El Tribunal Militar del Segundo Distrito Occidental condenó este jueves a un encarcelamiento de por vida a los quince acusados del atentado del Crocus City Hall ocurrido en marzo de 2024. Incidente que dejó 149 muertos y 690 heridos en esta sala de conciertos situada a las afueras de Moscú. El juicio empezó el 2 de agosto de 2025 y se ha prolongado siete meses . La pena a cadena perpetua recae sobre los cuatro autores materiales del ataque, perpetrado con armas automáticas, explosivos y cuchillos, pero también sobre otros once cómplices.«Declaramos culpables a Shamsidín Fariduní, Dalerdzhón Mirzóyev, Mujammadsobir Fáizov y Saidakram Murodalí Rachabalizodá y los sentenciamos a cadena perpetua», dictaminó la corte, según citan medios rusos presentes en la vista judicial. Noticia relacionada general No No Rusia desconfía de Trump para negociar la paz en Ucrania Álex BustosLa condena termina con el largo calvario que han sufrido las familias de las víctimas durante el juicio, en el que se revisaron la imágenes del brutal asalto y pudieron escucharse numerosos testimonios de las personas que se hallaban en la sala de conciertos. Además de los disparos, los espectadores debieron escapar de las llamas que devoraron el edificio debido a las explosiones de los artefactos que portaban los terroristas.Los cuatro atacantes, todos de nacionalidad tayika, irrumpieron en el Crocus City Hal con armas automáticas y explosivos. Allí abrieron fuego contra el auditorio e incluso remataron a algunos espectadores degollándolos con cuchillos . Shamsidin Fariduní pasará a la historia negra de Rusia como el principal responsable de uno de los peores atentados sucedidos en el país: organizó el ataque terrorista y confesó su pertenencia al Estado Islámico.La posterior operación policial conllevó a la detención de los cuatro perpetradores del atentado y quince colaboradores. Once de ellos han recibido también una condena de cadena perpetua y los cuatro restantes permanecerán en prisión entre 20 y 22 años . Según el tribunal, los cómplices proporcionaron a la célula toda la infraestructura necesaria, desde las armas hasta un piso utilizado como base y un coche que los cuatro terroristas utilizaron para llegar a la sala y luego huir. Sin embargo, no llegaron muy lejos. La Policía rusa los detuvo en plena fuga.La defensa pidió sin éxito 25 años de cárcel para los cuatro acusados que perpetraron el atentado. Solo uno de ellos, Rachabalizodá, negó su culpabilidad y aseguró que estaba «haciendo la yihad». Una parte de sus condenas las cumplirán en cárceles y el resto en colonias penales de máxima seguridad. Este último tipo de institución penitenciaria es algo heredado de la Unión Soviética y son lugares más duros y alejados de los centros urbanos. Además, el tribunal les impuso multas que oscilan entre los 50.000 y los 270.000 euros. En los primeros meses tras el atentado algunas voces hablaron a favor de recuperar la pena de muerte , pero finalmente su solicitud no trascendió. El país euroasiático dejó de aplicar este castigo en 1996.Conexión con UcraniaRusia culpó a Ucrania de orquestar el atentado, aunque las investigaciones posteriores se han encargado de desmentirlo y atribuir la autoría al yihadismo. Aun así, actualmente Moscú sigue señalando a Kiev de encontrarse detrás de la acción terrorista más mortífera desde el secuestro de la escuela de Beslán en 2004. La portavoz del Comité de Investigación de Rusia declaró que el atentado se cometió «en interés de los actuales dirigentes de Ucrania con el fin de desestabilizar la situación política en nuestro país». A pesar de este convencimiento no mostró ninguna prueba .El líder ucraniano Volodímir Zelenski negó cualquier implicación y culpó a las autoridades rusas de querer vincular a su país con esta masacre. Su homólogo ruso, Vladímir Putin, y el FSB (servicios secretos) apuntaron que los terroristas quisieron huir en dirección a Ucrania después del ataque, a pesar de la fuerte vigilancia que existe en las regiones que colindan con este país, custodiadas por numerosos puntos de control y zonas restringidas. El Tribunal Militar del Segundo Distrito Occidental condenó este jueves a un encarcelamiento de por vida a los quince acusados del atentado del Crocus City Hall ocurrido en marzo de 2024. Incidente que dejó 149 muertos y 690 heridos en esta sala de conciertos situada a las afueras de Moscú. El juicio empezó el 2 de agosto de 2025 y se ha prolongado siete meses . La pena a cadena perpetua recae sobre los cuatro autores materiales del ataque, perpetrado con armas automáticas, explosivos y cuchillos, pero también sobre otros once cómplices.