Ya es oficial. La Comisión Europea ha modificado los términos del pacto comercial entre la Unión Europea y Marruecos -el llamado Acuerdo Euromediterráneo- para que los productos agroalimentarios procedentes del Sahara puedan entrar en Europa de modo que parezca que su país de origen es Marruecos y no los territorios ocupados, en una decisión que ha sido posible gracias a que los socialistas españoles dejaron caer una moción en contra en Estrasburgo el pasado noviembre y que, más importante aún, contraviene una sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) de octubre de 2024, un fallo que fue muy claro en sus términos: «La indicación del país de origen que debe figurar en los tomates y los melones únicamente podrá designar el Sáhara occidental , ya que dichos productos se recolectan en ese territorio«, dijo entonces la Gran Sala. Esa sentencia negó a Marruecos la potestad para firmar una entente comercial que afecte a la antigua colonia española sin preguntar antes al pueblo saharaui, y esto puso en peligro las relaciones bilaterales, ya que la dinastía Alauí siempre ha dejado muy claro que jamás aceptará un pacto que no reconozca su «integridad territorial». Este es el contexto de la modificación del acuerdo comercial que ayer fue publicada en el Diario Oficial de la Unión Europea (el BOE de los Veintisiete), que en el fondo no es más que un remiendo entre Bruselas y Rabat para tratar de salvar el escollo que supuso el dictamen judicial. Noticia Relacionada Una propuesta del PP en la eurocámara estandar Si Los votos en contra de socialistas españoles tumban la moción contra el etiquetado marroquí de productos del Sahara Xavier Vilaltella Con ocho votos en contra de los socialistas españoles, los populares no han logrado frenar el plan de Bruselas, que los agricultores califican de «indignante»Como ya explicó ABC , había dos temas por resolver para poder garantizar el libre comercio. De un lado, la inclusión del Sáhara en las exenciones arancelarias previstas en el Acuerdo Euromediterráneo, algo que Bruselas logró recurriendo a un birlibirloque legal para pretender que el libre comercio beneficie al pueblo saharaui, que era precisamente una de las exigencias del tribunal.Del otro lado estaba el problema del etiquetado, ya que el gobierno del país vecino jamás hubiera aceptado la nomenclatura ‘Sahara occidental’ para sus exportaciones. Para salvar esto, la Comisión propuso reformar un reglamento de la UE para que los productos de la región puedan identificarse con origen en «Dakhla Oued Ed-Dahab» y «El Aaiún-Sakia El Hamra», que son los topónimos que emplea Rabat para referirse a los territorios ocupados. En opinión de las organizaciones agrarias europeas, esto supone una vulneración del Reglamento de la Organización Común de los Mercados, que obliga a indicar «el país de origen» -se lee en el mismo- de las importaciones o, en el mejor de los casos, una interpretación forzada del mismo, porque hay que recordar que en esa ley hay un artículo que autoriza a la Comisión a cambiar las normas de origen en ciertos casos. Cambian las normas para no decir ‘Made in Sahara’Esta polémica importa mucho en España, no solo por las relaciones históricas con la antigua colonia -muy distintas desde que en 2022 Sánchez avaló los planes de la dinastía Alauí-, también por lo que supone el contencioso para la producción española de tomate. Como ya explicó este diario , en los últimos años las exportaciones de Marruecos han hundido la producción en España, y el Sáhara es una parte fundamental del problema, ya que Rabat pretende convertirlo en un ‘hub’ hortofrutícola. Un lío geopolítico Asaja acusa al PSOE de «alinearse» con los intereses de MarruecosEl caso es que buena parte de los grupos de la Eurocámara -desde Podemos hasta Vox, pasando por el PP español- se oponen a las maniobras de Bruselas. Tanto es así que en noviembre del año pasado los populares presentaron una objeción que hubiera dado al traste con los planes del Ejecutivo comunitario para camuflar el origen de los productos del Sáhara, una que no salió adelante por apenas un voto . Un total de 359 diputados apoyaron la medida (se necesitaban 360) y 188 lo hicieron en contra, entre estos la mayoría de los diputados del PSOE (el socialista González Casares apoyó la moción). Esto puso en pie de guerra a los agricultores españoles. Desde Asaja, acusan al PSOE de ser «el único partido del espectro nacional que votó en contra de la objeción» y de alinearse «con los intereses de Marruecos». Para esta organización agraria, la legalización del «etiquetado trampa» es una razón más para salir a la calle durante las tractoradas previstas este jueves. Ya