El laberinto de emprender: cuotas del 30% de los ingresos y una tupida maraña burocrática

España ha configurado uno de los ecosistemas para emprender más exigentes de Europa. La fiscalidad y el entramado burocrático se convierten en factores desincentivadores, en barreras de entrada, en un momento en el en el que la tasa de paro juvenil roza el 24%, a la cabeza de nuestros vecinos.«El sistema actual lanza un mensaje claro: para emprender, primero hay que tener recursos. Quienes parten de cero no sólo no reciben apoyo, sino que se enfrentan a costes fijos desde el primer momento. Lejos de democratizar el emprendimiento, el modelo vigente filtra por renta y expulsa precisamente a quienes menos tienen, convirtiendo la iniciativa empresarial en un privilegio en lugar de una oportunidad abierta», explica el estudio «Las trabas al emprendimiento juvenil en España» realizado por la Fundación para el Avance de la Libertad (Fundalib). Trabajo en el que se recuerda que un joven que emprende y no supera los 670 euros de ingresos mensuales paga 200 euros al mes a la Seguridad Social –el 30% de su renta– antes de hacer frente al alquiler los suministros o la gestoría. La comparativa internacional muestra diferencias significativas cuando de lo que se habla es de emprendimiento. En países como el Reino Unido o Irlanda, las cotizaciones que pagan los autónomos son muy reducidas o inexistentes cuando los ingresos son bajos, mientras que en Francia el régimen de ‘micro-entrepreneur’ ajusta automáticamente las cotizaciones a la facturación. Noticia relacionada No No La brecha generacional crece: los jóvenes pierden renta y los jubilados la aumentan Susana AlcelayEspaña mantiene, por tanto, uno de los sistemas más exigentes de Europa, con «una cuota mínima que, en la práctica, no siempre se ajusta de forma proporcional a los ingresos reales del autónomo», dicen los autores del estudio, en el que se recuerda que España es el único país que no ha adaptado a la legislación la directiva europea de IVA franquiciado, que liberaría del impuesto a autónomos que facturen menos de 85.000 euros anuales . Más de un año después y por exigencia de Junts , el Gobierno se ha comprometido a eximir al colectivo de retener el tributo a sus clientes, aunque se desconocen los plazos.Aunque nuestro país tiene 3,5 millones de autónomos , un récord, «el 30% cerró 2025 con pérdidas, el abandono en los primeros dos años sigue siendo muy elevado, y la edad media del colectivo no deja de crecer porque los jóvenes no entran», dice Fundalib. Recalca que el potencial emprendedor no se ha agotado, pero «se ha desanimado, sistemáticamente, por un entorno regulatorio que castiga el inicio antes de dar tiempo al éxito». Una estricta contabilidadLos impuestos y la burocrática siguen siendo obstáculos para poner en marcha un negocio. El estudio recuerda que para trabajar por cuenta propia es necesario primero registrarse en la Agencia Tributaria y solicitar el alta en la Seguridad Social; y, en el caso de que el trabajador por cuenta propia prefiera o necesite abrir su propia sociedad, necesitará darse de alta como autónomo societario. También son necesarios otros trámites y obligaciones adicionales: cumplir ciertos requisitos acerca de la propiedad del capital de la empresa y presentar nuevos modelos a Hacienda indicando las bases de cotización, entre otros. El Gobierno se ha comprometido, con un año de retraso, a aplicar la directiva que liberaría del IVA a rendimientos inferiores a 85.000 euros Además, los autónomos societarios no pueden acogerse a la tarifa plana de 80 euros al mes, por lo que están obligados a abonar la cotización completa, de 371,51 euros mensuales. Y para contratar, «deberán lidiar con cotizaciones, el salario mínimo interprofesional o la rigidez laboral, además de llevar una estricta contabilidad de todos los gastos e ingresos».Contratar un gestorEl periplo de impuestos requiere planificación. Los autónomos pagan IVA, generalmente del 21%, que tienen que declarar trimestralmente a Hacienda; actúan como recaudadores, cobrando el impuesto en las facturas a sus clientes. A estos ‘ingresos’ se les restan los pagos y el resultado se presenta a Hacienda trimestralmente. Y como cualquier trabajador, pagan IRPF y al final del ejercicio se aplican los tramos del IRPF para que el autónomo pague en función de sus ingresos reales . «El cálculo y la liquidación de estos impuestos -dicen- es sumamente compleja, pues las retenciones varían según el tipo de autónomo del que se trate, de la actividad que realice, de los clientes, de los gastos en los que incurra y si son deducibles o no, entre otras».El 30% de los autónomos cerró 2025 con pérdidas, el abandono en los primeros dos años es muy elevado, y la edad media del colectivo sigue creciendo«El sistema requiere rellenar papeleo continuamente, realizar gestiones oficiales y llevar una contabilidad clara, para lo cual es necesario disponer de conocimientos y de tiempo. Por ello, para la gran mayoría de autónomos es necesaria la contratación de un gestor o asesor que realice todos los trámites necesarios y les ayude a realizar las facturas, contratar, deducir todos los gastos posibles y reducir la factura fiscal, etc…», asegura el trabajo. Apunta que en muchos casos, esta contratación no es una opción sino una obligación, pues los trabajadores autónomos no disponen del tiempo necesario para realizar estas tareas por estar centrados en su actividad, ni poseen los conocimientos necesarios para optimizar su fiscalidad. «El coste que supone la contratación de un gestor varía en función de la actividad o del número de facturas, entre otros». España ha configurado uno de los ecosistemas para emprender más exigentes de Europa. La fiscalidad y el entramado burocrático se convierten en factores desincentivadores, en barreras de entrada, en un momento en el en el que la tasa de paro juvenil roza el 24%, a la cabeza de nuestros vecinos.