Los jóvenes que viven en alquiler en España necesitan comprometer casi siete años de salario para aspirar a adquirir una vivienda en propiedad. Esa es la media estándar pero si se trata de jóvenes nacidos fuera de España ese esfuerzo se eleva a 7,5 años de salario y ya si esos jóvenes aspiran a adquirir una vivienda en alguna de las grandes zonas urbanas de España, tipo Barcelona, Madrid o Málaga, lo que necesitan es comprometer los salarios de una cuarta parte de su vida laboral, 10 años en cifras redondas, para poder acceder a una vivienda en propiedad. La situación ha llegado a un punto en el que, según se reconoce en el último informe anual del Banco de España, las dificultades para acceder a una vivienda ya no se limitan a las rentas más bajas sino que también ya a las rentas medias.«En los ochenta y en los noventa se priorizaba el análisis del mercado laboral por la incidencia social que tenía el tener o no un empleo, ahora esa situación sucede con el mercado inmobiliario», ha destacado este jueves el director del área de Economía del Banco de España, David López Salido. La cifra que pone cara de una forma más clara a este problema es el desfase entre el número de hogares que se han constituido en España desde 2021 y el número de viviendas que se han construido, que la institución eleva ya hasta las 750.000 unidades . Hace un par de años estaba en 600.000 y su ensanchamiento ha sorprendido al Banco de España, que esperaba una cifra algo más baja, de unas 700.000.La realidad ha demostrado a los analistas del supervisor que se han creado más hogares de los que se esperaba y se han construido algunos miles de viviendas menos de las que se había previsto (92.000, cuando se esperaban unas 100.000), y esa realidad les ha llevado a dar la señal de alarma. «Lo que no podemos detener es la generación de hogares y la dinámica poblacional, y esto genera problemas económicos en numerosos ámbitos», ha advertido el analista jefe del Banco de España.Noticia relacionada general No No Grandes fondos de inversión urgen a sus inquilinos a pasar del alquiler a la compra María Jesús Pérez«Hace falta suelo, hacen falta empresas y hacen falta trabajadores, y además hace más falta en algunos lugares determinados», ha diagnosticado el Banco de España, que entiende que hace falta redoblar los esfuerzos por parte de las administraciones públicas para animar la oferta.Las estimaciones realizadas por el Banco de España a partir de la información proporcionada por los poderes públicos llegan a la conclusión de que cuando todas las medidas comprometidas estén en marcha el ritmo de creación de vivienda asequible se situaría en unas 40.000 al año, cuando en 2025 apenas superaron las 10.000. Hace dos años el Banco de España ya advirtió que para resolver el problema en una década se necesitaría construir 50.000 viviendas asequibles al año …y el déficit se ha ensanchado cerca de un 25% desde entonces.El Banco de España estimó hace dos años que habría que hacer 50.000 viviendas asequibles al año para resolver el problema; el año pasado se hicieron 10.000El Banco de España acostumbraba en la era de Pablo Hernández de Cos a prescribir cuáles podrían ser las medidas más eficaces y a valorar la eficacia de las planteadas desde los poderes públicos. José Luis Escrivá ya avanzó que durante su mandato la entidad no prescribiría políticas públicas y menos si tuvieran algún tipo de efecto redistributivo. En su informe anual de este año la institución se limita a instar a los poderes públicos a impulsar la oferta de vivienda pública asequible, exigiendo por cierto un papel protagonista a las entidades locales no al Gobierno central; fomentar la construcción industrializada; e impulsar programas de rehabilitación de viviendas ahora inhabitables para conseguir aumentar la oferta a corto plazo. También a simplificar las normativas para acortar el proceso de promoción y construcción de inmuebles, que se prologan a veces durante más de diez años; y plantearse volcar los esfuerzos no tanto en las zonas tensionadas sino en las áreas metropolitanas, con mayor disponibilidad de espacio y más suelo disponible para poder construir.Menos inversión, más inflaciónEl Banco de España ha presentado también la actualización de sus previsiones económicas. Pese a la prolongación del conflicto en Irán mantienen sus previsiones respecto al crecimiento de España, que esperan sea del 2,3% este año y del 1,7% el que viene. Su composición, no obstante, será menos halagüeña. El nuevo equipo de análisis del supervisor, encabezado por David López Salido, previó un fuerte avance de la inversión privada en 2026, que ya ha empezado a torcerse desde principios de año, en palabras del analista jefe de la entidad «por el entorno internacional de incertidumbre que ha inhibido las decisiones de inversión» y que ha forzado un corrección de nada menos que 1,4 puntos en su previsión de avance de la formación bruta de capital fijo en 2026.Sí ha empeorado, sin embargo, sus expectativas de inflación, una vez asumido que el precio del barril de petróleo no bajará de los 90 dólares de media este año y se mantendrá en ese entorno el próximo. Los analistas de la institución prevén que la inflación media se vaya hasta el 3,6% este año y se suavice hasta el 2,6% en 2027, retrasando hasta 2028 como pronto su retorno a los niveles del 2% que pone como objetivo el BCE. Los jóvenes que viven en alquiler en España necesitan comprometer casi siete años de salario para aspirar a adquirir una vivienda en propiedad. Esa es la media estándar pero si se trata de jóvenes nacidos fuera de España ese esfuerzo se eleva a 7,5 años de salario y ya si esos jóvenes aspiran a adquirir una vivienda en alguna de las grandes zonas urbanas de España, tipo Barcelona, Madrid o Málaga, lo que necesitan es comprometer los salarios de una cuarta parte de su vida laboral, 10 años en cifras redondas, para poder acceder a una vivienda en propiedad. La situación ha llegado a un punto en el que, según se reconoce en el último informe anual del Banco de España, las dificultades para acceder a una vivienda ya no se limitan a las rentas más bajas sino que también ya a las rentas medias.