es oficial. La Comisión Europea ha modificado los términos del pacto comercial entre la Unión Europea y Marruecos -el llamado Acuerdo Euromediterráneo- para que los productos agroalimentarios procedentes del Sahara puedan entrar en Europa de modo que parezca que su país de origen es Marruecos y no los territorios ocupados, en una decisión que ha sido posible gracias a que los socialistas españoles dejaron caer una moción en contra en Estrasburgo el pasado noviembre y que, más importante aún, contraviene una sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) de octubre de 2024, un fallo que fue muy claro en sus términos: «La indicación del país de origen que debe figurar en los tomates y los melones únicamente podrá designar el Sáhara occidental , ya que dichos productos se recolectan en ese territorio«, dijo entonces la Gran Sala. Esa sentencia negó a Marruecos la potestad para firmar una entente comercial que afecte a la antigua colonia española sin preguntar antes al pueblo saharaui, y esto puso en peligro las relaciones bilaterales, ya que la dinastía Alauí siempre ha dejado muy claro que jamás aceptará un pacto que no reconozca su «integridad territorial». Este es el contexto de la modificación del acuerdo comercial que ayer fue publicada en el Diario Oficial de la Unión Europea (el BOE de los Veintisiete), que en el fondo no es más que un remiendo entre Bruselas y Rabat para tratar de salvar el escollo que supuso el dictamen judicial. Noticia Relacionada Una propuesta del PP en la eurocámara estandar Si Los votos en contra de socialistas españoles tumban la moción contra el etiquetado marroquí de productos del Sahara Xavier Vilaltella Con ocho votos en contra de los socialistas españoles, los populares no han logrado frenar el plan de Bruselas, que los agricultores califican de «indignante»Como ya explicó ABC , había dos temas por resolver para poder garantizar el libre comercio. De un lado, la inclusión del Sáhara en las exenciones arancelarias previstas en el Acuerdo Euromediterráneo, algo que Bruselas logró recurriendo a un birlibirloque legal para pretender que el libre comercio beneficie al pueblo saharaui, que era precisamente una de las exigencias del tribunal.Del otro lado estaba el problema del etiquetado, ya que el gobierno del país vecino jamás hubiera aceptado la nomenclatura ‘Sahara occidental’ para sus exportaciones. Para salvar esto, la Comisión propuso reformar un reglamento de la UE para que los productos de la región puedan identificarse con origen en «Dakhla Oued Ed-Dahab» y «El Aaiún-Sakia El Hamra», que son los topónimos que emplea Rabat para referirse a los territorios ocupados. En opinión de las organizaciones agrarias europeas, esto supone una vulneración del Reglamento de la Organización Común de los Mercados, que obliga a indicar «el país de origen» -se lee en el mismo- de las importaciones o, en el mejor de los casos, una interpretación forzada del mismo, porque hay que recordar que en esa ley hay un artículo que autoriza a la Comisión a cambiar las normas de origen en ciertos casos. Cambian las normas para no decir ‘Made in Sahara’Esta polémica importa mucho en España, no solo por las relaciones históricas con la antigua colonia -muy distintas desde que en 2022 Sánchez avaló los planes de la dinastía Alauí-, también por lo que supone el contencioso para la producción española de tomate. Como ya explicó este diario , en los últimos años las exportaciones de Marruecos han hundido la producción en España, y el Sáhara es una parte fundamental del problema, ya que Rabat pretende convertirlo en un ‘hub’ hortofrutícola. Un lío geopolítico Asaja acusa al PSOE de «alinearse» con los intereses de MarruecosEl caso es que buena parte de los grupos de la Eurocámara -desde Podemos hasta Vox, pasando por el PP español- se oponen a las maniobras de Bruselas. Tanto es así que en noviembre del año pasado los populares presentaron una objeción que hubiera dado al traste con los planes del Ejecutivo comunitario para camuflar el origen de los productos del Sáhara, una que no salió adelante por apenas un voto . Un total de 359 diputados apoyaron la medida (se necesitaban 360) y 188 lo hicieron en contra, entre estos la mayoría de los diputados del PSOE (el socialista González Casares apoyó la moción). Esto puso en pie de guerra a los agricultores españoles. Desde Asaja, acusan al PSOE de ser «el único partido del espectro nacional que votó en contra de la objeción» y de alinearse «con los intereses de Marruecos». Para esta organización agraria, la legalización del «etiquetado trampa» es una razón más para salir a la calle durante las tractoradas previstas este jueves.
