Cuando el mundo entero está reflexionando sobre la necesidad de poner coto a la Inteligencia Artificial para que esta juegue a favor y no en contra de la dignidad humana, un debate que hace años que está en el ágora pública pero que desde hace unos días ha ganado protagonismo gracias a la primera encíclica de León XIV ( ‘Magnifica Humanitas’ ), que ha tenido la virtud de deshacer lo que para algunos magnates tecnológicos era un dogma y recordar que la tecnología no es neutra en términos morales, el ‘think tank’ The Adecco Group Institute ha publicado un estudio que evidencia que el grado de implantación de la IA es mayor de lo que sospechan los más incautos. Uno podría decir sin miedo a equivocarse que no hay en el mundo una gran empresa que no se haya sumado a este cambio, pero el caso es que también entre las pymes este ‘software’ va camino de hacerse omnipresente, cosa que en puridad no es tan extraña, dado que ya está al alcance de cualquiera en un teléfono móvil o un buscador de Internet. El valor del informe de Adecco es que le ha puesto cifras al fenómeno en España: en nuestro país, casi cuatro de cada diez pymes invierten ya en sistemas de computación cognitiva y más del 92% los utilizan. De estas, el 20% lo han hecho con lo que podría considerarse un ‘grado alto’ de adopción, mientras que un 51,4% se han quedado en un ‘grado medio’ y un 20,9% se han sumado al proceso solo de forma limitada. Apenas un 7,7% de las empresas siguen viviendo ajenas a esta realidad, de lo que se deprende que la IA ha permeado virtualmente todas las capas del tejido productivo. ¿Un uso holgazán de la IA? 53% Se utiliza sobre todo en ‘marketing’ La mitad de las pymes emplean la nueva tecnología en las áreas de venta, siendo el ámbito de mayor implantación, por lo que Adecco Group advierte de que su uso se concentra en tareas de impacto inmediatoA partir de ahí, el informe de Adecco Group, que se basa en una batería de encuestas realizadas a más de 600 directivos de firmas de hasta 249 empleados, da algunos detalles sobre el grado de implantación de los nuevos sistemas de computación que insinúan que su uso es aún un tanto epidérmico . Preguntados sobre los procesos en los que utilizan el ‘software’, el 53,4% aseguran que lo emplean en las áreas de ‘marketing’ y ventas, mientras que el 47,5% lo hacen para atención al cliente y el 36,9% para ámbitos financieros y de planificación. Con todo, los redactores del estudio concluyen que las pymes españolas todavía «priorizan aquellos espacios donde el impacto es más inmediato y medible», hecho que podría ser problemático si se tiene en cuenta que algunos analistas llevan un tiempo advirtiendo de que es necesario formar a empleados y empleadores para que aprovechen todas las capacidades de la computación cognitiva y no se queden en su versión más ‘amateur’. Noticia relacionada general No No León XIV pide en su primera encíclica «desarmar la IA» y superar «la teoría de la ‘guerra justa’» Javier Martínez-BrocalEn relación a esto último, la buena noticia es que el 48,9% de los encuestados reconocen haber empezado a desarrollar programas de formación en IA para sus trabajadores, mientras que un 41% apuesta por incorporar o disponer de perfiles con competencias específicas . Como ya se ha avanzado, otro 36,9% confiesa estar reforzando la inversión en programas de este tipo. Y por supuesto, el empleo. «Toda introducción de automatización y de IA debería ir acompañada de medidas verificables de protección del empleo, de recualificación y de participación de los trabajadores, para que la tecnología se oriente a liberar tiempo y capacidades humanas, no a generar exclusión», se lee en la encíclica de León XIV, que sobre este extremo también es clara a la hora de identificar la revolución tecnológica como un don que puede ser benéfico, si no se usa con la mera intención de maximizar la rentabilidad y el poder. Ahorran tiempo gracias a la IA 90% Mejora de la competitividad Nueve de cada diez directivos de pymes creen que la computación cognitiva ha incrementado la competitividad de su empresa y la mitad dice que optimizan mejor el tiempoPreguntados sobre el efecto que todo ello puede tener sobre los puestos de trabajo en sus empresas, más de un tercio de los directivos (37%) señalan que están reaccionando a la IA incorporando nuevos perfiles profesionales, un 30% reconoce que recurre a la externalización de determinadas tareas, y un 26,4% indica cambios