Benjamin Radd: «Trump ya tenía problemas con la economía antes de que comenzara la guerra en Irán y ésta no ayuda a reducir el coste de la vida como prometió»

<p>En 2023, los cineastas <strong>Jesse Moss</strong> y <strong>Tony Gerber</strong> le encargaron al politólogo <strong>Benjamin Radd</strong> que diseñara una simulación de una crisis política para construir un falso documental. El experimento consistía en que este investigador del Burkle Center de Relaciones Internacionales de la Universidad de California (UCLA) debía plantear un escenario en el que las autoridades estadounidenses simulan un golpe de Estado y el robo de unas elecciones para estudiar los riesgos del poder sin restricciones. El resultado fue <i><strong>War Game</strong></i> y la definición casi premonitoria del mundo actual.</p>

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 Nacido en Irán, es profesor de Derecho en UCLA e investigador de Seguridad en el Burkle Center de Relaciones Internacionales de la misma universidad  

En 2023, los cineastas Jesse Moss y Tony Gerber le encargaron al politólogo Benjamin Radd que diseñara una simulación de una crisis política para construir un falso documental. El experimento consistía en que este investigador del Burkle Center de Relaciones Internacionales de la Universidad de California (UCLA) debía plantear un escenario en el que las autoridades estadounidenses simulan un golpe de Estado y el robo de unas elecciones para estudiar los riesgos del poder sin restricciones. El resultado fue War Game y la definición casi premonitoria del mundo actual.

«Podríamos encontrarnos ahora con ese escenario perfectamente», explica el profesor, que está al otro lado de la pantalla para analizar las consecuencias de la Guerra en Irán, su país de nacimiento pese a que toda su carrera profesional se ha desarrollado en Estados Unidos. Radd ejerce como experto en política de Oriente Medio y en la política exterior estadounidense, como profesor de Derecho en UCLA y la Universidad de Southern California (USC) y como investigador en seguridad del Truman National Security Project.

Pese a este momento de gran indefinición, ¿qué conclusiones se pueden ir sacando de las consecuencias que este conflicto puede tener para Irán, Estados Unidos y para el mundo occidental?
Diría que Irán está aún más aislado, se está ganando muchos enemigos y está redoblando la apuesta por una especie de dictadura teocrática con la elección de Mojtaba Jamenei. Si Irán tuviera alguna ambición incluso de un programa de energía nuclear civil, es improbable que EEUU o Israel lo permitiesen. Si este régimen quiere sobrevivir, necesita una fuerza disuasoria mayor, probablemente un arma nuclear para evitar que esto vuelva a suceder.
¿Y para el mundo occidental?
Que China se ha dado cuenta de la necesidad de acelerar su independencia del petróleo de Oriente Medio por el riesgo que supone para sus intereses estratégicos. También que no tiene ningún socio en Oriente Medio. Lo mismo que Rusia. La última conclusión es que veremos cada vez más el uso de drones para la guerra. Ya vimos en Ucrania lo devastadores que son y ahora también en Irán. Sin duda pueden destruir sistemas de radar y otros sistemas de defensa con una facilidad que un misil no tiene.
En los últimos días hemos asistido a todo tipo de versiones sobre el final de la guerra desde la Administración Trump, ¿a qué lo atribuye?
No me tomo en serio esos plazos. El presidente intenta calmar los mercados financieros y petroleros internacionales y estadounidenses. La guerra no es popular en Estados Unidos y tenemos elecciones al Congreso en noviembre. Necesita que parezca que esto es un éxito para evitar el pánico y la pérdida de votos. Todo esto se presentará como un escenario electoral. Los demócratas intentarán que Trump pague políticamente por la guerra y esto pasará de un escenario bélico a uno electoral.
A eso hay que sumar las consecuencias económicas: Goldman Sachs ya sitúa la media del precio del petróleo en 100 dólares para marzo, las bolsas suben y bajan en cuestión de días…
Antes de la guerra ya había críticas a Trump por no reducir costes y ahora está el aumento de los precios del petróleo. El presidente debe explicar cómo va a cumplir con esa promesa de campaña de reducir los costes de vida de los estadounidenses, porque no está sucediendo. El precio del petróleo está más alto desde que comenzó su segundo mandato. Trump ya tenía problemas con la economía antes de que comenzara la guerra y ésta no está ayudando.
Una de las primeras intenciones de este ataque de Estados Unidos e Israel parecía el cambio de régimen en Irán, pero hasta el momento no se ha producido.
No creo que el objetivo de Trump fuera un cambio de régimen, su objetivo era eliminar la amenaza de Irán, tanto nuclear como balística. Si el objetivo es ese, se puede hacer mayoritariamente desde el aire. Si el objetivo es un cambio de régimen, no lo puede lograr sin una operación terrestre más intensa. Si esta campaña hubiera ocurrido en enero, cuando vimos esas grandes protestas, el resultado sería diferente. Si esos manifestantes hubieran tenido apoyo aéreo del ejército, quizás el levantamiento popular habría obtenido mejores resultados. Pero han pasado dos meses y es demasiado tarde para eso. Creo que Trump esperaba que estos bombardeos aéreos brindaran cobertura y distrajeran para que la gente se levantara de nuevo.
Esta semana The Wall Street Journal ya publicaba que había asesores del presidente de los Estados Unidos que le pedían poner fin al conflicto porque les afectaba internamente.
Hay asesores que quieren terminar la guerra rápidamente porque les preocupa que se vuelva inmanejable, el objetivo no se está cumpliendo o el presidente no tiene muy claros cuál es. Aun así la mayoría de sus asesores cercanos apoyarán cualquier cosa que él quiera hacer. El problema no es que no tenga apoyo, es que su mensaje no es coherente. El secretario de Defensa dice una cosa, el presidente otra… La confusión es el gran problema. Cada conferencia de prensa, las críticas que recibe por la falta de claridad en el mensaje, resalta sin duda que eso es un problema.

