Más de la mitad de la población española son mujeres. 25 millones de personas que, antes o después (la edad media está en los 51 años), atravesarán la menopausia . Esta etapa natural de la vida ha pasado de estar rodeada de silencio a ocupar un lugar visible en la conversación pública, lo que ha abierto una oportunidad de negocio inmensa. Desde programas de acompañamiento personalizado hasta suplementos naturales o artículos para el cuidado personal, la oferta de soluciones que ayudan a sobrellevar este periodo va en aumento y, en torno a ella, está surgiendo un negocio floreciente. A pesar de que este proceso a menudo se acompaña de síntomas que impactan en el bienestar femenino, una revisión científica publicada en la revista Cell concluyó que más del 85% de las afectadas en países de altos ingresos no reciben tratamiento eficaz para combatirlos. Un vacío que subraya la necesidad urgente de propuestas que realmente funcionen.El informe ‘La salud de la mujer despega. De tabú a negocio millonario’, elaborado por la doctora Iolanda Marchueta, profesora de EAE Business School, ilustra con su propio título la magnitud del cambio. Se prevé que el mercado global de salud femenina alcanzará los 59.000 millones en 2033 , partiendo de los 36.900 registrados una década antes, un crecimiento que refleja el interés por esta temática tanto de las grandes farmacéuticas como de las empresas emergentes innovadoras. En el despegue del ecosistema también entra en juego el capital riesgo, que ha dejado de ver la menopausia como una nota al pie de página. Se suma un factor demográfico: la madurez vital de este segmento de población que, en general, dispone de un mayor poder adquisitivo que facilita la inversión en productos y servicios para mejorar su estado.Queda mucho camino por recorrer porque, como recoge el estudio, solo el 1% de la investigación sanitaria global se dedica a patologías específicas de la mujer, una deficiencia que deriva en falta de conocimiento y atención adecuada de condiciones como la menopausia. Frente a estas desigualdades, Marchueta destaca como ejemplo positivo XWHIN , la primera red en España que integra I+DI+i, equidad de género, transferencia tecnológica y participación social en la salud de las mujeres. Es una iniciativa pionera por la incorporación sistemática de las dimensiones biológicas y sociales de sexo y género en todos los procesos de innovación.Noticia relacionada No No Asocian la menopausia con un menor volumen de materia gris en el cerebro R. I.Foco definidoBase4 se constituyó en noviembre como una spin-off del Institut de Recerca Sant Pau para trasladar a la sociedad los frutos de más de diez años de investigación en genómica y transcriptómica. El equipo, liderado por el doctor José Manuel Soria, jefe del Grupo de Genómica de Enfermedades Complejas del IR Sant Pau, y el doctor Ángel Martínez, experto en análisis genético y miembro del mismo grupo, ha patentado una tecnología que permite, a partir de una muestra de sangre, analizar la expresión de más de 17.000 genes para determinar la edad biológica de los tejidos e identificar los genes que aceleran o frenan el envejecimiento. Su algoritmo aspira a transformar la salud femenina. Las mujeres han estado excluidas de los ensayos clínicos hasta finales de los noventa, limitando la capacidad de los profesionales para anticipar y tratar de manera efectiva problemas relacionados con la menopausia. «La mayoría de modelos de inteligencia artificial se han entrenado con más del 80% de los datos de población masculina», lamenta Pol Cervera, CEO de la firma.La empresa se ha aliado con la clínica beDona para impulsar un estudio piloto de medicina predictiva para la menopausia que identifica cambios tempranos en órganos de mujeres en esta etapa. Los datos se procesan con modelos de IA especializados para la salud femenina. «Detectamos alteraciones incluso antes de que aparezcan síntomas visibles y los profesionales de beDona realizan la intervención clínica para generar planes personalizados», destaca Cervera. El proyecto ya está en marcha con un grupo de pacientes y han creado una lista de espera para las mujeres que quieran beneficiarse de la tecnología cuando termine el piloto. «Vamos a comercializar el test sobre todo a través de clínicas», detalla el CEO, que asegura que también están trabajando con la industria farmacéutica y empresas biotech porque su biopsia líquida se puede aplicar en ensayos clínicos para detectar toxicidades y efectos adversos. «Con una sola muestra de sangre vemos el estado de todos los órganos», precisa.Se han financiado principalmente a través de subvenciones públicas, obteniendo más de siete millones, y recientemente han cerrado una ronda. Además de operar en España, tienen presencia en Arabia Saudí y están cerrando algunos acuerdos