El anuncio de la dimisión de Manuel Adorni como Jefe de Gabinete del Gobierno de Javier Milei, a través de una carta hecha pública el pasado sábado, ha impactado de lleno en la política argentina, acentuando la fractura interna del partido oficialista, La Libertad Avanza (LLA). Tras ser una de las figuras más importantes de la Casa Rosada y uno de los principales protegidos del presidente Milei, el funcionario se había convertido en el más cuestionado del Ejecutivo tras una ola de escándalos motivados por lujosos viajes, propiedades millonarias y otros gastos difíciles de justificar, y acusaciones de enriquecimiento ilícito. En los últimos meses, los escándalos abrieron una grieta entre los funcionarios que sostenían a Adorni y quienes comenzaban a despegarse de su figura.En la carta, Adorni asegura que renunciaba contra los deseos del presidente. El funcionario, que se considera una víctima, argumenta que con su salida buscaba frenar el hostigamiento mediático que ha sufrido en los últimos meses. «El ensañamiento tiene un límite y yo he descubierto el mío», confiesa. «Me voy a dormir en absoluta paz conmigo mismo y con lo hecho por el país».Noticia relacionada general No No Javier Milei, en el CEU: «Marx tiene escritos satánicos y por eso los terroristas están alineados con la izquierda» B. L. Echazarreta Adorni atribuye las acusaciones en su contra a «operaciones mediáticas que han ido al extremo, no solo contra mí, sino contra mi mujer, mis pequeños hijos, mis amigos, mi familia y hasta mis vecinos y allegados».El origen del escándalo tuvo lugar cuando, siendo jefe de Gabinete, incluyó a su esposa, Betina Julieta Angeletti, en una comitiva oficial en un viaje a Nueva York. Ese hecho destaparía otras irregularidades.Una salida anunciadaLa salida de Adorni no ha sido una sorpresa. Días atrás, el funcionario anunció que dejaría su cargo de portavoz. Y el sábado lo hizo también de la jefatura de Gabinete.Su principal aliada, la secretaria de la Presidencia, Karina Milei , hermana del mandatario argentino, lo despedía públicamente con una férrea defensa de su función. «Querido Manuel, gracias por tu incansable trabajo durante todo este tiempo y por defender las ideas de la libertad con una pasión y un compromiso que pocas veces se ven».Adorni, que había asumido su cargo el pasado mes de diciembre, era una de las piezas clave del Gobierno de Milei, después de haber vencido en las últimas elecciones legislativas de Buenos Aires, con más del 30% de los votos. Pero no todos le recibieron con los brazos abiertos. Es el caso de la senadora y exministra de Seguridad Patricia Bullrich, quien cuestionó las inconsistencias en las declaraciones del funcionario como una «omisión ética».La reacción de Patricia Bullrich La senadora y exministra de Seguridad Patricia Bullrich, quien había sido una de las voces más críticas del Gobierno contra Adorni, fue una de las primeras figuras de la política en opinar después de darse a conocer la salida del cuestionado jefe de Gabinete. En un tono completamente opuesto al de la secretaria de Presidencia, Karina Milei, la legisladora se mostró a favor de la flamante dimisión del funcionario, concretada este fin de semana. Incluso lo consideró necesario para el avance del Gobierno. A través de sus redes sociales, Bullrich, que en otras oportunidades ya había cuestionado públicamente la falta de claridad de Adorni, expresó: «La confianza y la ética son dos elementos fundamentales para profundizar el cambio que el presidente, la gente y todo el país estamos construyendo».Otros, como el presidente Milei, han pasado del abrazo al distanciamiento. Si bien en ningún momento el mandatario reconoció públicamente la veracidad de algunas de las acusaciones contra su aliado, su discurso ha variado a medida que se conocían más detalles. «Es una persona de bien», le elogió en el pasado Milei, que descartaba su salida del Gobierno, asegurando que «yo no ejecuto inocentes». Sin embargo, el tono del jefe de Estado ha dado un giro en la defensa cerrada de Adorni. «Si lo consideran culpable, lo vuelo, lo eyecto yo de una patada», ha llegado a afirmar.La contundencia de estas palabras difiere mucho de las empleadas frente a otros escándalos que han salpicado a su Administración. Lo cierto es que las dimensiones que ha ido adquiriendo el escándalo de Adorni llevaron a una división de su fuerza y afectaron la imagen del Gobierno, que ya piensa en las elecciones presidenciales de 2027. El discurso anticorrupción que catapultó a Milei a la Casa Rosada en 2023 era difícil de sostener en una nueva campaña presidencial con una de las principales figuras del Gobierno señalado.Entre los nombres que se barajan para sustituir a Adorni, destaca el del ministro del Interior, Diego Santilli . El anuncio de la dimisión de Manuel Adorni como Jefe de Gabinete del Gobierno de Javier Milei, a través de una carta hecha pública el pasado sábado, ha impactado de lleno en la política argentina, acentuando la fractura interna del partido oficialista, La Libertad Avanza (LLA). Tras ser una de las figuras más importantes de la Casa Rosada y uno de los principales protegidos del presidente Milei, el funcionario se había convertido en el más cuestionado del Ejecutivo tras una ola de escándalos motivados por lujosos viajes, propiedades millonarias y otros gastos difíciles de justificar, y acusaciones de enriquecimiento ilícito. En los últimos meses, los escándalos abrieron una grieta entre los funcionarios que sostenían a Adorni y quienes comenzaban a despegarse de su figura.En la carta, Adorni asegura que renunciaba contra los deseos del presidente. El funcionario, que se considera una víctima, argumenta que con su salida buscaba frenar el hostigamiento mediático que ha sufrido en los últimos meses. «El ensañamiento tiene un límite y yo he descubierto el mío», confiesa. «Me voy a dormir en absoluta paz conmigo mismo y con lo hecho por el país».Noticia relacionada general No No Javier Milei, en el CEU: «Marx tiene escritos satánicos y por eso los terroristas están alineados con la izquierda» B. L. Echazarreta Adorni atribuye las acusaciones en su contra a «operaciones mediáticas que han ido al extremo, no solo contra mí, sino contra mi mujer, mis pequeños hijos, mis amigos, mi familia y hasta mis vecinos y allegados».El origen del escándalo tuvo lugar cuando, siendo jefe de Gabinete, incluyó a su esposa, Betina Julieta Angeletti, en una comitiva oficial en un viaje a Nueva York. Ese hecho destaparía otras irregularidades.Una salida anunciadaLa salida de Adorni no ha sido una sorpresa. Días atrás, el funcionario anunció que dejaría su cargo de portavoz. Y el sábado lo hizo también de la jefatura de Gabinete.Su principal aliada, la secretaria de la Presidencia, Karina Milei , hermana del mandatario argentino, lo despedía públicamente con una férrea defensa de su función. «Querido Manuel, gracias por tu incansable trabajo durante todo este tiempo y por defender las ideas de la libertad con una pasión y un compromiso que pocas veces se ven».Adorni, que había asumido su cargo el pasado mes de diciembre, era una de las piezas clave del Gobierno de Milei, después de haber vencido en las últimas elecciones legislativas de Buenos Aires, con más del 30% de los votos. Pero no todos le recibieron con los brazos abiertos. Es el caso de la senadora y exministra de Seguridad Patricia Bullrich, quien cuestionó las inconsistencias en las declaraciones del funcionario como una «omisión ética».La reacción de Patricia Bullrich La senadora y exministra de Seguridad Patricia Bullrich, quien había sido una de las voces más críticas del Gobierno contra Adorni, fue una de las primeras figuras de la política en opinar después de darse a conocer la salida del cuestionado jefe de Gabinete. En un tono completamente opuesto al de la secretaria de Presidencia, Karina Milei, la legisladora se mostró a favor de la flamante dimisión del funcionario, concretada este fin de semana. Incluso lo consideró necesario para el avance del Gobierno. A través de sus redes sociales, Bullrich, que en otras oportunidades ya había cuestionado públicamente la falta de claridad de Adorni, expresó: «La confianza y la ética son dos elementos fundamentales para profundizar el cambio que el presidente, la gente y todo el país estamos construyendo».Otros, como el presidente Milei, han pasado del abrazo al distanciamiento. Si bien en ningún momento el mandatario reconoció públicamente la veracidad de algunas de las acusaciones contra su aliado, su discurso ha variado a medida que se conocían más detalles. «Es una persona de bien», le elogió en el pasado Milei, que descartaba su salida del Gobierno, asegurando que «yo no ejecuto inocentes». Sin embargo, el tono del jefe de Estado ha dado un giro en la defensa cerrada de Adorni. «Si lo consideran culpable, lo vuelo, lo eyecto yo de una patada», ha llegado a afirmar.La contundencia de estas palabras difiere mucho de las empleadas frente a otros escándalos que han salpicado a su Administración. Lo cierto es que las dimensiones que ha ido adquiriendo el escándalo de Adorni llevaron a una división de su fuerza y afectaron la imagen del Gobierno, que ya piensa en las elecciones presidenciales de 2027. El discurso anticorrupción que catapultó a Milei a la Casa Rosada en 2023 era difícil de sostener en una nueva campaña presidencial con una de las principales figuras del Gobierno señalado.Entre los nombres que se barajan para sustituir a Adorni, destaca el del ministro del Interior, Diego Santilli .
