La deuda pública ha aumentado en medio billón de euros desde que gobierna Sánchez

A pesar del viento de cola del que ha gozado en los últimos años, en forma de la llegada de fondos europeos y unos buenos datos de crecimiento económico desde 2021, el actual Gobierno no ha logrado aminorar el ritmo de endeudamiento de las Administraciones españolas -más bien, ha hecho lo contrario-, más allá de conseguir una buena ratio en relación al PIB. Siete años después de que Pedro Sánchez asumiera el cargo, el pasivo de nuestro país asciende al récord de 1,69 billones de euros a cierre de 2025 (según datos del Banco de España), 498.192 millones más de los que había cuando Mariano Rajoy salió de la Moncloa en el verano de 2018. Como ya se ha avanzado, comparado con el producto interior bruto, este resultado no es malo. De hecho, mejora las previsiones del Ministerio de Economía, al quedar el pasivo en el equivalente al 100,8% del PIB, lo que supone un descenso de 0,9 décimas respecto a hace un año. Previsiblemente, esto allana el camino que se ha trazado el departamento que dirige Carlos Cuerpo para que el indicador siga bajando hasta el entorno del 76% en 2041, a quince puntos de ese 60% que recomiendan las instituciones europeas. Noticia Relacionada estandar Si El Gobierno se aferra a la deuda pública y pedirá otros 55.000 millones a los mercados para dar carrete a sus políticas de gasto Bruno Pérez El apetito de los inversores internacionales, cada vez más alérgicos al dólar, y el renovado interés de particulares y administraciones blindan la demandaSin embargo, visto lo ambicioso del objetivo, resulta imposible ignorar este descuadre de hasta medio billón de euros en apenas siete años. Comparado con el anterior Ejecutivo popular , la diferencia es de 40.747 millones, pues en los seis años y medio en que Rajoy fue presidente el déficit acumulado aumentó en 457.445 millones, hasta los 1,2 billones que lucía en julio de 2018. 78.107 millones Deuda ‘extra’ En 2025 el endeudamiento rompió con la racha de reducción de los incrementos interanuales, con casi 80.000 millones más en un añoMás allá del buen avance del PIB y de los más de 55.000 millones recibidos en fondos Next Generation, también habría que recordar que el Ejecutivo de coalición se ha beneficiado de ingresos tributarios récord tras incrementar la presión fiscal desde el 34% de 2018 al 38% de noviembre de 2025 (según Fedea). En contra de la estabilidad presupuestaria, cómo no, jugó la Pandemia del Covid-19, que en 2020 disparó la ratio de deuda en un 20% en apenas doce meses y le añadió 122.552 millones al ‘debe’ de las Administraciones. Tras el desastre de los confinamientos, en los años sucesivos el Ejecutivo consiguió reducir la cifra de deuda que se sumaba anualmente al balance, pero 2025 rompe la tendencia con 78.107 millones ‘extra’ frente a los 45.196 millones que se sumaron al pasivo en 2024. Para comparar, hay que recordar que también los populares se enfrentaron a un ‘schok’ sensacional de la mano de la Gran Recesión, que solo en 2012 -tras la salida del presidente Zapatero- le sumó 184.770 millones a la deuda, pero en los cursos siguientes esta crecería a un ritmo mucho menor que en el último lustro. Fue por aquellos años, precisamente, cuando el Banco Central Europeo (BCE) diseñó los programas de recompra que se volverían a aplicar tras la pandemia, aun a riesgo de ensanchar el pasivo de los Estados miembro, pero con la recomendación de aplicar las reformas que pedía Mario Dragui -a la sazón presidente del BCE- para reducir el déficit. -9,1% Los ayuntamientos cumplen Las corporaciones locales fueron la única administración que redujo su pasivo, hasta los 21.000 millonesMás de veinte años después, todo indica que la contención fiscal se le resiste a nuestro país, aunque algunas administraciones son más cumplidoras que otras. En 2025, el ‘debe’ del Estado aumentó un 5,1%, hasta 1,5 billones de euros que equivalen al 91,9% del PIB. Siguen las comunidades autónomas, con un crecimiento del 1,8% que deja su saldo en 342.000 millones, y la Seguridad Social, que de la mano de un sistema de pensiones que en 2024 tuvo un balance negativo en 66.206 millones (si solo se financiara con las aportaciones de los trabajadores), elevó su pasivo más allá de los 136.000 millones (un 7,9% más). Y una vez más, la única Administración que logró equilibrar sus cuentas el año pasado fueron los ayuntamientos y las diputaciones, que redujeron su endeudamiento un 9,1%, hasta los 21.000 millones. Precisamente, la rigidez fiscal de las corporaciones locales es una de las consecuencias de la crisis de 2008, que dio lugar a una Ley de Estabilidad Presupuestaria