en Estados Unidos.Con evidencia científicaLa proliferación de iniciativas en torno a la menopausia contribuye, sin duda, a su visibilización y permite que las mujeres tengan a su disposición diversos recursos, pero esconde una cara peligrosa, el denominado ‘menowashing’, el uso del relato del empoderamiento como estrategia comercial para vender productos que carecen de respaldo científico.Antes de lanzar Domma, femtech especializada en salud menopáusica, Cristina Martínez y Mireia Roca tenían claro que debían apoyarse en expertos. «Lo primero que hicimos fue rodearnos de profesionales de los diferentes ámbitos en los que la mujer se sentía un poco perdida: ginecólogos, nutricionistas, endocrinos, especialistas en suelo pélvico… Del ‘feedback’ de los propios profesionales han surgido los productos que ofrecemos, elaborados según la evidencia científica y de efectividad testada clínicamente», explica Martínez.La empresa echó a rodar en 2021, en un momento en el que, según recuerdan, apenas se hablaba de menopausia y muchas mujeres no encontraban respuestas satisfactorias. «Estaban muy medicalizadas o sin atención, así que apostamos por fórmulas no invasivas con evidencia científica para mejorar su calidad de vida», apunta Roca. La empresa desarrolla tratamientos naturales sin hormonas para paliar la sintomatología fruto del desajuste hormonal de la menopausia , adoptando una perspectiva holística que incluye acompañamiento. «Las miembros del modelo de suscripción acceden a un seguimiento muy personalizado, en el que una coach especialista valora su evolución y hace las adaptaciones que sean convenientes. «Entendemos el acompañamiento como un derecho, así que lo ofrecemos también de forma gratuita a todas las personas que atraviesen este proceso», aclara Martínez. En la actualidad cuentan con una comunidad superior a las 300.000 mujeres y más de 15.000 clientas.La menopausia no es enfermedad, pero sus síntomas precisan atención especializadaLas emprendedoras han visto cómo la mentalidad de los inversores ha dado un giro radical. «En los comienzos nos llegaron a decir que la menopausia era un nicho. Ahora los fondos nos buscan porque hay hambre y ven que es un sector en auge», indica la cofundadora. Además de dirigirse al usuario final, la compañía tiene una vertical con la que ofrece formación a los profesionales de la salud. «La mayoría no se sienten preparados para atender a las mujeres en esta etapa. Domma puede cubrir una parte del acompañamiento, pero el abordaje tiene que ir mucho más allá y llegar a las consultas», subraya Mireia Martínez.Para que el acompañamiento profesional no sea un privilegio y esté al alcance de todas, el respaldo institucional es una pieza indispensable. «Están proliferando clínicas específicas de menopausia, centros de entrenamiento femenino, sanitarios especializados en suelo pélvico, suplementos, etc., pero ¿todo esto quién lo paga?», se cuestiona Iolanda Marchueta, de EAE Business School. «La salud universal exige equidad en todos los niveles, incluido el financiero, por lo que hace falta que los Gobiernos apuesten por ello para evitar que el bienestar en la menopausia se convierta en un lujo», incide. La docente recuerda, además, que las mujeres ya arrastran una carga económica desigual por el consumo de productos de higiene femenina durante toda su vida. «Las soluciones en torno a la menopausia deben alcanzar a todas, con independencia de sus recursos», comenta en este sentido.Al analizar el posicionamiento de España, Marchueta lo sitúa como un país pionero gracias a hitos como la Ley del aborto, la equiparación de los permisos de maternidad y paternidad o la introducción de la baja por menstruación incapacitante, primera en Europa. «Debemos poner en valor los avances realizados. Ahora existen muchas startups y spin-off porque la mayor concienciación ha revelado necesidades sin cubrir. Es un sector que empieza a ser bastante dinámico. En las últimas ediciones del congreso Infarma, por ejemplo, había numerosos productos enfocados a la menopausia», cuenta.De forma naturalMadequa es otra de las startups nacionales que marcan el paso de esta revolución con una propuesta basada en suplementos naturales formulados por un equipo de más de 50 médicos que cubren las necesidades específicas de cada fase del climaterio (pre, peri y postmenopausia) mediante un formato sencillo, un dispensador mensual con 28 sobres que contienen los nutrientes clave para la etapa en la que se encuentra la mujer. «Existe la percepción de que lo natural es menos eficaz, pero la evidencia científica no lo respalda. La eficacia no depende del origen del ingrediente, sino de su calidad, su estandarización y de cómo se formula», indica Sofía Francés, cofundadora de la empresa junto con Mar Fondevila y Estela Sagarra. Según