La España peninsular, como buena parte de Europa occidental, está viviendo unos días de mayo de temperaturas muy por encima de lo normal más típicas de julio, es decir, de plena canícula, que del final de la primavera. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) prevé para este fin de semana un alivio del calor en el área del Cantábrico, donde se están superando los 35 grados desde el viernes pasado. Y, para el conjunto de la Península, el jefe de departamento de Producción Meteorológica de Aemet, Francisco Javier Rodríguez, ha pronosticado un descenso térmico a partir del martes próximo.
Cinco grandes urbes italianas en alerta máxima por las elevadas temperaturas
La España peninsular, como buena parte de Europa occidental, está viviendo unos días de mayo de temperaturas muy por encima de lo normal más típicas de julio, es decir, de plena canícula, que del final de la primavera. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) prevé para este fin de semana un alivio del calor en el área del Cantábrico, donde se están superando los 35 grados desde el viernes pasado. Y, para el conjunto de la Península, el jefe de departamento de Producción Meteorológica de Aemet, Francisco Javier Rodríguez, ha pronosticado un descenso térmico a partir del martes próximo.
En cualquier caso, según los pronósticos de esta agencia estatal, al partirse de valores muy altos, las temperaturas de la próxima semana estarán todavía por encima de lo normal para este momento del año. Lo mismo ocurrirá, ha explicado Rodríguez, en la segunda semana de junio, en la que seguirá la “anomalía cálida”, aunque no tan fuerte como la de ahora.
Tras casi 20 días de mayo en España frescos, las temperaturas empezaron a subir con fuerza el 18 llegando a niveles de alerta. La Aemet tiene activos este jueves avisos por calor en siete comunidades autónomas, fundamentalmente del norte de la Península y el valle del Ebro. Todos son amarillos, menos uno en el interior de Bizcaia, que es de color naranja, es decir, algo más grave.
Los pronósticos a más largo plazo siempre están rodeados de más incertidumbre, pero Rodríguez ha señalado que los modelos perfilan que los tres meses del verano meteorológico —junio, julio y agosto— serán también más cálidos de lo normal en España, sobre todo, en el norte y este peninsular.
Alertas en Italia
Mientras, en muchas zonas de la Europa occidental continúan las alertas y daños por el calor. Italia tiene este jueves cinco ciudades en alerta roja por temperaturas de hasta 35 grados, una situación que se espera que se suavice a partir del viernes con la entrada de tormentas y lluvias en el norte del país, informa Efe.
El Ministerio de Sanidad ha reactivado el sistema nacional de alertas climáticas, situando en el nivel máximo de riesgo a Roma, Bolonia (norte), Brescia (norte), Florencia (norte) y Turín (norte). Se trata del primer aviso de peligro extremo que emite el sistema nacional de prevención, que supervisa las condiciones meteorológicas en 27 ciudades italianas hasta el 20 de septiembre, en su campaña de este año.
En Roma, donde los termómetros han escalado hasta los 35 grados centígrados, los turistas recorren las calles provistos de sombrillas, paraguas y abanicos en busca de sombra, mientras se registran largas colas en las históricas fuentes de la ciudad para beber agua y refrescarse.
Ante este escenario, explica Efe, el Ayuntamiento de Roma ha impuesto una ordenanza, vigente hasta el 15 de septiembre, que regula las labores al aire libre entre las 12:30 y las 16:00 en los sectores de la construcción y la agricultura. Tras alcanzar este jueves el pico de la ola de calor, para el viernes se esperan fuertes lluvias en el norte del país tras la llegada de una masa de aire frío. El Departamento de Protección Civil ya ha emitido alertas amarillas ante la previsión de fuertes precipitaciones en el norte del país, que podrían incluir tormentas intensas, vendavales y granizadas en varias regiones del norte.
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