Ya es oficial. La Comisión Europea ha modificado los términos del pacto comercial entre la Unión Europea y Marruecos -el llamado Acuerdo Euromediterráneo- para que los productos agroalimentarios procedentes del Sahara puedan entrar en Europa de modo que parezca que su país de origen … es Marruecos y no los territorios ocupados, en una decisión que ha sido posible gracias a que los socialistas españoles dejaron caer una moción en contra en Estrasburgo el pasado noviembre y que, más importante aún, contraviene una sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) de octubre de 2024, un fallo que fue muy claro en sus términos: «La indicación del país de origen que debe figurar en los tomates y los melones únicamente podrá designar el Sáhara occidental, ya que dichos productos se recolectan en ese territorio«, dijo entonces la Gran Sala.
Esa sentencia negó a Marruecos la potestad para firmar una entente comercial que afecte a la antigua colonia española sin preguntar antes al pueblo saharaui, y esto puso en peligro las relaciones bilaterales, ya que la dinastía Alauí siempre ha dejado muy claro que jamás aceptará un pacto que no reconozca su «integridad territorial». Este es el contexto de la modificación del acuerdo comercial que ayer fue publicada en el Diario Oficial de la Unión Europea (el BOE de los Veintisiete), que en el fondo no es más que un remiendo entre Bruselas y Rabat para tratar de salvar el escollo que supuso el dictamen judicial.
Como ya explicó ABC, había dos temas por resolver para poder garantizar el libre comercio. De un lado, la inclusión del Sáhara en las exenciones arancelarias previstas en el Acuerdo Euromediterráneo, algo que Bruselas logró recurriendo a un birlibirloque legal para pretender que el libre comercio beneficie al pueblo saharaui, que era precisamente una de las exigencias del tribunal.
Del otro lado estaba el problema del etiquetado, ya que el gobierno del país vecino jamás hubiera aceptado la nomenclatura ‘Sahara occidental’ para sus exportaciones. Para salvar esto, la Comisión propuso reformar un reglamento de la UE para que los productos de la región puedan identificarse con origen en «Dakhla Oued Ed-Dahab» y «El Aaiún-Sakia El Hamra», que son los topónimos que emplea Rabat para referirse a los territorios ocupados. En opinión de las organizaciones agrarias europeas, esto supone una vulneración del Reglamento de la Organización Común de los Mercados, que obliga a indicar «el país de origen» -se lee en el mismo- de las importaciones o, en el mejor de los casos, una interpretación forzada del mismo, porque hay que recordar que en esa ley hay un artículo que autoriza a la Comisión a cambiar las normas de origen en ciertos casos.
Cambian las normas para no decir ‘Made in Sahara’
Esta polémica importa mucho en España, no solo por las relaciones históricas con la antigua colonia -muy distintas desde que en 2022 Sánchez avaló los planes de la dinastía Alauí-, también por lo que supone el contencioso para la producción española de tomate. Como ya explicó este diario, en los últimos años las exportaciones de Marruecos han hundido la producción en España, y el Sáhara es una parte fundamental del problema, ya que Rabat pretende convertirlo en un ‘hub’ hortofrutícola.
Un lío geopolítico
Asaja acusa al PSOE de «alinearse» con los intereses de Marruecos
El caso es que buena parte de los grupos de la Eurocámara -desde Podemos hasta Vox, pasando por el PP español- se oponen a las maniobras de Bruselas. Tanto es así que en noviembre del año pasado los populares presentaron una objeción que hubiera dado al traste con los planes del Ejecutivo comunitario para camuflar el origen de los productos del Sáhara, una que no salió adelante por apenas un voto. Un total de 359 diputados apoyaron la medida (se necesitaban 360) y 188 lo hicieron en contra, entre estos la mayoría de los diputados del PSOE (el socialista González Casares apoyó la moción).
Esto puso en pie de guerra a los agricultores españoles. Desde Asaja, acusan al PSOE de ser «el único partido del espectro nacional que votó en contra de la objeción» y de alinearse «con los intereses de Marruecos». Para esta organización agraria, la legalización del «etiquetado trampa» es una razón más para salir a la calle durante las tractoradas previstas este jueves.
Límite de sesiones alcanzadas
- El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a la vez. Por favor, inténtalo pasados unos minutos.
Volver a intentar
Has superado el límite de sesiones
- Sólo puedes tener tres sesiones iniciadas a la vez. Hemos cerrado la sesión más antigua para que sigas navegando sin límites en el resto.
Sigue navegando
Artículo solo para suscriptores
RSS de noticias de economia
