La exdirigente birmana y Nobel de la Paz de 1991, Aung San Suu Kyi, ha sido vista por primera vez en años durante un encuentro con Arnaude de Baecque, representante residente del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en Myanmar (nombre oficial de la antigua Birmania).Su paradero había sido objeto de numerosas especulaciones tras permanecer completamente incomunicada desde el golpe de Estado de 2021, incluso después de que la Junta militar anunciara en abril de este año su traslado desde prisión a un arresto domiciliario.La Oficina de la Presidencia de Myanmar publicó este lunes varias fotografías en las que aparece la exconsejera de Estado reunida en la capital, Naipyidó, con De Baecque. Entre las imágenes difundidas aparecen ambos estrechándose la mano y conversando. En otra fotografía, Suu Kyi corta una tarta con el mensaje «Happy Birthday Aunty Suu» (Feliz cumpleaños, tía Suu), que se celebró el 29 de junio. El lugar donde recibió al responsable de la Cruz Roja es una habitación de madera con poco mobiliario y sin apenas decoración. En la instantánea en que corta la tarta, se ve a su espalda ropa colgada de perchas sin armarios y cajas de plástico.En las fotografías, Suu Kyi parece encontrarse en buenas condiciones de salud, pero es imposible confirmarlo a partir de dichas imágenes. Debido a su larga reclusión por la Junta militar birmana en un lugar desconocido, hasta se llegó a especular con que podía haber fallecido.La tarta con la que se celebró el cumpleaños de Aung San Suu Kyi; la fotografía oficial de su encuentro con el responsable de la Cruz Roja, y la Nobel de la Paz cortando el pastel. EFE, AFPEl representante de la Cruz Roja confirmó a la agencia Efe que se reunió con Suu Kyi y anunció que dicho organismo «publicará próximamente un comunicado con más detalles» sobre el encuentro.Por su parte, la Asociación de Asistencia a Presos Políticos de Myanmar (AAPP) informó en un comunicado que la reunión tuvo lugar el lunes a las 9.30 de la mañana (5.30 de la mañana, hora peninsular española).La organización calificó este encuentro como «un logro conseguido gracias a la presión conjunta de organizaciones nacionales e internacionales, incluida la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN, por sus siglas en inglés)». Pero insistió en que la Junta militar «debe reconocerla como la líder legítimamente elegida del país y liberarla de forma incondicional para avanzar hacia una solución de la crisis política».La Asociación de Asistencia a Presos Políticos insiste en que la Junta militar «debe reconocerla como la líder legítimamente elegida del país y liberarla»Después de ser derrocada por el Ejército birmano el 1 de febrero de 2021, Suu Kyi fue condenada a 33 años de prisión por diversos cargos, entre ellos traición y corrupción. Desde entonces, se perdió prácticamente todo contacto con ella y ni su ubicación exacta ni su estado de salud habían podido ser verificados.Durante estos años, su hijo menor, Kim Aris, junto con numerosos activistas prodemocracia, impulsó campañas en internet exigiendo a la Junta militar que presentara pruebas de que Suu Kyi seguía con vida.En julio de 2023, el entonces viceprimer ministro y titular de Asuntos Exteriores de Tailandia, Don Pramudwinai, anunció que se había reunido con la líder birmana. Asimismo, según diversas fuentes, el ministro de Asuntos Exteriores de China, Wang Yi, también habría mantenido un encuentro no oficial con ella durante su visita a Myanmar el pasado mes de abril.Sin embargo, incluso después de que el régimen anunciara su traslado a arresto domiciliario en abril, no volvió a producirse ningún contacto con el exterior. Todo ello alimentó las dudas sobre si realmente había abandonado la prisión, cuál era su estado de salud o si seguía con vida.18 años restantesHasta ahora, Kim Aris afirmaba que su madre seguía encarcelada, contradiciendo la versión oficial del Gobierno, y exigía a la Junta militar que presentara pruebas. La ASEAN también había reclamado en repetidas ocasiones que se permitiera una reunión con la exdirigente.Por primera vez en cinco años, las autoridades birmanas difundieron en abril una fotografía en la que Suu Kyi aparecía sentada en un banco de madera frente a dos militares. Sin embargo, su hijo menor aseguró que la imagen había sido tomada en 2022 .En aquel momento, un alto cargo de la Liga Nacional para la Democracia (NLD), el partido disuelto que Suu Kyi lideraba antes de ser detenida, declaró a la agencia AFP que era muy probable que permaneciera aislada en una vivienda de Naipyidó, aunque admitió que se desconocía el lugar exacto del arresto domiciliario.La Junta militar anunció entonces una reducción de una sexta parte de la condena restante para varios presos, incluyendo Suu Kyi. La dirigente fue detenida tras el golpe de Estado de febrero de 2021 y condenada inicialmente a 33 años de prisión. Desde entonces permaneció detenida en un lugar desconocido de la capital y completamente incomunicada.En 2023 su pena fue reducida a 27 años y, tras la nueva rebaja anunciada en abril, le quedan algo más de 18 años de condena, según declaró a Reuters una fuente de su equipo jurídico. La