indican, más de 200 ginecólogas recomiendan sus suplementos y muchas utilizan el tratamiento.Las emprendedoras fundaron la startup para abordar lo que consideran dos grandes brechas: una clínica y otra social. «Faltan soluciones integrales y preventivas, en parte por la escasa investigación histórica sobre el cuerpo femenino. A nivel social, persisten el tabú y una narrativa negativa que favorecen la desinformación», lamenta Francés. Ante este escenario, la firma apuesta por desarrollar soluciones basadas en la evidencia, impulsar la investigación con hospitales y universidades, y contribuir a una visión más informada y positiva de la menopausia.Pasos adelante para que esta etapa deje de ser la gran olvidada y se dé la bienvenida a un mercado lleno de oportunidades. Más de la mitad de la población española son mujeres. 25 millones de personas que, antes o después (la edad media está en los 51 años), atravesarán la menopausia . Esta etapa natural de la vida ha pasado de estar rodeada de silencio a ocupar un lugar visible en la conversación pública, lo que ha abierto una oportunidad de negocio inmensa. Desde programas de acompañamiento personalizado hasta suplementos naturales o artículos para el cuidado personal, la oferta de soluciones que ayudan a sobrellevar este periodo va en aumento y, en torno a ella, está surgiendo un negocio floreciente. A pesar de que este proceso a menudo se acompaña de síntomas que impactan en el bienestar femenino, una revisión científica publicada en la revista Cell concluyó que más del 85% de las afectadas en países de altos ingresos no reciben tratamiento eficaz para combatirlos. Un vacío que subraya la necesidad urgente de propuestas que realmente funcionen.El informe ‘La salud de la mujer despega. De tabú a negocio millonario’, elaborado por la doctora Iolanda Marchueta, profesora de EAE Business School, ilustra con su propio título la magnitud del cambio. Se prevé que el mercado global de salud femenina alcanzará los 59.000 millones en 2033 , partiendo de los 36.900 registrados una década antes, un crecimiento que refleja el interés por esta temática tanto de las grandes farmacéuticas como de las empresas emergentes innovadoras. En el despegue del ecosistema también entra en juego el capital riesgo, que ha dejado de ver la menopausia como una nota al pie de página. Se suma un factor demográfico: la madurez vital de este segmento de población que, en general, dispone de un mayor poder adquisitivo que facilita la inversión en productos y servicios para mejorar su estado.Queda mucho camino por recorrer porque, como recoge el estudio, solo el 1% de la investigación sanitaria global se dedica a patologías específicas de la mujer, una deficiencia que deriva en falta de conocimiento y atención adecuada de condiciones como la menopausia. Frente a estas desigualdades, Marchueta destaca como ejemplo positivo XWHIN , la primera red en España que integra I+DI+i, equidad de género, transferencia tecnológica y participación social en la salud de las mujeres. Es una iniciativa pionera por la incorporación sistemática de las dimensiones biológicas y sociales de sexo y género en todos los procesos de innovación.Noticia relacionada No No Asocian la menopausia con un menor volumen de materia gris en el cerebro R. I.Foco definidoBase4 se constituyó en noviembre como una spin-off del Institut de Recerca Sant Pau para trasladar a la sociedad los frutos de más de diez años de investigación en genómica y transcriptómica. El equipo, liderado por el doctor José Manuel Soria, jefe del Grupo de Genómica de Enfermedades Complejas del IR Sant Pau, y el doctor Ángel Martínez, experto en análisis genético y miembro del mismo grupo, ha patentado una tecnología que permite, a partir de una muestra de sangre, analizar la expresión de más de 17.000 genes para determinar la edad biológica de los tejidos e identificar los genes que aceleran o frenan el envejecimiento. Su algoritmo aspira a transformar la salud femenina. Las mujeres han estado excluidas de los ensayos clínicos hasta finales de los noventa, limitando la capacidad de los profesionales para anticipar y tratar de manera efectiva problemas relacionados con la menopausia. «La mayoría de modelos de inteligencia artificial se han entrenado con más del 80% de los datos de población masculina», lamenta Pol Cervera, CEO de la firma.La empresa se ha aliado con la clínica beDona para impulsar un estudio piloto de medicina predictiva para la menopausia que identifica cambios tempranos en órganos de mujeres en esta etapa. Los datos se procesan con modelos de IA especializados para la salud femenina. «Detectamos alteraciones incluso antes de que aparezcan síntomas visibles y los profesionales de beDona realizan la intervención clínica para generar planes personalizados», destaca