¿Cuál es la verdadera capacidad militar de Venezuela hoy?

En medio de una creciente tensión geopolítica, la fuerza militar de Venezuela vuelve a estar bajo escrutinio. Tras el despliegue de buques estadounidenses cerca del Caribe en una operación antidrogas, el presidente Nicolás Maduro respondió con una demostración de fuerza simbólica : ordenó la movilización de más de 4,5 millones de milicianos chavistas en todo el país, acusando a EE.UU. de preparar una agresión injustificada. «El imperio se volvió loco», declaró el mandatario, reafirmando una narrativa de resistencia que ha definido la política de defensa venezolana en los últimos años. En esa línea, medios como Reuters han apuntado que no está claro exactamente cómo la presencia militar estadounidense perturbaría el tráfico de drogas. Entre otras cosas porque destacan que la mayor parte del tráfico de drogas por mar viaja a Estados Unidos a través del Pacífico, no del Atlántico, donde están las fuerzas estadounidenses, y gran parte de lo que llega a través del Caribe lo hace en vuelos clandestinos. Mientras, el presidente venezolano ha llamado a un proceso de alistamiento nacional y ha exhortado a «todo el pueblo que quiera alistarse y ponerse en filas».  «Tranquilos, que así como ayer triunfamos frente a las amenazas del imperialismo, Venezuela volverá a triunfar sobre todas las amenazas extravagantes, estrafalarias y criminales del imperialismo norteamericano. Nervios de acero, calma y cordura, y máxima unión popular-militar-policial« , expresó. Pero más allá de la retórica, ¿cuál es la verdadera capacidad militar de Venezuela hoy?Noticia Relacionada EE.UU. y Venezuela: las claves del nuevo choque entre Trump y Maduro Alexia Columba Jerez. La reciente escalada entre Washington y Caracas revive las acusaciones de narcotráfico, militarización y amenazas cruzadasUna fuerza numerosa, pero debilitadaSegún el Military Power Ranking 2025, Venezuela ocupa el puesto 52 a nivel mundial. Mientras que en el ranking 2025 de Global Firepower, ocupa el puesto 50, le preceden Brasil, Argentina, Colombia y Chile o Perú. Y es que si bien el país venezolano mantiene una de las fuerzas armadas más grandes de América Latina en términos de personal, su poder militar efectivo ha sido severamente afectado por el colapso económico, la corrupción estructural y una infraestructura deteriorada.-Personal militar activo: 120.000-Reservistas: 100.000-Fuerzas paramilitares: más de 220.000- Tamaño de la fuerza de reserva: aproximadamente más de 500.000 (incluye milicias bolivarianas y cuerpos de reserva)La columna vertebral de las Fuerzas Armadas Nacionales Bolivarianas (FANB) está conformada por el Ejército (80.000), la Armada (30.000) y la Fuerza Aérea (10.000). A eso se suman organizaciones paralelas como la Guardia Nacional y el grupo paramilitar los Colectivos, que refuerzan el aparato de seguridad interno.Maduro asiste a un ejercicio militar en la base militar de Fuerte Tiuna, en Caracas. reutersPoder militar convencional: grande en papel, limitado en la prácticaMirada más de cerca, las fuerzas terrestres en Venezuela están compuestas por:-Tanques de batalla (MBT) : más de 700 (T-72B1)-Vehículos blindados de combate (AFV) : más de 1.500-Artillería: más de 600 unidades-Lanzacohetes múltiples (MLRS): más de 100Fuerza aérea:- Aviones de combate: más de 80 (incluyendo 24 Su-30MK2 y 18 F-16 modernizados)-Helicópteros: más de 100- Aviones de transporte: más de 20 (incluyendo 6 C-130 Hércules)Fuerza naval:- Submarinos : 2 (Tipo 209)-Fragatas: 6 (Clase Lupo)-Corbetas: 6-Buques de patrullaje: más de 40-Lanchas de ataque rápido: más de 10En teoría, este arsenal posiciona a Venezuela como una potencia militar considerable en Sudamérica. Sin embargo, el mantenimiento deficiente, la obsolescencia de equipos y la escasez de piezas han dejado gran parte de este material en estado inoperativo o encallado. Muchos aviones, buques y vehículos blindados están fuera de servicio o han sido canibalizados para repuestos.Una doctrina centrada en la defensa del régimenDesde Military Power Ranking explican que el poder militar venezolano no está diseñado para campañas externas sostenidas, sino para resistir amenazas internas y disuadir intervenciones extranjeras. Su doctrina militar gira en torno a la llamada «Defensa Integral de la Nación», una estrategia basada en:Guerra de guerrillasMovilización civilResistencia prolongadaGuerra asimétrica y popularEste modelo, inspirado en Cuba e Irán, prioriza la supervivencia del régimen sobre el combate convencional. La estrategia se adapta bien a las condiciones geográficas de Venezuela —con selvas, montañas y centros urbanos densos— que favorecen una resistencia irregular en caso de invasión.Puntos críticos de debilidadPese a su tamaño, las web especializadas en defensa destacan que Venezuela enfrenta tres grandes debilidades estructurales para que limitan severamente su eficacia militar real:- Colapso económico: La falta de combustible, repuestos y fondos ha dejado a gran parte del equipo inutilizable. El presupuesto de defensa es insuficiente incluso para mantener la operatividad básica.