En plena crisis de suministros y subida de precio del petróleo, el principal almacenador de hidrocarburos en España, Exolum, bloquea la entrada inminente de 200 millones de litros de combustible al mercado español. Un cambio en las reglas de contratación para la importación, los ‘holding certificate’ , mantiene a cinco buques en tránsito a la espera del visto bueno de Exolum, que impide la descarga de gasóleo y su distribución a estaciones de servicio. La principal empresa almacenadora de hidrocarburos cambió las reglas de contratación este año de manera unilateral y sin consultar a las partes, lo que dejó a operadores como HATTA Energy sin posibilidad alguna de negociación y de admisión de objeciones.Este cambio contractual de Exolum perjudica fundamentalmente a los pequeños operadores y por extensión a las gasolineras no abanderadas, ya que los gigantes petrolíferos autogestionan su materia prima. En este sentido, desde HATTA Energy denuncian que se trata de otra limitación artificial más a la libre competencia, ya que se está bloqueando combustible que no procede del estrecho de Ormuz y que podría ayudar a paliar la escala de precios debido a la guerra de Irán. Operadores como HATTA Energy han intentado, sin éxito, solventar el problema de los términos de contratación con Exolum, que de momento se mantiene firme en su decisión de impedir la entrada de más combustible de los operadores independientes en territorio nacional.DesabastecimientoHATTA Energy es el proveedor principal de estaciones de servicio no abanderadas, que representan aproximadamente el 40 % de las gasolineras existentes en el territorio nacional. Su posición en la cadena de suministro de productos petrolíferos es, por tanto, estructural y estratégica para el funcionamiento del mercado minorista de carburantes.En este contexto, cualquier paralización, restricción o debilitamiento de su operativa no constituye un impacto aislado o meramente empresarial, sino que puede generar riesgos reales de desabastecimiento o, cuando menos, tensiones significativas en el suministro, afectando de forma directa a una parte sustancial del mercado minorista y, en consecuencia, al interés económico general. Esta circunstancia adquiere una especial relevancia en el actual contexto de elevada volatilidad en los mercados energéticos internacionales, marcado por tensiones en las cadenas de suministro y episodios recurrentes de inestabilidad en los precios de los combustibles.En situaciones como la presente, la continuidad operativa de los operadores mayoristas independientes como HATTA Energy resulta esencial para garantizar la competencia efectiva en el mercado y la seguridad del abastecimiento, por lo que carece de toda lógica que incidencias de carácter meramente administrativo o restricciones operativas puedan amplificar las tensiones existentes en el sistema de suministro energético.Limitaciones a la libre competenciaEn el momento actual el expediente de HATTA Energy sigue sin resolución por parte de los responsables de la Agencia Tributaria en Galicia, a pesar de que la compañía cumple con todos los requisitos establecidos en la normativa. Con esta ralentización administrativa , la compañía cree que el Gobierno está, de facto, impidiendo la libre competencia en el sector de los hidrocarburos, perjudicando así a empresas que cumplen con los requisitos establecidos en la ley. Mientras no se otorgue ese reconocimiento, el Estado impone un régimen de garantías del 110% del IVA. Ello, unido al carácter no automático del reconocimiento y al silencio administrativo negativo, puede producir efectos restrictivos incompatibles con el Derecho de la Unión Europea.La empresa advierte, en primer lugar, de una posible vulneración del principio de neutralidad del IVA, al imponer una carga financiera generalizada que convierte el impuesto en un coste estructural para determinados operadores, sin un análisis individualizado del riesgo. Asimismo, señala que la exigencia de inmovilizar recursos financieros de gran magnitud puede actuar como una barrera económica indirecta a la libre circulación de mercancías, especialmente en operaciones intracomunitarias, y afectar a la libre circulación de capitales y a la libertad de establecimiento al limitar la capacidad de inversión y expansión empresarial.Por último, alerta de una posible distorsión de la competencia, ya que la diferencia entre operadores exonerados y no exonerados de la garantía puede favorecer la concentración del mercado y tener un impacto potencial sobre precios y consumidores. En