Los ganaderos españoles de vacuno lechero tienen un problema, y es que los principales productores de la Unión Europea -Alemania, Francia, Polonia, Países Bajos, Italia e Irlanda- han arrancado el año con exceso de ‘stock’ y los precios de la leche en origen (lo que le pagan al granjero) en nuestro país son un 15% superiores a la media comunitaria. Es decir, que a la industria nacional le sobran los motivos para pagar menos este 2026, y esto ha puesto en pie de guerra a los productores. No solamente por esa rebaja, que aseguran que ya se está produciendo y es «histórica», también porque consideran que el Gobierno debería investigar «posibles irregularidades» en la fijación de precios. A falta de que se hagan públicos los datos de marzo, que serán clave porque la mayor parte de los contratos en el sector se renuevan cada tres meses y coinciden con el trimestre natural, las principales organizaciones agrarias de nuestro país -Asaja, Coag, UPA y Unión de Uniones- coinciden en situar la rebaja entre los siete y los nueve céntimos el litro en la mayor parte de los casos. Si se toma la cifra más conservadora, esto significa que la cotización de la leche en origen pasaría de los 0,52 euros/litro que lucía en febrero (último mes con datos oficiales de Eurostat) a 0,45, una reducción que acomodaría la cotización en España a la media comunitaria. Sin embargo, el problema para los ganaderos de nuestro país es que esas cifras se sitúan por debajo de su umbral de rentabilidad, tanto es así que -según COAG- en Galicia algunos ya están destruyendo ‘stock’ en protesta por las condiciones de los nuevos contratos, que tocan mínimos de hace dos años en un contexto de creciente encarecimiento de costes. La producción no es rentable, y eso explica que la cabaña de vacas lecheras en España se haya reducido un 9,8% en apenas una década. Noticia relacionada general No No Los ganaderos, sin fondos El Gobierno recorta 20 millones en ayudas a los ganaderos por los lobos para financiar el coche eléctrico Xavier VilaltellaLa fotografía en el resto del Viejo Continente es idéntica (desde 2015 la UE ha perdido un 11,8% de sus vacas lecheras), pero, paradójicamente, esto no ha venido acompañado de una reducción de la producción; más bien al contrario. Gracias a la creciente tecnificación de las granjas, entre 2014 y 2024 la producción en los Veintisiete se incrementó un 8% (en España, un 9%), y el Observatorio de la Leche de la Comisión Europea apunta a que el año pasado la tendencia se acrecentó, con un incremento del 5,5% en las entregas. El caso es que ese exceso de ‘stock’ ya está cruzando los Pirineos , y prueba de ello es que en enero de este año las importaciones de leche y nata se incrementaron un 52% con respecto al mismo mes del año anterior, mientras el precio medio de esas compras se redujo un 35%. El campo pide investigar posibles «irregularidades»Hasta aquí, pareciera que una actualización a la baja de los contratos por parte de la industria es del todo razonable, visto que se trata de un problema de oferta y demanda. Sin embargo, y como ya se ha avanzado, el caso es terreno abonado para la polémica. Desde hace unas semanas, virtualmente todas las organizaciones agrarias vienen reclamando al Gobierno que investigue «posibles irregularidades», como compras por debajo del precio de coste -una práctica prohibida por la Ley de la Cadena Alimentaria- y un posible entendimiento entre los compradores. Fuentes de COAG y Asaja aseguran tener motivos para sospechar de esto último, y desde la organización agraria UPA han ido aún más lejos, instando a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) a que actúe. -15% Exceso de ‘stock’ en Europa Las organizaciones agrarias denuncian que la industria está forzando a los ganaderos a rebajar los precios en siete céntimos el litro, hasta los 54 céntimosEsto ha resucitado viejos fantasmas, pues en el recuerdo está el histórico fallo de la CNMC, que en 2019 sancionó a ocho gigantes del sector (entre estos, Puleva, Lactalis, Nestlé y Danone) por participar en un cártel que operó entre los años 2000 y 2013.Desde la Federación Nacional de Industrias Lácteas (Fenil), que es la principal organización que representa a la industria, se defienden asegurando que nuestro país ya viene de experimentar incrementos sustanciales en la producción al menos desde julio y que, a pesar de ello, en este tiempo los precios pagados a los ganaderos no han registrado correcciones significativas; es decir, que han seguido siendo superiores a la media europea. Y esto, aseguran desde Fenil, ocasiona «una brecha creciente con relación a la media europea» y resta competitividad a las empresas españolas frente a las de otros países , dado que «la distribución puede aprovisionarse fuera de España en mejores condiciones». Los