EE.UU. ataca Jark, la isla estratégica del petróleo de Irán

La guerra de Irán podría haber entrado en una nueva fase este viernes, después de que el presidente de EE.UU., Donald Trump, anunciara que el ejército de EE.UU. ha bombardeado la isla de Jark, un centro logístico desde el que se mueve el 90% del petróleo de Irán.Los líderes de la República Islámica advirtieron de que atacar Jark era una línea roja. Y que, si eso ocurría, sus fuerzas armadas responderían con ataques a la infraestructura energética de los países del Golfo. Un panorama que apunta a complicar todavía más el flujo global de petróleo , sacudido ya por el bloqueo iraní del estrecho de Ormuz, por donde pasa una quinta parte del tráfico mundial de crudo. El presidente de EE.UU., de momento, parece haber tomado el camino del medio: atacar Jark, pero sin bombardear las instalaciones petroleras.Noticia relacionada general No No Tras los ataques EE.UU. afirma que el nuevo líder supremo iraní está herido y «probablemente desfigurado» David Alandete«Hace unos momentos, bajo mi dirección, el Comando Central ejecutó una de las mayores operaciones de bombardeo de la historia de Oriente Próximo y ha destrozado completamente todos los objetivos militares en la joya de la corona de Irán, la isla de Jark», anunció Trump en un mensaje en su red social. «Por decencia, he elegido no eliminar la infraestructura petrolera de la isla», añadió antes de amenazar con hacerlo. «Pero si Irán o cualquier otro hacen cualquier cosa para interferir en el paso libre y seguro de barcos en el estrecho de Ormuz, reconsideraré mi decisión».En el mismo mensaje, recomendaba al ejército de Irán y al resto de iraníes que están con el Gobierno de los ayatolás que se rindan. «Sería inteligente que bajaran las armas y salvaran lo que queda del país, que no es mucho», escribió.La isla de Jark tiene una superficie de solo 20 kilómetros, pero una importancia capital para la economía de Irán. Afectar a este polo logístico de su exportación de petróleo puede afectar a una de las pocas fuentes de ingresos que tiene la República Islámica, a quien China compra buena parte de su importación de crudo. Sin esos ingresos, la desestabilización del régimen podría ser decisiva, podría afectar a los salarios de las fuerzas armadas de la teocracia iraní.El bombardeo de Jark podría ser una advertencia a Teherán y una forma de presión extraordinaria para que desbloquee el estrecho de Ormuz, donde los ataques a petroleros y la colocación han detenido en seco el tráfico por esta vía marítima clave. Esto ha provocado fuertes alzas en los precios del petróleo y ha forzado a la liberación de cientos de millones de barriles de las reservas estratégicas de muchos países, incluido EE.UU.La importancia de Jark para Irán y su pequeño tamaño la han convertido en un hipotético escenario para una invasión y toma de control por parte del ejército de EE.UU. Un movimiento militar de este tipo, que supondría una escalada determinante en la guerra y un gran riesgo de pérdidas humanas para el ejército de EE.UU., es más posible desde la decisión que tomó el Pentágono unas horas antes de que se conociera el ataque a Kharg: el refuerzo del ejército de EE.UU. en la región con el despliegue de un grupo de ataque anfibio con unos 2.500 marines y otros tantos marineros de la Armada. El Cuerpo de Marines está especializado en operaciones como la que requeriría la invasión de Jark. Y el bombardeo de este viernes a instalaciones militares podría servir el paso previo que facilite esa invasión.Poco después del anuncio de Trump, la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán advirtió de que las infraestructuras energéticas de los países que cooperan con EE.UU. -en referencia a las naciones del Golfo donde la primera potencia mundial tiene bases militares- «serán destrozadas y reducidas a cenizas de inmediato» si hay un ataque a instalaciones energéticas de Irán. La guerra de Irán podría haber entrado en una nueva fase este viernes, después de que el presidente de EE.UU., Donald Trump, anunciara