La cultura de la inmediatez ha llegado a todos los aspectos de nuestra vida, cambiando nuestros hábitos y modificando nuestros comportamientos. Lo vemos en el ocio, cuando para relajarnos encendemos la televisión para ver una película o serie desde el sofá, pero también se observa en los patrones de compra. Las compras por internet siguen al alza y no han parado de crecer en los últimos años, siendo cada vez una actividad más presente en nuestra vida.Muchas personas aún se muestran reticentes a facilitar los datos de su tarjeta habitual para hacer compras por internet, temen ser víctimas de una estafa y perder sus ahorros. Por suerte, muchas entidades conscientes del problema han ofrecido una solución: las tarjetas prepago o tarjetas monedero.¿Qué son las tarjetas prepago o tarjetas monedero?Las tarjetas prepago, tarjetas monedero o tarjetas recargables son un instrumento de pago de una alta seguridad. Estas tarjetas, al ser recargables, solo permiten que se gaste una determinada cantidad de dinero, la que se recargó previamente, si se quiere seguir utilizando se tendrá que recargar nuevamente.Esta singularidad hace que las tarjetas monedero sean idóneas para comprar por internet, ya que en caso de estafa tan solo se podría gastar el saldo de la tarjeta, el resto de los ahorros del titular estarían completamente a salvo. Pero estas tarjetas no solo sirven para eso, también pueden utilizarse en comercios físicos como se hace con las tarjetas de débito o crédito. También son idóneas para que los menores puedan gestionar su dinero sin miedo a que pierdan el efectivo. ¿Quieres saber más detalles? A continuación podrás encontrar más información sobre sus usos y características.Usos de una tarjeta monederoUna vez que ya tenemos claro qué es una tarjeta monedero, es importante que conocer para qué puede ser usada, de esta manera se podrá exprimir al máximo. Aunque ya hemos comentado que las tarjetas prepago pueden utilizarse como cualquier otra tarjeta, su uso puede ser especialmente beneficioso en los siguientes casos:Compras por internetComo ya hemos explicado anteriormente, las tarjetas prepago son especialmente seguras para pagar por internet. No evitan que se produzca la estafa o el robo, pero sí lo limitan al saldo de la tarjeta. Así que en caso de comprar por primera vez en un sitio no muy conocido, puedes sentirte más seguro utilizando una tarjeta prepago.Viajes al extranjeroPagar con tarjeta en el extranjero es toda una odisea para miles de viajeros. Muchas entidades han empezado a ofrecer tarjetas prepago con ventajas exclusivas al utilizarlas en el extranjero. Ya no tendrás que preocuparte por perder la cartera con el dinero en efectivo, podrás utilizar un método de pago mucho más cómodo como es la tarjeta prepago.Tarjeta para menoresSon muchos los menores que pasan el día fuera de casa entre el colegio, el comedor escolar y las actividades extraescolares, por lo que tienen que aprender a gestionar el dinero bastante pronto. Muchos adultos temen que este dinero acabe extraviado o se utilice en algo que no debe, una tarjeta prepago puede ayudar ya que puede ser gestionada por adultos desde la app móvil.Tarjeta monedero gratis: ¿cómo conseguir la tuya?Las tarjetas prepago son una modalidad más de tarjeta, con sus características propias y con sus características compartidas, como pueden ser los costes. Normalmente las tarjetas tienen unas comisiones que el banco cobra por ofrecer sus servicios, pero como en todo tipo de productos bancarios existen versiones sin comisiones.No es difícil encontrar tarjetas prepago sin las comisiones más habituales, aunque quizá se debe acudir a entidades alternativas para hacerlo. Estas entidades son las archiconocidas N26 y Revolut.A continuación puedes encontrar algunas de las opciones que te permitirán tener una tarjeta prepago gratis:Esto no significa que estas tarjetas prepago no vayan a tener ningún coste, sino que están exentas de las comisiones más comunes como pueden ser las de emisión y mantenimiento. Estas tarjetas son muy básicas y si quieres obtener ventajas adicionales, quizá, deberías considerar contratar unas con coste que te permitan obtener ciertos beneficios como incrementar el ahorro, ventajas de pago en el extranjero, un número mayor de retiradas gratis en cajeros, etc.Cómo conseguir una tarjeta prepago sin cuenta bancariaComo ya sabrás por lo que hemos estado comentando a lo largo del artículo, existen diversas maneras de conseguir una tarjeta prepago o monedero. La primera es acudir a tu entidad bancaria habitual y preguntar por las opciones de las que disponen, aunque esta opción es muy válida, se debe tener en cuenta que las entidades bancarias pueden cobrar comisiones por el servicio.Por otra parte tenemos las entidades online, sus tarjetas prepago se contratan a través de su página web y pueden comenzar a utilizarse al instante. En muchas ocasiones estas tarjetas no tienen coste ya que todas las gestiones se realizan online sin visitar una oficina, lo que permite a estas entidades reducir costes y ofrecer sus productos sin comisiones.También es en estas entidades online donde será mucho más fácil encontrar una tarjeta prepago que no requiera abrirse una cuenta bancaria en la entidad. Antes de solicitar una tarjeta prepago sin abrir una cuenta debemos saber cómo vamos a recargarla, para poder tener dinero en esta tarjeta prepago debemos hacer un traspaso desde otra cuenta, por lo que sí necesitaremos contar con una. La cuenta no tiene por qué pertenecer a la misma entidad que la tarjeta, por lo que puedes contratar la tarjeta en la entidad que mejores condiciones te dé y continuar con tu cuenta bancaria habitual.Tarjetas virtuales prepago: cómo pagar sin llevar una tarjeta en el bolsilloEn un mundo digitalizado como en el que vivimos es común no querer tener cosas físicas: videojuegos, películas y música han cambiado su formato de consumo y la mayoría de personas las adquieren de manera digital. Esta forma de consumo está llegando a la banca y las tarjetas no iban a quedarse atrás.La mayoría de entidades bancarias ofrecen sus servicios completamente online y, para facilitar las gestiones, han desarrollado su propia app. En esta app podrás encontrar una tarjeta virtual con la que podrás pagar todas tus compras en tiendas físicas. Pero esto no queda ahí, podrás añadir la tarjeta a la wallet de tu teléfono móvil para poder pagar con tan solo acercarlo al terminal.Las tarjetas virtuales no son más que la versión digitalizada de una tarjeta física, con ellas pueden realizarse las mismas gestiones, incluso sacar dinero de cajeros automáticos si cuentan con la tecnología adecuada. La diferencia principal es su tangibilidad, la física puede llevarse en la cartera, asumiendo riesgos de pérdida o robo, mientras que la virtual está almacenada en un dispositivo como el móvil o el smartwatch y el acceso a ella es más difícil.Aunque algunas personas son reacias a utilizar una tarjeta virtual, lo cierto es que sus ventajas superan a sus inconvenientes y al utilizarlas pocas veces suele haber vuelta atrás. Entre sus ventajas encontramos:• Pago instantáneo desde el móvil o smartwatch• Compras por internet más seguras, solo se tiene acceso al dinero de la tarjeta virtual• Dificultad de acceso al dinero en caso de pérdida del dispositivo• Notificaciones y avisos instantáneos al utilizarla• Menor riesgo de robo y estafas• Dinero siempre a mano• Posibilidad de apagar la tarjeta en caso de pérdida de su versión física Las comodidades de las tarjetas virtuales han quedado patentes, aunque muchas personas no se dan cuenta de la comodidad que suponen hasta que comienzan a utilizarlas.Tarjetas virtuales para comprar por internet gratis: ¿existen?Ya hemos estado explicando qué son las tarjetas virtuales y cuáles son algunas de sus ventajas, sin embargo nos hemos dejado una de las más importantes: las comisiones. Muchas de las tarjetas prepago que puedes encontrar en el mercado son sin comisiones, ¿esto significa que sean gratis? No.Una tarjeta prepago sin comisiones está exenta del pago de las comisiones más comunes, que suelen ser la de emisión y mantenimiento. También ofrece algunas actividades de gestión sin coste, como pueden ser las transferencias o las retiradas de efectivo en cajeros. No obstante, es muy posible que sí tengan que pagarse ciertos costes si quieren realizarse actividades más complejas.Las tarjetas virtuales gratuitas suelen ser grandes aliadas de las compras online. Como hemos explicado anteriormente, las tarjetas prepago tienen un saldo limitado totalmente independiente del saldo acumulado en las cuentas bancarias del titular, por ello son un producto idóneo para comprar online sin temor a los robos o los fraudes. Al comprar online solo tendrás que dar el número de la tarjeta prepago virtual, con la tranquilidad de que, en caso de fraude, solo se podría acceder al dinero previamente ingresado en ella.A continuación podrás encontrar algunas tarjetas prepago virtuales gratis para comprar por internet:Pero la comodidad y la falta de comisiones no son los únicos motivos por los que un usuario puede querer recurrir a las tarjetas prepago, también son un buen producto para aquellas personas que quieren tener controlados los gastos, es por esto que las tarjetas prepago también son ideales para niños y adolescentes.Entre las ventajas que puede brindar el uso de una tarjeta prepago en menores de edad encontramos:• Autonomía: los niños y adolescentes podrán utilizar el dinero que los padres les proporcionen, aprendiendo a gestionarlo y utilizándolo solo para las actividades previstas, ya que algunas tarjetas necesitan autorización previa a su uso.• Seguridad: el riesgo de robo o pérdida de dinero es menor. Acceder al dinero ingresado en la tarjeta es complicado gracias a los sistemas de seguridad de los bancos y las entidades online. Si el dinero se da de manera física y se pierde, es muy difícil recuperarlo, mientras que si se pierde la tarjeta solo tendrá que cancelarse y solicitar una nueva, quedando intacto el saldo introducido en ella.• Practicidad: si un menor necesita dinero cuando está fuera de casa tan solo tiene que pedirlo para contar con más saldo en su tarjeta prepago, de esta manera los adultos a su cargo pueden estar tranquilos por saber que estará cubierto económicamente ante cualquier urgencia. Cualquier operación realizada con las tarjetas prepago puede enviar una notificación al móvil asociado, de esta manera se podrá saber qué cantidad de dinero se ha gastado en un establecimiento sin necesidad de recurrir a la aplicación bancaria.Existen muchas otras ventajas asociadas al uso de una tarjeta prepago, aunque cada caso es diferente. A continuación vamos a explicar brevemente por qué una tarjeta monedero puede ser un producto muy recomendable.