exdirigente birmana y Nobel de la Paz de 1991, Aung San Suu Kyi, ha sido vista por primera vez en años durante un encuentro con Arnaude de Baecque, representante residente del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en Myanmar (nombre oficial de la antigua Birmania).Su paradero había sido objeto de numerosas especulaciones tras permanecer completamente incomunicada desde el golpe de Estado de 2021, incluso después de que la Junta militar anunciara en abril de este año su traslado desde prisión a un arresto domiciliario.La Oficina de la Presidencia de Myanmar publicó este lunes varias fotografías en las que aparece la exconsejera de Estado reunida en la capital, Naipyidó, con De Baecque. Entre las imágenes difundidas aparecen ambos estrechándose la mano y conversando. En otra fotografía, Suu Kyi corta una tarta con el mensaje «Happy Birthday Aunty Suu» (Feliz cumpleaños, tía Suu), que se celebró el 29 de junio. El lugar donde recibió al responsable de la Cruz Roja es una habitación de madera con poco mobiliario y sin apenas decoración. En la instantánea en que corta la tarta, se ve a su espalda ropa colgada de perchas sin armarios y cajas de plástico.En las fotografías, Suu Kyi parece encontrarse en buenas condiciones de salud, pero es imposible confirmarlo a partir de dichas imágenes. Debido a su larga reclusión por la Junta militar birmana en un lugar desconocido, hasta se llegó a especular con que podía haber fallecido.La tarta con la que se celebró el cumpleaños de Aung San Suu Kyi; la fotografía oficial de su encuentro con el responsable de la Cruz Roja, y la Nobel de la Paz cortando el pastel. EFE, AFPEl representante de la Cruz Roja confirmó a la agencia Efe que se reunió con Suu Kyi y anunció que dicho organismo «publicará próximamente un comunicado con más detalles» sobre el encuentro.Por su parte, la Asociación de Asistencia a Presos Políticos de Myanmar (AAPP) informó en un comunicado que la reunión tuvo lugar el lunes a las 9.30 de la mañana (5.30 de la mañana, hora peninsular española).La organización calificó este encuentro como «un logro conseguido gracias a la presión conjunta de organizaciones nacionales e internacionales, incluida la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN, por sus siglas en inglés)». Pero insistió en que la Junta militar «debe reconocerla como la líder legítimamente elegida del país y liberarla de forma incondicional para avanzar hacia una solución de la crisis política».La Asociación de Asistencia a Presos Políticos insiste en que la Junta militar «debe reconocerla como la líder legítimamente elegida del país y liberarla»Después de ser derrocada por el Ejército birmano el 1 de febrero de 2021, Suu Kyi fue condenada a 33 años de prisión por diversos cargos, entre ellos traición y corrupción. Desde entonces, se perdió prácticamente todo contacto con ella y ni su ubicación exacta ni su estado de salud habían podido ser verificados.Durante estos años, su hijo menor, Kim Aris, junto con numerosos activistas prodemocracia, impulsó campañas en internet exigiendo a la Junta militar que presentara pruebas de que Suu Kyi seguía con vida.En julio de 2023, el entonces viceprimer ministro y titular de Asuntos Exteriores de Tailandia, Don Pramudwinai, anunció que se había reunido con la líder birmana. Asimismo, según diversas fuentes, el ministro de Asuntos Exteriores de China, Wang Yi, también habría mantenido un encuentro no oficial con ella durante su visita a Myanmar el pasado mes de abril.Sin embargo, incluso después de que el régimen anunciara su traslado a arresto domiciliario en abril, no volvió a producirse ningún contacto con el exterior. Todo ello alimentó las dudas sobre si realmente había abandonado la prisión, cuál era su estado de salud o si seguía con vida.18 años restantesHasta ahora, Kim Aris afirmaba que su madre seguía encarcelada, contradiciendo la versión oficial del Gobierno, y exigía a la Junta militar que presentara pruebas. La ASEAN también había reclamado en repetidas ocasiones que se permitiera una reunión con la exdirigente.Por primera vez en cinco años, las autoridades birmanas difundieron en abril una fotografía en la que Suu Kyi aparecía sentada en un banco de madera frente a dos militares. Sin embargo, su hijo menor aseguró que la imagen había sido tomada en 2022 .En aquel momento, un alto cargo de la Liga Nacional para la Democracia (NLD), el partido disuelto que Suu Kyi lideraba antes de ser detenida, declaró a la agencia AFP que era muy probable que permaneciera aislada en una vivienda de Naipyidó, aunque admitió que se desconocía el lugar exacto del arresto domiciliario.La Junta militar anunció entonces una reducción de una sexta parte de la condena restante para varios presos, incluyendo Suu Kyi. La dirigente fue detenida tras el golpe de Estado de febrero de 2021 y condenada inicialmente a 33 años de prisión. Desde entonces permaneció detenida en un lugar desconocido de la capital y completamente incomunicada.En 2023 su pena fue reducida a 27 años y, tras la nueva rebaja anunciada en abril, le quedan algo más de 18 años de condena, según declaró a Reuters una fuente de su equipo jurídico.
