A pocos días de que previsiblemente BBVA plasme en el folleto bursátil todos los pormenores de su opa al Banco Sabadell , la entidad presidida por Carlos Torres ha tenido que actualizar los términos económicos de la operación para que quede equilibrada en función de los dividendos que la entidad catalana ha ido aprobando estos meses. El último pago abonado por la corporación liderada por Josep Oliu fue ejecutado ayer mismo con un montante total de 370 millones de euros , a razón de 0,07 euros por acción.Este movimiento para retribuir a los accionistas –la mitad del Sabadell son, además pequeños inversores– es el tercero que se produce desde que BBVA lanzó la opa hostil en mayo del año pasado. Ante este pago, la corporación de origen vasco ha pasado de ofrecer una acción más 70 céntimos de euro por cada 5,3456 acciones del Sabadell, a ofertar un título de nueva emisión del banco comprador más los citados 70 céntimos de euros por cada 5,5483 títulos del banco catalán , según acaba de comunicar a la CNMV.La oferta inicial era de una acción nueva de BBVA por cada 4,83 del Sabadell; posteriormente, en octubre del año pasado, también ajustó esa oferta y planteó el pago de 29 céntimos de euro en efectivo y una acción nueva por cada 5,019 del grupo catalán, teniendo en cuenta los dividendos que pagaban ese mes ambas entidades.En todos los casos se trata de un ajuste automático y previsto en la propia oferta. Porque lo que busca BBVA es ponderar las condiciones económicas de la oferta, después de los pagos de dividendos realizados por ambas entidades. Aunque desde Sabadell ha alertado en alguna ocasión de que los términos de la opa y de lo que se le pone encima de la mesa a sus accionistas va empeorando. Con esta es ya la tercera vez que el precio de la oferta se ha adaptado desde que se conociera la intención de BBVA de lanzar la oferta.De hecho, Sabadell tiene previsto repartir entre sus accionistas 1.300 millones a cuenta del ejercicio de 2025. El próximo diciembre llegará otro dividendo y, entre marzo y abril del año que viene, un tercero, lo que convertirá este ejercicio en un año excepcional, ya que el banco suele distribuir solo dos dividendos al año. Además, planea dar un dividendo extraordinario en el primer trimestre de 2026 fruto de la venta de TSB al Santander.Poco tiempo de esperaBBVA tiene fijado en su calendario el próximo mes de septiembre, que está a la vuelta de la esquina, para cerrar todo este proceso. El rechazo inicial del consejo del Sabadell, las condiciones impuestas por el Gobierno para que no se fusionen al menos durante los tres próximos años y los propios dividendos o la venta de TSB han ido condicionando toda la operación en un camino mucho más duradero del que la entidad esperaba.Posiblemente en pocos días o semanas presentará el folleto final de la opa ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), un documento donde deben poner negro sobre blanco sus cálculos de ahorros sobre la operación y los diferentes escenarios para que los accionistas de la entidad catalana tomen una decisión con toda la información sobre la mesa. Una vez que esté listo podrá abrir el periodo de aceptación, previsiblemente a principios de septiembre, tal y como indican fuentes financieras. Y tan importante o más que esos números son el dilema al que se enfrenta BBVA ahora en la fase final: mejorar o no el precio para intentar garantizarse su éxito.El banco vasco debe aclarar puntos que mantiene ocultos en el folleto. El más importante tiene que ver con las sinergias , los ahorros esperados con la operación. En un principio, BBVA calculó 850 millones en ahorros, que se desglosan en 750 millones en costes operativos (tecnología, administración y personal) y 100 millones en financiación. Estas cifras estaban calculadas para un escenario más digerible del que finalmente ha resultado. Con el veto del Gobierno sobre la mesa, el banco catalán considera que la prohibición del Ejecutivo provoca que esas sinergias sean de cero euros mientras dure ese veto. BBVA aclara que lo que genera es un retraso en la consecución de parte de las sinergias, pero no aclaran nada más. Eso deberá venir específicamente reflejado en el folleto.Asimismo, el banco presidido por Carlos Torres tendrá que contemplar en ese folleto remitido a la CNMV el cambio de perímetro que ha sufrido el Sabadell ya que ha vendido su principal filial por 3.100 millones de euros. Y gran parte de ese dinero, 2.500 millones, se ha aprobado como macrodividendo a repartir a los accionistas en la primera parte de 2026; esto lo que provoca es que si los accionistas del Sabadell quieren cobrar ese dividendo, tendrían que decir ‘no’ a BBVA. A pocos días de que previsiblemente BBVA plasme en el folleto bursátil todos los pormenores de su opa al Banco Sabadell , la entidad presidida por Carlos Torres ha tenido que actualizar los términos económicos de la operación para que quede equilibrada en