¿Por qué existen las tarjetas prepago gratuitas?Como hemos comentado en el apartado anterior, es posible encontrar tarjetas prepago gratuitas, o al menos, que no cobren las comisiones más usuales. Pero, si esto es cierto, ¿por qué existen tarjetas prepago gratuitas y otras que no lo son? Las entidades intentan captar nuevos clientes por lo que tienen que hacer sus productos lo más atractivos posible, por lo que ofrecerlos sin comisiones puede ser una buena estrategia comercial.Algunas de las comisiones que puedes ahorrarte con una tarjeta prepago gratuita son la cuota de emisión de la tarjeta, que consiste en el coste que la entidad cobra al nuevo cliente por proporcionar y enviar la tarjeta por correo. La segunda comisión más habitual suele ser la de mantenimiento. La periodicidad de esta comisión varía según la entidad, algunas la cobran anualmente, otras semestralmente y otras trimestralmente, sea como sea es un coste fácil de evitar haciendo una pequeña búsqueda. Una comisión propia de las tarjetas prepago que no se encuentra en otras es la de recarga. Para poder utilizar una tarjeta prepago es necesario traspasar dinero desde otra cuenta bancaria, el dinero traspasado será el saldo disponible para las compras. Esta operación puede estar sujeta a comisiones según la entidad con la que contrates la tarjeta.Cuando vayas a contratar tu nueva tarjeta prepago deberás contrastar los costes de las diferentes entidades y elegir aquella que tenga unos costes menores o nulos en las gestiones que realices habitualmente.Tarjeta monedero para niñosSon muchos los niños que reciben una paga para poder comprar caprichos: pequeños juguetes, dulces, ir al cine, etc., pero esta acción que podría ser muy beneficiosa, muchas veces se queda en nada por no enseñarles a gestionar el dinero. Es común que gasten el dinero impulsivamente en vez de ahorrar para un objetivo más grande. Con las tarjetas monedero es mucho más fácil enseñarles a gestionar el dinero y a ahorrar para cumplir sus metas. ¿Te preguntas cómo? Gracias a la aplicación móvil pueden ver de manera gráfica y directa cuánto dinero hay en su cuenta y cómo va aumentando, en algunas ocasiones hasta se permitirá crear objetivos de ahorro, como es el caso de las tarjetas de N26.Tarjeta monedero para adolescentesLas necesidades de los adolescentes son muy diferentes a las de los niños, su mundo se expande y también lo hacen sus gastos. Actividades extraescolares, deportes y salidas con amigos, suponen algunos de los gastos más importantes a estas edades, pero es muy común que muchos padres no se sientan cómodos en facilitar grandes sumas de dinero a sus hijos menores de edad. En este caso una tarjeta prepago es una solución perfecta, ya que aunque se ingrese un importe elevado en la tarjeta, se enviará un aviso con cada pago, por lo que los adultos podrán saber en tiempo real dónde se está gastando el dinero de la tarjeta. Además, los adolescentes podrán aprender a gestionar su dinero y a no gastar impulsivamente, lo que supondrá una enseñanza muy valiosa para su futuro.Preguntas frecuentes sobre las tarjetas monedero¿Cómo puedo saber el saldo de una tarjeta monedero?Respuesta corta: consultándolo desde la app móvil o desde el cajero automático.Respuesta larga: existen diversas maneras de saber el saldo de la tarjeta monedero. La más directa es consultar el saldo desde la app móvil. Estas aplicaciones permiten gestionar diferentes aspectos de la tarjeta, también las transferencias y el saldo disponible. Otra manera es consultar el cajero automático, no podrás hacer esto con todas las tarjetas prepago, pero sí con aquellas que estén vinculadas al banco.¿Cómo solicitar una tarjeta monedero?Repuesta corta: online o en la oficina bancaria.Respuesta larga: existen diversas maneras de solicitar una tarjeta monedero, si vas a hacerlo con tu banco quizá es más efectivo acudir a la oficina bancaria para que te den toda la información disponible, pero también podrás hacerlo online. Si eliges una entidad online, tendrás que hacer la solicitud de manera telemática desde un ordenador o un móvil. El proceso de solicitud online es muy sencillo, tan solo tendrás que completar el formulario de la entidad donde se solicitará que te identifiques, luego deberás enviar un selfie o hacer una videollamada, también es posible que te soliciten una copia de tu DNI, NIE o pasaporte para verificar tu identidad.Desventajas de las tarjetas prepagoRespuesta corta: saldo disponible limitado y en ocasiones su uso es limitado.Respuesta larga: aunque las tarjetas prepago tienen muchas ventajas, no están exentas de inconvenientes. Por ejemplo, como solo puedes disponer del saldo ingresado previamente, es fácil quedarse sin dinero en la tarjeta y tener que hacer una transferencia para poder utilizarla. Otro de sus inconvenientes es que su uso puede ser limitado. Por ejemplo, algunos hoteles o empresas de alquiler no permiten utilizar este tipo de tarjetas para contratar sus servicios, necesitarás una tarjeta de crédito.¿Cómo funciona una tarjeta prepago?Respuesta corta: necesitas recargar dinero para poder utilizarla como cualquier otra tarjeta normal. Respuesta larga: las tarjetas prepago o monedero son muy similares a las tarjetas de débito o crédito, podrás utilizarlas en comercios físicos u online para pagar por bienes o servicios. La diferencia principal es que para poder utilizarla tendrás que ingresar dinero desde una cuenta vinculada o desde un cajero automático. El dinero transferido será el disponible en la tarjeta y no se podrá gastar un importe superior al disponible. Una vez que la tarjeta se ha quedado sin dinero quedará inservible hasta que vuelva a ser recargada. Estas transferencias de dinero suelen ser gratuitas, aunque esta información puede consultarse con la entidad para asegurar que no tendrán ningún coste adicional.¿Qué pasa con mi saldo si el emisor de la tarjeta prepago quiebra?Respuesta corta: depende de quién emita la tarjeta. Si la emite un banco con licencia bancaria, el saldo cargado entra en el Fondo de Garantía de Depósitos hasta 100.000 euros por titular y entidad. Si la emite una entidad de dinero electrónico o una entidad de pago (lo habitual en las prepago de neobanco y fintech), no hay cobertura del Fondo. La protección se canaliza por la vía de la salvaguarda de fondos.Respuesta larga : el Fondo de Garantía de Depósitos cubre exclusivamente los depósitos en entidades de crédito autorizadas para captar dinero del público. Cuando la tarjeta de prepago la emite un banco, el saldo se asimila a un depósito y entra en la cobertura general hasta 100.000 euros.Muchas tarjetas prepago comercializadas en España no están emitidas por bancos, sino por entidades de dinero electrónico autorizadas por el Banco de España conforme a la Ley 21/2011. Son entidades supervisadas, pero no captan depósitos en sentido estricto. Por eso sus saldos quedan fuera del Fondo de Garantía de Depósitos.La protección de los clientes de estas entidades se articula por la vía de la salvaguarda de fondos. La normativa obliga al emisor a mantener el dinero de los usuarios en cuentas separadas en una entidad bancaria o invertido en activos seguros y líquidos. En caso de insolvencia, ese patrimonio queda al margen del concurso y se devuelve a los clientes a través del administrador concursal.En la práctica, la protección es razonable en ambos modelos, pero el procedimiento difiere. Con el Fondo de Garantía, el cliente recibe el importe en plazos breves y bajo un esquema homogéneo. Con la salvaguarda de fondos, la devolución depende del proceso concursal y de la trazabilidad de los saldos, lo que puede alargar los tiempos.Antes de cargar cantidades significativas conviene revisar la licencia del emisor, habitualmente publicada en el pie de página de la web junto al organismo supervisor.¿Qué diferencia hay entre una tarjeta prepago y una tarjeta regalo?Respuesta corta : las dos funcionan con saldo cargado previamente, pero su régimen legal y operativo es distinto. La tarjeta prepago la emite una entidad autorizada (banco o entidad de dinero electrónico) y sirve para pagar en cualquier comercio que acepte Visa o Mastercard. La tarjeta regalo de un comercio (FNAC, El Corte Inglés, Amazon, IKEA) solo se acepta en la red del emisor o en un grupo restringido de proveedores, y no requiere el mismo régimen de autorización.Respuesta larga : la tarjeta prepago opera dentro del sistema general de pagos. La emite un banco o una entidad de dinero electrónico autorizada por el Banco de España conforme a la Ley 21/2011. Está vinculada a una red internacional (Visa o Mastercard), lleva número de tarjeta, CVV y fecha de caducidad, puede tener IBAN asociado para recibir transferencias y admite recargas a lo largo de su vida útil.La tarjeta regalo, en cambio, se acoge a la denominada «exención de red limitada» prevista en el artículo 1.4 de la Ley 21/2011. Su uso está restringido a la red del emisor o a un grupo cerrado de proveedores con acuerdo comercial. No requiere licencia plena de entidad de dinero electrónico, salvo que el volumen de operaciones mensuales supere el millón de euros, en cuyo caso el emisor debe notificarse al Banco de España. Suele ser de un solo uso, sin recarga, y caduca en un plazo determinado.La diferencia operativa tiene consecuencias prácticas. La tarjeta prepago puede usarse para pagar en cualquier comercio del mundo, retirar efectivo y operar online. La tarjeta regalo solo funciona en su red.La diferencia regulatoria afecta a la protección. El saldo de una tarjeta prepago emitida por entidad autorizada está cubierto por las normas de salvaguarda de fondos. El saldo de una tarjeta regalo de comercio depende, en caso de insolvencia, del proceso concursal del emisor, sin red de seguridad equivalente.