Vuelve el ladrillo . No estamos todavía ante la foto de grandes solares vallados y grúas torre que dominó el paisaje de las ciudades españolas en la primera década del siglo, pero las célebres plumas vuelven a asomar en el horizonte y los datos de la Contabilidad Nacional publicados este jueves por el INE reflejan un resurgimiento del sector de la construcción como no se veía desde hace años.Lo que dicen las cifras es que la construcción fue el sector de actividad que mostró un comportamiento más dinámico a lo largo de todo 2025, con un crecimiento que al cierre del ejercicio era del 7,2% respecto al año anterior, muy por encima del 2,8% que creció el conjunto de la economía, y aportando cerca de cuatro décimas al avance del PIB. Es decir, que un 13% del avance de la economía vino explicado por un sector que en los últimos 15 años lo que ha hecho ha sido básicamente detraer décimas al crecimiento y que parece empezar a abrir un nuevo ciclo.«Sí se ha percibido una recuperación de la construcción de vivienda, especialmente en el último tramo del año», explica María Jesús Fernández, economista senior de Funcas, que atribuye este resurgimiento del sector a la realidad de un mercado inmobiliario con un importantísimo déficit de oferta, pero también al impacto de los fondos europeos sobre la construcción civil, la que desarrolla infraestructuras o edificios industriales o para servicios.Noticia relacionada No No Vuelve la economía del ladrillo: BBVA Research avanza que explicará una tercera parte del avance del PIB en 2026 Bruno PérezDe hecho, la información que proporciona el INE sobre la composición del PIB revela que mientras la inversión en residencial se aceleró un 6,77% en 2025, en el caso de otros edificios y construcciones lo hizo por encima del 9% , al calor de la aceleración del despliegue de los fondos europeos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia en el último tramo del año.La analista de Funcas entiende que hay condiciones para que este desempeño se prolongue en el tiempo, dadas las necesidades del mercado, pero que la actual coyuntura económica y el riesgo de que derive en una subida de los tipos de interés por parte de los bancos centrales podría impedir el despliegue del sector inmobiliario en España.España mantiene el ritmo de crecimientoLa economía española mantuvo una muy reseñable velocidad de crucero en 2025 y creció un 2,8%, el doble que el conjunto de la zona euro y solo ligeramente por debajo del 3,5% marcado en 2024, lo que confirma la desaceleración suave que preveían los analistas, en espera eso sí de las consecuencias que pueda tener la guerra de Irán . El INE ha confirmado este jueves que el avance del PIB respecto al trimestre anterior fue del 0,8%, lo que mantiene la velocidad de incremento de la economía española en el 2,7% en que se sitúa desde el pasado verano.Las fuentes del crecimiento han cambiado a lo largo del año pasado. El sector exterior, que fue el principal motor de mejora del PIB en los años inmediatamente posteriores a la pandemia, restó 0,8 décimas al crecimiento de 2025, principalmente por la mayor aceleración de las importaciones (6,5%) respecto de las exportaciones (3,8%), lógica en un contexto en que los principales socios comerciales de España (la UE) presentan una situación económica sensiblemente más débil que la de España.El testigo lo han tomado la inversión y el consumo privado. El gasto de los hogares se ha acelerado un 3,1% , al calor de los bajos tipos de interés, de una inflación más contenida que en los años anteriores y una evolución positiva de los salarios y el empleo, en tanto que el de las Administraciones Públicas ha marcado un crecimiento del 2,5%. La inversión, por su parte, ha marcado un crecimiento del 6,4% y explica por sí sola la desviación al alza del crecimiento de la economía española respecto al avance del entorno del 2% que los analistas auguraban a principios del año pasado.2,8% Es el crecimiento acumulado de la economía en todo 2025, el doble que la zona euro y por encima del 2% bajo que se auguraba a principios de añoNo obstante, el INE ha corregido en parte la foto que proporcionó el pasado mes de enero, reconociendo un peso más relevante del consumo de las administraciones públicas en el crecimiento, pese al plan de ajuste fiscal que España se ha comprometido con Bruselas a desarrollar, y algo más liviano de la inversión.El Estado hace caja con el ciclo de crecimientoLa distribución de las rentas generadas por la economía ha