«En los ochenta y en los noventa se priorizaba el análisis del mercado laboral por la incidencia social que tenía el tener o no un empleo, ahora esa situación sucede con el mercado inmobiliario», ha destacado este jueves el director del área de Economía del Banco de España, David López Salido. La cifra que pone cara de una forma más clara a este problema es el desfase entre el número de hogares que se han constituido en España desde 2021 y el número de viviendas que se han construido, que la institución eleva ya hasta las 750.000 unidades . Hace un par de años estaba en 600.000 y su ensanchamiento ha sorprendido al Banco de España, que esperaba una cifra algo más baja, de unas 700.000.La realidad ha demostrado a los analistas del supervisor que se han creado más hogares de los que se esperaba y se han construido algunos miles de viviendas menos de las que se había previsto (92.000, cuando se esperaban unas 100.000), y esa realidad les ha llevado a dar la señal de alarma. «Lo que no podemos detener es la generación de hogares y la dinámica poblacional, y esto genera problemas económicos en numerosos ámbitos», ha advertido el analista jefe del Banco de España.Noticia relacionada general No No Grandes fondos de inversión urgen a sus inquilinos a pasar del alquiler a la compra María Jesús Pérez«Hace falta suelo, hacen falta empresas y hacen falta trabajadores, y además hace más falta en algunos lugares determinados», ha diagnosticado el Banco de España, que entiende que hace falta redoblar los esfuerzos por parte de las administraciones públicas para animar la oferta.Las estimaciones realizadas por el Banco de España a partir de la información proporcionada por los poderes públicos llegan a la conclusión de que cuando todas las medidas comprometidas estén en marcha el ritmo de creación de vivienda asequible se situaría en unas 40.000 al año, cuando en 2025 apenas superaron las 10.000. Hace dos años el Banco de España ya advirtió que para resolver el problema en una década se necesitaría construir 50.000 viviendas asequibles al año …y el déficit se ha ensanchado cerca de un 25% desde entonces.El Banco de España estimó hace dos años que habría que hacer 50.000 viviendas asequibles al año para resolver el problema; el año pasado se hicieron 10.000El Banco de España acostumbraba en la era de Pablo Hernández de Cos a prescribir cuáles podrían ser las medidas más eficaces y a valorar la eficacia de las planteadas desde los poderes públicos. José Luis Escrivá ya avanzó que durante su mandato la entidad no prescribiría políticas públicas y menos si tuvieran algún tipo de efecto redistributivo. En su informe anual de este año la institución se limita a instar a los poderes públicos a impulsar la oferta de vivienda pública asequible, exigiendo por cierto un papel protagonista a las entidades locales no al Gobierno central; fomentar la construcción industrializada; e impulsar programas de rehabilitación de viviendas ahora inhabitables para conseguir aumentar la oferta a corto plazo. También a simplificar las normativas para acortar el proceso de promoción y construcción de inmuebles, que se prologan a veces durante más de diez años; y plantearse volcar los esfuerzos no tanto en las zonas tensionadas sino en las áreas metropolitanas, con mayor disponibilidad de espacio y más suelo disponible para poder construir.Menos inversión, más inflaciónEl Banco de España ha presentado también la actualización de sus previsiones económicas. Pese a la prolongación del conflicto en Irán mantienen sus previsiones respecto al crecimiento de España, que esperan sea del 2,3% este año y del 1,7% el que viene. Su composición, no obstante, será menos halagüeña. El nuevo equipo de análisis del supervisor, encabezado por David López Salido, previó un fuerte avance de la inversión privada en 2026, que ya ha empezado a torcerse desde principios de año, en palabras del analista jefe de la entidad «por el entorno internacional de incertidumbre que ha inhibido las decisiones de inversión» y que ha forzado un corrección de nada menos que 1,4 puntos en su previsión de avance de la formación bruta de capital fijo en 2026.Sí ha empeorado, sin embargo, sus expectativas de inflación, una vez asumido que el precio del barril de petróleo no bajará de los 90 dólares de media este año y se mantendrá en ese entorno el próximo. Los analistas de la institución prevén que la inflación media se vaya hasta el 3,6% este año y se suavice hasta el 2,6% en 2027, retrasando hasta 2028 como pronto su retorno a los niveles del 2% que pone como objetivo el BCE.
