La industria del ferrocarril no vive su mejor momento. El accidente de Adamuz a principios de año, así como la suspensión de varias rutas por averías, los retrasos y el aumento de los tiempos de viaje llevadas a cabo por el Ministerio dirigido por Óscar Puente en los últimos meses no han hecho más que empeorar la reputación de un medio de transporte que tradicionalmente gozaba de buena fama. Quizás todo ello esté detrás del desplome del 15,5% que ha experimentado en lo que va de año el número de usuarios de tren de alta velocidad, convirtiendo el ferrocarril en la única forma de transporte colectivo que pierde viajeros. Más allá de los viajes en AVE o similares, el total de personas que han usado el tren entre enero y junio, incluyendo la Media Distancia y el servicio de Cercanías, es de 328,8 millones frente a las 358,16 millones registradas en la primera mitad del año pasado, lo que supone una caída del 8,2% en el uso del tren a nivel nacional.Según los últimos datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que ponen el foco en la actividad de junio, la larga distancia ha sufrido una caída interanual del 9,5%, anotando unos 4,36 millones de viajeros en el primer mes del verano. Por su parte, el servicio de Cercanías, el más utilizado y del que hicieron uso 49,2 millones de personas en junio, afronta un descenso del 7%, mientras que la Media Distancia se desploma un 23,5% interanual, hasta los 3,3 millones de viajeros. Sumando todas las modalidades que ofrece el ferrocarril español, el número de usuarios que utilizaron el tren fue de 56,9 millones, un 8,3% menos en términos interanuales.El Ministro de Transportes, Óscar Puente, fue llamado a comparecer en el Senado en agosto de hace dos años por el Partido Popular para explicar el «caos ferroviario» que empezaba a aflorar entonces, así como las imputaciones en el caso Koldo de dos altos cargos de su Ministerio.A pesar de que comenzó su turno de palabra reconociendo que el país atravesaba «un verano muy complicado desde el punto de vista ferroviario», Puente se atrevió entonces a afirmar que el tren español vivía «el mejor momento de su historia», registrando «récord tras récord de viajeros», unas declaraciones que volvió a repetir en noviembre de 2025, tan solo dos meses antes de que el accidente de Adamuz se cobrase 46 muertos.Retrasos en más de la mitad de los trenesPocos días después de la tragedia, las compañías Renfe, Iryo y Ouigo acordaron con Adif extender 25 minutos la duración del trayecto entre Madrid y Barcelona hasta diciembre de este año, una medida solicitada por el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias para contar más tiempo de cara a inspeccionar el estado de las vías con la que, además, las empresas podían ahorrarse parte de las compensaciones a los pasajeros relacionadas con el retraso de los trenes.Las caídas en el número de viajeros empezaron justo en enero de este año, coincidiendo con el accidente, el corte de líneas, los retrasos y el acuerdo entre Adif y las compañías ferroviarias. El primer mes del año dejó un 14% interanual menos de usuarios de tren, seguido del desplome del 32% en febrero. Desde entonces las caídas se han producido de forma ininterrumpida, dejando sin argumentos al titular de la cartera de Transportes.La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha advertido de los «problemas de impuntualidad» que sufren el 55% de los usuarios de Cercanías y Media Distancia, un porcentaje que asciende hasta el 65% en el caso de la alta velocidad, según un informe publicado por la entidad el pasado mes de abril. Desde la OCU sostienen que los retrasos en el funcionamiento del servicio ferroviario «desincentivan» a los viajeros. Aseguran que el tren ha dejado de ser «fiable», lo que explica que las preferencias en el medio de transporte hayan cambiado.Todos los servicios ferroviarios registran descensos de viajeros, con la Media Distancia a la cabeza, seguida del AVE y las Cercanías Por otro lado, la crisis que atraviesa el ferrocarril español ha llevado a los usuarios a viajar por vías diferentes. El número de personas que utilizaron el transporte público en junio aumentó un 2% interanual, lo que deja una subida del 1,7% en el total de viajeros lo que va de año con el avión y el autobús como principales beneficiarios del trasvase de usuarios.Mientras que el tráfico dentro de las ciudades aumenta un 3,1% en los últimos doce meses, el interurbano cae un 0,6% con el autobús ganado un 5,2% de clientes. Por su parte, los vuelos internos registran una subida del 3,1% en el último año y el transporte marítimo del 1,7%. La