A las 3.29 horas de la madrugada del miércoles al jueves, en plena Semana Santa, y con un proceso acelerado que estará entre los récord del Ibex 35, Indra ha recompuesto su dirección. Ángel Simón ha sido designado presidente no ejecutivo por el consejo de administración, y José Vicente de los Mozos continúa como consejero delegado y queda como primer directivo de la compañía. Una vez resuelta esta cuestión, de índole casi política –por la mano alargada de Moncloa a través de la SEPI– llega un momento de gran incertidumbre.Según ha podido conocer este periódico en fuentes del sector de la defensa, se espera que con el paso atrás de Ángel Escribano no exista ningún tipo de castigo por parte del Ejecutivo a la hora de ejecutar y desarrollar los nuevos concursos en materia de defensa. No obstante, y teniendo en cuenta cómo se ha desarrollado la situación, todo está en manos de Moncloa. Y es que en poco tiempo Indra ha sufrido un vuelco, casi de 180 grados, en su estrategia corporativa. Ha pasado de tener en la rampa de salida una fusión con EM&E (la empresa de los hermanos Escribano) que hubiera sido el pistoletazo de salida del campeón nacional de defensa a volver a empezar.La retirada definitiva de Escribano al frente de la compañía ha llegado tras unas complicadísimas últimas semanas en las que el empresario no ha dejado de recibir mensajes desde el Gobierno pidiendo su dimisión. En peligro estaban un buen ramillete de contratos militares, presentes y futuros, concedidos a la empresa familiar, y que se espera que se respeten, aunque surgen las dudas por la forma de maniobrar de Moncloa. Pese todo, existe la confianza de que haya normalidad.Noticia relacionada general No No Escribano cede a la presión del Gobierno y dimite como presidente de Indra María Jesús PérezPero la reiterada intromisión del Gobierno no es el único problema. La compañía de los Escribano es socio de Indra en muchos ámbitos . Y, no solo eso, sino que debería configurarse como un ‘partner’ preferente para luchar por contratos y proyectos a futuro. Ahora está por ver cómo quieren afrontar la nueva relación, y cuánto se dejará hacer desde Moncloa. Es decir, siguen siendo un accionista de referencia (14,3%) dentro de Indra, pero el castigo al que se ha sometido a Ángel Escribano puede dejar alguna cicatriz.Otra dosis de incertidumbre se añade desde el ámbito laboral. Según ha podido conocer este periódico, existe cierto temor entre los trabajadores en que haya movimientos en este sentido.¿Qué pasa con los mercados?En esta maraña de dudas está el mercado . A lo largo del año, Indra ha llegado a tener subidas del 30% en algunos periodos en Bolsa, para hacer correcciones a la baja que han estado por encima del 20%. La volatilidad ha sido extrema. Eso provoca que los fondos oportunistas del mercado se acerquen a la compañía de defensa.El fondo de pensiones de Canadá, CPPIB, y el estadounidense WorldQuant han reducido sus posiciones cortas en Indra, mientras que AQR Capital Management ha elevado su apuesta bajista hasta máximos históricos, con un 2,71% del capital, lo que sitúa el valor conjunto de las tres posiciones en más de 313 millones de euros.Se trata de otra alerta encendida en el seno de la compañía. La evolución en el mercado es esencial de cara a la captación de financiación, algo que será clave en Indra para encarar los proyectos pendientes y contratos valoradores en miles de millones. A las 3.29 horas de la madrugada del miércoles al jueves, en plena Semana Santa, y con un proceso acelerado que estará entre los récord del Ibex 35, Indra ha recompuesto su dirección. Ángel Simón ha sido designado presidente no ejecutivo por el consejo de administración, y José Vicente de los Mozos continúa como consejero delegado y queda como primer directivo de la compañía. Una vez resuelta esta cuestión, de índole casi política –por la mano alargada de Moncloa a través de la SEPI– llega un momento de gran incertidumbre.Según ha podido conocer este periódico en fuentes del sector de la defensa, se espera que con el paso atrás de Ángel Escribano no exista ningún tipo de castigo por parte del Ejecutivo a la hora de ejecutar y desarrollar los nuevos concursos en materia de defensa. No obstante, y teniendo en cuenta cómo se ha desarrollado la situación, todo está en manos de Moncloa. Y es que en poco tiempo Indra ha sufrido un vuelco, casi de 180 grados, en su estrategia corporativa. Ha pasado de tener en la rampa de salida una fusión con EM&E (la empresa de los hermanos Escribano) que hubiera sido el pistoletazo de salida del campeón nacional de defensa a volver a empezar.La retirada definitiva de Escribano al frente de la compañía ha llegado tras unas complicadísimas últimas semanas en las que el empresario no ha dejado de recibir mensajes desde el Gobierno pidiendo su dimisión. En peligro estaban un buen ramillete de contratos militares, presentes y futuros, concedidos a la empresa familiar, y que se espera que se respeten, aunque surgen las dudas por la forma de maniobrar de Moncloa. Pese todo, existe la confianza de que haya normalidad.Noticia relacionada general No No