Científicos chinos crean un páncreas ‘cyborg’ que ayudaría a 160.000 personas con diabetes en España a producir insulina

El nuevo sistema de implante electrónico que han desarrollado es capaz de estimular la secreción de insulina para que su respuesta a la glucosa sea mejor.
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Las claves

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Científicos han desarrollado un páncreas ‘cyborg’ usando organoides y una malla electrónica para ayudar a células pancreáticas a madurar y funcionar correctamente.

Este avance podría beneficiar a las 166.000 personas con diabetes tipo 1 en España, permitiendo la producción de insulina sin riesgo de rechazo inmunológico.

La tecnología emplea células madre del propio paciente, evitando la necesidad de inmunosupresores y mejorando la fiabilidad en la secreción de insulina.

El sistema permite monitorear y estimular las células, favoreciendo su maduración y la secreción hormonal en los momentos adecuados, abriendo paso a nuevas terapias celulares contra la diabetes.

En España, 166.000 personas viven con diabetes tipo 1, representando aproximadamente el 10% del total de casos de esta enfermedad metabólica crónica. En ella el sistema inmunitario ataca por error grupos de células secretoras de hormonas conocidos como islotes.

Este ataque anula su capacidad de producir insulina, la señal para reducir el azúcar en sangre. Ahora, un grupo de investigadores liderado por Qiang Li, de la Universidad de Harvard, ha desarrollado organoides de páncreas cyborg.

Este nuevo sistema de implante electrónico puede ayudar a que las células pancreáticas cultivadas en laboratorio maduren y funcionen correctamente, lo que podría sentar las bases para nuevas terapias celulares contra la diabetes.

En los casos más graves de diabetes tipo 1, y también en algunos de diabetes tipo 2, los pacientes necesitan sustituir las células dañadas, ya sea con un páncreas completo o incluso con células de los islotes.

Se evita el rechazo

Por ello las alternativas suelen ser escasas, obligándolos a tener que esperar la llegada de un trasplante de páncreas. Tras el procedimiento, deben tomar inmunosupresores de por vida para asegurar que su organismo no rechace el trasplante.

Sin embargo, el tejido pancreático cultivado en laboratorio no presenta estos inconvenientes. Y es que como los islotes se generan a partir de las células madre del propio paciente, el sistema inmunitario los reconoce como propios y no los rechaza.

Este método de inducir a las células madre humanas a producir células beta y otras células secretoras de hormonas como la insulina ya se está probando en otros ensayos clínicos.

El problema que surge a veces, incluso con este sistema de implante eléctrico, es que las células cultivadas en laboratorio no siempre maduran completamente, por lo que podrían no liberar insulina y otras hormonas con la misma fiabilidad que las naturales.

Para crear el tejido cyborg, colocaron una malla elástica (más delgada que un cabello humano) entre capas de células, que luego se agruparon para formar islotes.

Este sistema permitió a los investigadores registrar la actividad eléctrica de las células individuales de los islotes durante dos meses y obtener nuevos conocimientos sobre esta transición, incluyendo la función de los ritmos circadianos.

El equipo descubrió que, tras cuatro días, las células continuaban su ciclo circadiano por solas. Este nuevo ritmo impulsó la maduración de las células de los islotes, lo que les permitió secretar hormonas en los momentos adecuados.

Entre los autores del citado estudio se encuentra el profesor adjunto de Biología Celular y del Desarrollo Juan Álvarez, quien ha reconocido, en declaraciones a Europa Press, que esta investigación podría conducir a alternativas de trasplante.

Tal vez podrían ‘expulsarse’ células de islotes cultivadas en laboratorio para prepararlas para su uso en un paciente y luego dejarlas producir, almacenar y liberar insulina por sí solas. O quizás podría dejarse la malla en su lugar para monitorear y estimular las células de islotes.

Este enfoque podría garantizar que las células no retrocedan y, por lo tanto, dejen de responder a la insulina, como puede ocurrir con el estrés o una enfermedad.

 El Español – Salud

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