- Ausencia de disuasión estratégica: Venezuela carece de capacidad nuclear, misiles de largo alcance, guerra electrónica o sistemas de mando modernos (C4ISR). No tiene forma de proyectar fuerza más allá de sus fronteras.- Politización de la cadena de mando: Las promociones dentro de las FANB se basan en la lealtad política más que en la competencia técnica. La moral de las tropas es baja y las deserciones son frecuentes.Alianzas y cooperación militarVenezuela mantiene vínculos estrechos con Rusia, China e Irán, que han suministrado armamento y asesoramiento técnico. La cooperación con Cuba también ha sido clave en la formación doctrinaria y en operaciones de seguridad interna.Sin embargo, estas alianzas no han compensado la falta de una industria de defensa nacional ni el deterioro logístico que sufre el país desde hace más de una década.Una historia de combate centrada en la política internaHistóricamente, la experiencia militar venezolana se ha centrado más en conflictos de baja intensidad, represión interna y defensa del régimen que en la guerra convencional:-Contrainsurgencia (1960-1990): combate a guerrillas rurales.-Golpes de Estado (1992): Hugo Chávez protagoniza dos intentos fallidos.-Militarización del gobierno (2000-presente): fusión cívico-militar bajo el chavismo.-Tensiones fronterizas (Colombia, Guyana): presencia militar sin conflicto a gran escala.La conclusión es que estamos ante una fuerza militar con poder simbólico, no estratégico. Venezuela sigue siendo un Estado militarizado, pero no militarmente poderoso. La posición 52 en el ranking global refleja su realidad: un ejército numeroso y leal al gobierno, pero sin capacidades modernas para una guerra convencional. Su fortaleza reside en el control interno, la movilización masiva y la resistencia prolongada, más que en la proyección de poder o la defensa territorial efectiva ante una fuerza externa bien equipada.MÁS INFORMACIÓN La parodia armada de la revolución bolivariana De Noriega a Maduro: EE.UU. contra las narcodictadurasEn caso de conflicto con una potencia extranjera, Venezuela podría resistir por tiempo limitado a través de tácticas irregulares, pero carece de los medios para sostener una guerra de alta intensidad.   Su estrategia se basa en la supervivencia del régimen, no en la victoria militar. «Su doctrina de defensa asimétrica y supervivencia le otorga utilidad para resistir cambios …con respaldo extranjero, pero no para ejecutar campañas militares sostenidas o decisivas», concluyen los expertos de Military Power Ranking. En medio de una creciente tensión geopolítica, la fuerza militar de Venezuela vuelve a estar bajo escrutinio. Tras el despliegue de buques estadounidenses cerca del Caribe en una operación antidrogas, el presidente Nicolás Maduro respondió con una demostración de fuerza simbólica : ordenó la movilización de más de 4,5 millones de milicianos chavistas en todo el país, acusando a EE.UU. de preparar una agresión injustificada. «El imperio se volvió loco», declaró el mandatario, reafirmando una narrativa de resistencia que ha definido la política de defensa venezolana en los últimos años. En esa línea, medios como Reuters han apuntado que no está claro exactamente cómo la presencia militar estadounidense perturbaría el tráfico de drogas. Entre otras cosas porque destacan que la mayor parte del tráfico de drogas por mar viaja a Estados Unidos a través del Pacífico, no del Atlántico, donde están las fuerzas estadounidenses, y gran parte de lo que llega a través del Caribe lo hace en vuelos clandestinos. Mientras, el presidente venezolano ha llamado a un proceso de alistamiento nacional y ha exhortado a «todo el pueblo que quiera alistarse y ponerse en filas».  «Tranquilos, que así como ayer triunfamos frente a las amenazas del imperialismo, Venezuela volverá a triunfar sobre todas las amenazas extravagantes, estrafalarias y criminales del imperialismo norteamericano. Nervios de acero, calma y cordura, y máxima unión popular-militar-policial« , expresó. Pero más allá de la retórica, ¿cuál es la verdadera capacidad militar de Venezuela hoy?Noticia Relacionada EE.UU. y Venezuela: las claves del nuevo choque entre Trump y Maduro Alexia Columba Jerez. La reciente escalada entre Washington y Caracas revive las acusaciones de narcotráfico, militarización y amenazas cruzadasUna fuerza numerosa, pero debilitadaSegún el Military Power Ranking 2025, Venezuela ocupa el puesto 52 a nivel mundial. Mientras que en el ranking 2025 de Global Firepower, ocupa el puesto 50, le preceden Brasil, Argentina, Colombia y Chile o Perú. Y es que si bien el país venezolano mantiene una de las fuerzas armadas más grandes de América Latina en términos de personal, su poder militar efectivo ha sido severamente afectado por el colapso económico, la corrupción estructural y una infraestructura deteriorada.