¿Puede un menor tener una tarjeta prepago a su nombre?Respuesta corta: un menor no puede ser titular pleno de un contrato financiero por falta de capacidad de obrar plena. La fórmula habitual es que el titular legal sea el padre, madre o tutor, que firma el contrato y autoriza el uso a favor del menor. La edad mínima para utilizar la tarjeta varía según el emisor, habitualmente entre los 8 y los 14 años.Respuesta larga : la mayoría de edad en España, fijada en 18 años por el artículo 12 de la Constitución y desarrollada por el Código Civil, marca la frontera de la capacidad de obrar plena. Hasta ese momento, el menor no puede contratar productos financieros directamente. Las entidades resuelven esa limitación con un esquema dual: el adulto firma como titular legal y el menor figura como usuario autorizado o beneficiario.En las tarjetas pensadas para menores, el adulto mantiene el control sobre el producto. Define el saldo disponible, autoriza las recargas, fija límites de gasto, recibe notificaciones de cada operación y puede bloquear la tarjeta en cualquier momento desde su propia aplicación. El menor opera con una app diferenciada, normalmente con funcionalidades pedagógicas (objetivos de ahorro, categorización del gasto).La edad mínima para activar el uso varía, según el banco puede ser desde los 8 años hasta los 14 años. A partir de los 14 años, ciertos productos como Bizum permiten al menor operar con autonomía relativa dentro de su propia cuenta.La normativa de protección de datos impone una capa adicional. La LOPDGDD exige el consentimiento expreso del padre, madre o tutor para tratar datos personales de menores de 14 años. Por encima de esa edad, el menor puede prestar su consentimiento, pero la entidad sigue exigiendo la firma del adulto como titular del contrato.¿Cómo se recarga una tarjeta prepago y qué métodos son los más rápidos?Respuesta corta : las recargas más rápidas son las que se realizan desde otra tarjeta de débito o crédito, que se acreditan al instante, y las transferencias SEPA Instant, ejecutadas en segundos. Las transferencias SEPA estándar tardan entre uno y tres días hábiles. Las recargas en efectivo en estancos, oficinas de Correos o supermercados también son inmediatas, pero suelen tener comisión.Respuesta larga : la operativa de recarga depende del emisor de la tarjeta y de los métodos que ofrezca su app o web. Los más habituales son cuatro.La transferencia SEPA tradicional, desde una cuenta bancaria del titular o de un tercero autorizado, es gratuita y se acredita en uno o dos días hábiles. Es la vía que utilizan los padres para recargar la tarjeta del menor o el usuario para alimentar su propia prepago de forma planificada.La transferencia SEPA Instant ejecuta el ingreso en segundos, 24 horas al día y los 365 días del año. Cada vez más bancos la ofrecen sin comisión, en cumplimiento del reglamento UE 2024/886 que la equipara en coste a la SEPA convencional desde el 9 de enero de 2025. Conviene comprobar que la entidad emisora de la tarjeta admita SEPA Instant, no todas lo hacen.La recarga desde otra tarjeta de débito o crédito es inmediata y se realiza desde la propia app de la prepago. Puede tener un pequeño recargo del emisor (entre el 1 % y el 3 %), aunque algunas tarjetas la ofrecen gratis dentro de ciertos límites.La recarga en efectivo en establecimientos colaboradores es la opción habitual para quien no opera con cuenta bancaria. Estancos, oficinas de Correos, supermercados y kioscos adheridos a las redes de servicios prepago (PaynetEasy, Recarga.com, Halcash) admiten ingresos en metálico con comisión habitual entre el 1 % y el 3 % del importe.¿Qué comisiones específicas tiene una tarjeta prepago que no tienen las de débito o crédito?Respuesta corta : además de las comisiones comunes a cualquier tarjeta (emisión, mantenimiento, retirada en cajero ajeno, cambio de divisa), la tarjeta prepago añade tres tarifas específicas: la comisión de recarga, la comisión de inactividad si no se utiliza durante un periodo definido en contrato y la comisión de reembolso del saldo residual al cierre. Algunas también cobran por consultar el saldo en cajeros ajenos.Respuesta larga : la comisión de recarga es la más característica de las tarjetas prepago. Se aplica cada vez que el titular ingresa fondos en la tarjeta. Puede calcularse como porcentaje sobre el importe ingresado (habitualmente entre el 1 % y el 3 %), como cifra fija por operación o como combinación de ambos. Suele depender del método utilizado: las recargas desde cuenta propia del titular suelen ser gratuitas, mientras que las recargas en efectivo en estancos o supermercados casi siempre llevan comisión.La comisión de inactividad penaliza la falta de uso. Se activa cuando la tarjeta no registra operaciones durante un plazo definido en el contrato, habitualmente entre 6 y 12 meses. El importe se descuenta del saldo disponible, con periodicidad mensual o trimestral, hasta que el cliente vuelve a operar o el saldo se agota. Es una vía habitual de erosión silenciosa del dinero cargado en tarjetas que el titular dejó olvidadas.La comisión de reembolso o de cierre se aplica cuando el cliente solicita la devolución del saldo restante al dar de baja la tarjeta. Suele ser una cifra fija o un porcentaje mínimo. La Ley 21/2011 reconoce al titular el derecho al reembolso íntegro del dinero electrónico no utilizado, aunque admite una comisión proporcionada y razonable si la solicitud se realiza fuera del plazo de vigencia o antes de la finalización del contrato.Antes de contratar conviene revisar el folleto de tarifas completo. Una tarjeta «gratuita» en la promoción puede acumular costes silenciosos.¿Puedo recibir una nómina o pensión en una tarjeta prepago?Respuesta corta : sí, si la tarjeta tiene IBAN asociado. La tarjeta prepago con IBAN español funciona como una cuenta corriente a efectos de ingreso de nómina, pensión o cualquier transferencia SEPA. Las tarjetas con IBAN extranjero (Lituania, Irlanda, Alemania, países habituales de neobancos) admiten formalmente la transferencia, pero algunos pagadores españoles, especialmente la administración pública, no siempre los aceptan en la práctica.Respuesta larga : lo primero que hay que comprobar antes de domiciliar una nómina o pensión en una tarjeta prepago es si tiene IBAN propio. No todas lo tienen: muchas prepago básicas solo funcionan como monedero digital y no admiten transferencias entrantes. Si la tarjeta no tiene IBAN, no es una vía válida para recibir ingresos recurrentes.Cuando sí lo tiene, el ingreso opera como en cualquier cuenta corriente. El pagador (empresa, Seguridad Social, mutualidad) introduce el IBAN del beneficiario y la transferencia se ejecuta dentro del esquema SEPA. El dinero queda disponible en la tarjeta de prepago para gastar o retirar.Pero hay un matiz según el país de origen del IBAN. Para una nómina de un empleador privado, casi cualquier IBAN del SEPA funciona sin incidencias. Para una pensión de la Seguridad Social, una prestación del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) o una ayuda autonómica, conviene utilizar IBAN español para evitar rechazos automáticos. Muchos sistemas de la administración pública española todavía exigen IBAN de España como dato obligatorio en sus formularios, pese a que el reglamento UE 260/2012 prohíbe esa discriminación. La Comisión Europea ha sancionado el problema, pero persiste en la práctica.Quien dependa de ingresos públicos para vivir hace bien en confirmar con el pagador qué IBAN admite antes de cambiar de producto. La cultura de la inmediatez ha llegado a todos los aspectos de nuestra vida, cambiando nuestros hábitos y modificando nuestros comportamientos. Lo vemos en el ocio, cuando para relajarnos encendemos la televisión para ver una película o serie desde el sofá, pero también se observa en los patrones de compra. Las compras por internet siguen al alza y no han parado de crecer en los últimos años, siendo cada vez una actividad más presente en nuestra vida.Muchas personas aún se muestran reticentes a facilitar los datos de su tarjeta habitual para hacer compras por internet, temen ser víctimas de una estafa y perder sus ahorros. Por suerte, muchas entidades conscientes del problema han ofrecido una solución: las tarjetas prepago o tarjetas monedero.¿Qué son las tarjetas prepago o tarjetas monedero?Las tarjetas prepago, tarjetas monedero o tarjetas recargables son un instrumento de pago de una alta seguridad. Estas tarjetas, al ser recargables, solo permiten que se gaste una determinada cantidad de dinero, la que se recargó previamente, si se quiere seguir utilizando se tendrá que recargar nuevamente.Esta singularidad hace que las tarjetas monedero sean idóneas para comprar por internet, ya que en caso de estafa tan solo se podría gastar el saldo de la tarjeta, el resto de los ahorros del titular estarían completamente a salvo. Pero estas tarjetas no solo sirven para eso, también pueden utilizarse en comercios físicos como se hace con las tarjetas de débito o crédito. También son idóneas para que los menores puedan gestionar su dinero sin miedo a que pierdan el efectivo. ¿Quieres saber más detalles? A continuación podrás encontrar más información sobre sus usos y características.Usos de una tarjeta monederoUna vez que ya tenemos claro qué es una tarjeta monedero, es importante que conocer para qué puede ser usada, de esta manera se podrá exprimir al máximo. Aunque ya hemos comentado que las tarjetas prepago pueden utilizarse como cualquier otra tarjeta, su uso puede ser especialmente beneficioso en los siguientes casos:Compras por internetComo ya hemos explicado anteriormente, las tarjetas prepago son especialmente seguras para pagar por internet. No evitan que se produzca la estafa o el robo, pero sí lo limitan al saldo de la tarjeta. Así que en caso de comprar por primera vez en un sitio no muy conocido, puedes sentirte más seguro utilizando una tarjeta prepago.Viajes al extranjeroPagar con tarjeta en el extranjero es toda una odisea para miles de viajeros. Muchas entidades han empezado a ofrecer tarjetas prepago con ventajas exclusivas al utilizarlas en el extranjero. Ya no tendrás que preocuparte por perder la cartera con el dinero en efectivo, podrás utilizar un método de pago mucho más cómodo como es la tarjeta prepago.Tarjeta para menoresSon muchos los menores que pasan el día fuera de casa entre el colegio, el comedor escolar y las actividades extraescolares, por lo que tienen que aprender a gestionar el dinero bastante pronto. Muchos adultos temen que este dinero acabe extraviado o se utilice en algo que no debe, una tarjeta prepago puede ayudar ya que puede ser gestionada por adultos desde la app móvil.Tarjeta monedero gratis: ¿cómo conseguir la tuya?Las tarjetas prepago son una modalidad más de tarjeta, con sus características propias y con sus características compartidas, como pueden ser los costes. Normalmente las tarjetas tienen unas comisiones que el banco cobra por ofrecer sus servicios, pero como