función de los dividendos que la entidad catalana ha ido aprobando estos meses. El último pago abonado por la corporación liderada por Josep Oliu fue ejecutado ayer mismo con un montante total de 370 millones de euros , a razón de 0,07 euros por acción.Este movimiento para retribuir a los accionistas –la mitad del Sabadell son, además pequeños inversores– es el tercero que se produce desde que BBVA lanzó la opa hostil en mayo del año pasado. Ante este pago, la corporación de origen vasco ha pasado de ofrecer una acción más 70 céntimos de euro por cada 5,3456 acciones del Sabadell, a ofertar un título de nueva emisión del banco comprador más los citados 70 céntimos de euros por cada 5,5483 títulos del banco catalán , según acaba de comunicar a la CNMV.La oferta inicial era de una acción nueva de BBVA por cada 4,83 del Sabadell; posteriormente, en octubre del año pasado, también ajustó esa oferta y planteó el pago de 29 céntimos de euro en efectivo y una acción nueva por cada 5,019 del grupo catalán, teniendo en cuenta los dividendos que pagaban ese mes ambas entidades.En todos los casos se trata de un ajuste automático y previsto en la propia oferta. Porque lo que busca BBVA es ponderar las condiciones económicas de la oferta, después de los pagos de dividendos realizados por ambas entidades. Aunque desde Sabadell ha alertado en alguna ocasión de que los términos de la opa y de lo que se le pone encima de la mesa a sus accionistas va empeorando. Con esta es ya la tercera vez que el precio de la oferta se ha adaptado desde que se conociera la intención de BBVA de lanzar la oferta.De hecho, Sabadell tiene previsto repartir entre sus accionistas 1.300 millones a cuenta del ejercicio de 2025. El próximo diciembre llegará otro dividendo y, entre marzo y abril del año que viene, un tercero, lo que convertirá este ejercicio en un año excepcional, ya que el banco suele distribuir solo dos dividendos al año. Además, planea dar un dividendo extraordinario en el primer trimestre de 2026 fruto de la venta de TSB al Santander.Poco tiempo de esperaBBVA tiene fijado en su calendario el próximo mes de septiembre, que está a la vuelta de la esquina, para cerrar todo este proceso. El rechazo inicial del consejo del Sabadell, las condiciones impuestas por el Gobierno para que no se fusionen al menos durante los tres próximos años y los propios dividendos o la venta de TSB han ido condicionando toda la operación en un camino mucho más duradero del que la entidad esperaba.Posiblemente en pocos días o semanas presentará el folleto final de la opa ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), un documento donde deben poner negro sobre blanco sus cálculos de ahorros sobre la operación y los diferentes escenarios para que los accionistas de la entidad catalana tomen una decisión con toda la información sobre la mesa. Una vez que esté listo podrá abrir el periodo de aceptación, previsiblemente a principios de septiembre, tal y como indican fuentes financieras. Y tan importante o más que esos números son el dilema al que se enfrenta BBVA ahora en la fase final: mejorar o no el precio para intentar garantizarse su éxito.El banco vasco debe aclarar puntos que mantiene ocultos en el folleto. El más importante tiene que ver con las sinergias , los ahorros esperados con la operación. En un principio, BBVA calculó 850 millones en ahorros, que se desglosan en 750 millones en costes operativos (tecnología, administración y personal) y 100 millones en financiación. Estas cifras estaban calculadas para un escenario más digerible del que finalmente ha resultado. Con el veto del Gobierno sobre la mesa, el banco catalán considera que la prohibición del Ejecutivo provoca que esas sinergias sean de cero euros mientras dure ese veto. BBVA aclara que lo que genera es un retraso en la consecución de parte de las sinergias, pero no aclaran nada más. Eso deberá venir específicamente reflejado en el folleto.Asimismo, el banco presidido por Carlos Torres tendrá que contemplar en ese folleto remitido a la CNMV el cambio de perímetro que ha sufrido el Sabadell ya que ha vendido su principal filial por 3.100 millones de euros. Y gran parte de ese dinero, 2.500 millones, se ha aprobado como macrodividendo a repartir a los accionistas en la primera parte de 2026; esto lo que provoca es que si los accionistas del Sabadell quieren cobrar ese dividendo, tendrían que decir ‘no’ a BBVA.
A pocos días de que previsiblemente BBVA plasme en el folleto bursátil todos los pormenores de su opa al Banco Sabadell, la entidad presidida por Carlos Torres ha tenido que actualizar los términos económicos de la operación para que quede equilibrada … en función de los dividendos que la entidad catalana ha ido aprobando estos meses. El último pago abonado por la corporación liderada por Josep Oliu fue ejecutado ayer mismo con un montante total de 370 millones de euros, a razón de 0,07 euros por acción.