en el número de empleados, aunque en este punto el informe no especifica si por ‘cambios’ cabe entender ‘despidos’. El análisis no sería completo si no incorporara algún dato sobre el efecto en la productividad. El 90% de los directivos consultados considera que la IA mejora la competitividad de su empresa ; concretamente, el 50% percibe una mejora en la optimización de los tiempos de trabajo y el 39,6%, en la calidad del producto o servicio, mientras que el 35,2% confirma una reducción de costes. Esa mejora, a su vez, tiene su eco en la productividad operativa. El 86,6% de las empresas asume que la computación cognitiva tiene efectos en este ámbito: el 48,9% destaca la reducción de los tiempos de proceso, mientras que el 46% observa un uso más eficiente de los recursos y un 39,1% apunta a una disminución de errores. La seguridad y privacidad, lo que más preocupa a los directivosLa lista sigue. El 88,4% de los directivos señala cambios en la productividad laboral, con efectos que van desde la liberación de tiempo para tareas de mayor valor añadido (45,8%) hasta la automatización de procesos repetitivos (45,2%). Y en el lado de lo que preocupa, con permiso de la potencial pérdida de empleos, destacan los riesgos asociados a la seguridad y privacidad de los datos, un temor real para el 39,1% de los encuestados, la dependencia tecnológica (39%) y la falta de conocimiento (37,8%). Con estas cifras en la mano, es evidente que el tejido empresarial de nuestro país -y del mundo- se enfrenta a una revolución equiparable a la Revolución Industrial, y esto genera a veces inquietud, a veces esperanza. Preguntados sobre los posibles efectos beneficiosos de este cambio, 7 de cada 10 empleadores los ven, pero al mismo tiempo, tres de cada diez creen que se enfrentan a un ‘software’ con capacidad para tomar el control de las personas, ‘peligroso’ o directamente ‘siniestro’. Cuando el mundo entero está reflexionando sobre la necesidad de poner coto a la Inteligencia Artificial para que esta juegue a favor y no en contra de la dignidad humana, un debate que hace años que está en el ágora pública pero que desde hace unos días ha ganado protagonismo gracias a la primera encíclica de León XIV ( ‘Magnifica Humanitas’ ), que ha tenido la virtud de deshacer lo que para algunos magnates tecnológicos era un dogma y recordar que la tecnología no es neutra en términos morales, el ‘think tank’ The Adecco Group Institute ha publicado un estudio que evidencia que el grado de implantación de la IA es mayor de lo que sospechan los más incautos. Uno podría decir sin miedo a equivocarse que no hay en el mundo una gran empresa que no se haya sumado a este cambio, pero el caso es que también entre las pymes este ‘software’ va camino de hacerse omnipresente, cosa que en puridad no es tan extraña, dado que ya está al alcance de cualquiera en un teléfono móvil o un buscador de Internet. El valor del informe de Adecco es que le ha puesto cifras al fenómeno en España: en nuestro país, casi cuatro de cada diez pymes invierten ya en sistemas de computación cognitiva y más del 92% los utilizan. De estas, el 20% lo han hecho con lo que podría considerarse un ‘grado alto’ de adopción, mientras que un 51,4% se han quedado en un ‘grado medio’ y un 20,9% se han sumado al proceso solo de forma limitada. Apenas un 7,7% de las empresas siguen viviendo ajenas a esta realidad, de lo que se deprende que la IA ha permeado virtualmente todas las capas del tejido productivo. ¿Un uso holgazán de la IA? 53% Se utiliza sobre todo en ‘marketing’ La mitad de las pymes emplean la nueva tecnología en las áreas de venta, siendo el ámbito de mayor implantación, por lo que Adecco Group advierte de que su uso se concentra en tareas de impacto inmediatoA partir de ahí, el informe de Adecco Group, que se basa en una batería de encuestas realizadas a más de 600 directivos de firmas de hasta 249 empleados, da algunos detalles sobre el grado de implantación de los nuevos sistemas de computación que insinúan que su uso es aún un tanto epidérmico . Preguntados sobre los procesos en los que utilizan el ‘software’, el 53,4% aseguran que lo emplean en las áreas de ‘marketing’ y ventas, mientras que el 47,5% lo hacen para atención al cliente y el 36,9% para ámbitos financieros y de planificación. Con todo, los redactores del estudio concluyen que las pymes españolas todavía «priorizan aquellos espacios donde el impacto es más inmediato y medible», hecho