«Declaramos culpables a Shamsidín Fariduní, Dalerdzhón Mirzóyev, Mujammadsobir Fáizov y Saidakram Murodalí Rachabalizodá y los sentenciamos a cadena perpetua», dictaminó la corte, según citan medios rusos presentes en la vista judicial. Noticia relacionada general No No Rusia desconfía de Trump para negociar la paz en Ucrania Álex BustosLa condena termina con el largo calvario que han sufrido las familias de las víctimas durante el juicio, en el que se revisaron la imágenes del brutal asalto y pudieron escucharse numerosos testimonios de las personas que se hallaban en la sala de conciertos. Además de los disparos, los espectadores debieron escapar de las llamas que devoraron el edificio debido a las explosiones de los artefactos que portaban los terroristas.Los cuatro atacantes, todos de nacionalidad tayika, irrumpieron en el Crocus City Hal con armas automáticas y explosivos. Allí abrieron fuego contra el auditorio e incluso remataron a algunos espectadores degollándolos con cuchillos . Shamsidin Fariduní pasará a la historia negra de Rusia como el principal responsable de uno de los peores atentados sucedidos en el país: organizó el ataque terrorista y confesó su pertenencia al Estado Islámico.La posterior operación policial conllevó a la detención de los cuatro perpetradores del atentado y quince colaboradores. Once de ellos han recibido también una condena de cadena perpetua y los cuatro restantes permanecerán en prisión entre 20 y 22 años . Según el tribunal, los cómplices proporcionaron a la célula toda la infraestructura necesaria, desde las armas hasta un piso utilizado como base y un coche que los cuatro terroristas utilizaron para llegar a la sala y luego huir. Sin embargo, no llegaron muy lejos. La Policía rusa los detuvo en plena fuga.La defensa pidió sin éxito 25 años de cárcel para los cuatro acusados que perpetraron el atentado. Solo uno de ellos, Rachabalizodá, negó su culpabilidad y aseguró que estaba «haciendo la yihad». Una parte de sus condenas las cumplirán en cárceles y el resto en colonias penales de máxima seguridad. Este último tipo de institución penitenciaria es algo heredado de la Unión Soviética y son lugares más duros y alejados de los centros urbanos. Además, el tribunal les impuso multas que oscilan entre los 50.000 y los 270.000 euros. En los primeros meses tras el atentado algunas voces hablaron a favor de recuperar la pena de muerte , pero finalmente su solicitud no trascendió. El país euroasiático dejó de aplicar este castigo en 1996.Conexión con UcraniaRusia culpó a Ucrania de orquestar el atentado, aunque las investigaciones posteriores se han encargado de desmentirlo y atribuir la autoría al yihadismo. Aun así, actualmente Moscú sigue señalando a Kiev de encontrarse detrás de la acción terrorista más mortífera desde el secuestro de la escuela de Beslán en 2004. La portavoz del Comité de Investigación de Rusia declaró que el atentado se cometió «en interés de los actuales dirigentes de Ucrania con el fin de desestabilizar la situación política en nuestro país». A pesar de este convencimiento no mostró ninguna prueba .El líder ucraniano Volodímir Zelenski negó cualquier implicación y culpó a las autoridades rusas de querer vincular a su país con esta masacre. Su homólogo ruso, Vladímir Putin, y el FSB (servicios secretos) apuntaron que los terroristas quisieron huir en dirección a Ucrania después del ataque, a pesar de la fuerte vigilancia que existe en las regiones que colindan con este país, custodiadas por numerosos puntos de control y zonas restringidas.