ganaderos españoles de vacuno lechero tienen un problema, y es que los principales productores de la Unión Europea -Alemania, Francia, Polonia, Países Bajos, Italia e Irlanda- han arrancado el año con exceso de ‘stock’ y los precios de la leche en origen (lo que le pagan al granjero) en nuestro país son un 15% superiores a la media comunitaria. Es decir, que a la industria nacional le sobran los motivos para pagar menos este 2026, y esto ha puesto en pie de guerra a los productores. No solamente por esa rebaja, que aseguran que ya se está produciendo y es «histórica», también porque consideran que el Gobierno debería investigar «posibles irregularidades» en la fijación de precios. A falta de que se hagan públicos los datos de marzo, que serán clave porque la mayor parte de los contratos en el sector se renuevan cada tres meses y coinciden con el trimestre natural, las principales organizaciones agrarias de nuestro país -Asaja, Coag, UPA y Unión de Uniones- coinciden en situar la rebaja entre los siete y los nueve céntimos el litro en la mayor parte de los casos. Si se toma la cifra más conservadora, esto significa que la cotización de la leche en origen pasaría de los 0,52 euros/litro que lucía en febrero (último mes con datos oficiales de Eurostat) a 0,45, una reducción que acomodaría la cotización en España a la media comunitaria. Sin embargo, el problema para los ganaderos de nuestro país es que esas cifras se sitúan por debajo de su umbral de rentabilidad, tanto es así que -según COAG- en Galicia algunos ya están destruyendo ‘stock’ en protesta por las condiciones de los nuevos contratos, que tocan mínimos de hace dos años en un contexto de creciente encarecimiento de costes. La producción no es rentable, y eso explica que la cabaña de vacas lecheras en España se haya reducido un 9,8% en apenas una década. Noticia relacionada general No No Los ganaderos, sin fondos El Gobierno recorta 20 millones en ayudas a los ganaderos por los lobos para financiar el coche eléctrico Xavier VilaltellaLa fotografía en el resto del Viejo Continente es idéntica (desde 2015 la UE ha perdido un 11,8% de sus vacas lecheras), pero, paradójicamente, esto no ha venido acompañado de una reducción de la producción; más bien al contrario. Gracias a la creciente tecnificación de las granjas, entre 2014 y 2024 la producción en los Veintisiete se incrementó un 8% (en España, un 9%), y el Observatorio de la Leche de la Comisión Europea apunta a que el año pasado la tendencia se acrecentó, con un incremento del 5,5% en las entregas. El caso es que ese exceso de ‘stock’ ya está cruzando los Pirineos , y prueba de ello es que en enero de este año las importaciones de leche y nata se incrementaron un 52% con respecto al mismo mes del año anterior, mientras el precio medio de esas compras se redujo un 35%. El campo pide investigar posibles «irregularidades»Hasta aquí, pareciera que una actualización a la baja de los contratos por parte de la industria es del todo razonable, visto que se trata de un problema de oferta y demanda. Sin embargo, y como ya se ha avanzado, el caso es terreno abonado para la polémica. Desde hace unas semanas, virtualmente todas las organizaciones agrarias vienen reclamando al Gobierno que investigue «posibles irregularidades», como compras por debajo del precio de coste -una práctica prohibida por la Ley de la Cadena Alimentaria- y un posible entendimiento entre los compradores. Fuentes de COAG y Asaja aseguran tener motivos para sospechar de esto último, y desde la organización agraria UPA han ido aún más lejos, instando a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) a que actúe. -15% Exceso de ‘stock’ en Europa Las organizaciones agrarias denuncian que la industria está forzando a los ganaderos a rebajar los precios en siete céntimos el litro, hasta los 54 céntimosEsto ha resucitado viejos fantasmas, pues en el recuerdo está el histórico fallo de la CNMC, que en 2019 sancionó a ocho gigantes del sector (entre estos, Puleva, Lactalis, Nestlé y Danone) por participar en un cártel que operó entre los años 2000 y 2013.Desde la Federación Nacional de Industrias Lácteas (Fenil), que es la principal organización que representa a la industria, se defienden asegurando que nuestro país ya viene de experimentar incrementos sustanciales en la producción al menos desde julio y que, a pesar de ello, en este tiempo los precios pagados a los ganaderos no han registrado correcciones significativas; es decir, que han seguido siendo superiores a la media europea. Y esto, aseguran desde Fenil, ocasiona «una brecha creciente con relación a la media europea» y resta competitividad a las empresas españolas frente a las de otros países , dado que «la distribución puede aprovisionarse fuera de España en mejores condiciones».