que podría ser problemático si se tiene en cuenta que algunos analistas llevan un tiempo advirtiendo de que es necesario formar a empleados y empleadores para que aprovechen todas las capacidades de la computación cognitiva y no se queden en su versión más ‘amateur’. Noticia relacionada general No No León XIV pide en su primera encíclica «desarmar la IA» y superar «la teoría de la ‘guerra justa’» Javier Martínez-BrocalEn relación a esto último, la buena noticia es que el 48,9% de los encuestados reconocen haber empezado a desarrollar programas de formación en IA para sus trabajadores, mientras que un 41% apuesta por incorporar o disponer de perfiles con competencias específicas . Como ya se ha avanzado, otro 36,9% confiesa estar reforzando la inversión en programas de este tipo. Y por supuesto, el empleo. «Toda introducción de automatización y de IA debería ir acompañada de medidas verificables de protección del empleo, de recualificación y de participación de los trabajadores, para que la tecnología se oriente a liberar tiempo y capacidades humanas, no a generar exclusión», se lee en la encíclica de León XIV, que sobre este extremo también es clara a la hora de identificar la revolución tecnológica como un don que puede ser benéfico, si no se usa con la mera intención de maximizar la rentabilidad y el poder. Ahorran tiempo gracias a la IA 90% Mejora de la competitividad Nueve de cada diez directivos de pymes creen que la computación cognitiva ha incrementado la competitividad de su empresa y la mitad dice que optimizan mejor el tiempoPreguntados sobre el efecto que todo ello puede tener sobre los puestos de trabajo en sus empresas, más de un tercio de los directivos (37%) señalan que están reaccionando a la IA incorporando nuevos perfiles profesionales, un 30% reconoce que recurre a la externalización de determinadas tareas, y un 26,4% indica cambios en el número de empleados, aunque en este punto el informe no especifica si por ‘cambios’ cabe entender ‘despidos’. El análisis no sería completo si no incorporara algún dato sobre el efecto en la productividad. El 90% de los directivos consultados considera que la IA mejora la competitividad de su empresa ; concretamente, el 50% percibe una mejora en la optimización de los tiempos de trabajo y el 39,6%, en la calidad del producto o servicio, mientras que el 35,2% confirma una reducción de costes. Esa mejora, a su vez, tiene su eco en la productividad operativa. El 86,6% de las empresas asume que la computación cognitiva tiene efectos en este ámbito: el 48,9% destaca la reducción de los tiempos de proceso, mientras que el 46% observa un uso más eficiente de los recursos y un 39,1% apunta a una disminución de errores. La seguridad y privacidad, lo que más preocupa a los directivosLa lista sigue. El 88,4% de los directivos señala cambios en la productividad laboral, con efectos que van desde la liberación de tiempo para tareas de mayor valor añadido (45,8%) hasta la automatización de procesos repetitivos (45,2%). Y en el lado de lo que preocupa, con permiso de la potencial pérdida de empleos, destacan los riesgos asociados a la seguridad y privacidad de los datos, un temor real para el 39,1% de los encuestados, la dependencia tecnológica (39%) y la falta de conocimiento (37,8%). Con estas cifras en la mano, es evidente que el tejido empresarial de nuestro país -y del mundo- se enfrenta a una revolución equiparable a la Revolución Industrial, y esto genera a veces inquietud, a veces esperanza. Preguntados sobre los posibles efectos beneficiosos de este cambio, 7 de cada 10 empleadores los ven, pero al mismo tiempo, tres de cada diez creen que se enfrentan a un ‘software’ con capacidad para tomar el control de las personas, ‘peligroso’ o directamente ‘siniestro’.
Cuando el mundo entero está reflexionando sobre la necesidad de poner coto a la Inteligencia Artificial para que esta juegue a favor y no en contra de la dignidad humana, un debate que hace años que está en el ágora pública pero que desde hace … unos días ha ganado protagonismo gracias a la primera encíclica de León XIV (‘Magnifica Humanitas’), que ha tenido la virtud de deshacer lo que para algunos magnates tecnológicos era un dogma y recordar que la tecnología no es neutra en términos morales, el ‘think tank’ The Adecco Group Institute ha publicado un estudio que evidencia que el grado de implantación de la IA es mayor de lo que sospechan los más incautos.