en todo tipo de productos bancarios existen versiones sin comisiones.No es difícil encontrar tarjetas prepago sin las comisiones más habituales, aunque quizá se debe acudir a entidades alternativas para hacerlo. Estas entidades son las archiconocidas N26 y Revolut.A continuación puedes encontrar algunas de las opciones que te permitirán tener una tarjeta prepago gratis:Esto no significa que estas tarjetas prepago no vayan a tener ningún coste, sino que están exentas de las comisiones más comunes como pueden ser las de emisión y mantenimiento. Estas tarjetas son muy básicas y si quieres obtener ventajas adicionales, quizá, deberías considerar contratar unas con coste que te permitan obtener ciertos beneficios como incrementar el ahorro, ventajas de pago en el extranjero, un número mayor de retiradas gratis en cajeros, etc.Cómo conseguir una tarjeta prepago sin cuenta bancariaComo ya sabrás por lo que hemos estado comentando a lo largo del artículo, existen diversas maneras de conseguir una tarjeta prepago o monedero. La primera es acudir a tu entidad bancaria habitual y preguntar por las opciones de las que disponen, aunque esta opción es muy válida, se debe tener en cuenta que las entidades bancarias pueden cobrar comisiones por el servicio.Por otra parte tenemos las entidades online, sus tarjetas prepago se contratan a través de su página web y pueden comenzar a utilizarse al instante. En muchas ocasiones estas tarjetas no tienen coste ya que todas las gestiones se realizan online sin visitar una oficina, lo que permite a estas entidades reducir costes y ofrecer sus productos sin comisiones.También es en estas entidades online donde será mucho más fácil encontrar una tarjeta prepago que no requiera abrirse una cuenta bancaria en la entidad. Antes de solicitar una tarjeta prepago sin abrir una cuenta debemos saber cómo vamos a recargarla, para poder tener dinero en esta tarjeta prepago debemos hacer un traspaso desde otra cuenta, por lo que sí necesitaremos contar con una. La cuenta no tiene por qué pertenecer a la misma entidad que la tarjeta, por lo que puedes contratar la tarjeta en la entidad que mejores condiciones te dé y continuar con tu cuenta bancaria habitual.Tarjetas virtuales prepago: cómo pagar sin llevar una tarjeta en el bolsilloEn un mundo digitalizado como en el que vivimos es común no querer tener cosas físicas: videojuegos, películas y música han cambiado su formato de consumo y la mayoría de personas las adquieren de manera digital. Esta forma de consumo está llegando a la banca y las tarjetas no iban a quedarse atrás.La mayoría de entidades bancarias ofrecen sus servicios completamente online y, para facilitar las gestiones, han desarrollado su propia app. En esta app podrás encontrar una tarjeta virtual con la que podrás pagar todas tus compras en tiendas físicas. Pero esto no queda ahí, podrás añadir la tarjeta a la wallet de tu teléfono móvil para poder pagar con tan solo acercarlo al terminal.Las tarjetas virtuales no son más que la versión digitalizada de una tarjeta física, con ellas pueden realizarse las mismas gestiones, incluso sacar dinero de cajeros automáticos si cuentan con la tecnología adecuada. La diferencia principal es su tangibilidad, la física puede llevarse en la cartera, asumiendo riesgos de pérdida o robo, mientras que la virtual está almacenada en un dispositivo como el móvil o el smartwatch y el acceso a ella es más difícil.Aunque algunas personas son reacias a utilizar una tarjeta virtual, lo cierto es que sus ventajas superan a sus inconvenientes y al utilizarlas pocas veces suele haber vuelta atrás. Entre sus ventajas encontramos:• Pago instantáneo desde el móvil o smartwatch• Compras por internet más seguras, solo se tiene acceso al dinero de la tarjeta virtual• Dificultad de acceso al dinero en caso de pérdida del dispositivo• Notificaciones y avisos instantáneos al utilizarla• Menor riesgo de robo y estafas• Dinero siempre a mano• Posibilidad de apagar la tarjeta en caso de pérdida de su versión física Las comodidades de las tarjetas virtuales han quedado patentes, aunque muchas personas no se dan cuenta de la comodidad que suponen hasta que comienzan a utilizarlas.Tarjetas virtuales para comprar por internet gratis: ¿existen?Ya hemos estado explicando qué son las tarjetas virtuales y cuáles son algunas de sus ventajas, sin embargo nos hemos dejado una de las más importantes: las comisiones. Muchas de las tarjetas prepago que puedes encontrar en el mercado son sin comisiones, ¿esto significa que sean gratis? No.Una tarjeta prepago sin comisiones está exenta del pago de las comisiones más comunes, que suelen ser la de emisión y mantenimiento. También ofrece algunas actividades de gestión sin coste, como pueden ser las transferencias o las retiradas de efectivo en cajeros. No obstante, es muy posible que sí tengan que pagarse ciertos costes si quieren realizarse actividades más complejas.Las tarjetas virtuales gratuitas suelen ser grandes aliadas de las compras online. Como hemos explicado anteriormente, las tarjetas prepago tienen un saldo limitado totalmente independiente del saldo acumulado en las cuentas bancarias del titular, por ello son un producto idóneo para comprar online sin temor a los robos o los fraudes. Al comprar online solo tendrás que dar el número de la tarjeta prepago virtual, con la tranquilidad de que, en caso de fraude, solo se podría acceder al dinero previamente ingresado en ella.A continuación podrás encontrar algunas tarjetas prepago virtuales gratis para comprar por internet:Pero la comodidad y la falta de comisiones no son los únicos motivos por los que un usuario puede querer recurrir a las tarjetas prepago, también son un buen producto para aquellas personas que quieren tener controlados los gastos, es por esto que las tarjetas prepago también son ideales para niños y adolescentes.Entre las ventajas que puede brindar el uso de una tarjeta prepago en menores de edad encontramos:• Autonomía: los niños y adolescentes podrán utilizar el dinero que los padres les proporcionen, aprendiendo a gestionarlo y utilizándolo solo para las actividades previstas, ya que algunas tarjetas necesitan autorización previa a su uso.• Seguridad: el riesgo de robo o pérdida de dinero es menor. Acceder al dinero ingresado en la tarjeta es complicado gracias a los sistemas de seguridad de los bancos y las entidades online. Si el dinero se da de manera física y se pierde, es muy difícil recuperarlo, mientras que si se pierde la tarjeta solo tendrá que cancelarse y solicitar una nueva, quedando intacto el saldo introducido en ella.• Practicidad: si un menor necesita dinero cuando está fuera de casa tan solo tiene que pedirlo para contar con más saldo en su tarjeta prepago, de esta manera los adultos a su cargo pueden estar tranquilos por saber que estará cubierto económicamente ante cualquier urgencia. Cualquier operación realizada con las tarjetas prepago puede enviar una notificación al móvil asociado, de esta manera se podrá saber qué cantidad de dinero se ha gastado en un establecimiento sin necesidad de recurrir a la aplicación bancaria.Existen muchas otras ventajas asociadas al uso de una tarjeta prepago, aunque cada caso es diferente. A continuación vamos a explicar brevemente por qué una tarjeta monedero puede ser un producto muy recomendable.¿Por qué existen las tarjetas prepago gratuitas?Como hemos comentado en el apartado anterior, es posible encontrar tarjetas prepago gratuitas, o al menos, que no cobren las comisiones más usuales. Pero, si esto es cierto, ¿por qué existen tarjetas prepago gratuitas y otras que no lo son? Las entidades intentan captar nuevos clientes por lo que tienen que hacer sus productos lo más atractivos posible, por lo que ofrecerlos sin comisiones puede ser una buena estrategia comercial.Algunas de las comisiones que puedes ahorrarte con una tarjeta prepago gratuita son la cuota de emisión de la tarjeta, que consiste en el coste que la entidad cobra al nuevo cliente por proporcionar y enviar la tarjeta por correo. La segunda comisión más habitual suele ser la de mantenimiento. La periodicidad de esta comisión varía según la entidad, algunas la cobran anualmente, otras semestralmente y otras trimestralmente, sea como sea es un coste fácil de evitar haciendo una pequeña búsqueda. Una comisión propia de las tarjetas prepago que no se encuentra en otras es la de recarga. Para poder utilizar una tarjeta prepago es necesario traspasar dinero desde otra cuenta bancaria, el dinero traspasado será el saldo disponible para las compras. Esta operación puede estar sujeta a comisiones según la entidad con la que contrates la tarjeta.Cuando vayas a contratar tu nueva tarjeta prepago deberás contrastar los costes de las diferentes entidades y elegir aquella que tenga unos costes menores o nulos en las gestiones que realices habitualmente.Tarjeta monedero para niñosSon muchos los niños que reciben una paga para poder comprar caprichos: pequeños juguetes, dulces, ir al cine, etc., pero esta acción que podría ser muy beneficiosa, muchas veces se queda en nada por no enseñarles a gestionar el dinero. Es común que gasten el dinero impulsivamente en vez de ahorrar para un objetivo más grande. Con las tarjetas monedero es mucho más fácil enseñarles a gestionar el dinero y a ahorrar para cumplir sus metas. ¿Te preguntas cómo? Gracias a la aplicación móvil pueden ver de manera gráfica y directa cuánto dinero hay en su cuenta y cómo va aumentando, en algunas ocasiones hasta se permitirá crear objetivos de ahorro, como es el caso de las tarjetas de N26.Tarjeta monedero para adolescentesLas necesidades de los adolescentes son muy diferentes a las de los niños, su mundo se expande y también lo hacen sus gastos. Actividades extraescolares, deportes y salidas con amigos, suponen algunos de los gastos más importantes a estas edades, pero es muy común que muchos padres no se sientan cómodos en facilitar grandes sumas de dinero a sus hijos menores de edad. En este caso una tarjeta prepago es una solución perfecta, ya que aunque se ingrese un importe elevado en la tarjeta, se enviará un aviso con cada pago, por lo que los adultos podrán saber en tiempo real dónde se está gastando el dinero de la tarjeta. Además, los adolescentes podrán aprender a gestionar su dinero y a no gastar impulsivamente, lo que supondrá una enseñanza muy valiosa para su futuro.Preguntas frecuentes sobre las tarjetas monedero¿Cómo puedo saber el saldo de una tarjeta monedero?Respuesta corta: consultándolo desde la app móvil o desde el cajero automático.Respuesta larga: existen diversas maneras de saber el saldo de la tarjeta monedero. La más directa es consultar el saldo desde la app móvil. Estas aplicaciones permiten gestionar diferentes aspectos de la tarjeta, también las transferencias y el saldo disponible. Otra manera es consultar el cajero automático, no podrás hacer esto con todas las tarjetas prepago, pero sí con aquellas que estén vinculadas al banco.