El Tribunal Militar del Segundo Distrito Occidental condenó este jueves a un encarcelamiento de por vida a los quince acusados del atentado del Crocus City Hall ocurrido en marzo de 2024. Incidente que dejó 149 muertos y 690 heridos en esta sala de conciertos … situada a las afueras de Moscú.
El juicio empezó el 2 de agosto de 2025 y se ha prolongado siete meses. La pena a cadena perpetua recae sobre los cuatro autores materiales del ataque, perpetrado con armas automáticas, explosivos y cuchillos, pero también sobre otros once cómplices.
«Declaramos culpables a Shamsidín Fariduní, Dalerdzhón Mirzóyev, Mujammadsobir Fáizov y Saidakram Murodalí Rachabalizodá y los sentenciamos a cadena perpetua», dictaminó la corte, según citan medios rusos presentes en la vista judicial.
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La condena termina con el largo calvario que han sufrido las familias de las víctimas durante el juicio, en el que se revisaron la imágenes del brutal asalto y pudieron escucharse numerosos testimonios de las personas que se hallaban en la sala de conciertos. Además de los disparos, los espectadores debieron escapar de las llamas que devoraron el edificio debido a las explosiones de los artefactos que portaban los terroristas.
Los cuatro atacantes, todos de nacionalidad tayika, irrumpieron en el Crocus City Hal con armas automáticas y explosivos. Allí abrieron fuego contra el auditorio e incluso remataron a algunos espectadores degollándolos con cuchillos. Shamsidin Fariduní pasará a la historia negra de Rusia como el principal responsable de uno de los peores atentados sucedidos en el país: organizó el ataque terrorista y confesó su pertenencia al Estado Islámico.
La posterior operación policial conllevó a la detención de los cuatro perpetradores del atentado y quince colaboradores. Once de ellos han recibido también una condena de cadena perpetua y los cuatro restantes permanecerán en prisión entre 20 y 22 años. Según el tribunal, los cómplices proporcionaron a la célula toda la infraestructura necesaria, desde las armas hasta un piso utilizado como base y un coche que los cuatro terroristas utilizaron para llegar a la sala y luego huir. Sin embargo, no llegaron muy lejos. La Policía rusa los detuvo en plena fuga.
La defensa pidió sin éxito 25 años de cárcel para los cuatro acusados que perpetraron el atentado. Solo uno de ellos, Rachabalizodá, negó su culpabilidad y aseguró que estaba «haciendo la yihad». Una parte de sus condenas las cumplirán en cárceles y el resto en colonias penales de máxima seguridad.
Este último tipo de institución penitenciaria es algo heredado de la Unión Soviética y son lugares más duros y alejados de los centros urbanos. Además, el tribunal les impuso multas que oscilan entre los 50.000 y los 270.000 euros. En los primeros meses tras el atentado algunas voces hablaron a favor de recuperar la pena de muerte, pero finalmente su solicitud no trascendió. El país euroasiático dejó de aplicar este castigo en 1996.
Conexión con Ucrania
Rusia culpó a Ucrania de orquestar el atentado, aunque las investigaciones posteriores se han encargado de desmentirlo y atribuir la autoría al yihadismo. Aun así, actualmente Moscú sigue señalando a Kiev de encontrarse detrás de la acción terrorista más mortífera desde el secuestro de la escuela de Beslán en 2004. La portavoz del Comité de Investigación de Rusia declaró que el atentado se cometió «en interés de los actuales dirigentes de Ucrania con el fin de desestabilizar la situación política en nuestro país». A pesar de este convencimiento no mostró ninguna prueba.
El líder ucraniano Volodímir Zelenski negó cualquier implicación y culpó a las autoridades rusas de querer vincular a su país con esta masacre. Su homólogo ruso, Vladímir Putin, y el FSB (servicios secretos) apuntaron que los terroristas quisieron huir en dirección a Ucrania después del ataque, a pesar de la fuerte vigilancia que existe en las regiones que colindan con este país, custodiadas por numerosos puntos de control y zonas restringidas.
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