Los ganaderos españoles de vacuno lechero tienen un problema, y es que los principales productores de la Unión Europea -Alemania, Francia, Polonia, Países Bajos, Italia e Irlanda- han arrancado el año con exceso de ‘stock’ y los precios de la leche en origen (lo que … le pagan al granjero) en nuestro país son un 15% superiores a la media comunitaria. Es decir, que a la industria nacional le sobran los motivos para pagar menos este 2026, y esto ha puesto en pie de guerra a los productores. No solamente por esa rebaja, que aseguran que ya se está produciendo y es «histórica», también porque consideran que el Gobierno debería investigar «posibles irregularidades» en la fijación de precios.
A falta de que se hagan públicos los datos de marzo, que serán clave porque la mayor parte de los contratos en el sector se renuevan cada tres meses y coinciden con el trimestre natural, las principales organizaciones agrarias de nuestro país -Asaja, Coag, UPA y Unión de Uniones- coinciden en situar la rebaja entre los siete y los nueve céntimos el litro en la mayor parte de los casos. Si se toma la cifra más conservadora, esto significa que la cotización de la leche en origen pasaría de los 0,52 euros/litro que lucía en febrero (último mes con datos oficiales de Eurostat) a 0,45, una reducción que acomodaría la cotización en España a la media comunitaria.
Sin embargo, el problema para los ganaderos de nuestro país es que esas cifras se sitúan por debajo de su umbral de rentabilidad, tanto es así que -según COAG- en Galicia algunos ya están destruyendo ‘stock’ en protesta por las condiciones de los nuevos contratos, que tocan mínimos de hace dos años en un contexto de creciente encarecimiento de costes. La producción no es rentable, y eso explica que la cabaña de vacas lecheras en España se haya reducido un 9,8% en apenas una década.
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Los ganaderos, sin fondos
Xavier Vilaltella
La fotografía en el resto del Viejo Continente es idéntica (desde 2015 la UE ha perdido un 11,8% de sus vacas lecheras), pero, paradójicamente, esto no ha venido acompañado de una reducción de la producción; más bien al contrario. Gracias a la creciente tecnificación de las granjas, entre 2014 y 2024 la producción en los Veintisiete se incrementó un 8% (en España, un 9%), y el Observatorio de la Leche de la Comisión Europea apunta a que el año pasado la tendencia se acrecentó, con un incremento del 5,5% en las entregas.
El caso es que ese exceso de ‘stock’ ya está cruzando los Pirineos, y prueba de ello es que en enero de este año las importaciones de leche y nata se incrementaron un 52% con respecto al mismo mes del año anterior, mientras el precio medio de esas compras se redujo un 35%.
El campo pide investigar posibles «irregularidades»
Hasta aquí, pareciera que una actualización a la baja de los contratos por parte de la industria es del todo razonable, visto que se trata de un problema de oferta y demanda. Sin embargo, y como ya se ha avanzado, el caso es terreno abonado para la polémica. Desde hace unas semanas, virtualmente todas las organizaciones agrarias vienen reclamando al Gobierno que investigue «posibles irregularidades», como compras por debajo del precio de coste -una práctica prohibida por la Ley de la Cadena Alimentaria- y un posible entendimiento entre los compradores. Fuentes de COAG y Asaja aseguran tener motivos para sospechar de esto último, y desde la organización agraria UPA han ido aún más lejos, instando a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) a que actúe.
-15%
Exceso de ‘stock’ en Europa
Las organizaciones agrarias denuncian que la industria está forzando a los ganaderos a rebajar los precios en siete céntimos el litro, hasta los 54 céntimos
Esto ha resucitado viejos fantasmas, pues en el recuerdo está el histórico fallo de la CNMC, que en 2019 sancionó a ocho gigantes del sector (entre estos, Puleva, Lactalis, Nestlé y Danone) por participar en un cártel que operó entre los años 2000 y 2013.
Desde la Federación Nacional de Industrias Lácteas (Fenil), que es la principal organización que representa a la industria, se defienden asegurando que nuestro país ya viene de experimentar incrementos sustanciales en la producción al menos desde julio y que, a pesar de ello, en este tiempo los precios pagados a los ganaderos no han registrado correcciones significativas; es decir, que han seguido siendo superiores a la media europea. Y esto, aseguran desde Fenil, ocasiona «una brecha creciente con relación a la media europea» y resta competitividad a las empresas españolas frente a las de otros países, dado que «la distribución puede aprovisionarse fuera de España en mejores condiciones».
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