Este movimiento para retribuir a los accionistas –la mitad del Sabadell son, además pequeños inversores– es el tercero que se produce desde que BBVA lanzó la opa hostil en mayo del año pasado. Ante este pago, la corporación de origen vasco ha pasado de ofrecer una acción más 70 céntimos de euro por cada 5,3456 acciones del Sabadell, a ofertar un título de nueva emisión del banco comprador más los citados 70 céntimos de euros por cada 5,5483 títulos del banco catalán, según acaba de comunicar a la CNMV.
La oferta inicial era de una acción nueva de BBVA por cada 4,83 del Sabadell; posteriormente, en octubre del año pasado, también ajustó esa oferta y planteó el pago de 29 céntimos de euro en efectivo y una acción nueva por cada 5,019 del grupo catalán, teniendo en cuenta los dividendos que pagaban ese mes ambas entidades.
En todos los casos se trata de un ajuste automático y previsto en la propia oferta. Porque lo que busca BBVA es ponderar las condiciones económicas de la oferta, después de los pagos de dividendos realizados por ambas entidades. Aunque desde Sabadell ha alertado en alguna ocasión de que los términos de la opa y de lo que se le pone encima de la mesa a sus accionistas va empeorando. Con esta es ya la tercera vez que el precio de la oferta se ha adaptado desde que se conociera la intención de BBVA de lanzar la oferta.
De hecho, Sabadell tiene previsto repartir entre sus accionistas 1.300 millones a cuenta del ejercicio de 2025. El próximo diciembre llegará otro dividendo y, entre marzo y abril del año que viene, un tercero, lo que convertirá este ejercicio en un año excepcional, ya que el banco suele distribuir solo dos dividendos al año. Además, planea dar un dividendo extraordinario en el primer trimestre de 2026 fruto de la venta de TSB al Santander.
Poco tiempo de espera
BBVA tiene fijado en su calendario el próximo mes de septiembre, que está a la vuelta de la esquina, para cerrar todo este proceso. El rechazo inicial del consejo del Sabadell, las condiciones impuestas por el Gobierno para que no se fusionen al menos durante los tres próximos años y los propios dividendos o la venta de TSB han ido condicionando toda la operación en un camino mucho más duradero del que la entidad esperaba.
Posiblemente en pocos días o semanas presentará el folleto final de la opa ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), un documento donde deben poner negro sobre blanco sus cálculos de ahorros sobre la operación y los diferentes escenarios para que los accionistas de la entidad catalana tomen una decisión con toda la información sobre la mesa. Una vez que esté listo podrá abrir el periodo de aceptación, previsiblemente a principios de septiembre, tal y como indican fuentes financieras. Y tan importante o más que esos números son el dilema al que se enfrenta BBVA ahora en la fase final: mejorar o no el precio para intentar garantizarse su éxito.
El banco vasco debe aclarar puntos que mantiene ocultos en el folleto. El más importante tiene que ver con las sinergias, los ahorros esperados con la operación. En un principio, BBVA calculó 850 millones en ahorros, que se desglosan en 750 millones en costes operativos (tecnología, administración y personal) y 100 millones en financiación.
Estas cifras estaban calculadas para un escenario más digerible del que finalmente ha resultado. Con el veto del Gobierno sobre la mesa, el banco catalán considera que la prohibición del Ejecutivo provoca que esas sinergias sean de cero euros mientras dure ese veto. BBVA aclara que lo que genera es un retraso en la consecución de parte de las sinergias, pero no aclaran nada más. Eso deberá venir específicamente reflejado en el folleto.
Asimismo, el banco presidido por Carlos Torres tendrá que contemplar en ese folleto remitido a la CNMV el cambio de perímetro que ha sufrido el Sabadell ya que ha vendido su principal filial por 3.100 millones de euros. Y gran parte de ese dinero, 2.500 millones, se ha aprobado como macrodividendo a repartir a los accionistas en la primera parte de 2026; esto lo que provoca es que si los accionistas del Sabadell quieren cobrar ese dividendo, tendrían que decir ‘no’ a BBVA.
Límite de sesiones alcanzadas
- El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a la vez. Por favor, inténtalo pasados unos minutos.
Volver a intentar
Has superado el límite de sesiones
- Sólo puedes tener tres sesiones iniciadas a la vez. Hemos cerrado la sesión más antigua para que sigas navegando sin límites en el resto.
Sigue navegando
Artículo solo para suscriptores
RSS de noticias de economia