En su finca cultiva verduras, hortalizas y frutas a más de 1.000 metros de altura.Más información: Zacarías, pastor de ovejas en un pueblo: «Han querido que España sea solo turística y que desaparezca el sector primario». En su finca cultiva verduras, hortalizas y frutas a más de 1.000 metros de altura.Más información: Zacarías, pastor de ovejas en un pueblo: «Han querido que España sea solo turística y que desaparezca el sector primario».
Las claves
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Cultivara gran altura tiene muchos beneficios. Así lo demuestran diversos estudios como Effects of altitude on the chemical composition of grapes and wine: a review, publicado en la revista científica OENO One en 2022.
Este análisis demostró que el impacto del frío de la noche en el huerto consigue una maduración más lenta del fruto, logrando que concentren más elementos como azúcares, ácidos y aceites, obteniendo un sabor más rico y complejo.
De estas propiedades se aprovecha Cristian, un agricultor de 46 años afincado en Bustarviejo, Madrid. Su terreno, situado a 1.300 metros de altitud, le costó hace más de una década unos 38.000 euros.
«Un amigo me llegó a ofrecer 700.000 euros y dije que no», explica en un vídeo de YouTube del canal Goly. «Yo lo que hago es para dejar un legado a mi familia y a la humanidad. […] creo que es necesario que haya gente cultivando hortalizas y manteniendo colecciones de semillas», apunta.
Sus técnicas de cultivo y la ubicación del mismo le han servido para proveer a restaurantes Estrellas Michelín como el Pabú, en Madrid. «Para mí era muy importante que les dieran la Estrella, yo estaba como si fuera la final de la Champions», relata.
Pero el camino no ha sido fácil. Dos granizadas en un lapso de 6 años estuvieron a punto de truncar su legado. Tuvo que organizar un crowdfunding para salir del bache y poder seguir con la huerta.
«La gente respondió muy bien y conseguimos tirar para adelante, pero tuvimos un momento crítico; parece que en el campo no te va a pasar nada hasta que te pasa», admite.
Beneficios de cultivar a gran altura
En su terreno, Cristian cultiva multitud de verduras y hortalizas como repollos y lombardas, lechuga, pepinos, calabazas y tomates gourmet, su producto estrella. También bayas y frutas como moras castellanas y fresones, además de plantas aromáticas.
Aparte de la maduración lenta por las bajas temperaturas de la noche, sus productos se nutren de otros efectos como la sobreexposición a los rayos ultravioleta. Esto desarrolla más antioxidantes, según estudios como UV-B impairs growth and gas exchange in grapevines grown in high altitude.
El cambio climático y las plagas
Cristian narra como el aumento de la temperatura a causa del cambio climático ha traído efectos contrarios para su huerta. Si bien la temporada de cultivo dura más, el calor también ha provocado la proliferación de plagas invasoras como la de la araña roja, que antes no llegaba a Bustarviejo.
En su caso, esta situación se agrava, puesto que no usa ningún repelente ni componente químico para proteger sus productos. Eso sí, cultiva más de 80 variedades en un espacio reducido, lo que evita que una plaga específica estropee todo el huerto.
El Español – Sociedad