El anuncio de la dimisión de Manuel Adorni como Jefe de Gabinete del Gobierno de Javier Milei, a través de una carta hecha pública el pasado sábado, ha impactado de lleno en la política argentina, acentuando la fractura interna del partido oficialista, La Libertad … Avanza (LLA).
Tras ser una de las figuras más importantes de la Casa Rosada y uno de los principales protegidos del presidente Milei, el funcionario se había convertido en el más cuestionado del Ejecutivo tras una ola de escándalos motivados por lujosos viajes, propiedades millonarias y otros gastos difíciles de justificar, y acusaciones de enriquecimiento ilícito. En los últimos meses, los escándalos abrieron una grieta entre los funcionarios que sostenían a Adorni y quienes comenzaban a despegarse de su figura.
En la carta, Adorni asegura que renunciaba contra los deseos del presidente. El funcionario, que se considera una víctima, argumenta que con su salida buscaba frenar el hostigamiento mediático que ha sufrido en los últimos meses. «El ensañamiento tiene un límite y yo he descubierto el mío», confiesa. «Me voy a dormir en absoluta paz conmigo mismo y con lo hecho por el país».
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Adorni atribuye las acusaciones en su contra a «operaciones mediáticas que han ido al extremo, no solo contra mí, sino contra mi mujer, mis pequeños hijos, mis amigos, mi familia y hasta mis vecinos y allegados».
El origen del escándalo tuvo lugar cuando, siendo jefe de Gabinete, incluyó a su esposa, Betina Julieta Angeletti, en una comitiva oficial en un viaje a Nueva York. Ese hecho destaparía otras irregularidades.
Una salida anunciada
La salida de Adorni no ha sido una sorpresa. Días atrás, el funcionario anunció que dejaría su cargo de portavoz. Y el sábado lo hizo también de la jefatura de Gabinete.
Su principal aliada, la secretaria de la Presidencia, Karina Milei, hermana del mandatario argentino, lo despedía públicamente con una férrea defensa de su función. «Querido Manuel, gracias por tu incansable trabajo durante todo este tiempo y por defender las ideas de la libertad con una pasión y un compromiso que pocas veces se ven».
Adorni, que había asumido su cargo el pasado mes de diciembre, era una de las piezas clave del Gobierno de Milei, después de haber vencido en las últimas elecciones legislativas de Buenos Aires, con más del 30% de los votos. Pero no todos le recibieron con los brazos abiertos. Es el caso de la senadora y exministra de Seguridad Patricia Bullrich, quien cuestionó las inconsistencias en las declaraciones del funcionario como una «omisión ética».
La reacción de Patricia Bullrich
La senadora y exministra de Seguridad Patricia Bullrich, quien había sido una de las voces más críticas del Gobierno contra Adorni, fue una de las primeras figuras de la política en opinar después de darse a conocer la salida del cuestionado jefe de Gabinete. En un tono completamente opuesto al de la secretaria de Presidencia, Karina Milei, la legisladora se mostró a favor de la flamante dimisión del funcionario, concretada este fin de semana. Incluso lo consideró necesario para el avance del Gobierno. A través de sus redes sociales, Bullrich, que en otras oportunidades ya había cuestionado públicamente la falta de claridad de Adorni, expresó: «La confianza y la ética son dos elementos fundamentales para profundizar el cambio que el presidente, la gente y todo el país estamos construyendo».
Otros, como el presidente Milei, han pasado del abrazo al distanciamiento. Si bien en ningún momento el mandatario reconoció públicamente la veracidad de algunas de las acusaciones contra su aliado, su discurso ha variado a medida que se conocían más detalles. «Es una persona de bien», le elogió en el pasado Milei, que descartaba su salida del Gobierno, asegurando que «yo no ejecuto inocentes». Sin embargo, el tono del jefe de Estado ha dado un giro en la defensa cerrada de Adorni. «Si lo consideran culpable, lo vuelo, lo eyecto yo de una patada», ha llegado a afirmar.
La contundencia de estas palabras difiere mucho de las empleadas frente a otros escándalos que han salpicado a su Administración. Lo cierto es que las dimensiones que ha ido adquiriendo el escándalo de Adorni llevaron a una división de su fuerza y afectaron la imagen del Gobierno, que ya piensa en las elecciones presidenciales de 2027. El discurso anticorrupción que catapultó a Milei a la Casa Rosada en 2023 era difícil de sostener en una nueva campaña presidencial con una de las principales figuras del Gobierno señalado.
Entre los nombres que se barajan para sustituir a Adorni, destaca el del ministro del Interior, Diego Santilli.
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