Los jóvenes que viven en alquiler en España necesitan comprometer casi siete años de salario para aspirar a adquirir una vivienda en propiedad. Esa es la media estándar pero si se trata de jóvenes nacidos fuera de España ese esfuerzo se eleva a 7, … 5 años de salario y ya si esos jóvenes aspiran a adquirir una vivienda en alguna de las grandes zonas urbanas de España, tipo Barcelona, Madrid o Málaga, lo que necesitan es comprometer los salarios de una cuarta parte de su vida laboral, 10 años en cifras redondas, para poder acceder a una vivienda en propiedad. La situación ha llegado a un punto en el que, según se reconoce en el último informe anual del Banco de España, las dificultades para acceder a una vivienda ya no se limitan a las rentas más bajas sino que también ya a las rentas medias.
«En los ochenta y en los noventa se priorizaba el análisis del mercado laboral por la incidencia social que tenía el tener o no un empleo, ahora esa situación sucede con el mercado inmobiliario», ha destacado este jueves el director del área de Economía del Banco de España, David López Salido. La cifra que pone cara de una forma más clara a este problema es el desfase entre el número de hogares que se han constituido en España desde 2021 y el número de viviendas que se han construido, que la institución eleva ya hasta las 750.000 unidades. Hace un par de años estaba en 600.000 y su ensanchamiento ha sorprendido al Banco de España, que esperaba una cifra algo más baja, de unas 700.000.
La realidad ha demostrado a los analistas del supervisor que se han creado más hogares de los que se esperaba y se han construido algunos miles de viviendas menos de las que se había previsto (92.000, cuando se esperaban unas 100.000), y esa realidad les ha llevado a dar la señal de alarma. «Lo que no podemos detener es la generación de hogares y la dinámica poblacional, y esto genera problemas económicos en numerosos ámbitos», ha advertido el analista jefe del Banco de España.
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«Hace falta suelo, hacen falta empresas y hacen falta trabajadores, y además hace más falta en algunos lugares determinados», ha diagnosticado el Banco de España, que entiende que hace falta redoblar los esfuerzos por parte de las administraciones públicas para animar la oferta.
Las estimaciones realizadas por el Banco de España a partir de la información proporcionada por los poderes públicos llegan a la conclusión de que cuando todas las medidas comprometidas estén en marcha el ritmo de creación de vivienda asequible se situaría en unas 40.000 al año, cuando en 2025 apenas superaron las 10.000. Hace dos años el Banco de España ya advirtió que para resolver el problema en una década se necesitaría construir 50.000 viviendas asequibles al año…y el déficit se ha ensanchado cerca de un 25% desde entonces.
El Banco de España estimó hace dos años que habría que hacer 50.000 viviendas asequibles al año para resolver el problema; el año pasado se hicieron 10.000
El Banco de España acostumbraba en la era de Pablo Hernández de Cos a prescribir cuáles podrían ser las medidas más eficaces y a valorar la eficacia de las planteadas desde los poderes públicos. José Luis Escrivá ya avanzó que durante su mandato la entidad no prescribiría políticas públicas y menos si tuvieran algún tipo de efecto redistributivo. En su informe anual de este año la institución se limita a instar a los poderes públicos a impulsar la oferta de vivienda pública asequible, exigiendo por cierto un papel protagonista a las entidades locales no al Gobierno central; fomentar la construcción industrializada; e impulsar programas de rehabilitación de viviendas ahora inhabitables para conseguir aumentar la oferta a corto plazo.
También a simplificar las normativas para acortar el proceso de promoción y construcción de inmuebles, que se prologan a veces durante más de diez años; y plantearse volcar los esfuerzos no tanto en las zonas tensionadas sino en las áreas metropolitanas, con mayor disponibilidad de espacio y más suelo disponible para poder construir.
Menos inversión, más inflación
El Banco de España ha presentado también la actualización de sus previsiones económicas. Pese a la prolongación del conflicto en Irán mantienen sus previsiones respecto al crecimiento de España, que esperan sea del 2,3% este año y del 1,7% el que viene. Su composición, no obstante, será menos halagüeña. El nuevo equipo de análisis del supervisor, encabezado por David López Salido, previó un fuerte avance de la inversión privada en 2026, que ya ha empezado a torcerse desde principios de año, en palabras del analista jefe de la entidad «por el entorno internacional de incertidumbre que ha inhibido las decisiones de inversión» y que ha forzado un corrección de nada menos que 1,4 puntos en su previsión de avance de la formación bruta de capital fijo en 2026.
Sí ha empeorado, sin embargo, sus expectativas de inflación, una vez asumido que el precio del barril de petróleo no bajará de los 90 dólares de media este año y se mantendrá en ese entorno el próximo.
Los analistas de la institución prevén que la inflación media se vaya hasta el 3,6% este año y se suavice hasta el 2,6% en 2027, retrasando hasta 2028 como pronto su retorno a los niveles del 2% que pone como objetivo el BCE.
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