo que comenzó la gran expansión comercial; y en 1980 se consolidaron como una marca reconocible con el lanzamiento de su primer anuncio de televisión, protagonizado por la actriz Rafaela Aparicio . Durante estos setenta años largos de trabajo, José Fuertes compaginó la gestión y dirección de empresas pertenecientes al grupo y su expansión con la vicepresidencia de la mutua Ibermutuamur, cargos de vocal en diversas entidades financieras y administrador solidario de empresas industriales y aventuras en el ámbito inmobiliario. Paralelamente, Grupo Fuertes se convertía en un gigante diversificado, con empresas del sector de la alimentación (El Pozo) como punta de lanza, junto a otros negocios como la inmobiliaria Profusa, la petroquímica Aemedsa o los parques temáticos Terra Natura. José Fuertes era una persona «cercana, que se distinguía por su sencillez, gran amigo de sus amigos», según lo ha definido la empresa. Un «apasionado de las cosas bien hechas y trabajador infatigable, amante de su familia y con un gran interés por aprender cosas nuevas cada día», que además mantenía un fuerte vínculo afectivo con Alhama de Murcia, de donde era hijo predilecto -junto a sus hermanos- desde 2015. En el tanatorio del pueblo que lo vio nacer, allí estará instalada la capilla ardiente desde este miércoles, antes de una misa por su eterno descanso que se celebrará el jueves a las once en la iglesia de San Lázaro del mismo municipio.
El empresariado español cierra una etapa con el fallecimiento durante la pasada madrugada de José Fuertes, el hombre que durante más de siete décadas fue consejero delegado de Grupo Fuertes-ElPozo Alimentación y uno de los responsables, junto a sus hermanos Tomás y Juana, … de convertir una pequeña fábrica de embutidos de Alhama (Murcia) en un gigante que da empleo a más de 8.700 personas y factura 2.300 millones de euros al año, además de ser una marca determinante en la historia empresarial -y de la publicidad- del último siglo en España.
José Fuertes, el mayor de los tres hermanos, ha fallecido a los 89 años, ocupado aún en el mismo cargo que tuvo desde 1954. «Estuvo trabajando hasta el día de ayer», ha afirmado la compañía en un comunicado en el que ha querido distinguir la «dedicación que lo caracterizó durante toda su vida».
José era, como Tomás y Juana, uno de ‘los del pozo’, el apelativo cariñoso con el que los vecinos de Alhama se referían al padre de familia, Antonio Fuertes, que desde 1935 regentaba una charcutería en el pueblo junto a su mujer, Piedad. Antonio era hijo de campesinos pobres. Según explicaría más tarde su hijo Tomás, un emprendedor esforzado que no pudo dejarles dinero, pero sí un andamiaje moral de «ilusión, espíritu de sacrificio y honestidad» que más tarde acabaría plasmado en la filosofía del ‘holding’ multimillonario que es ‘El Pozo’. El nombre le viene por un abrevadero que había frente a la tienda de Antonio; es un mote de pueblo como tantos los hay en el sur.
Los vástagos tomaron las riendas del negocio en 1954 e impulsaron su primer despegue con la apertura de una fábrica de embutidos que comercializaban a nivel regional. Con José de consejero delegado, Antonio como presidente y Juana de consejera, en las décadas siguientes el alcance de la empresa se iría ampliando a la ganadería, despiece, sacrificio… En 1971 abrieron el primer matadero y empezaron a vender productos frescos; en 1979 inauguraron la actual factoría del grupo en Murcia, con lo que comenzó la gran expansión comercial; y en 1980 se consolidaron como una marca reconocible con el lanzamiento de su primer anuncio de televisión, protagonizado por la actriz Rafaela Aparicio.
Durante estos setenta años largos de trabajo, José Fuertes compaginó la gestión y dirección de empresas pertenecientes al grupo y su expansión con la vicepresidencia de la mutua Ibermutuamur, cargos de vocal en diversas entidades financieras y administrador solidario de empresas industriales y aventuras en el ámbito inmobiliario.
Paralelamente, Grupo Fuertes se convertía en un gigante diversificado, con empresas del sector de la alimentación (El Pozo) como punta de lanza, junto a otros negocios como la inmobiliaria Profusa, la petroquímica Aemedsa o los parques temáticos Terra Natura.
José Fuertes era una persona «cercana, que se distinguía por su sencillez, gran amigo de sus amigos», según lo ha definido la empresa. Un «apasionado de las cosas bien hechas y trabajador infatigable, amante de su familia y con un gran interés por aprender cosas nuevas cada día», que además mantenía un fuerte vínculo afectivo con Alhama de Murcia, de donde era hijo predilecto -junto a sus hermanos- desde 2015. En el tanatorio del pueblo que lo vio nacer, allí estará instalada la capilla ardiente desde este miércoles, antes de una misa por su eterno descanso que se celebrará el jueves a las once en la iglesia de San Lázaro del mismo municipio.
RSS de noticias de economia