¿Cómo solicitar una tarjeta monedero?Repuesta corta: online o en la oficina bancaria.Respuesta larga: existen diversas maneras de solicitar una tarjeta monedero, si vas a hacerlo con tu banco quizá es más efectivo acudir a la oficina bancaria para que te den toda la información disponible, pero también podrás hacerlo online. Si eliges una entidad online, tendrás que hacer la solicitud de manera telemática desde un ordenador o un móvil. El proceso de solicitud online es muy sencillo, tan solo tendrás que completar el formulario de la entidad donde se solicitará que te identifiques, luego deberás enviar un selfie o hacer una videollamada, también es posible que te soliciten una copia de tu DNI, NIE o pasaporte para verificar tu identidad.Desventajas de las tarjetas prepagoRespuesta corta: saldo disponible limitado y en ocasiones su uso es limitado.Respuesta larga: aunque las tarjetas prepago tienen muchas ventajas, no están exentas de inconvenientes. Por ejemplo, como solo puedes disponer del saldo ingresado previamente, es fácil quedarse sin dinero en la tarjeta y tener que hacer una transferencia para poder utilizarla. Otro de sus inconvenientes es que su uso puede ser limitado. Por ejemplo, algunos hoteles o empresas de alquiler no permiten utilizar este tipo de tarjetas para contratar sus servicios, necesitarás una tarjeta de crédito.¿Cómo funciona una tarjeta prepago?Respuesta corta: necesitas recargar dinero para poder utilizarla como cualquier otra tarjeta normal. Respuesta larga: las tarjetas prepago o monedero son muy similares a las tarjetas de débito o crédito, podrás utilizarlas en comercios físicos u online para pagar por bienes o servicios. La diferencia principal es que para poder utilizarla tendrás que ingresar dinero desde una cuenta vinculada o desde un cajero automático. El dinero transferido será el disponible en la tarjeta y no se podrá gastar un importe superior al disponible. Una vez que la tarjeta se ha quedado sin dinero quedará inservible hasta que vuelva a ser recargada. Estas transferencias de dinero suelen ser gratuitas, aunque esta información puede consultarse con la entidad para asegurar que no tendrán ningún coste adicional.¿Qué pasa con mi saldo si el emisor de la tarjeta prepago quiebra?Respuesta corta: depende de quién emita la tarjeta. Si la emite un banco con licencia bancaria, el saldo cargado entra en el Fondo de Garantía de Depósitos hasta 100.000 euros por titular y entidad. Si la emite una entidad de dinero electrónico o una entidad de pago (lo habitual en las prepago de neobanco y fintech), no hay cobertura del Fondo. La protección se canaliza por la vía de la salvaguarda de fondos.Respuesta larga : el Fondo de Garantía de Depósitos cubre exclusivamente los depósitos en entidades de crédito autorizadas para captar dinero del público. Cuando la tarjeta de prepago la emite un banco, el saldo se asimila a un depósito y entra en la cobertura general hasta 100.000 euros.Muchas tarjetas prepago comercializadas en España no están emitidas por bancos, sino por entidades de dinero electrónico autorizadas por el Banco de España conforme a la Ley 21/2011. Son entidades supervisadas, pero no captan depósitos en sentido estricto. Por eso sus saldos quedan fuera del Fondo de Garantía de Depósitos.La protección de los clientes de estas entidades se articula por la vía de la salvaguarda de fondos. La normativa obliga al emisor a mantener el dinero de los usuarios en cuentas separadas en una entidad bancaria o invertido en activos seguros y líquidos. En caso de insolvencia, ese patrimonio queda al margen del concurso y se devuelve a los clientes a través del administrador concursal.En la práctica, la protección es razonable en ambos modelos, pero el procedimiento difiere. Con el Fondo de Garantía, el cliente recibe el importe en plazos breves y bajo un esquema homogéneo. Con la salvaguarda de fondos, la devolución depende del proceso concursal y de la trazabilidad de los saldos, lo que puede alargar los tiempos.Antes de cargar cantidades significativas conviene revisar la licencia del emisor, habitualmente publicada en el pie de página de la web junto al organismo supervisor.¿Qué diferencia hay entre una tarjeta prepago y una tarjeta regalo?Respuesta corta : las dos funcionan con saldo cargado previamente, pero su régimen legal y operativo es distinto. La tarjeta prepago la emite una entidad autorizada (banco o entidad de dinero electrónico) y sirve para pagar en cualquier comercio que acepte Visa o Mastercard. La tarjeta regalo de un comercio (FNAC, El Corte Inglés, Amazon, IKEA) solo se acepta en la red del emisor o en un grupo restringido de proveedores, y no requiere el mismo régimen de autorización.Respuesta larga : la tarjeta prepago opera dentro del sistema general de pagos. La emite un banco o una entidad de dinero electrónico autorizada por el Banco de España conforme a la Ley 21/2011. Está vinculada a una red internacional (Visa o Mastercard), lleva número de tarjeta, CVV y fecha de caducidad, puede tener IBAN asociado para recibir transferencias y admite recargas a lo largo de su vida útil.La tarjeta regalo, en cambio, se acoge a la denominada «exención de red limitada» prevista en el artículo 1.4 de la Ley 21/2011. Su uso está restringido a la red del emisor o a un grupo cerrado de proveedores con acuerdo comercial. No requiere licencia plena de entidad de dinero electrónico, salvo que el volumen de operaciones mensuales supere el millón de euros, en cuyo caso el emisor debe notificarse al Banco de España. Suele ser de un solo uso, sin recarga, y caduca en un plazo determinado.La diferencia operativa tiene consecuencias prácticas. La tarjeta prepago puede usarse para pagar en cualquier comercio del mundo, retirar efectivo y operar online. La tarjeta regalo solo funciona en su red.La diferencia regulatoria afecta a la protección. El saldo de una tarjeta prepago emitida por entidad autorizada está cubierto por las normas de salvaguarda de fondos. El saldo de una tarjeta regalo de comercio depende, en caso de insolvencia, del proceso concursal del emisor, sin red de seguridad equivalente.¿Puede un menor tener una tarjeta prepago a su nombre?Respuesta corta: un menor no puede ser titular pleno de un contrato financiero por falta de capacidad de obrar plena. La fórmula habitual es que el titular legal sea el padre, madre o tutor, que firma el contrato y autoriza el uso a favor del menor. La edad mínima para utilizar la tarjeta varía según el emisor, habitualmente entre los 8 y los 14 años.Respuesta larga : la mayoría de edad en España, fijada en 18 años por el artículo 12 de la Constitución y desarrollada por el Código Civil, marca la frontera de la capacidad de obrar plena. Hasta ese momento, el menor no puede contratar productos financieros directamente. Las entidades resuelven esa limitación con un esquema dual: el adulto firma como titular legal y el menor figura como usuario autorizado o beneficiario.En las tarjetas pensadas para menores, el adulto mantiene el control sobre el producto. Define el saldo disponible, autoriza las recargas, fija límites de gasto, recibe notificaciones de cada operación y puede bloquear la tarjeta en cualquier momento desde su propia aplicación. El menor opera con una app diferenciada, normalmente con funcionalidades pedagógicas (objetivos de ahorro, categorización del gasto).La edad mínima para activar el uso varía, según el banco puede ser desde los 8 años hasta los 14 años. A partir de los 14 años, ciertos productos como Bizum permiten al menor operar con autonomía relativa dentro de su propia cuenta.La normativa de protección de datos impone una capa adicional. La LOPDGDD exige el consentimiento expreso del padre, madre o tutor para tratar datos personales de menores de 14 años. Por encima de esa edad, el menor puede prestar su consentimiento, pero la entidad sigue exigiendo la firma del adulto como titular del contrato.¿Cómo se recarga una tarjeta prepago y qué métodos son los más rápidos?Respuesta corta : las recargas más rápidas son las que se realizan desde otra tarjeta de débito o crédito, que se acreditan al instante, y las transferencias SEPA Instant, ejecutadas en segundos. Las transferencias SEPA estándar tardan entre uno y tres días hábiles. Las recargas en efectivo en estancos, oficinas de Correos o supermercados también son inmediatas, pero suelen tener comisión.Respuesta larga : la operativa de recarga depende del emisor de la tarjeta y de los métodos que ofrezca su app o web. Los más habituales son cuatro.La transferencia SEPA tradicional, desde una cuenta bancaria del titular o de un tercero autorizado, es gratuita y se acredita en uno o dos días hábiles. Es la vía que utilizan los padres para recargar la tarjeta del menor o el usuario para alimentar su propia prepago de forma planificada.La transferencia SEPA Instant ejecuta el ingreso en segundos, 24 horas al día y los 365 días del año. Cada vez más bancos la ofrecen sin comisión, en cumplimiento del reglamento UE 2024/886 que la equipara en coste a la SEPA convencional desde el 9 de enero de 2025. Conviene comprobar que la entidad emisora de la tarjeta admita SEPA Instant, no todas lo hacen.La recarga desde otra tarjeta de débito o crédito es inmediata y se realiza desde la propia app de la prepago. Puede tener un pequeño recargo del emisor (entre el 1 % y el 3 %), aunque algunas tarjetas la ofrecen gratis dentro de ciertos límites.La recarga en efectivo en establecimientos colaboradores es la opción habitual para quien no opera con cuenta bancaria. Estancos, oficinas de Correos, supermercados y kioscos adheridos a las redes de servicios prepago (PaynetEasy, Recarga.com, Halcash) admiten ingresos en metálico con comisión habitual entre el 1 % y el 3 % del importe.