Escribano cede a la presión del Gobierno y dimite como presidente de Indra María Jesús PérezPero la reiterada intromisión del Gobierno no es el único problema. La compañía de los Escribano es socio de Indra en muchos ámbitos . Y, no solo eso, sino que debería configurarse como un ‘partner’ preferente para luchar por contratos y proyectos a futuro. Ahora está por ver cómo quieren afrontar la nueva relación, y cuánto se dejará hacer desde Moncloa. Es decir, siguen siendo un accionista de referencia (14,3%) dentro de Indra, pero el castigo al que se ha sometido a Ángel Escribano puede dejar alguna cicatriz.Otra dosis de incertidumbre se añade desde el ámbito laboral. Según ha podido conocer este periódico, existe cierto temor entre los trabajadores en que haya movimientos en este sentido.¿Qué pasa con los mercados?En esta maraña de dudas está el mercado . A lo largo del año, Indra ha llegado a tener subidas del 30% en algunos periodos en Bolsa, para hacer correcciones a la baja que han estado por encima del 20%. La volatilidad ha sido extrema. Eso provoca que los fondos oportunistas del mercado se acerquen a la compañía de defensa.El fondo de pensiones de Canadá, CPPIB, y el estadounidense WorldQuant han reducido sus posiciones cortas en Indra, mientras que AQR Capital Management ha elevado su apuesta bajista hasta máximos históricos, con un 2,71% del capital, lo que sitúa el valor conjunto de las tres posiciones en más de 313 millones de euros.Se trata de otra alerta encendida en el seno de la compañía. La evolución en el mercado es esencial de cara a la captación de financiación, algo que será clave en Indra para encarar los proyectos pendientes y contratos valoradores en miles de millones.
A las 3.29 horas de la madrugada del miércoles al jueves, en plena Semana Santa, y con un proceso acelerado que estará entre los récord del Ibex 35, Indra ha recompuesto su dirección. Ángel Simón ha sido designado presidente no ejecutivo por … el consejo de administración, y José Vicente de los Mozos continúa como consejero delegado y queda como primer directivo de la compañía. Una vez resuelta esta cuestión, de índole casi política –por la mano alargada de Moncloa a través de la SEPI– llega un momento de gran incertidumbre.
Según ha podido conocer este periódico en fuentes del sector de la defensa, se espera que con el paso atrás de Ángel Escribano no exista ningún tipo de castigo por parte del Ejecutivo a la hora de ejecutar y desarrollar los nuevos concursos en materia de defensa. No obstante, y teniendo en cuenta cómo se ha desarrollado la situación, todo está en manos de Moncloa. Y es que en poco tiempo Indra ha sufrido un vuelco, casi de 180 grados, en su estrategia corporativa. Ha pasado de tener en la rampa de salida una fusión con EM&E (la empresa de los hermanos Escribano) que hubiera sido el pistoletazo de salida del campeón nacional de defensa a volver a empezar.
La retirada definitiva de Escribano al frente de la compañía ha llegado tras unas complicadísimas últimas semanas en las que el empresario no ha dejado de recibir mensajes desde el Gobierno pidiendo su dimisión. En peligro estaban un buen ramillete de contratos militares, presentes y futuros, concedidos a la empresa familiar, y que se espera que se respeten, aunque surgen las dudas por la forma de maniobrar de Moncloa. Pese todo, existe la confianza de que haya normalidad.
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Pero la reiterada intromisión del Gobierno no es el único problema. La compañía de los Escribano es socio de Indra en muchos ámbitos. Y, no solo eso, sino que debería configurarse como un ‘partner’ preferente para luchar por contratos y proyectos a futuro. Ahora está por ver cómo quieren afrontar la nueva relación, y cuánto se dejará hacer desde Moncloa. Es decir, siguen siendo un accionista de referencia (14,3%) dentro de Indra, pero el castigo al que se ha sometido a Ángel Escribano puede dejar alguna cicatriz.
Otra dosis de incertidumbre se añade desde el ámbito laboral. Según ha podido conocer este periódico, existe cierto temor entre los trabajadores en que haya movimientos en este sentido.
¿Qué pasa con los mercados?
En esta maraña de dudas está el mercado. A lo largo del año, Indra ha llegado a tener subidas del 30% en algunos periodos en Bolsa, para hacer correcciones a la baja que han estado por encima del 20%. La volatilidad ha sido extrema. Eso provoca que los fondos oportunistas del mercado se acerquen a la compañía de defensa.
El fondo de pensiones de Canadá, CPPIB, y el estadounidense WorldQuant han reducido sus posiciones cortas en Indra, mientras que AQR Capital Management ha elevado su apuesta bajista hasta máximos históricos, con un 2,71% del capital, lo que sitúa el valor conjunto de las tres posiciones en más de 313 millones de euros.
Se trata de otra alerta encendida en el seno de la compañía. La evolución en el mercado es esencial de cara a la captación de financiación, algo que será clave en Indra para encarar los proyectos pendientes y contratos valoradores en miles de millones.
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