«El sistema actual lanza un mensaje claro: para emprender, primero hay que tener recursos. Quienes parten de cero no sólo no reciben apoyo, sino que se enfrentan a costes fijos desde el primer momento. Lejos de democratizar el emprendimiento, el modelo vigente filtra por renta y expulsa precisamente a quienes menos tienen, convirtiendo la iniciativa empresarial en un privilegio en lugar de una oportunidad abierta», explica el estudio «Las trabas al emprendimiento juvenil en España» realizado por la Fundación para el Avance de la Libertad (Fundalib). Trabajo en el que se recuerda que un joven que emprende y no supera los 670 euros de ingresos mensuales paga 200 euros al mes a la Seguridad Social –el 30% de su renta– antes de hacer frente al alquiler los suministros o la gestoría. La comparativa internacional muestra diferencias significativas cuando de lo que se habla es de emprendimiento. En países como el Reino Unido o Irlanda, las cotizaciones que pagan los autónomos son muy reducidas o inexistentes cuando los ingresos son bajos, mientras que en Francia el régimen de ‘micro-entrepreneur’ ajusta automáticamente las cotizaciones a la facturación. Noticia relacionada No No La brecha generacional crece: los jóvenes pierden renta y los jubilados la aumentan Susana AlcelayEspaña mantiene, por tanto, uno de los sistemas más exigentes de Europa, con «una cuota mínima que, en la práctica, no siempre se ajusta de forma proporcional a los ingresos reales del autónomo», dicen los autores del estudio, en el que se recuerda que España es el único país que no ha adaptado a la legislación la directiva europea de IVA franquiciado, que liberaría del impuesto a autónomos que facturen menos de 85.000 euros anuales . Más de un año después y por exigencia de Junts , el Gobierno se ha comprometido a eximir al colectivo de retener el tributo a sus clientes, aunque se desconocen los plazos.Aunque nuestro país tiene 3,5 millones de autónomos , un récord, «el 30% cerró 2025 con pérdidas, el abandono en los primeros dos años sigue siendo muy elevado, y la edad media del colectivo no deja de crecer porque los jóvenes no entran», dice Fundalib. Recalca que el potencial emprendedor no se ha agotado, pero «se ha desanimado, sistemáticamente, por un entorno regulatorio que castiga el inicio antes de dar tiempo al éxito». Una estricta contabilidadLos impuestos y la burocrática siguen siendo obstáculos para poner en marcha un negocio. El estudio recuerda que para trabajar por cuenta propia es necesario primero registrarse en la Agencia Tributaria y solicitar el alta en la Seguridad Social; y, en el caso de que el trabajador por cuenta propia prefiera o necesite abrir su propia sociedad, necesitará darse de alta como autónomo societario. También son necesarios otros trámites y obligaciones adicionales: cumplir ciertos requisitos acerca de la propiedad del capital de la empresa y presentar nuevos modelos a Hacienda indicando las bases de cotización, entre otros. El Gobierno se ha comprometido, con un año de retraso, a aplicar la directiva que liberaría del IVA a rendimientos inferiores a 85.000 euros Además, los autónomos societarios no pueden acogerse a la tarifa plana de 80 euros al mes, por lo que están obligados a abonar la cotización completa, de 371,51 euros mensuales. Y para contratar, «deberán lidiar con cotizaciones, el salario mínimo interprofesional o la rigidez laboral, además de llevar una estricta contabilidad de todos los gastos e ingresos».Contratar un gestorEl periplo de impuestos requiere planificación. Los autónomos pagan IVA, generalmente del 21%, que tienen que declarar trimestralmente a Hacienda; actúan como recaudadores, cobrando el impuesto en las facturas a sus clientes. A estos ‘ingresos’ se les restan los pagos y el resultado se presenta a Hacienda trimestralmente. Y como cualquier trabajador, pagan IRPF y al final del ejercicio se aplican los tramos del IRPF para que el autónomo pague en función de sus ingresos reales . «El cálculo y la liquidación de estos impuestos -dicen- es sumamente compleja, pues las retenciones varían según el tipo de autónomo del que se trate, de la actividad que realice, de los clientes, de los gastos en los que incurra y si son deducibles o no, entre otras».El 30% de los autónomos cerró 2025 con pérdidas, el abandono en los primeros dos años es muy elevado, y la edad media del colectivo sigue creciendo«El sistema requiere rellenar papeleo continuamente, realizar gestiones oficiales y llevar una contabilidad clara, para lo cual es necesario disponer de conocimientos y de tiempo. Por ello, para la gran mayoría de autónomos es necesaria la contratación de un gestor o asesor que realice todos los trámites necesarios y les ayude a realizar las facturas, contratar, deducir todos los gastos posibles y reducir la factura fiscal, etc…», asegura el trabajo. Apunta que en muchos casos, esta contratación no es una opción sino una obligación, pues los trabajadores autónomos no disponen del tiempo necesario para realizar estas tareas por estar centrados en su actividad, ni poseen los conocimientos necesarios para optimizar su fiscalidad. «El coste que supone la contratación de un gestor varía en función de la actividad o del número de facturas, entre otros».  

España ha configurado uno de los ecosistemas para emprender más exigentes de Europa. La fiscalidad y el entramado burocrático se convierten en factores desincentivadores, en barreras de entrada, en un momento en el en el que la tasa de paro juvenil roza el 24%, a … la cabeza de nuestros vecinos.

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