plena crisis de suministros y subida de precio del petróleo, el principal almacenador de hidrocarburos en España, Exolum, bloquea la entrada inminente de 200 millones de litros de combustible al mercado español. Un cambio en las reglas de contratación para la importación, los ‘holding certificate’ , mantiene a cinco buques en tránsito a la espera del visto bueno de Exolum, que impide la descarga de gasóleo y su distribución a estaciones de servicio. La principal empresa almacenadora de hidrocarburos cambió las reglas de contratación este año de manera unilateral y sin consultar a las partes, lo que dejó a operadores como HATTA Energy sin posibilidad alguna de negociación y de admisión de objeciones.Este cambio contractual de Exolum perjudica fundamentalmente a los pequeños operadores y por extensión a las gasolineras no abanderadas, ya que los gigantes petrolíferos autogestionan su materia prima. En este sentido, desde HATTA Energy denuncian que se trata de otra limitación artificial más a la libre competencia, ya que se está bloqueando combustible que no procede del estrecho de Ormuz y que podría ayudar a paliar la escala de precios debido a la guerra de Irán. Operadores como HATTA Energy han intentado, sin éxito, solventar el problema de los términos de contratación con Exolum, que de momento se mantiene firme en su decisión de impedir la entrada de más combustible de los operadores independientes en territorio nacional.DesabastecimientoHATTA Energy es el proveedor principal de estaciones de servicio no abanderadas, que representan aproximadamente el 40 % de las gasolineras existentes en el territorio nacional. Su posición en la cadena de suministro de productos petrolíferos es, por tanto, estructural y estratégica para el funcionamiento del mercado minorista de carburantes.En este contexto, cualquier paralización, restricción o debilitamiento de su operativa no constituye un impacto aislado o meramente empresarial, sino que puede generar riesgos reales de desabastecimiento o, cuando menos, tensiones significativas en el suministro, afectando de forma directa a una parte sustancial del mercado minorista y, en consecuencia, al interés económico general. Esta circunstancia adquiere una especial relevancia en el actual contexto de elevada volatilidad en los mercados energéticos internacionales, marcado por tensiones en las cadenas de suministro y episodios recurrentes de inestabilidad en los precios de los combustibles.En situaciones como la presente, la continuidad operativa de los operadores mayoristas independientes como HATTA Energy resulta esencial para garantizar la competencia efectiva en el mercado y la seguridad del abastecimiento, por lo que carece de toda lógica que incidencias de carácter meramente administrativo o restricciones operativas puedan amplificar las tensiones existentes en el sistema de suministro energético.Limitaciones a la libre competenciaEn el momento actual el expediente de HATTA Energy sigue sin resolución por parte de los responsables de la Agencia Tributaria en Galicia, a pesar de que la compañía cumple con todos los requisitos establecidos en la normativa. Con esta ralentización administrativa , la compañía cree que el Gobierno está, de facto, impidiendo la libre competencia en el sector de los hidrocarburos, perjudicando así a empresas que cumplen con los requisitos establecidos en la ley. Mientras no se otorgue ese reconocimiento, el Estado impone un régimen de garantías del 110% del IVA. Ello, unido al carácter no automático del reconocimiento y al silencio administrativo negativo, puede producir efectos restrictivos incompatibles con el Derecho de la Unión Europea.La empresa advierte, en primer lugar, de una posible vulneración del principio de neutralidad del IVA, al imponer una carga financiera generalizada que convierte el impuesto en un coste estructural para determinados operadores, sin un análisis individualizado del riesgo. Asimismo, señala que la exigencia de inmovilizar recursos financieros de gran magnitud puede actuar como una barrera económica indirecta a la libre circulación de mercancías, especialmente en operaciones intracomunitarias, y afectar a la libre circulación de capitales y a la libertad de establecimiento al limitar la capacidad de inversión y expansión empresarial.Por último, alerta de una posible distorsión de la competencia, ya que la diferencia entre operadores exonerados y no exonerados de la garantía puede favorecer la concentración del mercado y tener un impacto potencial sobre precios y consumidores.
