David Callejo, médico: «El aire acondicionado te da dolor de cabeza porque contrae y dilata estos vasos sanguíneos»

Cambiar algunos hábitos al encender el aparato puede ayudar a evitar el dolor de cabeza sin renunciar al aire acondicionado en plena ola de calor.Más información: Juan Antonio, albañil: «La jornada intensiva es positiva porque reduce la exposición al sol y eso beneficia al cuerpo» Cambiar algunos hábitos al encender el aparato puede ayudar a evitar el dolor de cabeza sin renunciar al aire acondicionado en plena ola de calor.Más información: Juan Antonio, albañil: «La jornada intensiva es positiva porque reduce la exposición al sol y eso beneficia al cuerpo»  

Las claves

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El aire acondicionado puede causar dolor de cabeza por la contracción y dilatación de los vasos sanguíneos del cerebro ante cambios bruscos de temperatura.

El aire frío y seco irrita los ojos y las vías respiratorias, especialmente en personas con rinitis, asma o alergias.

Mantener los filtros limpios y evitar que el chorro de aire apunte directamente a la cabeza ayuda a prevenir molestias.

Se recomienda mantener el aire acondicionado entre 24 y 26 grados y enfriar la estancia de forma progresiva para evitar problemas de salud.

El aire acondicionado puede salvar una tarde de verano, aunque después de varias horas algunas personas acaben notando que la garganta se seca, los ojos pican o la cabeza empieza a cargarse. La molestia suele coincidir con una habitación muy fría, un chorro directo o un aparato que lleva demasiado tiempo sin limpiarse.

El médico y divulgador David Callejo ha explicado en Instagram por qué el aire acondicionado puede sentar mal. En su vídeo señala tres factores habituales que a menudo se presentan juntos: el aire frío y seco, los cambios bruscos de temperatura y los filtros sucios.

Estas molestias no nos obligan a renunciar a los beneficios de este aparato durante los días de calor. Pero lo adecuado es usarlo a una temperatura moderada, orientar bien las lamas y mantener el equipo limpio puede marcar una diferencia importante.

Uno de los factores señalados por Callejo son los cambios rápidos de temperatura. “Hacen que los vasos sanguíneos del cerebro se contraigan y se dilaten”, explica. Ese contraste puede favorecer el dolor de cabeza, especialmente en algunas personas con migraña.

La explicación va más allá de los vasos sanguíneos. PortalCLÍNIC, del Hospital Clínic de Barcelona, recuerda que en el dolor de cabeza intervienen el nervio trigémino y distintas zonas del cerebro, que pueden reaccionar ante estímulos muy diversos.

En una persona sensible, pasar de una calle muy calurosa a una habitación excesivamente fría puede sumarse a otros desencadenantes. Cada paciente tiene un umbral diferente, por lo que el mismo ambiente puede resultar agradable para unos y molesto para otros.

Callejo recomienda evitar que el flujo llegue directamente a la cara o a la cabeza. Orientar las lamas hacia arriba, alejarse del chorro o reducir la velocidad del ventilador puede bastar para notar mejoría.

Sequedad, garganta y ojos irritados

El primer motivo que cita el médico es el aire frío y seco. “Irrita los ojos y las vías respiratorias”, afirma. Después de varias horas pueden aparecer picor ocular, nariz seca, molestias de garganta o sensación de congestión.

Al enfriar la estancia, el aparato también puede reducir la humedad ambiental. Cuando el aire queda demasiado seco, la nariz, los ojos y la garganta pierden confort, algo que suelen notar más las personas con rinitis, asma o alergias.

También conviene evitar el extremo contrario. La Oficina Regional para Europa de la OMS relaciona la humedad persistente y el crecimiento de moho en interiores con más síntomas respiratorios, alergias y asma.

Si aparecen condensación, manchas o un olor constante a humedad, merece la pena revisar la habitación y el equipo. Añadir más humedad a un ambiente que ya está cargado puede empeorar el problema.

Filtros limpios y menos cambios extremos

Callejo también llama la atención sobre el mantenimiento del aparato. “El aire puede arrastrar polvo, polen o moho”, advierte. Cuando los filtros acumulan suciedad, el equipo puede mover partículas que irritan los ojos y las vías respiratorias.

El Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios incluye la revisión y limpieza de los filtros entre las tareas de mantenimiento de los sistemas de climatización. También exige una ventilación suficiente para evitar concentraciones elevadas de contaminantes en el interior.

En casa conviene seguir las instrucciones del fabricante y comprobar el estado de los filtros antes de los meses de mayor uso. Un olor extraño, humedad visible o una pérdida de rendimiento pueden indicar que el aparato necesita una revisión.

El tercer consejo del médico consiste en evitar diferencias extremas entre la calle y el interior. En su vídeo propone mantener el aire acondicionado entre 24 y 26 grados, en lugar de bajar el termostato hasta convertir el salón o el dormitorio en una nevera.

Esa referencia puede ajustarse a la vivienda, la humedad y la sensibilidad de cada persona. También ayuda enfriar la estancia de forma progresiva y evitar cambios continuos entre habitaciones con temperaturas muy diferentes.

Cuando el dolor aparece cada vez que se enciende el aire, se pueden probar cambios sencillos. Subir unos grados, apartarse del chorro y limpiar los filtros permite comprobar si la molestia disminuye.

Una noche con la garganta seca o algo de congestión puede ser puntual. Si la tos, la falta de aire, los pitidos al respirar o la irritación se repiten durante varios días, conviene consultarlo, especialmente si ya existe asma, bronquitis crónica o una alergia importante.

PortalCLÍNIC aconseja buscar atención médica cuando el dolor de cabeza aparece de forma brusca e intensa, se acompaña de fiebre o llega junto a síntomas neurológicos, como pérdida de fuerza o alteraciones del lenguaje.

El aire acondicionado sigue siendo un aliado durante las olas de calor. Una temperatura moderada, un flujo que no apunte al cuerpo y unos filtros limpios pueden evitar buena parte de las molestias.

 El Español – Salud

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