El emprendedor fundó Boreal Ice Vending, una empresa que entrega máquinas capaces de fabricar y dispensar hielo directamente.Más información: Tomás (45), dueño de una empresa de hielo con más de 30 años de historia: “En los meses de calor vendo 600.000 kilos” El emprendedor fundó Boreal Ice Vending, una empresa que entrega máquinas capaces de fabricar y dispensar hielo directamente.Más información: Tomás (45), dueño de una empresa de hielo con más de 30 años de historia: “En los meses de calor vendo 600.000 kilos”
Las claves
Generado con IA
Con la llegada del verano y las olas de calor, esta época suele ser la de mayor actividad para las empresas fabricantes y distribuidoras de hielo. De hecho, se estima que estos meses concentran entre el 70% y el 80% de su facturación anual.
Sin embargo, este elevado volumen de negocio también genera problemas de abastecimiento debido al fuerte ritmo de consumo y a las dificultades logísticas derivadas de la gran demanda de hielo. El resultado es que, en muchos casos, encontrar hielo en pleno verano deja helado a más de uno.
Fue precisamente en una situación así cuando Alberto Angulo, emprendedor, vio una oportunidad de negocio. «Todo era perfecto hasta que faltó el hielo», confiesa a EL ESPAÑOL. «Entonces empiezan las carreras: buscar una gasolinera, recorrer supermercados, llamar a alguien para que traiga bolsas».
Angulo se dio cuenta de que no debería ser tan difícil encontrar hielo en verano. «Tenía que existir una forma mejor de hacerlo». A problemas, soluciones. Por ello decidió poner en marcha Boreal Ice Vending, una empresa que fabrica hielo directamente en el lugar donde se consume, cuando se necesita y en la cantidad que solicite el cliente.
«La hielera fabrica el mismo hielo que vende», señala. «Directamente en el punto donde se consume. No necesitamos que un camión esté transportando continuamente bolsas de hielo desde una fábrica hasta el establecimiento para almacenarlas después en congeladores».
Fabricando hielo a domicilio
Alberto Angulo se define como «inventor de vocación». Por ello, tras su paso por ICADE, la banca de inversión y el sector logístico, decidió adentrarse al emprendimiento cuando se le encendió la bombilla: «Cuando tuve claro el concepto, me fui a hablar con quienes tenían el problema: mis potenciales clientes».
El emprendedor quiso ir directo a la fuente del problema. Comenzó a conocer la realidad de campings, resorts y sitios turísticos para saber cómo llegar a sus clientes de la mejor forma. «Nos han ayudado a construir el producto», asegura.
De esta manera, terminó de definir su modelo de negocio. Angulo explica el sistema de Boreal Ice Vending en cuatro pasos: «Seleccionas los kilos de hielo que necesitas. Pagas directamente con tarjeta o móvil. Colocas tu recipiente, nevera o bolsa, y recoges tu hielo y lo disfrutas».
Con este sistema, la compañía reduce todos los gastos asociados al almacenamiento y transporte y evita que los establecimientos tengan que gestionar la elevada demanda de hielo durante los meses de verano. Los clientes, mientras tanto, pueden adquirir hielo a granel en función de sus necesidades.
Aunque pueda parecer que Boreal Ice Vending se dedica a vender máquinas, su negocio está realmente en el hielo. Las máquinas son simplemente la herramienta que permite acercar el producto al consumidor.
«Nuestro cliente no tiene que convertirse en propietario de una máquina industrial ni preocuparse de desarrollar este servicio por su cuenta», apunta Alberto. «Boreal instala la hielera en sus instalaciones y se encarga del servicio. El establecimiento aporta el punto de consumo».
De ese modo, Boreal Ice Vending comparte los ingresos con el establecimiento en el que instala sus máquinas, ya sea un camping, un resort, un hotel o complejos deportivos. «Trabajamos con emplazamientos que puedan garantizar un consumo mínimo de 10.000 kilos de hielo anualmente», indica.
Y, de momento, los resultados parecen acompañar al proyecto. La empresa continúa su expansión en el Levante español y sus primeros datos de funcionamiento y consumo son positivos.
«En algunos emplazamientos estamos alcanzando cifras de hasta 5.000 euros mensuales de facturación por hielera«, confiesa a este medio. «Esto comprueba que existe una demanda importante de hielo disponible 24 horas directamente en el punto de consumo».
De cara al futuro, Alberto espera consolidar Boreal Ice Vending en España y continuar ampliando su negocio: «Hemos detectado una necesidad clara. El problema que resolvemos no es español. Por eso nuestra visión a largo plazo va mucho más allá de fabricar hieleras».
«Si dentro de unos años alguien está de vacaciones y necesita hielo, queremos que piense: ‘Hielera Boreal‘», admite el emprendedor.
El mercado potencial es amplio. En España se consumen en verano entre 600 y 800 millones de kilos de hielo, lo que convierte a nuestro país en el mayor consumidor de hielo de toda Europa.
Con iniciativas como la del emprendedor, disfrutar de una bebida fría en pleno verano podría dejar de convertirse en una carrera para encontrar hielo.
El Español – Sociedad
