La startup que pone orden en el caos de las reservas en grupo en la restauración

Organizar una cena de diez personas puede empezar con una conversación informal y terminar convertido en una cadena de mensajes, menús en PDF, confirmaciones a medias y pagos que alguien acaba persiguiendo. Sobre esa fricción trabaja Komvo, la startup fundada por Javier Latasa e Ignacio Lozano que ha aterrizado en Madrid con una plataforma online para buscar, comparar y reservar restaurantes para grupos, y una herramienta para que los locales gestionen esos eventos desde un único entorno. La compañía permite a los usuarios descubrir restaurantes por tipo de comida, presupuesto o ubicación, y cerrar una reserva colectiva sin saltar de una llamada a un correo o a un mensaje de WhatsApp. Para los establecimientos, el sistema ordena su oferta para grupos, desde menús cerrados hasta consumos mínimos o barras libres, e integra la gestión de asistentes, depósitos, pagos anticipados, alergias, aforos y condiciones de cancelación. La idea es que una comida de empresa, un cumpleaños o una cena familiar no dependa de procesos distintos en cada local.Latasa sitúa el origen de Komvo en su llegada a la capital, cuando coordinar planes con amigos, compañeros de trabajo o antiguos compañeros de universidad empezó a parecerle «un auténtico quebradero de cabeza». La primera intuición les llevó a mirar al consumidor que organiza el plan, aunque las conversaciones con restaurantes modificaron el enfoque. «Fue entonces cuando entendimos que el problema no era organizar un plan, sino gestionar un evento de grupo», explica el CEO.Para un restaurante, una solicitud de varias personas no supone únicamente ocupar una mesa. También implica responder dudas, preparar una propuesta, ajustar condiciones, cerrar la reserva y evitar que los cambios de última hora erosionen la rentabilidad del servicio. Esa carga suele recaer en equipos comerciales o responsables de eventos que aún trabajan con herramientas dispersas, lo que, según la compañía, puede elevar los costes operativos y hacer que se pierdan reservas por falta de tiempo o capacidad de respuesta.Cruce de caminosKomvo quiere situarse precisamente en esa intersección entre captación y gestión. La plataforma ayuda a los locales a recibir más solicitudes de grupos, mejorar la conversión y reducir trabajo manual, pero también abre una vía de relación con nuevos clientes. En un evento de treinta personas, el restaurante suele conservar solo el contacto del organizador. Con la plataforma, cada asistente puede participar en el proceso, siempre con consentimiento, lo que permite construir un CRM más amplio. «Nos gusta decir que Komvo no ayuda a gestionar reservas. Ayuda a mejorar la cuenta de resultados del restaurante», resume Latasa. La compañía ha cerrado una ronda de 250.000 euros tras su paso por Lanzadera y trabaja ya con más de un centenar de restaurantes y grupos hosteleros, según la empresa. Los fondos servirán para reforzar producto y consolidar su crecimiento en Madrid antes de replicar el modelo en otras ciudades.A medio plazo, la automatización y la IA ganarán peso en la recomendación de planes, la preparación de presupuestos o el seguimiento comercial. «Creo que la IA no va a sustituir la hospitalidad. Va a sustituir la burocracia», concluye Latasa. Organizar una cena de diez personas puede empezar con una conversación informal y terminar convertido en una cadena de mensajes, menús en PDF, confirmaciones a medias y pagos que alguien acaba persiguiendo. Sobre esa fricción trabaja Komvo, la startup fundada por Javier Latasa e Ignacio Lozano que ha aterrizado en Madrid con una plataforma online para buscar, comparar y reservar restaurantes para grupos, y una herramienta para que los locales gestionen esos eventos desde un único entorno. La compañía permite a los usuarios descubrir restaurantes por tipo de comida, presupuesto o ubicación, y cerrar una reserva colectiva sin saltar de una llamada a un correo o a un mensaje de WhatsApp. Para los establecimientos, el sistema ordena su oferta para grupos, desde menús cerrados hasta consumos mínimos o barras libres, e integra la gestión de asistentes, depósitos, pagos anticipados, alergias, aforos y condiciones de cancelación. La idea es que una comida de empresa, un cumpleaños o una cena familiar no dependa de procesos distintos en cada local.Latasa sitúa el origen de Komvo en su llegada a la capital, cuando coordinar planes con amigos, compañeros de trabajo o antiguos compañeros de universidad empezó a parecerle «un auténtico quebradero de cabeza». La primera intuición les llevó a mirar al consumidor que organiza el plan, aunque las conversaciones con restaurantes modificaron el enfoque. «Fue entonces cuando entendimos que el problema no era organizar un plan, sino gestionar un evento de grupo», explica el CEO.Para un restaurante, una solicitud de varias personas no supone únicamente ocupar una mesa. También implica responder dudas, preparar una propuesta, ajustar condiciones, cerrar la reserva y evitar que los cambios de última hora erosionen la rentabilidad del servicio. Esa carga suele recaer en equipos comerciales o responsables de eventos que aún trabajan con herramientas dispersas, lo que, según la compañía, puede elevar los costes operativos y hacer que se pierdan reservas por falta de tiempo o capacidad de respuesta.Cruce de caminosKomvo quiere situarse precisamente en esa intersección entre captación y gestión. La plataforma ayuda a los locales a recibir más solicitudes de grupos, mejorar la conversión y reducir trabajo manual, pero también abre una vía de relación con nuevos clientes. En un evento de treinta personas, el restaurante suele conservar solo el contacto del organizador. Con la plataforma, cada asistente puede participar en el proceso, siempre con consentimiento, lo que permite construir un CRM más amplio. «Nos gusta decir que Komvo no ayuda a gestionar reservas. Ayuda a mejorar la cuenta de resultados del restaurante», resume Latasa. La compañía ha cerrado una ronda de 250.000 euros tras su paso por Lanzadera y trabaja ya con más de un centenar de restaurantes y grupos hosteleros, según la empresa. Los fondos servirán para reforzar producto y consolidar su crecimiento en Madrid antes de replicar el modelo en otras ciudades.A medio plazo, la automatización y la IA ganarán peso en la recomendación de planes, la preparación de presupuestos o el seguimiento comercial. «Creo que la IA no va a sustituir la hospitalidad. Va a sustituir la burocracia», concluye Latasa.  

Organizar una cena de diez personas puede empezar con una conversación informal y terminar convertido en una cadena de mensajes, menús en PDF, confirmaciones a medias y pagos que alguien acaba persiguiendo. Sobre esa fricción trabaja Komvo, la startup fundada por Javier Latasa e Ignacio … Lozano que ha aterrizado en Madrid con una plataforma online para buscar, comparar y reservar restaurantes para grupos, y una herramienta para que los locales gestionen esos eventos desde un único entorno. La compañía permite a los usuarios descubrir restaurantes por tipo de comida, presupuesto o ubicación, y cerrar una reserva colectiva sin saltar de una llamada a un correo o a un mensaje de WhatsApp. Para los establecimientos, el sistema ordena su oferta para grupos, desde menús cerrados hasta consumos mínimos o barras libres, e integra la gestión de asistentes, depósitos, pagos anticipados, alergias, aforos y condiciones de cancelación. La idea es que una comida de empresa, un cumpleaños o una cena familiar no dependa de procesos distintos en cada local.

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