Uno podría decir sin miedo a equivocarse que no hay en el mundo una gran empresa que no se haya sumado a este cambio, pero el caso es que también entre las pymes este ‘software’ va camino de hacerse omnipresente, cosa que en puridad no es tan extraña, dado que ya está al alcance de cualquiera en un teléfono móvil o un buscador de Internet. El valor del informe de Adecco es que le ha puesto cifras al fenómeno en España: en nuestro país, más del 92% de las pymes ya han incorporado sistemas de computación cognitiva. De estas, el 20% lo han hecho con lo que podría considerarse un ‘grado alto’ de adopción, mientras que un 51,4% se han quedado en un ‘grado medio’ y un 20,9% se han sumado al proceso solo de forma limitada. Apenas un 7,7% de las empresas siguen viviendo ajenas a esta realidad, de lo que se deprende que la IA ha permeado virtualmente todas las capas del tejido productivo.
A partir de ahí, el informe de Adecco Group, que se basa en una batería de encuestas realizadas a más de 600 directivos de firmas de hasta 249 empleados, da algunos detalles sobre el grado de implantación de los nuevos sistemas de computación que insinúan que su uso es aún un tanto epidérmico. Preguntados sobre los procesos en los que utilizan el ‘software’, el 53,4% aseguran que lo emplean en las áreas de ‘marketing’ y ventas, mientras que el 47,5% lo hacen para atención al cliente y el 36,9% para ámbitos financieros y de planificación. Con todo, los redactores del estudio concluyen que las pymes españolas todavía «priorizan aquellos espacios donde el impacto es más inmediato y medible», hecho que podría ser problemático si se tiene en cuenta que algunos analistas llevan un tiempo advirtiendo de que es necesario formar a empleados y empleadores para que aprovechen todas las capacidades de la computación cognitiva y no se queden en su versión más ‘amateur’.
En relación a esto último, la buena noticia es que el 48,9% de los encuestados reconocen haber empezado a desarrollar programas de formación en IA para sus trabajadores, mientras que un 41% apuesta por incorporar o disponer de perfiles con competencias específicas en este ámbito. Otro 36,9%, por su parte, confiesa estar reforzando la inversión en este ámbito.
Y por supuesto, el empleo. «Toda introducción de automatización y de IA debería ir acompañada de medidas verificables de protección del empleo, de recualificación y de participación de los trabajadores, para que la tecnología se oriente a liberar tiempo y capacidades humanas, no a generar exclusión», se lee en la encíclica de León XIV, que sobre este extremo también es clara a la hora de identificar este ‘software’ como un don que puede ser benéfico, si no se usa con la mera intención de maximizar el beneficio y el poder.
Preguntados sobre el efecto que la adopción de esta tecnología tiene sobre los puestos de trabajo en sus empresas, más de un tercio de los directivos (37%) señalan que impulsa la creación de nuevos perfiles profesionales, vinculados principalmente a la gestión y uso de estas tecnologías, un 30% reconoce que está recurriendo a la externalización de determinadas tareas, y un 26,4% indica anuncia cambios en el número de empleados, aunque en este punto el informe de The Adecco Group no especifica si por cambios cabe entender despidos.
El estudio no sería completo si no incorporara un análisis del efecto en la productividad, extremo en el que los datos son claros. El 90% de los directivos consultados considera que la IA mejora la competitividad de su empresa. El 50% percibe una mejora en la optimización de los tiempos de trabajo y el 39,6%, en la calidad del producto o servicio, mientras que el 35,2% confirma una reducción de costes. Esa mejora se refleja de forma directa en la productividad operativa. El 86,6% de las empresas reconoce que la adopción de la IA tiene efectos en este ámbito: el 48,9% destaca la reducción de los tiempos de proceso, mientras que el 46% observa un uso más eficiente de los recursos y un 39,1% apunta a una disminución de errores.
La lista sigue. El 88,4% de los directivos señala cambios en la productividad laboral, con efectos que van desde la liberación de tiempo para tareas de mayor valor añadido (45,8%) hasta la automatización de procesos repetitivos (45,2%). En el lado de lo que preocupa, con permiso de la potencial pérdida de empleos, destacan los riesgos asociados a la seguridad y privacidad de los datos, un temor real para el 39,1% de los encuestados, la dependencia tecnológica (39%) y la falta de conocimiento (37,8%).
Con estos datos en la mano, es evidente que el tejido empresarial de nuestro país -y del mundo- se enfrenta a una revolución equiparable a la Revolución Industrial, y esto genera a veces inquietud, a veces esperanza. Preguntados sobre los posibles efectos beneficiosos de esta tecnología, 7 de cada 10 empleados los ven, pero al mismo tiempo, tres de cada diez creen que se trata de un ‘software’ con capacidad para tomar el control de las personas, ‘peligroso’ o directamente ‘siniestro’.
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