La exdirigente birmana y Nobel de la Paz de 1991, Aung San Suu Kyi, ha sido vista por primera vez en años durante un encuentro con Arnaude de Baecque, representante residente del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en Myanmar (nombre oficial de la … antigua Birmania).
Su paradero había sido objeto de numerosas especulaciones tras permanecer completamente incomunicada desde el golpe de Estado de 2021, incluso después de que la Junta militar anunciara en abril de este año su traslado desde prisión a un arresto domiciliario.
La Oficina de la Presidencia de Myanmar publicó este lunes varias fotografías en las que aparece la exconsejera de Estado reunida en la capital, Naipyidó, con De Baecque.
Entre las imágenes difundidas aparecen ambos estrechándose la mano y conversando. En otra fotografía, Suu Kyi corta una tarta con el mensaje «Happy Birthday Aunty Suu» (Feliz cumpleaños, tía Suu), que se celebró el 29 de junio. El lugar donde recibió al responsable de la Cruz Roja es una habitación de madera con poco mobiliario y sin apenas decoración. En la instantánea en que corta la tarta, se ve a su espalda ropa colgada de perchas sin armarios y cajas de plástico.
En las fotografías, Suu Kyi parece encontrarse en buenas condiciones de salud, pero es imposible confirmarlo a partir de dichas imágenes. Debido a su larga reclusión por la Junta militar birmana en un lugar desconocido, hasta se llegó a especular con que podía haber fallecido.
(EFE, AFP)
El representante de la Cruz Roja confirmó a la agencia Efe que se reunió con Suu Kyi y anunció que dicho organismo «publicará próximamente un comunicado con más detalles» sobre el encuentro.
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Por su parte, la Asociación de Asistencia a Presos Políticos de Myanmar (AAPP) informó en un comunicado que la reunión tuvo lugar el lunes a las 9.30 de la mañana (5.30 de la mañana, hora peninsular española).
La organización calificó este encuentro como «un logro conseguido gracias a la presión conjunta de organizaciones nacionales e internacionales, incluida la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN, por sus siglas en inglés)». Pero insistió en que la Junta militar «debe reconocerla como la líder legítimamente elegida del país y liberarla de forma incondicional para avanzar hacia una solución de la crisis política».
La Asociación de Asistencia a Presos Políticos insiste en que la Junta militar «debe reconocerla como la líder legítimamente elegida del país y liberarla»
Después de ser derrocada por el Ejército birmano el 1 de febrero de 2021, Suu Kyi fue condenada a 33 años de prisión por diversos cargos, entre ellos traición y corrupción. Desde entonces, se perdió prácticamente todo contacto con ella y ni su ubicación exacta ni su estado de salud habían podido ser verificados.
Durante estos años, su hijo menor, Kim Aris, junto con numerosos activistas prodemocracia, impulsó campañas en internet exigiendo a la Junta militar que presentara pruebas de que Suu Kyi seguía con vida.
En julio de 2023, el entonces viceprimer ministro y titular de Asuntos Exteriores de Tailandia, Don Pramudwinai, anunció que se había reunido con la líder birmana. Asimismo, según diversas fuentes, el ministro de Asuntos Exteriores de China, Wang Yi, también habría mantenido un encuentro no oficial con ella durante su visita a Myanmar el pasado mes de abril.
Sin embargo, incluso después de que el régimen anunciara su traslado a arresto domiciliario en abril, no volvió a producirse ningún contacto con el exterior. Todo ello alimentó las dudas sobre si realmente había abandonado la prisión, cuál era su estado de salud o si seguía con vida.
18 años restantes
Hasta ahora, Kim Aris afirmaba que su madre seguía encarcelada, contradiciendo la versión oficial del Gobierno, y exigía a la Junta militar que presentara pruebas. La ASEAN también había reclamado en repetidas ocasiones que se permitiera una reunión con la exdirigente.
Por primera vez en cinco años, las autoridades birmanas difundieron en abril una fotografía en la que Suu Kyi aparecía sentada en un banco de madera frente a dos militares. Sin embargo, su hijo menor aseguró que la imagen había sido tomada en 2022.
En aquel momento, un alto cargo de la Liga Nacional para la Democracia (NLD), el partido disuelto que Suu Kyi lideraba antes de ser detenida, declaró a la agencia AFP que era muy probable que permaneciera aislada en una vivienda de Naipyidó, aunque admitió que se desconocía el lugar exacto del arresto domiciliario.
La Junta militar anunció entonces una reducción de una sexta parte de la condena restante para varios presos, incluyendo Suu Kyi. La dirigente fue detenida tras el golpe de Estado de febrero de 2021 y condenada inicialmente a 33 años de prisión. Desde entonces permaneció detenida en un lugar desconocido de la capital y completamente incomunicada.
En 2023 su pena fue reducida a 27 años y, tras la nueva rebaja anunciada en abril, le quedan algo más de 18 años de condena, según declaró a Reuters una fuente de su equipo jurídico.
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