España, Alemania, Italia, Austria y Portugal piden a Bruselas un impuesto a los beneficios de las energéticas

Los planes de contingencia dispuestos por los países europeos para dar respuesta a la sucesión de ‘shocks’ de los últimos años han dejado sus arcas públicas muy debilitadas y ahora, situados ante la necesidad de proteger a sus ciudadanos y a sus economías contra los efectos de la guerra en Irán , quieren que Bruselas les facilite la tarea. Cinco ministros de finanzas de algunos de los principales países de la Unión Europea, incluida España, han solicitado por vía formal a la Comisión Europea que les permita instaurar un impuesto sobre los beneficios extraordinarios de las empresas energéticas como respuesta al incremento del precio del combustible debido a la guerra con Irán, según se recoge en una carta enviada a la Comisión Europea que ha circulado este sábado el Ministerio de Economía.Los ministros de finanzas de Alemania, Italia, España, Portugal y Austria han optado por presionar ante la opinión pública al comisario para el Clima y el Crecimiento Limpio y con Emisiones Cero, Wopke Hoekstra, después de haber planteado sin éxito esta posibilidad en la reunión del Eurogrupo del pasado 27 de marzo, por medio de una carta hecha pública este sábado y fechada el viernes, afirmando que dicha medida sería una señal de que están «unidos y somos capaces de actuar».Su argumento es que la aceptación por parte de la Comisión Europea de esta medida excepcional para paliar los efectos sobre los precios del petróleo y los combustibles, y en segunda derivada del conjunto de los precios energéticos «enviaría un mensaje claro de que quienes se benefician de las consecuencias de la guerra deben contribuir a aliviar la carga para la población en general», escriben.Noticia relacionada general No No El Gobierno baja impuestos hasta junio para abaratar el gas, la luz y las gasolinas Bruno PérezLos precios del petróleo y el gas se han disparado desde que comenzaron los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán el 28 de febrero, provocando una crisis de precios similar a la que sufrió Europa tras la invasión rusa de Ucrania en 2022, a pesar de que los países de la UE ahora obtienen más energía de fuentes renovables. La situación ha desencadenado una respuesta en forma de medidas de alivio por parte de los países, que en el caso de España, cuyo Gobierno presume de haber aprobado el paquete de medidas más completo y costoso de toda la UE, va a movilizar unos recursos públicos de 5.000 millones de euros, que en principio tendrán que sufragarse con recursos presupuestarios o más deuda .«Distorsiones del mercado»En la carta, dirigida al comisario europeo de Clima, Wopke Hoekstra, los ministros mencionan un impuesto de emergencia similar para 2022 con el fin de abordar los altos precios de la energía. «Dadas las distorsiones actuales del mercado y las restricciones fiscales, la Comisión Europea debería desarrollar rápidamente un instrumento de contribución similar a nivel de la UE, basado en un sólido fundamento jurídico», reza el escrito.La carta no especifica ni el nivel del impuesto sobre los beneficios extraordinarios que proponen los ministros ni a qué empresas se aplicaría.El responsable de energía del bloque declaró el martes que se estaba considerando reactivar las medidas de crisis energética utilizadas en 2022, incluidas propuestas para limitar las tarifas de la red y los impuestos sobre la electricidad. La UE introdujo entonces una serie de políticas de emergencia en 2022, después de que Rusia recortara el suministro de gas. Estas incluían un tope a los precios del gas en toda la UE, un impuesto sobre los beneficios extraordinarios de las empresas energéticas y objetivos para reducir la demanda de gas.La fuerte dependencia de Europa del combustible importado la expone al impacto del conflicto en Oriente Medio sobre los precios mundiales de la energía. Los precios del gas en Europa han aumentado más del 70 % desde que comenzó la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán el 28 de febrero.Un extra de 1.200 millones para las arcas públicasEspaña se ha sumado con entusiasmo a esta iniciativa, que pone al Gobierno en disposición de restaurar aunque sea de forma transitoria una figura tributaria que intentó convertir en permanente en su última reforma fiscal, de principios de 2024, aunque no lo consiguiera por la falta de apoyo de Junts.El rechazo a una impuesto permanente a las energéticas dejó a las arcas públicas sin alrededor de 1.200 millones de euros al año. Su reactivación permitiría al Gobierno reducir a la mitad el coste de las rebajas fiscales en el impuesto de hidrocarburos y el IVA de los combustibles, la electricidad y el gas dispuestas para aliviar el alza de los precios energéticos por la guerra de Irán. Los planes de contingencia dispuestos por los países europeos para dar respuesta a la sucesión de ‘shocks’ de los últimos años han dejado