industria del ferrocarril no vive su mejor momento. El accidente de Adamuz a principios de año, así como la suspensión de varias rutas por averías, los retrasos y el aumento de los tiempos de viaje llevadas a cabo por el Ministerio dirigido por Óscar Puente en los últimos meses no han hecho más que empeorar la reputación de un medio de transporte que tradicionalmente gozaba de buena fama. Quizás todo ello esté detrás del desplome del 15,5% que ha experimentado en lo que va de año el número de usuarios de tren de alta velocidad, convirtiendo el ferrocarril en la única forma de transporte colectivo que pierde viajeros. Más allá de los viajes en AVE o similares, el total de personas que han usado el tren entre enero y junio, incluyendo la Media Distancia y el servicio de Cercanías, es de 328,8 millones frente a las 358,16 millones registradas en la primera mitad del año pasado, lo que supone una caída del 8,2% en el uso del tren a nivel nacional.Según los últimos datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que ponen el foco en la actividad de junio, la larga distancia ha sufrido una caída interanual del 9,5%, anotando unos 4,36 millones de viajeros en el primer mes del verano. Por su parte, el servicio de Cercanías, el más utilizado y del que hicieron uso 49,2 millones de personas en junio, afronta un descenso del 7%, mientras que la Media Distancia se desploma un 23,5% interanual, hasta los 3,3 millones de viajeros. Sumando todas las modalidades que ofrece el ferrocarril español, el número de usuarios que utilizaron el tren fue de 56,9 millones, un 8,3% menos en términos interanuales.El Ministro de Transportes, Óscar Puente, fue llamado a comparecer en el Senado en agosto de hace dos años por el Partido Popular para explicar el «caos ferroviario» que empezaba a aflorar entonces, así como las imputaciones en el caso Koldo de dos altos cargos de su Ministerio.A pesar de que comenzó su turno de palabra reconociendo que el país atravesaba «un verano muy complicado desde el punto de vista ferroviario», Puente se atrevió entonces a afirmar que el tren español vivía «el mejor momento de su historia», registrando «récord tras récord de viajeros», unas declaraciones que volvió a repetir en noviembre de 2025, tan solo dos meses antes de que el accidente de Adamuz se cobrase 46 muertos.Retrasos en más de la mitad de los trenesPocos días después de la tragedia, las compañías Renfe, Iryo y Ouigo acordaron con Adif extender 25 minutos la duración del trayecto entre Madrid y Barcelona hasta diciembre de este año, una medida solicitada por el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias para contar más tiempo de cara a inspeccionar el estado de las vías con la que, además, las empresas podían ahorrarse parte de las compensaciones a los pasajeros relacionadas con el retraso de los trenes.Las caídas en el número de viajeros empezaron justo en enero de este año, coincidiendo con el accidente, el corte de líneas, los retrasos y el acuerdo entre Adif y las compañías ferroviarias. El primer mes del año dejó un 14% interanual menos de usuarios de tren, seguido del desplome del 32% en febrero. Desde entonces las caídas se han producido de forma ininterrumpida, dejando sin argumentos al titular de la cartera de Transportes.La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha advertido de los «problemas de impuntualidad» que sufren el 55% de los usuarios de Cercanías y Media Distancia, un porcentaje que asciende hasta el 65% en el caso de la alta velocidad, según un informe publicado por la entidad el pasado mes de abril. Desde la OCU sostienen que los retrasos en el funcionamiento del servicio ferroviario «desincentivan» a los viajeros. Aseguran que el tren ha dejado de ser «fiable», lo que explica que las preferencias en el medio de transporte hayan cambiado.Todos los servicios ferroviarios registran descensos de viajeros, con la Media Distancia a la cabeza, seguida del AVE y las Cercanías Por otro lado, la crisis que atraviesa el ferrocarril español ha llevado a los usuarios a viajar por vías diferentes. El número de personas que utilizaron el transporte público en junio aumentó un 2% interanual, lo que deja una subida del 1,7% en el total de viajeros lo que va de año con el avión y el autobús como principales beneficiarios del trasvase de usuarios.Mientras que el tráfico dentro de las ciudades aumenta un 3,1% en los últimos doce meses, el interurbano cae un 0,6% con el autobús ganado un 5,2% de clientes. Por su parte, los vuelos internos registran una subida del 3,1% en el último año y el transporte marítimo del 1,7%.
