La UE presiona a España y le reclama que sigue sin pagar el permiso parental de 8 semanas en 2026

La falta de remuneración en este derecho limita su uso y supone un posible incumplimiento de la normativa europea de conciliación laboral.
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Las claves

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La UE reclama a España por no retribuir el permiso parental de 8 semanas para el cuidado de hijos menores de ocho años.

El permiso existe en la legislación española, pero se concede como una suspensión del contrato sin salario, lo que limita su uso.

La Comisión Europea ha abierto un procedimiento de infracción contra España por incumplimiento parcial de la directiva europea.

Algunas resoluciones judiciales han reconocido el derecho a compensación en casos concretos, abriendo la puerta a futuras reclamaciones.

La conciliación entre la vida laboral y familiar se ha convertido en uno de los grandes debates sociales y políticos en Europa.

En un contexto de envejecimiento poblacional, caída de la natalidad y presión sobre los sistemas de bienestar, la UE lleva años impulsando reformas para facilitar que los progenitores puedan cuidar de sus hijos sin perder ingresos.

Sin embargo, la aplicación de estas medidas no avanza al mismo ritmo en todos los Estados miembros.

En el caso de España, el foco está puesto en el permiso parental de hasta ocho semanas para el cuidado de hijos menores de ocho años, una medida introducida recientemente en el ordenamiento laboral.

Aunque el derecho existe, su principal problema es que no es retribuido, lo que ha limitado notablemente su uso entre los trabajadores.

Este permiso deriva de la Comisión Europea y de la Directiva (UE) 2019/1158, que establece un marco común para la conciliación de la vida familiar y profesional.

La normativa europea exige que al menos parte del permiso parental sea remunerado, con el objetivo de garantizar que no se convierta en un derecho únicamente accesible para quienes pueden permitirse dejar de cobrar su salario.

España, sin embargo, ha optado por configurar estas ocho semanas como una suspensión del contrato sin salario, lo que ha generado críticas desde distintos ámbitos jurídicos y sindicales.

Según expertos, esta falta de retribución supone un incumplimiento parcial de la directiva europea, cuyo plazo de transposición expiró en agosto de 2024.

Ante esta situación, la Comisión Europea ha abierto un procedimiento de infracción contra España, lo que en la práctica supone un expediente formal de advertencia.

Este paso es habitual cuando Bruselas considera que un Estado miembro no ha adaptado correctamente su legislación a las normas comunitarias.

Aunque el Gobierno defiende avances con otros permisos retribuidos, informes jurídicos advierten de que el permiso parental de ocho semanas aún no cumple plenamente las exigencias europeas.

De hecho, algunas resoluciones judiciales recientes ya han reconocido el derecho a su compensación en casos concretos, lo que podría abrir la puerta a futuras reclamaciones.

En paralelo, el debate político continúa abierto. Mientras Bruselas insiste en la necesidad de garantizar una remuneración efectiva para fomentar la igualdad y la corresponsabilidad, España se enfrenta a un ajuste complejo.

El reto pasa por adaptar su modelo de permisos sin generar un impacto excesivo ni en las empresas ni en el gasto público.

Por ahora, el resultado es un derecho que existe sobre el papel, pero que en la práctica sigue siendo difícil de utilizar para muchas familias.

 El Español – Sociedad

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