-Personal militar activo: 120.000-Reservistas: 100.000-Fuerzas paramilitares: más de 220.000- Tamaño de la fuerza de reserva: aproximadamente más de 500.000 (incluye milicias bolivarianas y cuerpos de reserva)La columna vertebral de las Fuerzas Armadas Nacionales Bolivarianas (FANB) está conformada por el Ejército (80.000), la Armada (30.000) y la Fuerza Aérea (10.000). A eso se suman organizaciones paralelas como la Guardia Nacional y el grupo paramilitar los Colectivos, que refuerzan el aparato de seguridad interno.Maduro asiste a un ejercicio militar en la base militar de Fuerte Tiuna, en Caracas. reutersPoder militar convencional: grande en papel, limitado en la prácticaMirada más de cerca, las fuerzas terrestres en Venezuela están compuestas por:-Tanques de batalla (MBT) : más de 700 (T-72B1)-Vehículos blindados de combate (AFV) : más de 1.500-Artillería: más de 600 unidades-Lanzacohetes múltiples (MLRS): más de 100Fuerza aérea:- Aviones de combate: más de 80 (incluyendo 24 Su-30MK2 y 18 F-16 modernizados)-Helicópteros: más de 100- Aviones de transporte: más de 20 (incluyendo 6 C-130 Hércules)Fuerza naval:- Submarinos : 2 (Tipo 209)-Fragatas: 6 (Clase Lupo)-Corbetas: 6-Buques de patrullaje: más de 40-Lanchas de ataque rápido: más de 10En teoría, este arsenal posiciona a Venezuela como una potencia militar considerable en Sudamérica. Sin embargo, el mantenimiento deficiente, la obsolescencia de equipos y la escasez de piezas han dejado gran parte de este material en estado inoperativo o encallado. Muchos aviones, buques y vehículos blindados están fuera de servicio o han sido canibalizados para repuestos.Una doctrina centrada en la defensa del régimenDesde Military Power Ranking explican que el poder militar venezolano no está diseñado para campañas externas sostenidas, sino para resistir amenazas internas y disuadir intervenciones extranjeras. Su doctrina militar gira en torno a la llamada «Defensa Integral de la Nación», una estrategia basada en:Guerra de guerrillasMovilización civilResistencia prolongadaGuerra asimétrica y popularEste modelo, inspirado en Cuba e Irán, prioriza la supervivencia del régimen sobre el combate convencional. La estrategia se adapta bien a las condiciones geográficas de Venezuela —con selvas, montañas y centros urbanos densos— que favorecen una resistencia irregular en caso de invasión.Puntos críticos de debilidadPese a su tamaño, las web especializadas en defensa destacan que Venezuela enfrenta tres grandes debilidades estructurales para que limitan severamente su eficacia militar real:- Colapso económico: La falta de combustible, repuestos y fondos ha dejado a gran parte del equipo inutilizable. El presupuesto de defensa es insuficiente incluso para mantener la operatividad básica.- Ausencia de disuasión estratégica: Venezuela carece de capacidad nuclear, misiles de largo alcance, guerra electrónica o sistemas de mando modernos (C4ISR). No tiene forma de proyectar fuerza más allá de sus fronteras.- Politización de la cadena de mando: Las promociones dentro de las FANB se basan en la lealtad política más que en la competencia técnica. La moral de las tropas es baja y las deserciones son frecuentes.Alianzas y cooperación militarVenezuela mantiene vínculos estrechos con Rusia, China e Irán, que han suministrado armamento y asesoramiento técnico. La cooperación con Cuba también ha sido clave en la formación doctrinaria y en operaciones de seguridad interna.Sin embargo, estas alianzas no han compensado la falta de una industria de defensa nacional ni el deterioro logístico que sufre el país desde hace más de una década.Una historia de combate centrada en la política internaHistóricamente, la experiencia militar venezolana se ha centrado más en conflictos de baja intensidad, represión interna y defensa del régimen que en la guerra convencional:-Contrainsurgencia (1960-1990): combate a guerrillas rurales.-Golpes de Estado (1992): Hugo Chávez protagoniza dos intentos fallidos.-Militarización del gobierno (2000-presente): fusión cívico-militar bajo el chavismo.-Tensiones fronterizas (Colombia, Guyana): presencia militar sin conflicto a gran escala.La conclusión es que estamos ante una fuerza militar con poder simbólico, no estratégico. Venezuela sigue siendo un Estado militarizado, pero no militarmente poderoso. La posición 52 en el ranking global refleja su realidad: un ejército numeroso y leal al gobierno, pero sin capacidades modernas para una guerra convencional. Su fortaleza reside en el control interno, la movilización masiva y la resistencia prolongada, más que en la proyección de poder o la defensa territorial efectiva ante una fuerza externa bien equipada.MÁS INFORMACIÓN La parodia armada de la revolución bolivariana De Noriega a Maduro: EE.UU. contra las narcodictadurasEn caso de conflicto con una potencia extranjera, Venezuela podría resistir por tiempo limitado a través de tácticas irregulares, pero carece de los medios para sostener una guerra de alta intensidad.   Su estrategia se basa en la supervivencia del régimen, no en la victoria militar. «Su doctrina de defensa asimétrica y supervivencia le otorga utilidad para resistir cambios …con respaldo extranjero, pero no para ejecutar campañas militares sostenidas o decisivas», concluyen los expertos de Military Power Ranking.  