tenido otro ejercicio más como principales beneficiarios a los asalariados y a la Hacienda Públicas. Según la información proporcionada este jueves por el INE, que no será definitiva hasta dentro de unos meses, el peso de las remuneraciones de los asalariados en el PIB avanzó un 7,8%, gracias a un crecimiento del 3,2% del volumen de asalariados a tiempo completo que contribuyen en la economía española y del 4,3% de la retribución por asalariado.La parte de la tarta del crecimiento que se quedan las empresas no financieras, medido por el excedente de explotación, se incrementó un 4,2%, en tanto que las rentas que obtienen las Administraciones Públicas de los impuestos que cobran se aceleró nada menos que un 12,2% , lo que les deja como los principales beneficiarios del momento de crecimiento de la economía española.Como ya se ha avanzado, en el último trimestre del año hubo un acelerón frente a los más discretos crecimientos del resto del año (un 0,5% en el primer trimestre, 0,7% en el segundo y 0,6% en el tercero). Y una vez más, esto se explica exclusivamente por la demanda interna, que aportó nueve décimas al dato, frente al comportamiento del sector exterior, que restó una décima en la recta final de año. El gasto en consumo creció, pero menos que en el trimestre previo, mientras que la inversión aceleró su avance trimestral al 2,4%. Vuelve el ladrillo . No estamos todavía ante la foto de grandes solares vallados y grúas torre que dominó el paisaje de las ciudades españolas en la primera década del siglo, pero las célebres plumas vuelven a asomar en el horizonte y los datos de la Contabilidad Nacional publicados este jueves por el INE reflejan un resurgimiento del sector de la construcción como no se veía desde hace años.Lo que dicen las cifras es que la construcción fue el sector de actividad que mostró un comportamiento más dinámico a lo largo de todo 2025, con un crecimiento que al cierre del ejercicio era del 7,2% respecto al año anterior, muy por encima del 2,8% que creció el conjunto de la economía, y aportando cerca de cuatro décimas al avance del PIB. Es decir, que un 13% del avance de la economía vino explicado por un sector que en los últimos 15 años lo que ha hecho ha sido básicamente detraer décimas al crecimiento y que parece empezar a abrir un nuevo ciclo.«Sí se ha percibido una recuperación de la construcción de vivienda, especialmente en el último tramo del año», explica María Jesús Fernández, economista senior de Funcas, que atribuye este resurgimiento del sector a la realidad de un mercado inmobiliario con un importantísimo déficit de oferta, pero también al impacto de los fondos europeos sobre la construcción civil, la que desarrolla infraestructuras o edificios industriales o para servicios.Noticia relacionada No No Vuelve la economía del ladrillo: BBVA Research avanza que explicará una tercera parte del avance del PIB en 2026 Bruno PérezDe hecho, la información que proporciona el INE sobre la composición del PIB revela que mientras la inversión en residencial se aceleró un 6,77% en 2025, en el caso de otros edificios y construcciones lo hizo por encima del 9% , al calor de la aceleración del despliegue de los fondos europeos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia en el último tramo del año.La analista de Funcas entiende que hay condiciones para que este desempeño se prolongue en el tiempo, dadas las necesidades del mercado, pero que la actual coyuntura económica y el riesgo de que derive en una subida de los tipos de interés por parte de los bancos centrales podría impedir el despliegue del sector inmobiliario en España.España mantiene el ritmo de crecimientoLa economía española mantuvo una muy reseñable velocidad de crucero en 2025 y creció un 2,8%, el doble que el conjunto de la zona euro y solo ligeramente por debajo del 3,5% marcado en 2024, lo que confirma la desaceleración suave que preveían los analistas, en espera eso sí de las consecuencias que pueda tener la guerra de Irán . El INE ha confirmado este jueves que el avance del PIB respecto al trimestre anterior fue del 0,8%, lo que mantiene la velocidad de incremento de la economía española en el 2,7% en que se sitúa desde el pasado verano.Las fuentes del crecimiento han cambiado a lo largo del año pasado. El sector exterior, que fue el principal motor de mejora del PIB en los años inmediatamente posteriores a la pandemia, restó 0,8 décimas al crecimiento de 2025, principalmente por la mayor aceleración de las importaciones (6,5%) respecto de las exportaciones (3,8%), lógica en un contexto en que los principales socios comerciales de España (la UE) presentan una situación económica sensiblemente más débil que la de España.El testigo lo han tomado la inversión y el consumo privado. El gasto de los hogares se ha acelerado un 3,1% , al calor de los bajos tipos de interés, de una inflación más contenida que en los años anteriores y una evolución positiva de los salarios y el empleo, en tanto que el de las Administraciones Públicas ha marcado un crecimiento del 2,5%. La inversión, por su parte, ha marcado un crecimiento del 6,4% y explica por sí sola la desviación al alza del crecimiento de la economía española respecto al avance del entorno del 2% que los analistas auguraban a principios del año pasado.2,8% Es el crecimiento acumulado de la economía en todo 2025, el doble que la zona euro y por encima del 2% bajo que se auguraba a principios de añoNo obstante, el INE ha corregido en parte la foto que proporcionó el pasado mes de enero, reconociendo un peso más relevante del consumo de las administraciones públicas en el crecimiento, pese al plan de ajuste fiscal que España se ha comprometido con Bruselas a desarrollar, y algo más liviano de la inversión.El Estado hace caja con el ciclo de crecimientoLa distribución de las rentas generadas por la economía ha tenido otro ejercicio más como principales beneficiarios a los asalariados y a la Hacienda Públicas. Según la información proporcionada este jueves por el INE, que no será definitiva hasta dentro de unos meses, el peso de las remuneraciones de los asalariados en el PIB avanzó un 7,8%, gracias a un crecimiento del 3,2% del volumen de asalariados a tiempo completo que contribuyen en la economía española y del 4,3% de la retribución por asalariado.La parte de la tarta del crecimiento que se quedan las empresas no financieras, medido por el excedente de explotación, se incrementó un 4,2%, en tanto que las rentas que obtienen las Administraciones Públicas de los impuestos que cobran se aceleró nada menos que un 12,2% , lo que les deja como los principales beneficiarios del momento de crecimiento de la economía española.Como ya se ha avanzado, en el último trimestre del año hubo un acelerón frente a los más discretos crecimientos del resto del año (un 0,5% en el primer trimestre, 0,7% en el segundo y 0,6% en el tercero). Y una vez más, esto se explica exclusivamente por la demanda interna, que aportó nueve décimas al dato, frente al comportamiento del sector exterior, que restó una décima en la recta final de año. El gasto en consumo creció, pero menos que en el trimestre previo, mientras que la inversión aceleró su avance trimestral al 2,4%.
Vuelve el ladrillo. No estamos todavía ante la foto de grandes solares vallados y grúas torre que dominó el paisaje de las ciudades españolas en la primera década del siglo, pero las célebres plumas vuelven a asomar en el horizonte y los datos de … la Contabilidad Nacional publicados este jueves por el INE reflejan un resurgimiento del sector de la construcción como no se veía desde hace años.
Lo que dicen las cifras es que la construcción fue el sector de actividad que mostró un comportamiento más dinámico a lo largo de todo 2025, con un crecimiento que al cierre del ejercicio era del 7,2% respecto al año anterior, muy por encima del 2,8% que creció el conjunto de la economía, y aportando cerca de cuatro décimas al avance del PIB. Es decir, que un 13% del avance de la economía vino explicado por un sector que en los últimos 15 años lo que ha hecho ha sido básicamente detraer décimas al crecimiento y que parece empezar a abrir un nuevo ciclo.
«Sí se ha percibido una recuperación de la construcción de vivienda, especialmente en el último tramo del año», explica María Jesús Fernández, economista senior de Funcas, que atribuye este resurgimiento del sector a la realidad de un mercado inmobiliario con un importantísimo déficit de oferta, pero también al impacto de los fondos europeos sobre la construcción civil, la que desarrolla infraestructuras o edificios industriales o para servicios.
De hecho, la información que proporciona el INE sobre la composición del PIB revela que mientras la inversión en residencial se aceleró un 6,77% en 2025, en el caso de otros edificios y construcciones lo hizo por encima del 9%, al calor de la aceleración del despliegue de los fondos europeos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia en el último tramo del año.