que, virtualmente, les impide incurrir en déficit. A pesar del viento de cola del que ha gozado en los últimos años, en forma de la llegada de fondos europeos y unos buenos datos de crecimiento económico desde 2021, el actual Gobierno no ha logrado aminorar el ritmo de endeudamiento de las Administraciones españolas -más bien, ha hecho lo contrario-, más allá de conseguir una buena ratio en relación al PIB. Siete años después de que Pedro Sánchez asumiera el cargo, el pasivo de nuestro país asciende al récord de 1,69 billones de euros a cierre de 2025 (según datos del Banco de España), 498.192 millones más de los que había cuando Mariano Rajoy salió de la Moncloa en el verano de 2018. Como ya se ha avanzado, comparado con el producto interior bruto, este resultado no es malo. De hecho, mejora las previsiones del Ministerio de Economía, al quedar el pasivo en el equivalente al 100,8% del PIB, lo que supone un descenso de 0,9 décimas respecto a hace un año. Previsiblemente, esto allana el camino que se ha trazado el departamento que dirige Carlos Cuerpo para que el indicador siga bajando hasta el entorno del 76% en 2041, a quince puntos de ese 60% que recomiendan las instituciones europeas. Noticia Relacionada estandar Si El Gobierno se aferra a la deuda pública y pedirá otros 55.000 millones a los mercados para dar carrete a sus políticas de gasto Bruno Pérez El apetito de los inversores internacionales, cada vez más alérgicos al dólar, y el renovado interés de particulares y administraciones blindan la demandaSin embargo, visto lo ambicioso del objetivo, resulta imposible ignorar este descuadre de hasta medio billón de euros en apenas siete años. Comparado con el anterior Ejecutivo popular , la diferencia es de 40.747 millones, pues en los seis años y medio en que Rajoy fue presidente el déficit acumulado aumentó en 457.445 millones, hasta los 1,2 billones que lucía en julio de 2018. 78.107 millones Deuda ‘extra’ En 2025 el endeudamiento rompió con la racha de reducción de los incrementos interanuales, con casi 80.000 millones más en un añoMás allá del buen avance del PIB y de los más de 55.000 millones recibidos en fondos Next Generation, también habría que recordar que el Ejecutivo de coalición se ha beneficiado de ingresos tributarios récord tras incrementar la presión fiscal desde el 34% de 2018 al 38% de noviembre de 2025 (según Fedea). En contra de la estabilidad presupuestaria, cómo no, jugó la Pandemia del Covid-19, que en 2020 disparó la ratio de deuda en un 20% en apenas doce meses y le añadió 122.552 millones al ‘debe’ de las Administraciones. Tras el desastre de los confinamientos, en los años sucesivos el Ejecutivo consiguió reducir la cifra de deuda que se sumaba anualmente al balance, pero 2025 rompe la tendencia con 78.107 millones ‘extra’ frente a los 45.196 millones que se sumaron al pasivo en 2024. Para comparar, hay que recordar que también los populares se enfrentaron a un ‘schok’ sensacional de la mano de la Gran Recesión, que solo en 2012 -tras la salida del presidente Zapatero- le sumó 184.770 millones a la deuda, pero en los cursos siguientes esta crecería a un ritmo mucho menor que en el último lustro. Fue por aquellos años, precisamente, cuando el Banco Central Europeo (BCE) diseñó los programas de recompra que se volverían a aplicar tras la pandemia, aun a riesgo de ensanchar el pasivo de los Estados miembro, pero con la recomendación de aplicar las reformas que pedía Mario Dragui -a la sazón presidente del BCE- para reducir el déficit. -9,1% Los ayuntamientos cumplen Las corporaciones locales fueron la única administración que redujo su pasivo, hasta los 21.000 millonesMás de veinte años después, todo indica que la contención fiscal se le resiste a nuestro país, aunque algunas administraciones son más cumplidoras que otras. En 2025, el ‘debe’ del Estado aumentó un 5,1%, hasta 1,5 billones de euros que equivalen al 91,9% del PIB. Siguen las comunidades autónomas, con un crecimiento del 1,8% que deja su saldo en 342.000 millones, y la Seguridad Social, que de la mano de un sistema de pensiones que en 2024 tuvo un balance negativo en 66.206 millones (si solo se financiara con las aportaciones de los trabajadores), elevó su pasivo más allá de los 136.000 millones (un 7,9% más). Y una vez más, la única Administración que logró equilibrar sus cuentas el año pasado fueron los ayuntamientos y las diputaciones, que redujeron su endeudamiento un 9,1%, hasta los 21.000 millones. Precisamente, la rigidez fiscal de las corporaciones locales es una de las consecuencias de la crisis de 2008, que dio lugar a una Ley de Estabilidad Presupuestaria que, virtualmente, les impide incurrir en déficit.  