¿Qué comisiones específicas tiene una tarjeta prepago que no tienen las de débito o crédito?Respuesta corta : además de las comisiones comunes a cualquier tarjeta (emisión, mantenimiento, retirada en cajero ajeno, cambio de divisa), la tarjeta prepago añade tres tarifas específicas: la comisión de recarga, la comisión de inactividad si no se utiliza durante un periodo definido en contrato y la comisión de reembolso del saldo residual al cierre. Algunas también cobran por consultar el saldo en cajeros ajenos.Respuesta larga : la comisión de recarga es la más característica de las tarjetas prepago. Se aplica cada vez que el titular ingresa fondos en la tarjeta. Puede calcularse como porcentaje sobre el importe ingresado (habitualmente entre el 1 % y el 3 %), como cifra fija por operación o como combinación de ambos. Suele depender del método utilizado: las recargas desde cuenta propia del titular suelen ser gratuitas, mientras que las recargas en efectivo en estancos o supermercados casi siempre llevan comisión.La comisión de inactividad penaliza la falta de uso. Se activa cuando la tarjeta no registra operaciones durante un plazo definido en el contrato, habitualmente entre 6 y 12 meses. El importe se descuenta del saldo disponible, con periodicidad mensual o trimestral, hasta que el cliente vuelve a operar o el saldo se agota. Es una vía habitual de erosión silenciosa del dinero cargado en tarjetas que el titular dejó olvidadas.La comisión de reembolso o de cierre se aplica cuando el cliente solicita la devolución del saldo restante al dar de baja la tarjeta. Suele ser una cifra fija o un porcentaje mínimo. La Ley 21/2011 reconoce al titular el derecho al reembolso íntegro del dinero electrónico no utilizado, aunque admite una comisión proporcionada y razonable si la solicitud se realiza fuera del plazo de vigencia o antes de la finalización del contrato.Antes de contratar conviene revisar el folleto de tarifas completo. Una tarjeta «gratuita» en la promoción puede acumular costes silenciosos.¿Puedo recibir una nómina o pensión en una tarjeta prepago?Respuesta corta : sí, si la tarjeta tiene IBAN asociado. La tarjeta prepago con IBAN español funciona como una cuenta corriente a efectos de ingreso de nómina, pensión o cualquier transferencia SEPA. Las tarjetas con IBAN extranjero (Lituania, Irlanda, Alemania, países habituales de neobancos) admiten formalmente la transferencia, pero algunos pagadores españoles, especialmente la administración pública, no siempre los aceptan en la práctica.Respuesta larga : lo primero que hay que comprobar antes de domiciliar una nómina o pensión en una tarjeta prepago es si tiene IBAN propio. No todas lo tienen: muchas prepago básicas solo funcionan como monedero digital y no admiten transferencias entrantes. Si la tarjeta no tiene IBAN, no es una vía válida para recibir ingresos recurrentes.Cuando sí lo tiene, el ingreso opera como en cualquier cuenta corriente. El pagador (empresa, Seguridad Social, mutualidad) introduce el IBAN del beneficiario y la transferencia se ejecuta dentro del esquema SEPA. El dinero queda disponible en la tarjeta de prepago para gastar o retirar.Pero hay un matiz según el país de origen del IBAN. Para una nómina de un empleador privado, casi cualquier IBAN del SEPA funciona sin incidencias. Para una pensión de la Seguridad Social, una prestación del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) o una ayuda autonómica, conviene utilizar IBAN español para evitar rechazos automáticos. Muchos sistemas de la administración pública española todavía exigen IBAN de España como dato obligatorio en sus formularios, pese a que el reglamento UE 260/2012 prohíbe esa discriminación. La Comisión Europea ha sancionado el problema, pero persiste en la práctica.Quien dependa de ingresos públicos para vivir hace bien en confirmar con el pagador qué IBAN admite antes de cambiar de producto.

La cultura de la inmediatez ha llegado a todos los aspectos de nuestra vida, cambiando nuestros hábitos y modificando nuestros comportamientos. Lo vemos en el ocio, cuando para relajarnos encendemos la televisión para ver una película o serie desde el sofá, pero también se observa en los patrones de compra. Las compras por internet siguen al alza y no han parado de crecer en los últimos años, siendo cada vez una actividad más presente en nuestra vida.
Muchas personas aún se muestran reticentes a facilitar los datos de su tarjeta habitual para hacer compras por internet, temen ser víctimas de una estafa y perder sus ahorros. Por suerte, muchas entidades conscientes del problema han ofrecido una solución: las tarjetas prepago o tarjetas monedero.
¿Qué son las tarjetas prepago o tarjetas monedero?
Las tarjetas prepago, tarjetas monedero o tarjetas recargables son un instrumento de pago de una alta seguridad. Estas tarjetas, al ser recargables, solo permiten que se gaste una determinada cantidad de dinero, la que se recargó previamente, si se quiere seguir utilizando se tendrá que recargar nuevamente.
Esta singularidad hace que las tarjetas monedero sean idóneas para comprar por internet, ya que en caso de estafa tan solo se podría gastar el saldo de la tarjeta, el resto de los ahorros del titular estarían completamente a salvo. Pero estas tarjetas no solo sirven para eso, también pueden utilizarse en comercios físicos como se hace con las tarjetas de débito o crédito. También son idóneas para que los menores puedan gestionar su dinero sin miedo a que pierdan el efectivo. ¿Quieres saber más detalles? A continuación podrás encontrar más información sobre sus usos y características.
Usos de una tarjeta monedero
Una vez que ya tenemos claro qué es una tarjeta monedero, es importante que conocer para qué puede ser usada, de esta manera se podrá exprimir al máximo. Aunque ya hemos comentado que las tarjetas prepago pueden utilizarse como cualquier otra tarjeta, su uso puede ser especialmente beneficioso en los siguientes casos:
Compras por internet
Newsletter
Como ya hemos explicado anteriormente, las tarjetas prepago son especialmente seguras para pagar por internet. No evitan que se produzca la estafa o el robo, pero sí lo limitan al saldo de la tarjeta. Así que en caso de comprar por primera vez en un sitio no muy conocido, puedes sentirte más seguro utilizando una tarjeta prepago.
Viajes al extranjero
Pagar con tarjeta en el extranjero es toda una odisea para miles de viajeros. Muchas entidades han empezado a ofrecer tarjetas prepago con ventajas exclusivas al utilizarlas en el extranjero. Ya no tendrás que preocuparte por perder la cartera con el dinero en efectivo, podrás utilizar un método de pago mucho más cómodo como es la tarjeta prepago.
Tarjeta para menores
Son muchos los menores que pasan el día fuera de casa entre el colegio, el comedor escolar y las actividades extraescolares, por lo que tienen que aprender a gestionar el dinero bastante pronto. Muchos adultos temen que este dinero acabe extraviado o se utilice en algo que no debe, una tarjeta prepago puede ayudar ya que puede ser gestionada por adultos desde la app móvil.
Tarjeta monedero gratis: ¿cómo conseguir la tuya?
Las tarjetas prepago son una modalidad más de tarjeta, con sus características propias y con sus características compartidas, como pueden ser los costes. Normalmente las tarjetas tienen unas comisiones que el banco cobra por ofrecer sus servicios, pero como en todo tipo de productos bancarios existen versiones sin comisiones.
No es difícil encontrar tarjetas prepago sin las comisiones más habituales, aunque quizá se debe acudir a entidades alternativas para hacerlo. Estas entidades son las archiconocidas N26 y Revolut.
A continuación puedes encontrar algunas de las opciones que te permitirán tener una tarjeta prepago gratis:
Esto no significa que estas tarjetas prepago no vayan a tener ningún coste, sino que están exentas de las comisiones más comunes como pueden ser las de emisión y mantenimiento. Estas tarjetas son muy básicas y si quieres obtener ventajas adicionales, quizá, deberías considerar contratar unas con coste que te permitan obtener ciertos beneficios como incrementar el ahorro, ventajas de pago en el extranjero, un número mayor de retiradas gratis en cajeros, etc.
Cómo conseguir una tarjeta prepago sin cuenta bancaria
Como ya sabrás por lo que hemos estado comentando a lo largo del artículo, existen diversas maneras de conseguir una tarjeta prepago o monedero. La primera es acudir a tu entidad bancaria habitual y preguntar por las opciones de las que disponen, aunque esta opción es muy válida, se debe tener en cuenta que las entidades bancarias pueden cobrar comisiones por el servicio.
Por otra parte tenemos las entidades online, sus tarjetas prepago se contratan a través de su página web y pueden comenzar a utilizarse al instante. En muchas ocasiones estas tarjetas no tienen coste ya que todas las gestiones se realizan online sin visitar una oficina, lo que permite a estas entidades reducir costes y ofrecer sus productos sin comisiones.
También es en estas entidades online donde será mucho más fácil encontrar una tarjeta prepago que no requiera abrirse una cuenta bancaria en la entidad. Antes de solicitar una tarjeta prepago sin abrir una cuenta debemos saber cómo vamos a recargarla, para poder tener dinero en esta tarjeta prepago debemos hacer un traspaso desde otra cuenta, por lo que sí necesitaremos contar con una. La cuenta no tiene por qué pertenecer a la misma entidad que la tarjeta, por lo que puedes contratar la tarjeta en la entidad que mejores condiciones te dé y continuar con tu cuenta bancaria habitual.
Tarjetas virtuales prepago: cómo pagar sin llevar una tarjeta en el bolsillo
En un mundo digitalizado como en el que vivimos es común no querer tener cosas físicas: videojuegos, películas y música han cambiado su formato de consumo y la mayoría de personas las adquieren de manera digital. Esta forma de consumo está llegando a la banca y las tarjetas no iban a quedarse atrás.
La mayoría de entidades bancarias ofrecen sus servicios completamente online y, para facilitar las gestiones, han desarrollado su propia app. En esta app podrás encontrar una tarjeta virtual con la que podrás pagar todas tus compras en tiendas físicas. Pero esto no queda ahí, podrás añadir la tarjeta a la wallet de tu teléfono móvil para poder pagar con tan solo acercarlo al terminal.
Las tarjetas virtuales no son más que la versión digitalizada de una tarjeta física, con ellas pueden realizarse las mismas gestiones, incluso sacar dinero de cajeros automáticos si cuentan con la tecnología adecuada. La diferencia principal es su tangibilidad, la física puede llevarse en la cartera, asumiendo riesgos de pérdida o robo, mientras que la virtual está almacenada en un dispositivo como el móvil o el smartwatch y el acceso a ella es más difícil.