En medio de una creciente tensión geopolítica, la fuerza militar de Venezuela vuelve a estar bajo escrutinio. Tras el despliegue de buques estadounidenses cerca del Caribe en una operación antidrogas, el presidente Nicolás Maduro respondió con una demostración de fuerza simbólica: ordenó la movilización de más de 4,5 millones de milicianos chavistas en todo el país, acusando a EE.UU. de preparar una agresión injustificada. «El imperio se volvió loco», declaró el mandatario, reafirmando una narrativa de resistencia que ha definido la política de defensa venezolana en los últimos años.

En esa línea, medios como Reuters han apuntado que no está claro exactamente cómo la presencia militar estadounidense perturbaría el tráfico de drogas. Entre otras cosas porque destacan que la mayor parte del tráfico de drogas por mar viaja a Estados Unidos a través del Pacífico, no del Atlántico, donde están las fuerzas estadounidenses, y gran parte de lo que llega a través del Caribe lo hace en vuelos clandestinos. Mientras, el presidente venezolano ha llamado a un proceso de alistamiento nacional y ha exhortado a «todo el pueblo que quiera alistarse y ponerse en filas». 

«Tranquilos, que así como ayer triunfamos frente a las amenazas del imperialismo, Venezuela volverá a triunfar sobre todas las amenazas extravagantes, estrafalarias y criminales del imperialismo norteamericano. Nervios de acero, calma y cordura, y máxima unión popular-militar-policial«, expresó. Pero más allá de la retórica, ¿cuál es la verdadera capacidad militar de Venezuela hoy?

Una fuerza numerosa, pero debilitada

Según el Military Power Ranking 2025, Venezuela ocupa el puesto 52 a nivel mundial. Mientras que en el ranking 2025 de Global Firepower, ocupa el puesto 50, le preceden Brasil, Argentina, Colombia y Chile o Perú. Y es que si bien el país venezolano mantiene una de las fuerzas armadas más grandes de América Latina en términos de personal, su poder militar efectivo ha sido severamente afectado por el colapso económico, la corrupción estructural y una infraestructura deteriorada.

-Personal militar activo: 120.000

-Reservistas: 100.000

-Fuerzas paramilitares: más de 220.000

Tamaño de la fuerza de reserva: aproximadamente más de 500.000 (incluye milicias bolivarianas y cuerpos de reserva)

La columna vertebral de las Fuerzas Armadas Nacionales Bolivarianas (FANB) está conformada por el Ejército (80.000), la Armada (30.000) y la Fuerza Aérea (10.000). A eso se suman organizaciones paralelas como la Guardia Nacional y el grupo paramilitar los Colectivos, que refuerzan el aparato de seguridad interno.

