Juan y Roberto, empresarios, sobre su negocio: «Alquilamos un piso por 1.500€ y sacamos 2.800€ con las habitaciones»

Dos empresarios españoles explican cómo con pisos de 1.500 euros logran duplicar beneficios cada mes gracias al alquiler de habitaciones.
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El sector inmobiliario continúa reportando grandes beneficios a quienes deciden aportar por entrar de lleno en él, existiendo diferentes formas de hacerlo. Una de ellas es la que practican los empresarios Juan Carlos Minaya y Roberto Moraga, que han contado su secreto.

El primero antes era mozo de almacén y el segundo informático, pero supieron aprovecharse de la situación del mercado para vivir actualmente del alquiler de habitaciones. Concretamente, se dedican a buscar pisos para alquilarlos y luego, subarrendar habitaciones.

En su intervención en el conocido programa de La Sexta, Equipo de Investigación, explicaron cómo lo hacen. Aseguran que ellos se encargan de mejorar la propiedad para realquilar la vivienda, con unas reformas que ofrecen de forma gratuita al propietario.

Su día a día consiste en la búsqueda de viviendas, confesando que cada día hacen unas cien llamadas, en las que, como mucho, dos les dan resultado, pero aun así les es suficiente para poder hacer un gran negocio de ello.

La rentabilidad que le consiguen sacar a los pisos puede llegar a superar el 80% del precio al que lo alquilan. Aseguran que facturan más de 500.000 euros anuales con este modelo de negocio, y sus planes pasan por alcanzar los 750.000 euros. El beneficio bruto al mes es de unos 12.000 euros.

En menos de dos años han conseguido hacerse con un total de 17 pisos, lo que les permite tener un total de 80 habitaciones. Por ejemplo, tras una reforma de bajo coste de unos 15.000 euros, un piso que alquilan completo por 1.500 euros, lo dividen en habitaciones y ganan por él unos 2.800 euros.

De esta forma, gracias a toda su labor, consiguen generar más de 10.000 euros de beneficio bruto, mostrando que el negocio de alquilar pisos para subarrendar habitaciones puede ser muy beneficioso a nivel económico.

Qué es subarrendar habitaciones

En los últimos años, son cada vez más los que se deciden por apostar por este modelo de negocio, pues el elevado precio de los alquileres ha llevado a muchos ciudadanos a subalquilar habitaciones para compartir los gastos que supone un arrendamiento al uso.

Si estás viviendo en un piso de alquiler y por cualquier motivo estás pensando en realquilar una o más habitaciones del inmueble, el nuevo inquilino pasará a convertirse en tu subarrendatario y tú, además de inquilino del propietario, serás subarrendador.

En España es una práctica cada vez más común, especialmente en ciudades como Madrid o Barcelona, donde los alquileres son mucho más elevados que en otras ciudades. El inquilino, lo que busca, es generar unos beneficios económicos que le permitan asumir mejor las mensualidades del alquiler.

Sin embargo, hay quienes lo ven como una gran oportunidad para generar ingresos, y aunque no residen en los edificios, sí que los alquilan e incluso realizan una reforma pactada con el propietario del inmueble para posteriormente dedicarse a alquilar las habitaciones por separado.

Hay que tener en cuenta que existen algunas normas que regulan esta práctica, y son muchas las personas que, por negligencia o desconocimiento, no subarriendan habitaciones de forma legal. Es importante conocer la normativa al respecto fijada en la Ley de Arrendamientos Urbanos.

En el artículo 8 de la LAU se establece que el subarriendo es una práctica legal, aunque para ello el propietario del inmueble debe haberlo autorizado de forma explícita y por escrito. Por ello, lo primero que hay que hacer es revisar el contrato de alquiler.

De esta manera se podrá conocer si existe la cláusula que da la autorización a subarrendar la habitación. Si no aparece reflejada y el propietario no ha especificado de forma explícita su prohibición, se le tendrá que solicitar el consentimiento por escrito de esta cláusula.

Por otro lado, para que el subarrendamiento sea legal, solo es posible alquilar parcialmente la vivienda, y nunca la vivienda completa. Asimismo, el precio que se cobre al subarrendatario no puede ser superior a la que se paga por el alquiler.

Hay que tener en cuenta que las reglas del subarriendo son las mismas que las del contrato de alquiler principal, y que, si el contrato del inquilino principal finaliza, también lo hará el del subarrendatario. Legalmente, el precio del subarriendo no puede ser más alto que el del alquiler principal.

Cesión y subarriendo

En el mencionado artículo 8 de la LAU hace una distinción entre cesión y subarriendo de la vivienda alquilada. Si eres propietario de un inmueble y el inquilino quiere transferir su contrato de arrendamiento a otra persona, necesita tu permiso por escrito.

Si se acepta la cesión, el nuevo inquilino toma el lugar del inquilino original con las mismas condiciones del contrato inicial, de forma que se convierte en una sustitución por la cual el nuevo inquilino sustituye al antiguo, pero los términos siguen siendo los mismos.

En el caso de que descubras que tu inquilino está alquilando habitaciones a otros, se produce un subarriendo. En este caso, el contrato con el inquilino principal no cambia, si bien este firma un contrato de alquiler de habitación por separado con las personas a las que subarrienda.

Por último, recordar que, si se alquila una habitación sin permiso del propietario, se considerará que hay un incumplimiento del contrato de alquiler. En este caso, el arrendador podrá resolver de pleno derecho el contrato y exigir una indemnización.

 elespanol – Sociedad

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