La industria del ferrocarril no vive su mejor momento. El accidente de Adamuz a principios de año, así como la suspensión de varias rutas por averías, los retrasos y el aumento de los tiempos de viaje llevadas a cabo por el Ministerio dirigido por … Óscar Puente en los últimos meses no han hecho más que empeorar la reputación de un medio de transporte que tradicionalmente gozaba de buena fama. Quizás todo ello esté detrás del desplome del 15,5% que ha experimentado en lo que va de año el número de usuarios de tren de alta velocidad, convirtiendo el ferrocarril en la única forma de transporte colectivo que pierde viajeros.
Más allá de los viajes en AVE o similares, el total de personas que han usado el tren entre enero y junio, incluyendo la Media Distancia y el servicio de Cercanías, es de 328,8 millones frente a las 358,16 millones registradas en la primera mitad del año pasado, lo que supone una caída del 8,2% en el uso del tren a nivel nacional.
Según los últimos datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que ponen el foco en la actividad de junio, la larga distancia ha sufrido una caída interanual del 9,5%, anotando unos 4,36 millones de viajeros en el primer mes del verano. Por su parte, el servicio de Cercanías, el más utilizado y del que hicieron uso 49,2 millones de personas en junio, afronta un descenso del 7%, mientras que la Media Distancia se desploma un 23,5% interanual, hasta los 3,3 millones de viajeros. Sumando todas las modalidades que ofrece el ferrocarril español, el número de usuarios que utilizaron el tren fue de 56,9 millones, un 8,3% menos en términos interanuales.
El Ministro de Transportes, Óscar Puente, fue llamado a comparecer en el Senado en agosto de hace dos años por el Partido Popular para explicar el «caos ferroviario» que empezaba a aflorar entonces, así como las imputaciones en el caso Koldo de dos altos cargos de su Ministerio.
A pesar de que comenzó su turno de palabra reconociendo que el país atravesaba «un verano muy complicado desde el punto de vista ferroviario», Puente se atrevió entonces a afirmar que el tren español vivía «el mejor momento de su historia», registrando «récord tras récord de viajeros», unas declaraciones que volvió a repetir en noviembre de 2025, tan solo dos meses antes de que el accidente de Adamuz se cobrase 46 muertos.
Retrasos en más de la mitad de los trenes
Pocos días después de la tragedia, las compañías Renfe, Iryo y Ouigo acordaron con Adif extender 25 minutos la duración del trayecto entre Madrid y Barcelona hasta diciembre de este año, una medida solicitada por el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias para contar más tiempo de cara a inspeccionar el estado de las vías con la que, además, las empresas podían ahorrarse parte de las compensaciones a los pasajeros relacionadas con el retraso de los trenes.
Las caídas en el número de viajeros empezaron justo en enero de este año, coincidiendo con el accidente, el corte de líneas, los retrasos y el acuerdo entre Adif y las compañías ferroviarias. El primer mes del año dejó un 14% interanual menos de usuarios de tren, seguido del desplome del 32% en febrero. Desde entonces las caídas se han producido de forma ininterrumpida, dejando sin argumentos al titular de la cartera de Transportes.
La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha advertido de los «problemas de impuntualidad» que sufren el 55% de los usuarios de Cercanías y Media Distancia, un porcentaje que asciende hasta el 65% en el caso de la alta velocidad, según un informe publicado por la entidad el pasado mes de abril. Desde la OCU sostienen que los retrasos en el funcionamiento del servicio ferroviario «desincentivan» a los viajeros. Aseguran que el tren ha dejado de ser «fiable», lo que explica que las preferencias en el medio de transporte hayan cambiado.
Todos los servicios ferroviarios registran descensos de viajeros, con la Media Distancia a la cabeza, seguida del AVE y las Cercanías
Por otro lado, la crisis que atraviesa el ferrocarril español ha llevado a los usuarios a viajar por vías diferentes. El número de personas que utilizaron el transporte público en junio aumentó un 2% interanual, lo que deja una subida del 1,7% en el total de viajeros lo que va de año con el avión y el autobús como principales beneficiarios del trasvase de usuarios.
Mientras que el tráfico dentro de las ciudades aumenta un 3,1% en los últimos doce meses, el interurbano cae un 0,6% con el autobús ganado un 5,2% de clientes. Por su parte, los vuelos internos registran una subida del 3,1% en el último año y el transporte marítimo del 1,7%.
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