Aunque algunas personas son reacias a utilizar una tarjeta virtual, lo cierto es que sus ventajas superan a sus inconvenientes y al utilizarlas pocas veces suele haber vuelta atrás. Entre sus ventajas encontramos:
• Pago instantáneo desde el móvil o smartwatch
• Compras por internet más seguras, solo se tiene acceso al dinero de la tarjeta virtual
• Dificultad de acceso al dinero en caso de pérdida del dispositivo
• Notificaciones y avisos instantáneos al utilizarla
• Menor riesgo de robo y estafas
• Dinero siempre a mano
• Posibilidad de apagar la tarjeta en caso de pérdida de su versión física
Las comodidades de las tarjetas virtuales han quedado patentes, aunque muchas personas no se dan cuenta de la comodidad que suponen hasta que comienzan a utilizarlas.
Tarjetas virtuales para comprar por internet gratis: ¿existen?
Ya hemos estado explicando qué son las tarjetas virtuales y cuáles son algunas de sus ventajas, sin embargo nos hemos dejado una de las más importantes: las comisiones. Muchas de las tarjetas prepago que puedes encontrar en el mercado son sin comisiones, ¿esto significa que sean gratis? No.
Una tarjeta prepago sin comisiones está exenta del pago de las comisiones más comunes, que suelen ser la de emisión y mantenimiento. También ofrece algunas actividades de gestión sin coste, como pueden ser las transferencias o las retiradas de efectivo en cajeros. No obstante, es muy posible que sí tengan que pagarse ciertos costes si quieren realizarse actividades más complejas.
Las tarjetas virtuales gratuitas suelen ser grandes aliadas de las compras online. Como hemos explicado anteriormente, las tarjetas prepago tienen un saldo limitado totalmente independiente del saldo acumulado en las cuentas bancarias del titular, por ello son un producto idóneo para comprar online sin temor a los robos o los fraudes. Al comprar online solo tendrás que dar el número de la tarjeta prepago virtual, con la tranquilidad de que, en caso de fraude, solo se podría acceder al dinero previamente ingresado en ella.
A continuación podrás encontrar algunas tarjetas prepago virtuales gratis para comprar por internet:
Pero la comodidad y la falta de comisiones no son los únicos motivos por los que un usuario puede querer recurrir a las tarjetas prepago, también son un buen producto para aquellas personas que quieren tener controlados los gastos, es por esto que las tarjetas prepago también son ideales para niños y adolescentes.
Entre las ventajas que puede brindar el uso de una tarjeta prepago en menores de edad encontramos:
• Autonomía: los niños y adolescentes podrán utilizar el dinero que los padres les proporcionen, aprendiendo a gestionarlo y utilizándolo solo para las actividades previstas, ya que algunas tarjetas necesitan autorización previa a su uso.
• Seguridad: el riesgo de robo o pérdida de dinero es menor. Acceder al dinero ingresado en la tarjeta es complicado gracias a los sistemas de seguridad de los bancos y las entidades online. Si el dinero se da de manera física y se pierde, es muy difícil recuperarlo, mientras que si se pierde la tarjeta solo tendrá que cancelarse y solicitar una nueva, quedando intacto el saldo introducido en ella.
• Practicidad: si un menor necesita dinero cuando está fuera de casa tan solo tiene que pedirlo para contar con más saldo en su tarjeta prepago, de esta manera los adultos a su cargo pueden estar tranquilos por saber que estará cubierto económicamente ante cualquier urgencia. Cualquier operación realizada con las tarjetas prepago puede enviar una notificación al móvil asociado, de esta manera se podrá saber qué cantidad de dinero se ha gastado en un establecimiento sin necesidad de recurrir a la aplicación bancaria.
Existen muchas otras ventajas asociadas al uso de una tarjeta prepago, aunque cada caso es diferente. A continuación vamos a explicar brevemente por qué una tarjeta monedero puede ser un producto muy recomendable.
¿Por qué existen las tarjetas prepago gratuitas?
Como hemos comentado en el apartado anterior, es posible encontrar tarjetas prepago gratuitas, o al menos, que no cobren las comisiones más usuales. Pero, si esto es cierto, ¿por qué existen tarjetas prepago gratuitas y otras que no lo son? Las entidades intentan captar nuevos clientes por lo que tienen que hacer sus productos lo más atractivos posible, por lo que ofrecerlos sin comisiones puede ser una buena estrategia comercial.
Algunas de las comisiones que puedes ahorrarte con una tarjeta prepago gratuita son la cuota de emisión de la tarjeta, que consiste en el coste que la entidad cobra al nuevo cliente por proporcionar y enviar la tarjeta por correo. La segunda comisión más habitual suele ser la de mantenimiento. La periodicidad de esta comisión varía según la entidad, algunas la cobran anualmente, otras semestralmente y otras trimestralmente, sea como sea es un coste fácil de evitar haciendo una pequeña búsqueda.
Una comisión propia de las tarjetas prepago que no se encuentra en otras es la de recarga. Para poder utilizar una tarjeta prepago es necesario traspasar dinero desde otra cuenta bancaria, el dinero traspasado será el saldo disponible para las compras. Esta operación puede estar sujeta a comisiones según la entidad con la que contrates la tarjeta.
Cuando vayas a contratar tu nueva tarjeta prepago deberás contrastar los costes de las diferentes entidades y elegir aquella que tenga unos costes menores o nulos en las gestiones que realices habitualmente.
Tarjeta monedero para niños
Son muchos los niños que reciben una paga para poder comprar caprichos: pequeños juguetes, dulces, ir al cine, etc., pero esta acción que podría ser muy beneficiosa, muchas veces se queda en nada por no enseñarles a gestionar el dinero. Es común que gasten el dinero impulsivamente en vez de ahorrar para un objetivo más grande. Con las tarjetas monedero es mucho más fácil enseñarles a gestionar el dinero y a ahorrar para cumplir sus metas. ¿Te preguntas cómo? Gracias a la aplicación móvil pueden ver de manera gráfica y directa cuánto dinero hay en su cuenta y cómo va aumentando, en algunas ocasiones hasta se permitirá crear objetivos de ahorro, como es el caso de las tarjetas de N26.
Tarjeta monedero para adolescentes
Las necesidades de los adolescentes son muy diferentes a las de los niños, su mundo se expande y también lo hacen sus gastos. Actividades extraescolares, deportes y salidas con amigos, suponen algunos de los gastos más importantes a estas edades, pero es muy común que muchos padres no se sientan cómodos en facilitar grandes sumas de dinero a sus hijos menores de edad.
En este caso una tarjeta prepago es una solución perfecta, ya que aunque se ingrese un importe elevado en la tarjeta, se enviará un aviso con cada pago, por lo que los adultos podrán saber en tiempo real dónde se está gastando el dinero de la tarjeta. Además, los adolescentes podrán aprender a gestionar su dinero y a no gastar impulsivamente, lo que supondrá una enseñanza muy valiosa para su futuro.
Preguntas frecuentes sobre las tarjetas monedero
¿Cómo puedo saber el saldo de una tarjeta monedero?
Respuesta corta: consultándolo desde la app móvil o desde el cajero automático.
Respuesta larga: existen diversas maneras de saber el saldo de la tarjeta monedero. La más directa es consultar el saldo desde la app móvil. Estas aplicaciones permiten gestionar diferentes aspectos de la tarjeta, también las transferencias y el saldo disponible. Otra manera es consultar el cajero automático, no podrás hacer esto con todas las tarjetas prepago, pero sí con aquellas que estén vinculadas al banco.
¿Cómo solicitar una tarjeta monedero?
Repuesta corta: online o en la oficina bancaria.
Respuesta larga: existen diversas maneras de solicitar una tarjeta monedero, si vas a hacerlo con tu banco quizá es más efectivo acudir a la oficina bancaria para que te den toda la información disponible, pero también podrás hacerlo online. Si eliges una entidad online, tendrás que hacer la solicitud de manera telemática desde un ordenador o un móvil. El proceso de solicitud online es muy sencillo, tan solo tendrás que completar el formulario de la entidad donde se solicitará que te identifiques, luego deberás enviar un selfie o hacer una videollamada, también es posible que te soliciten una copia de tu DNI, NIE o pasaporte para verificar tu identidad.
Desventajas de las tarjetas prepago
Respuesta corta: saldo disponible limitado y en ocasiones su uso es limitado.
Respuesta larga: aunque las tarjetas prepago tienen muchas ventajas, no están exentas de inconvenientes. Por ejemplo, como solo puedes disponer del saldo ingresado previamente, es fácil quedarse sin dinero en la tarjeta y tener que hacer una transferencia para poder utilizarla. Otro de sus inconvenientes es que su uso puede ser limitado. Por ejemplo, algunos hoteles o empresas de alquiler no permiten utilizar este tipo de tarjetas para contratar sus servicios, necesitarás una tarjeta de crédito.
¿Cómo funciona una tarjeta prepago?
Respuesta corta: necesitas recargar dinero para poder utilizarla como cualquier otra tarjeta normal.
Respuesta larga: las tarjetas prepago o monedero son muy similares a las tarjetas de débito o crédito, podrás utilizarlas en comercios físicos u online para pagar por bienes o servicios. La diferencia principal es que para poder utilizarla tendrás que ingresar dinero desde una cuenta vinculada o desde un cajero automático. El dinero transferido será el disponible en la tarjeta y no se podrá gastar un importe superior al disponible. Una vez que la tarjeta se ha quedado sin dinero quedará inservible hasta que vuelva a ser recargada. Estas transferencias de dinero suelen ser gratuitas, aunque esta información puede consultarse con la entidad para asegurar que no tendrán ningún coste adicional.
¿Qué pasa con mi saldo si el emisor de la tarjeta prepago quiebra?
Respuesta corta: depende de quién emita la tarjeta. Si la emite un banco con licencia bancaria, el saldo cargado entra en el Fondo de Garantía de Depósitos hasta 100.000 euros por titular y entidad. Si la emite una entidad de dinero electrónico o una entidad de pago (lo habitual en las prepago de neobanco y fintech), no hay cobertura del Fondo. La protección se canaliza por la vía de la salvaguarda de fondos.
Respuesta larga: el Fondo de Garantía de Depósitos cubre exclusivamente los depósitos en entidades de crédito autorizadas para captar dinero del público. Cuando la tarjeta de prepago la emite un banco, el saldo se asimila a un depósito y entra en la cobertura general hasta 100.000 euros.
Muchas tarjetas prepago comercializadas en España no están emitidas por bancos, sino por entidades de dinero electrónico autorizadas por el Banco de España conforme a la Ley 21/2011. Son entidades supervisadas, pero no captan depósitos en sentido estricto. Por eso sus saldos quedan fuera del Fondo de Garantía de Depósitos.