A pesar del viento de cola del que ha gozado en los últimos años, en forma de la llegada de fondos europeos y unos buenos datos de crecimiento económico desde 2021, el actual Gobierno no ha logrado aminorar el ritmo de endeudamiento de las Administraciones … españolas -más bien, ha hecho lo contrario-, más allá de conseguir una buena ratio en relación al PIB. Siete años después de que Pedro Sánchez asumiera el cargo, el pasivo de nuestro país asciende al récord de 1,69 billones de euros a cierre de 2025 (según datos del Banco de España), 498.192 millones más de los que había cuando Mariano Rajoy salió de la Moncloa en el verano de 2018.

Como ya se ha avanzado, comparado con el producto interior bruto, este resultado no es malo. De hecho, mejora las previsiones del Ministerio de Economía, al quedar el pasivo en el equivalente al 100,8% del PIB, lo que supone un descenso de 0,9 décimas respecto a hace un año. Previsiblemente, esto allana el camino que se ha trazado el departamento que dirige Carlos Cuerpo para que el indicador siga bajando hasta el entorno del 76% en 2041, a quince puntos de ese 60% que recomiendan las instituciones europeas.

Sin embargo, visto lo ambicioso del objetivo, resulta imposible ignorar este descuadre de hasta medio billón de euros en apenas siete años. Comparado con el anterior Ejecutivo popular, la diferencia es de 40.747 millones, pues en los seis años y medio en que Rajoy fue presidente el déficit acumulado aumentó en 457.445 millones, hasta los 1,2 billones que lucía en julio de 2018.

78.107 millones
Deuda ‘extra’

En 2025 el endeudamiento rompió con la racha de reducción de los incrementos interanuales, con casi 80.000 millones más en un año

Más allá del buen avance del PIB y de los más de 55.000 millones recibidos en fondos Next Generation, también habría que recordar que el Ejecutivo de coalición se ha beneficiado de ingresos tributarios récord tras incrementar la presión fiscal desde el 34% de 2018 al 38% de noviembre de 2025 (según Fedea). En contra de la estabilidad presupuestaria, cómo no, jugó la Pandemia del Covid-19, que en 2020 disparó la ratio de deuda en un 20% en apenas doce meses y le añadió 122.552 millones al ‘debe’ de las Administraciones.

Tras el desastre de los confinamientos, en los años sucesivos el Ejecutivo consiguió reducir la cifra de deuda que se sumaba anualmente al balance, pero 2025 rompe la tendencia con 78.107 millones ‘extra’ frente a los 45.196 millones que se sumaron al pasivo en 2024. Para comparar, hay que recordar que también los populares se enfrentaron a un ‘schok’ sensacional de la mano de la Gran Recesión, que solo en 2012 -tras la salida del presidente Zapatero- le sumó 184.770 millones a la deuda, pero en los cursos siguientes esta crecería a un ritmo mucho menor que en el último lustro.

Fue por aquellos años, precisamente, cuando el Banco Central Europeo (BCE) diseñó los programas de recompra que se volverían a aplicar tras la pandemia, aun a riesgo de ensanchar el pasivo de los Estados miembro, pero con la recomendación de aplicar las reformas que pedía Mario Dragui -a la sazón presidente del BCE- para reducir el déficit.

-9,1%
Los ayuntamientos cumplen

Las corporaciones locales fueron la única administración que redujo su pasivo, hasta los 21.000 millones

Más de veinte años después, todo indica que la contención fiscal se le resiste a nuestro país, aunque algunas administraciones son más cumplidoras que otras. En 2025, el ‘debe’ del Estado aumentó un 5,1%, hasta 1,5 billones de euros que equivalen al 91,9% del PIB. Siguen las comunidades autónomas, con un crecimiento del 1,8% que deja su saldo en 342.000 millones, y la Seguridad Social, que de la mano de un sistema de pensiones que en 2024 tuvo un balance negativo en 66.206 millones (si solo se financiara con las aportaciones de los trabajadores), elevó su pasivo más allá de los 136.000 millones (un 7,9% más).

Y una vez más, la única Administración que logró equilibrar sus cuentas el año pasado fueron los ayuntamientos y las diputaciones, que redujeron su endeudamiento un 9,1%, hasta los 21.000 millones. Precisamente, la rigidez fiscal de las corporaciones locales es una de las consecuencias de la crisis de 2008, que dio lugar a una Ley de Estabilidad Presupuestaria que, virtualmente, les impide incurrir en déficit.

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