«Irán está aún más aislado, se está ganando muchos enemigos y está redoblando la apuesta por una especie de dictadura teocrática»

¿Ese levantamiento es hoy más improbable? Y, en paralelo, ¿el régimen iraní puede volverse aún más duro?
Parece que el régimen se endurecerá o, al menos, es la sensación con Mojtaba Jamenei, pero ni le hemos visto ni se ha dirigido al público. Solo hay un vídeo suyo de los últimos diez años. ¿Está herido? ¿De qué gravedad? Tengo la sensación de que hay mucha controversia sobre quién tiene poder en el gobierno. ¿Lo tiene Larijani, jefe del Consejo de Seguridad? ¿Qalibaf, presidente del parlamento? Nombrar a Mojtaba tan rápido tenía el objetivo de ocultar esa incertidumbre que Irán no quiere proyectar.
En los últimos días, Trump ha rebajado las restricciones al gas ruso y ha incidido en la conversación que mantuvo con Putin. ¿Esta guerra puede suponer un acercamiento?
Esa es una decisión del presidente que no estoy seguro de adónde nos llevará. Ucrania está viniendo a ayudar a Estados Unidos a combatir los drones y Rusia asiste a Irán con satélites y vigilancia para mostrar dónde se encuentran las tropas y recursos estadounidenses. Así que no entiendo bien lo que pretende Trump facilitando la venta de petróleo ruso. Esperaré a ver qué sucede.
En el extremo opuesto, ¿la guerra supone un distanciamiento aún mayor con parte de Europa? España ya ha sido señalada en varias ocasiones por Trump como un «socio terrible».
El problema con Europa es que no podemos integrarla en una visión común sobre este conflicto. Por ejemplo, la postura de España e Irlanda respecto a Israel es muy diferente a la de Francia y Alemania. También respecto a la actuación de Estados Unidos. A nivel gubernamental no hay coherencia en lo que los estados europeos quieren. La UE puede hablar en nombre de muchos países, pero si escuchamos a los primeros ministros individualmente sus mensajes son diferentes.
Los ataques se están moviendo por otros países de Oriente Medio, ¿cuál es el peligro de que este conflicto se pueda extender?
Los ataques contra las naciones del Golfo, tanto al sector civil como al energético, son una sorpresa. Irán no se está haciendo ningún favor, no le será útil hacer esto y se va aislar aún más si intenta aumentar el sufrimiento para todos pensando que así va a presionar a Estados Unidos para poner fin al conflicto. Si Irán libra una guerra en múltiples frentes con otros países, no veo ninguna posibilidad de que se pueda proteger al régimen de los ayatolás.
Hay movimientos del ejército estadounidense que algunos analistas están comparando con los que el Gobierno de George Bush desarrolló en la Guerra de Irak. ¿Encuentra usted similitudes?
Yo no creo que sea similar, en primer lugar, por el objetivo. Irán es un país con problemas muy diferentes, con una poblacióin que apoya la operación estadounidense y muy en contra de su propio liderazgo. También es un régimen más aislado, no existen las divisiones étnicas de Irak y las condiciones sean muy diferentes. No puedo ver las similitudes.
Usted participó recientemente en un debate ‘online’ con expertos en seguridad en el que se planteaba si este conflicto podía suponer un paso previo a una Tercera Guerra Mundial. ¿Cuál es su visión?
No creo que una Tercera Guerra Mundial sea inminente porque el conflicto está contenido regionalmente. Incluso si se involucra la OTAN, hay un nuevo ataque a Turquía o un ataque a un buque de guerra francés en el Mediterráneo, no lo veo posible salvo que Rusia y China se involucren. Sería como si dijéramos que la Guerra del Golfo de 1991 fue una Guerra Mundial porque había muchos países involucrados. Estaríamos ante una Guerra Mundial si se atacara a más de una región, pero por ahora se limitan a unas zonas.

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