La protección de los clientes de estas entidades se articula por la vía de la salvaguarda de fondos. La normativa obliga al emisor a mantener el dinero de los usuarios en cuentas separadas en una entidad bancaria o invertido en activos seguros y líquidos. En caso de insolvencia, ese patrimonio queda al margen del concurso y se devuelve a los clientes a través del administrador concursal.
En la práctica, la protección es razonable en ambos modelos, pero el procedimiento difiere. Con el Fondo de Garantía, el cliente recibe el importe en plazos breves y bajo un esquema homogéneo. Con la salvaguarda de fondos, la devolución depende del proceso concursal y de la trazabilidad de los saldos, lo que puede alargar los tiempos.
Antes de cargar cantidades significativas conviene revisar la licencia del emisor, habitualmente publicada en el pie de página de la web junto al organismo supervisor.
¿Qué diferencia hay entre una tarjeta prepago y una tarjeta regalo?
Respuesta corta: las dos funcionan con saldo cargado previamente, pero su régimen legal y operativo es distinto. La tarjeta prepago la emite una entidad autorizada (banco o entidad de dinero electrónico) y sirve para pagar en cualquier comercio que acepte Visa o Mastercard. La tarjeta regalo de un comercio (FNAC, El Corte Inglés, Amazon, IKEA) solo se acepta en la red del emisor o en un grupo restringido de proveedores, y no requiere el mismo régimen de autorización.
Respuesta larga: la tarjeta prepago opera dentro del sistema general de pagos. La emite un banco o una entidad de dinero electrónico autorizada por el Banco de España conforme a la Ley 21/2011. Está vinculada a una red internacional (Visa o Mastercard), lleva número de tarjeta, CVV y fecha de caducidad, puede tener IBAN asociado para recibir transferencias y admite recargas a lo largo de su vida útil.
La tarjeta regalo, en cambio, se acoge a la denominada «exención de red limitada» prevista en el artículo 1.4 de la Ley 21/2011. Su uso está restringido a la red del emisor o a un grupo cerrado de proveedores con acuerdo comercial. No requiere licencia plena de entidad de dinero electrónico, salvo que el volumen de operaciones mensuales supere el millón de euros, en cuyo caso el emisor debe notificarse al Banco de España. Suele ser de un solo uso, sin recarga, y caduca en un plazo determinado.
La diferencia operativa tiene consecuencias prácticas. La tarjeta prepago puede usarse para pagar en cualquier comercio del mundo, retirar efectivo y operar online. La tarjeta regalo solo funciona en su red.
La diferencia regulatoria afecta a la protección. El saldo de una tarjeta prepago emitida por entidad autorizada está cubierto por las normas de salvaguarda de fondos. El saldo de una tarjeta regalo de comercio depende, en caso de insolvencia, del proceso concursal del emisor, sin red de seguridad equivalente.
¿Puede un menor tener una tarjeta prepago a su nombre?
Respuesta corta: un menor no puede ser titular pleno de un contrato financiero por falta de capacidad de obrar plena. La fórmula habitual es que el titular legal sea el padre, madre o tutor, que firma el contrato y autoriza el uso a favor del menor. La edad mínima para utilizar la tarjeta varía según el emisor, habitualmente entre los 8 y los 14 años.
Respuesta larga: la mayoría de edad en España, fijada en 18 años por el artículo 12 de la Constitución y desarrollada por el Código Civil, marca la frontera de la capacidad de obrar plena. Hasta ese momento, el menor no puede contratar productos financieros directamente. Las entidades resuelven esa limitación con un esquema dual: el adulto firma como titular legal y el menor figura como usuario autorizado o beneficiario.
En las tarjetas pensadas para menores, el adulto mantiene el control sobre el producto. Define el saldo disponible, autoriza las recargas, fija límites de gasto, recibe notificaciones de cada operación y puede bloquear la tarjeta en cualquier momento desde su propia aplicación. El menor opera con una app diferenciada, normalmente con funcionalidades pedagógicas (objetivos de ahorro, categorización del gasto).
La edad mínima para activar el uso varía, según el banco puede ser desde los 8 años hasta los 14 años. A partir de los 14 años, ciertos productos como Bizum permiten al menor operar con autonomía relativa dentro de su propia cuenta.
La normativa de protección de datos impone una capa adicional. La LOPDGDD exige el consentimiento expreso del padre, madre o tutor para tratar datos personales de menores de 14 años. Por encima de esa edad, el menor puede prestar su consentimiento, pero la entidad sigue exigiendo la firma del adulto como titular del contrato.
¿Cómo se recarga una tarjeta prepago y qué métodos son los más rápidos?
Respuesta corta: las recargas más rápidas son las que se realizan desde otra tarjeta de débito o crédito, que se acreditan al instante, y las transferencias SEPA Instant, ejecutadas en segundos. Las transferencias SEPA estándar tardan entre uno y tres días hábiles. Las recargas en efectivo en estancos, oficinas de Correos o supermercados también son inmediatas, pero suelen tener comisión.
Respuesta larga: la operativa de recarga depende del emisor de la tarjeta y de los métodos que ofrezca su app o web. Los más habituales son cuatro.
La transferencia SEPA tradicional, desde una cuenta bancaria del titular o de un tercero autorizado, es gratuita y se acredita en uno o dos días hábiles. Es la vía que utilizan los padres para recargar la tarjeta del menor o el usuario para alimentar su propia prepago de forma planificada.
La transferencia SEPA Instant ejecuta el ingreso en segundos, 24 horas al día y los 365 días del año. Cada vez más bancos la ofrecen sin comisión, en cumplimiento del reglamento UE 2024/886 que la equipara en coste a la SEPA convencional desde el 9 de enero de 2025. Conviene comprobar que la entidad emisora de la tarjeta admita SEPA Instant, no todas lo hacen.
La recarga desde otra tarjeta de débito o crédito es inmediata y se realiza desde la propia app de la prepago. Puede tener un pequeño recargo del emisor (entre el 1 % y el 3 %), aunque algunas tarjetas la ofrecen gratis dentro de ciertos límites.
La recarga en efectivo en establecimientos colaboradores es la opción habitual para quien no opera con cuenta bancaria. Estancos, oficinas de Correos, supermercados y kioscos adheridos a las redes de servicios prepago (PaynetEasy, Recarga.com, Halcash) admiten ingresos en metálico con comisión habitual entre el 1 % y el 3 % del importe.
¿Qué comisiones específicas tiene una tarjeta prepago que no tienen las de débito o crédito?
Respuesta corta: además de las comisiones comunes a cualquier tarjeta (emisión, mantenimiento, retirada en cajero ajeno, cambio de divisa), la tarjeta prepago añade tres tarifas específicas: la comisión de recarga, la comisión de inactividad si no se utiliza durante un periodo definido en contrato y la comisión de reembolso del saldo residual al cierre. Algunas también cobran por consultar el saldo en cajeros ajenos.
Respuesta larga: la comisión de recarga es la más característica de las tarjetas prepago. Se aplica cada vez que el titular ingresa fondos en la tarjeta. Puede calcularse como porcentaje sobre el importe ingresado (habitualmente entre el 1 % y el 3 %), como cifra fija por operación o como combinación de ambos. Suele depender del método utilizado: las recargas desde cuenta propia del titular suelen ser gratuitas, mientras que las recargas en efectivo en estancos o supermercados casi siempre llevan comisión.
La comisión de inactividad penaliza la falta de uso. Se activa cuando la tarjeta no registra operaciones durante un plazo definido en el contrato, habitualmente entre 6 y 12 meses. El importe se descuenta del saldo disponible, con periodicidad mensual o trimestral, hasta que el cliente vuelve a operar o el saldo se agota. Es una vía habitual de erosión silenciosa del dinero cargado en tarjetas que el titular dejó olvidadas.
La comisión de reembolso o de cierre se aplica cuando el cliente solicita la devolución del saldo restante al dar de baja la tarjeta. Suele ser una cifra fija o un porcentaje mínimo. La Ley 21/2011 reconoce al titular el derecho al reembolso íntegro del dinero electrónico no utilizado, aunque admite una comisión proporcionada y razonable si la solicitud se realiza fuera del plazo de vigencia o antes de la finalización del contrato.
Antes de contratar conviene revisar el folleto de tarifas completo. Una tarjeta «gratuita» en la promoción puede acumular costes silenciosos.
¿Puedo recibir una nómina o pensión en una tarjeta prepago?
Respuesta corta: sí, si la tarjeta tiene IBAN asociado. La tarjeta prepago con IBAN español funciona como una cuenta corriente a efectos de ingreso de nómina, pensión o cualquier transferencia SEPA. Las tarjetas con IBAN extranjero (Lituania, Irlanda, Alemania, países habituales de neobancos) admiten formalmente la transferencia, pero algunos pagadores españoles, especialmente la administración pública, no siempre los aceptan en la práctica.
Respuesta larga: lo primero que hay que comprobar antes de domiciliar una nómina o pensión en una tarjeta prepago es si tiene IBAN propio. No todas lo tienen: muchas prepago básicas solo funcionan como monedero digital y no admiten transferencias entrantes. Si la tarjeta no tiene IBAN, no es una vía válida para recibir ingresos recurrentes.
Cuando sí lo tiene, el ingreso opera como en cualquier cuenta corriente. El pagador (empresa, Seguridad Social, mutualidad) introduce el IBAN del beneficiario y la transferencia se ejecuta dentro del esquema SEPA. El dinero queda disponible en la tarjeta de prepago para gastar o retirar.
Pero hay un matiz según el país de origen del IBAN. Para una nómina de un empleador privado, casi cualquier IBAN del SEPA funciona sin incidencias. Para una pensión de la Seguridad Social, una prestación del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) o una ayuda autonómica, conviene utilizar IBAN español para evitar rechazos automáticos. Muchos sistemas de la administración pública española todavía exigen IBAN de España como dato obligatorio en sus formularios, pese a que el reglamento UE 260/2012 prohíbe esa discriminación. La Comisión Europea ha sancionado el problema, pero persiste en la práctica.
Quien dependa de ingresos públicos para vivir hace bien en confirmar con el pagador qué IBAN admite antes de cambiar de producto.
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