sus arcas públicas muy debilitadas y ahora, situados ante la necesidad de proteger a sus ciudadanos y a sus economías contra los efectos de la guerra en Irán , quieren que Bruselas les facilite la tarea. Cinco ministros de finanzas de algunos de los principales países de la Unión Europea, incluida España, han solicitado por vía formal a la Comisión Europea que les permita instaurar un impuesto sobre los beneficios extraordinarios de las empresas energéticas como respuesta al incremento del precio del combustible debido a la guerra con Irán, según se recoge en una carta enviada a la Comisión Europea que ha circulado este sábado el Ministerio de Economía.Los ministros de finanzas de Alemania, Italia, España, Portugal y Austria han optado por presionar ante la opinión pública al comisario para el Clima y el Crecimiento Limpio y con Emisiones Cero, Wopke Hoekstra, después de haber planteado sin éxito esta posibilidad en la reunión del Eurogrupo del pasado 27 de marzo, por medio de una carta hecha pública este sábado y fechada el viernes, afirmando que dicha medida sería una señal de que están «unidos y somos capaces de actuar».Su argumento es que la aceptación por parte de la Comisión Europea de esta medida excepcional para paliar los efectos sobre los precios del petróleo y los combustibles, y en segunda derivada del conjunto de los precios energéticos «enviaría un mensaje claro de que quienes se benefician de las consecuencias de la guerra deben contribuir a aliviar la carga para la población en general», escriben.Noticia relacionada general No No El Gobierno baja impuestos hasta junio para abaratar el gas, la luz y las gasolinas Bruno PérezLos precios del petróleo y el gas se han disparado desde que comenzaron los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán el 28 de febrero, provocando una crisis de precios similar a la que sufrió Europa tras la invasión rusa de Ucrania en 2022, a pesar de que los países de la UE ahora obtienen más energía de fuentes renovables. La situación ha desencadenado una respuesta en forma de medidas de alivio por parte de los países, que en el caso de España, cuyo Gobierno presume de haber aprobado el paquete de medidas más completo y costoso de toda la UE, va a movilizar unos recursos públicos de 5.000 millones de euros, que en principio tendrán que sufragarse con recursos presupuestarios o más deuda .«Distorsiones del mercado»En la carta, dirigida al comisario europeo de Clima, Wopke Hoekstra, los ministros mencionan un impuesto de emergencia similar para 2022 con el fin de abordar los altos precios de la energía. «Dadas las distorsiones actuales del mercado y las restricciones fiscales, la Comisión Europea debería desarrollar rápidamente un instrumento de contribución similar a nivel de la UE, basado en un sólido fundamento jurídico», reza el escrito.La carta no especifica ni el nivel del impuesto sobre los beneficios extraordinarios que proponen los ministros ni a qué empresas se aplicaría.El responsable de energía del bloque declaró el martes que se estaba considerando reactivar las medidas de crisis energética utilizadas en 2022, incluidas propuestas para limitar las tarifas de la red y los impuestos sobre la electricidad. La UE introdujo entonces una serie de políticas de emergencia en 2022, después de que Rusia recortara el suministro de gas. Estas incluían un tope a los precios del gas en toda la UE, un impuesto sobre los beneficios extraordinarios de las empresas energéticas y objetivos para reducir la demanda de gas.La fuerte dependencia de Europa del combustible importado la expone al impacto del conflicto en Oriente Medio sobre los precios mundiales de la energía. Los precios del gas en Europa han aumentado más del 70 % desde que comenzó la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán el 28 de febrero.Un extra de 1.200 millones para las arcas públicasEspaña se ha sumado con entusiasmo a esta iniciativa, que pone al Gobierno en disposición de restaurar aunque sea de forma transitoria una figura tributaria que intentó convertir en permanente en su última reforma fiscal, de principios de 2024, aunque no lo consiguiera por la falta de apoyo de Junts.El rechazo a una impuesto permanente a las energéticas dejó a las arcas públicas sin alrededor de 1.200 millones de euros al año. Su reactivación permitiría al Gobierno reducir a la mitad el coste de las rebajas fiscales en el impuesto de hidrocarburos y el IVA de los combustibles, la electricidad y el gas dispuestas para aliviar el alza de los precios energéticos por la guerra de Irán.  

Cinco ministros de finanzas de la Unión Europea han solicitado un impuesto sobre los beneficios extraordinarios de las empresas energéticas como respuesta al aumento de los precios del combustible debido a la guerra con Irán, según una carta enviada por los ministros a la Comisión … Europea y a la que ha tenido acceso Reuters.

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