<p>Puesta de largo institucional para presentar el <i>nuevo </i>Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC), la ansiada ampliación del buque insignia del arte catalán que lleva discutiéndose -y retrasándose- dos décadas. Por fin se concreta con plazos (se prevé inaugurar en 2029) y<strong> un gran presupuesto de más de 112 millones </strong>a cargo de la Generalitat (56, 3 millones), el Ayuntamiento (22,5 millones) y el Ministerio de Cultura (33,8 millones), que forman parte del consorcio del museo. Con la expansión del MNAC al Pabellón Victoria Eugenia el museo ganará casi 15.000 metros cuadrados de espacio, prácticamente el doble de lo que dispone. «Será el museo ágora del siglo XXI», ha reivindicado<strong> el presidente del MNAC, Joan Oliveras,</strong> en un acto de alto protocolo presidido por el president <strong>Salvador Illa</strong>, con la presencia del ministro de Cultura <strong>Ernest Urtasun</strong>, el alcalde <strong>Jaume Collboni </strong>y frente a representantes de distintas instituciones culturales catalanas.</p>
Después de años de retratos, Generalitat, Ayuntamiento y Ministerio de Cultura dan luz verde al proyecto arquitectónico que sumará un nuevo edificio al museo, con el que casi doblará su espacio conectándose con el antiguo pabellón Victoria Eugenia de la Expo Internacional de 1929. «Es una oportunidad histórica», reivindica Salvador Illa
Puesta de largo institucional para presentar el nuevo Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC), la ansiada ampliación del buque insignia del arte catalán que lleva discutiéndose -y retrasándose- dos décadas. Por fin se concreta con plazos (se prevé inaugurar en 2029) y un gran presupuesto de más de 112 millones a cargo de la Generalitat (56, 3 millones), el Ayuntamiento (22,5 millones) y el Ministerio de Cultura (33,8 millones), que forman parte del consorcio del museo. Con la expansión del MNAC al Pabellón Victoria Eugenia el museo ganará casi 15.000 metros cuadrados de espacio, prácticamente el doble de lo que dispone. «Será el museo ágora del siglo XXI», ha reivindicado el presidente del MNAC, Joan Oliveras, en un acto de alto protocolo presidido por el president Salvador Illa, con la presencia del ministro de Cultura Ernest Urtasun, el alcalde Jaume Collboni y frente a representantes de distintas instituciones culturales catalanas.
«Esta ampliación tiene la misma trascendencia que la culminación de la Sagrada Familia», ha resaltado el president Illa, calificándolo el nuevo MNAC como un «proyecto de país» y una «oportunidad histórica». No son solo palabras grandilocuentes: la transformación del Pabellón Victoria Eugenia también implica dibujar «un nuevo Montjuïc», añade el alcalde Collboni, que en su legislatura quiere impulsar unas ambiciosas obras, comparables a las de la época olímpica, para modernizar y adecuar el entorno de plaza España, cada vez más degradado.
El propio barrio de Montjuïc ganará en seguridad con un museo que ‘baja’ de la montaña a los pies de plaza España. Sobre todo por las noches, cuando no es muy recomendable andar a soals por determinadas zonas del parque.
El «nuevo MNAC», como le llama su director Pepe serra, será un museo modernísimo y diáfano, con una nueva entrada en la Explanada de las Cascadas, justo delante de la popular Font Màgica que cambia de colores. «Serán dos edifciios pero un solo museo», apunta.
Tras un concurso arquitectónico al que se presentaron una treintena de equipos, un jurado profesional compuesto en su mayoría por arquitectos y representantes de las tres administraciones del Patronato del museo, ha escogido por unanimidad el proyecto H Arquitectes y el estudio Christ & Gantenbein, con sede en Barcelona y Basilea, respectivamente. Su propuesta pone en valor el pabellón proyectado por Josep Puig i Cadafalch en los años 20.
«Este fue uno de los priemros edificios de hormigón que se construyeron en Barcelona. Sus atributos eran muy adecuados para su uso original: un palacio de exposiciones. Y lo siguen siendo hoy», explica Josep Ricart, uno de los fundadores de H Arquitectes. Aprovechando la estética industrial del homigón y las columnas blancas originales, H Arquitectes ha diseñado un interior modernísimo en consonancia con los museos de arte contemporáneo. Precisamente, en el nuevo edificio el MNAC planea exponer sus colecciones del siglo XX hasta la actualidad, dejando el arte medieval y románico para el neoclásico Palau Nacional que ocupa en lo alto de la montaña.
H Arquitectes destacará los lucernarios piramidales originales que garantizan una luz natural ligera y acondicionará un puente elevado preexistente y en desuso para ‘acercar’ el edificio al MNAC. La gran dificultad de esta obra es la de conectar dos edificios en distintas cotas, con un desnivel de más de 40 metros. Otra de las novedades será la fachada acristalada en la Explanada de las Cascadas: ahí empezará el MNAC.
«Todos sabemos que este museo extraordinario ha vivido durante muchos años una limitación de espacio», ha reconocido Urtasun. «El MNAC solo puede mostrar al público una pequeña parte de su colección. Hoy es un día importante para Barcelona y el conjunto del país», se ha felicitado el ministro. Por fin, el MNAC será el museo que Barcelona merece. Y que lleva lustros pidiendo.
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