que el ejército de EE.UU. ha bombardeado la isla de Jark, un centro logístico desde el que se mueve el 90% del petróleo de Irán.Los líderes de la República Islámica advirtieron de que atacar Jark era una línea roja. Y que, si eso ocurría, sus fuerzas armadas responderían con ataques a la infraestructura energética de los países del Golfo. Un panorama que apunta a complicar todavía más el flujo global de petróleo , sacudido ya por el bloqueo iraní del estrecho de Ormuz, por donde pasa una quinta parte del tráfico mundial de crudo. El presidente de EE.UU., de momento, parece haber tomado el camino del medio: atacar Jark, pero sin bombardear las instalaciones petroleras.Noticia relacionada general No No Tras los ataques EE.UU. afirma que el nuevo líder supremo iraní está herido y «probablemente desfigurado» David Alandete«Hace unos momentos, bajo mi dirección, el Comando Central ejecutó una de las mayores operaciones de bombardeo de la historia de Oriente Próximo y ha destrozado completamente todos los objetivos militares en la joya de la corona de Irán, la isla de Jark», anunció Trump en un mensaje en su red social. «Por decencia, he elegido no eliminar la infraestructura petrolera de la isla», añadió antes de amenazar con hacerlo. «Pero si Irán o cualquier otro hacen cualquier cosa para interferir en el paso libre y seguro de barcos en el estrecho de Ormuz, reconsideraré mi decisión».En el mismo mensaje, recomendaba al ejército de Irán y al resto de iraníes que están con el Gobierno de los ayatolás que se rindan. «Sería inteligente que bajaran las armas y salvaran lo que queda del país, que no es mucho», escribió.La isla de Jark tiene una superficie de solo 20 kilómetros, pero una importancia capital para la economía de Irán. Afectar a este polo logístico de su exportación de petróleo puede afectar a una de las pocas fuentes de ingresos que tiene la República Islámica, a quien China compra buena parte de su importación de crudo. Sin esos ingresos, la desestabilización del régimen podría ser decisiva, podría afectar a los salarios de las fuerzas armadas de la teocracia iraní.El bombardeo de Jark podría ser una advertencia a Teherán y una forma de presión extraordinaria para que desbloquee el estrecho de Ormuz, donde los ataques a petroleros y la colocación han detenido en seco el tráfico por esta vía marítima clave. Esto ha provocado fuertes alzas en los precios del petróleo y ha forzado a la liberación de cientos de millones de barriles de las reservas estratégicas de muchos países, incluido EE.UU.La importancia de Jark para Irán y su pequeño tamaño la han convertido en un hipotético escenario para una invasión y toma de control por parte del ejército de EE.UU. Un movimiento militar de este tipo, que supondría una escalada determinante en la guerra y un gran riesgo de pérdidas humanas para el ejército de EE.UU., es más posible desde la decisión que tomó el Pentágono unas horas antes de que se conociera el ataque a Kharg: el refuerzo del ejército de EE.UU. en la región con el despliegue de un grupo de ataque anfibio con unos 2.500 marines y otros tantos marineros de la Armada. El Cuerpo de Marines está especializado en operaciones como la que requeriría la invasión de Jark. Y el bombardeo de este viernes a instalaciones militares podría servir el paso previo que facilite esa invasión.Poco después del anuncio de Trump, la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán advirtió de que las infraestructuras energéticas de los países que cooperan con EE.UU. -en referencia a las naciones del Golfo donde la primera potencia mundial tiene bases militares- «serán destrozadas y reducidas a cenizas de inmediato» si hay un ataque a instalaciones energéticas de Irán.  

La guerra de Irán podría haber entrado en una nueva fase este viernes, después de que el presidente de EE.UU., Donald Trump, anunciara que el ejército de EE.UU. ha bombardeado la isla de Jark, un centro logístico desde el que se mueve el … 90% del petróleo de Irán.

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