Maduro asiste a un ejercicio militar en la base militar de Fuerte Tiuna, en Caracas.
reuters

Poder militar convencional: grande en papel, limitado en la práctica

Mirada más de cerca, las fuerzas terrestres en Venezuela están compuestas por:

-Tanques de batalla (MBT): más de 700 (T-72B1)

-Vehículos blindados de combate (AFV): más de 1.500

-Artillería: más de 600 unidades

-Lanzacohetes múltiples (MLRS): más de 100

Fuerza aérea:

Aviones de combate: más de 80 (incluyendo 24 Su-30MK2 y 18 F-16 modernizados)

-Helicópteros: más de 100

Aviones de transporte: más de 20 (incluyendo 6 C-130 Hércules)

Fuerza naval:

Submarinos: 2 (Tipo 209)

-Fragatas: 6 (Clase Lupo)

-Corbetas: 6

-Buques de patrullaje: más de 40

-Lanchas de ataque rápido: más de 10

En teoría, este arsenal posiciona a Venezuela como una potencia militar considerable en Sudamérica. Sin embargo, el mantenimiento deficiente, la obsolescencia de equipos y la escasez de piezas han dejado gran parte de este material en estado inoperativo o encallado. Muchos aviones, buques y vehículos blindados están fuera de servicio o han sido canibalizados para repuestos.

Una doctrina centrada en la defensa del régimen

Desde Military Power Ranking explican que el poder militar venezolano no está diseñado para campañas externas sostenidas, sino para resistir amenazas internas y disuadir intervenciones extranjeras. Su doctrina militar gira en torno a la llamada «Defensa Integral de la Nación», una estrategia basada en:

Guerra de guerrillas

Movilización civil

Resistencia prolongada

Guerra asimétrica y popular

Este modelo, inspirado en Cuba e Irán, prioriza la supervivencia del régimen sobre el combate convencional. La estrategia se adapta bien a las condiciones geográficas de Venezuela —con selvas, montañas y centros urbanos densos— que favorecen una resistencia irregular en caso de invasión.

Puntos críticos de debilidad

Pese a su tamaño, las web especializadas en defensa destacan que Venezuela enfrenta tres grandes debilidades estructurales para que limitan severamente su eficacia militar real:

Colapso económico: La falta de combustible, repuestos y fondos ha dejado a gran parte del equipo inutilizable. El presupuesto de defensa es insuficiente incluso para mantener la operatividad básica.

Ausencia de disuasión estratégica: Venezuela carece de capacidad nuclear, misiles de largo alcance, guerra electrónica o sistemas de mando modernos (C4ISR). No tiene forma de proyectar fuerza más allá de sus fronteras.

Politización de la cadena de mando: Las promociones dentro de las FANB se basan en la lealtad política más que en la competencia técnica. La moral de las tropas es baja y las deserciones son frecuentes.

Alianzas y cooperación militar

Venezuela mantiene vínculos estrechos con Rusia, China e Irán, que han suministrado armamento y asesoramiento técnico. La cooperación con Cuba también ha sido clave en la formación doctrinaria y en operaciones de seguridad interna.

Sin embargo, estas alianzas no han compensado la falta de una industria de defensa nacional ni el deterioro logístico que sufre el país desde hace más de una década.

Una historia de combate centrada en la política interna

Históricamente, la experiencia militar venezolana se ha centrado más en conflictos de baja intensidad, represión interna y defensa del régimen que en la guerra convencional:

-Contrainsurgencia (1960-1990): combate a guerrillas rurales.

-Golpes de Estado (1992): Hugo Chávez protagoniza dos intentos fallidos.

-Militarización del gobierno (2000-presente): fusión cívico-militar bajo el chavismo.

-Tensiones fronterizas (Colombia, Guyana): presencia militar sin conflicto a gran escala.

La conclusión es que estamos ante una fuerza militar con poder simbólico, no estratégico. Venezuela sigue siendo un Estado militarizado, pero no militarmente poderoso. La posición 52 en el ranking global refleja su realidad: un ejército numeroso y leal al gobierno, pero sin capacidades modernas para una guerra convencional. Su fortaleza reside en el control interno, la movilización masiva y la resistencia prolongada, más que en la proyección de poder o la defensa territorial efectiva ante una fuerza externa bien equipada.

En caso de conflicto con una potencia extranjera, Venezuela podría resistir por tiempo limitado a través de tácticas irregulares, pero carece de los medios para sostener una guerra de alta intensidad. Su estrategia se basa en la supervivencia del régimen, no en la victoria militar. «Su doctrina de defensa asimétrica y supervivencia le otorga utilidad para resistir cambios …con respaldo extranjero, pero no para ejecutar campañas militares sostenidas o decisivas», concluyen los expertos de Military Power Ranking.

 RSS de noticias de internacional

Noticias Relacionadas