La analista de Funcas entiende que hay condiciones para que este desempeño se prolongue en el tiempo, dadas las necesidades del mercado, pero que la actual coyuntura económica y el riesgo de que derive en una subida de los tipos de interés por parte de los bancos centrales podría impedir el despliegue del sector inmobiliario en España.
España mantiene el ritmo de crecimiento
La economía española mantuvo una muy reseñable velocidad de crucero en 2025 y creció un 2,8%, el doble que el conjunto de la zona euro y solo ligeramente por debajo del 3,5% marcado en 2024, lo que confirma la desaceleración suave que preveían los analistas, en espera eso sí de las consecuencias que pueda tener la guerra de Irán. El INE ha confirmado este jueves que el avance del PIB respecto al trimestre anterior fue del 0,8%, lo que mantiene la velocidad de incremento de la economía española en el 2,7% en que se sitúa desde el pasado verano.
Evolución del PIB
Variación anual en %
la recuperación
de la inversión en españa
Variación anual en %
Dato general
Construcción
Mat. transporte
Vivienda
Cultivos
Pro. intelectual
Maquinaria
Fuente: INE / ABC
Evolución del PIB
la recuperación
de la inversión en españa
Variación anual en %
Variación anual en %
Dato general
Construcción
Mat. transporte
Vivienda
Cultivos
Pro. intelectual
Maquinaria
Fuente: INE / ABC
Las fuentes del crecimiento han cambiado a lo largo del año pasado. El sector exterior, que fue el principal motor de mejora del PIB en los años inmediatamente posteriores a la pandemia, restó 0,8 décimas al crecimiento de 2025, principalmente por la mayor aceleración de las importaciones (6,5%) respecto de las exportaciones (3,8%), lógica en un contexto en que los principales socios comerciales de España (la UE) presentan una situación económica sensiblemente más débil que la de España.
El testigo lo han tomado la inversión y el consumo privado. El gasto de los hogares se ha acelerado un 3,1%, al calor de los bajos tipos de interés, de una inflación más contenida que en los años anteriores y una evolución positiva de los salarios y el empleo, en tanto que el de las Administraciones Públicas ha marcado un crecimiento del 2,5%. La inversión, por su parte, ha marcado un crecimiento del 6,4% y explica por sí sola la desviación al alza del crecimiento de la economía española respecto al avance del entorno del 2% que los analistas auguraban a principios del año pasado.
2,8%
Es el crecimiento acumulado de la economía en todo 2025, el doble que la zona euro y por encima del 2% bajo que se auguraba a principios de año
No obstante, el INE ha corregido en parte la foto que proporcionó el pasado mes de enero, reconociendo un peso más relevante del consumo de las administraciones públicas en el crecimiento, pese al plan de ajuste fiscal que España se ha comprometido con Bruselas a desarrollar, y algo más liviano de la inversión.
El Estado hace caja con el ciclo de crecimiento
La distribución de las rentas generadas por la economía ha tenido otro ejercicio más como principales beneficiarios a los asalariados y a la Hacienda Públicas. Según la información proporcionada este jueves por el INE, que no será definitiva hasta dentro de unos meses, el peso de las remuneraciones de los asalariados en el PIB avanzó un 7,8%, gracias a un crecimiento del 3,2% del volumen de asalariados a tiempo completo que contribuyen en la economía española y del 4,3% de la retribución por asalariado.
La parte de la tarta del crecimiento que se quedan las empresas no financieras, medido por el excedente de explotación, se incrementó un 4,2%, en tanto que las rentas que obtienen las Administraciones Públicas de los impuestos que cobran se aceleró nada menos que un 12,2%, lo que les deja como los principales beneficiarios del momento de crecimiento de la economía española.
Como ya se ha avanzado, en el último trimestre del año hubo un acelerón frente a los más discretos crecimientos del resto del año (un 0,5% en el primer trimestre, 0,7% en el segundo y 0,6% en el tercero). Y una vez más, esto se explica exclusivamente por la demanda interna, que aportó nueve décimas al dato, frente al comportamiento del sector exterior, que restó una décima en la recta final de año. El gasto en consumo creció, pero menos que en el trimestre previo, mientras que la inversión aceleró su avance trimestral al 2,4%.
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