En plena crisis de suministros y subida de precio del petróleo, el principal almacenador de hidrocarburos en España, Exolum, bloquea la entrada inminente de 200 millones de litros de combustible al mercado español. Un cambio en las reglas de contratación para la importación, los ‘ … holding certificate’, mantiene a cinco buques en tránsito a la espera del visto bueno de Exolum, que impide la descarga de gasóleo y su distribución a estaciones de servicio. La principal empresa almacenadora de hidrocarburos cambió las reglas de contratación este año de manera unilateral y sin consultar a las partes, lo que dejó a operadores como HATTA Energy sin posibilidad alguna de negociación y de admisión de objeciones.
Este cambio contractual de Exolum perjudica fundamentalmente a los pequeños operadores y por extensión a las gasolineras no abanderadas, ya que los gigantes petrolíferos autogestionan su materia prima. En este sentido, desde HATTA Energy denuncian que se trata de otra limitación artificial más a la libre competencia, ya que se está bloqueando combustible que no procede del estrecho de Ormuz y que podría ayudar a paliar la escala de precios debido a la guerra de Irán. Operadores como HATTA Energy han intentado, sin éxito, solventar el problema de los términos de contratación con Exolum, que de momento se mantiene firme en su decisión de impedir la entrada de más combustible de los operadores independientes en territorio nacional.
Desabastecimiento
HATTA Energy es el proveedor principal de estaciones de servicio no abanderadas, que representan aproximadamente el 40 % de las gasolineras existentes en el territorio nacional. Su posición en la cadena de suministro de productos petrolíferos es, por tanto, estructural y estratégica para el funcionamiento del mercado minorista de carburantes.
En este contexto, cualquier paralización, restricción o debilitamiento de su operativa no constituye un impacto aislado o meramente empresarial, sino que puede generar riesgos reales de desabastecimiento o, cuando menos, tensiones significativas en el suministro, afectando de forma directa a una parte sustancial del mercado minorista y, en consecuencia, al interés económico general. Esta circunstancia adquiere una especial relevancia en el actual contexto de elevada volatilidad en los mercados energéticos internacionales, marcado por tensiones en las cadenas de suministro y episodios recurrentes de inestabilidad en los precios de los combustibles.
En situaciones como la presente, la continuidad operativa de los operadores mayoristas independientes como HATTA Energy resulta esencial para garantizar la competencia efectiva en el mercado y la seguridad del abastecimiento, por lo que carece de toda lógica que incidencias de carácter meramente administrativo o restricciones operativas puedan amplificar las tensiones existentes en el sistema de suministro energético.
Limitaciones a la libre competencia
En el momento actual el expediente de HATTA Energy sigue sin resolución por parte de los responsables de la Agencia Tributaria en Galicia, a pesar de que la compañía cumple con todos los requisitos establecidos en la normativa. Con esta ralentización administrativa, la compañía cree que el Gobierno está, de facto, impidiendo la libre competencia en el sector de los hidrocarburos, perjudicando así a empresas que cumplen con los requisitos establecidos en la ley. Mientras no se otorgue ese reconocimiento, el Estado impone un régimen de garantías del 110% del IVA. Ello, unido al carácter no automático del reconocimiento y al silencio administrativo negativo, puede producir efectos restrictivos incompatibles con el Derecho de la Unión Europea.
La empresa advierte, en primer lugar, de una posible vulneración del principio de neutralidad del IVA, al imponer una carga financiera generalizada que convierte el impuesto en un coste estructural para determinados operadores, sin un análisis individualizado del riesgo. Asimismo, señala que la exigencia de inmovilizar recursos financieros de gran magnitud puede actuar como una barrera económica indirecta a la libre circulación de mercancías, especialmente en operaciones intracomunitarias, y afectar a la libre circulación de capitales y a la libertad de establecimiento al limitar la capacidad de inversión y expansión empresarial.
Por último, alerta de una posible distorsión de la competencia, ya que la diferencia entre operadores exonerados y no exonerados de la garantía puede favorecer la concentración del mercado y tener un impacto potencial sobre precios y consumidores.
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