Cervera. El proyecto ya está en marcha con un grupo de pacientes y han creado una lista de espera para las mujeres que quieran beneficiarse de la tecnología cuando termine el piloto. «Vamos a comercializar el test sobre todo a través de clínicas», detalla el CEO, que asegura que también están trabajando con la industria farmacéutica y empresas biotech porque su biopsia líquida se puede aplicar en ensayos clínicos para detectar toxicidades y efectos adversos. «Con una sola muestra de sangre vemos el estado de todos los órganos», precisa.Se han financiado principalmente a través de subvenciones públicas, obteniendo más de siete millones, y recientemente han cerrado una ronda. Además de operar en España, tienen presencia en Arabia Saudí y están cerrando algunos acuerdos en Estados Unidos.Con evidencia científicaLa proliferación de iniciativas en torno a la menopausia contribuye, sin duda, a su visibilización y permite que las mujeres tengan a su disposición diversos recursos, pero esconde una cara peligrosa, el denominado ‘menowashing’, el uso del relato del empoderamiento como estrategia comercial para vender productos que carecen de respaldo científico.Antes de lanzar Domma, femtech especializada en salud menopáusica, Cristina Martínez y Mireia Roca tenían claro que debían apoyarse en expertos. «Lo primero que hicimos fue rodearnos de profesionales de los diferentes ámbitos en los que la mujer se sentía un poco perdida: ginecólogos, nutricionistas, endocrinos, especialistas en suelo pélvico… Del ‘feedback’ de los propios profesionales han surgido los productos que ofrecemos, elaborados según la evidencia científica y de efectividad testada clínicamente», explica Martínez.La empresa echó a rodar en 2021, en un momento en el que, según recuerdan, apenas se hablaba de menopausia y muchas mujeres no encontraban respuestas satisfactorias. «Estaban muy medicalizadas o sin atención, así que apostamos por fórmulas no invasivas con evidencia científica para mejorar su calidad de vida», apunta Roca. La empresa desarrolla tratamientos naturales sin hormonas para paliar la sintomatología fruto del desajuste hormonal de la menopausia , adoptando una perspectiva holística que incluye acompañamiento. «Las miembros del modelo de suscripción acceden a un seguimiento muy personalizado, en el que una coach especialista valora su evolución y hace las adaptaciones que sean convenientes. «Entendemos el acompañamiento como un derecho, así que lo ofrecemos también de forma gratuita a todas las personas que atraviesen este proceso», aclara Martínez. En la actualidad cuentan con una comunidad superior a las 300.000 mujeres y más de 15.000 clientas.La menopausia no es enfermedad, pero sus síntomas precisan atención especializadaLas emprendedoras han visto cómo la mentalidad de los inversores ha dado un giro radical. «En los comienzos nos llegaron a decir que la menopausia era un nicho. Ahora los fondos nos buscan porque hay hambre y ven que es un sector en auge», indica la cofundadora. Además de dirigirse al usuario final, la compañía tiene una vertical con la que ofrece formación a los profesionales de la salud. «La mayoría no se sienten preparados para atender a las mujeres en esta etapa. Domma puede cubrir una parte del acompañamiento, pero el abordaje tiene que ir mucho más allá y llegar a las consultas», subraya Mireia Martínez.Para que el acompañamiento profesional no sea un privilegio y esté al alcance de todas, el respaldo institucional es una pieza indispensable. «Están proliferando clínicas específicas de menopausia, centros de entrenamiento femenino, sanitarios especializados en suelo pélvico, suplementos, etc., pero ¿todo esto quién lo paga?», se cuestiona Iolanda Marchueta, de EAE Business School. «La salud universal exige equidad en todos los niveles, incluido el financiero, por lo que hace falta que los Gobiernos apuesten por ello para evitar que el bienestar en la menopausia se convierta en un lujo», incide. La docente recuerda, además, que las mujeres ya arrastran una carga económica desigual por el consumo de productos de higiene femenina durante toda su vida. «Las soluciones en torno a la menopausia deben alcanzar a todas, con independencia de sus recursos», comenta en este sentido.Al analizar el posicionamiento de España, Marchueta lo sitúa como un país pionero gracias a hitos como la Ley del aborto, la equiparación de los permisos de maternidad y paternidad o la introducción de la baja por menstruación incapacitante, primera en Europa. «Debemos poner en valor los avances realizados. Ahora existen muchas startups y spin-off porque la mayor concienciación ha revelado necesidades sin cubrir. Es un sector que empieza a ser bastante dinámico. En las últimas ediciones del congreso Infarma, por ejemplo, había numerosos productos enfocados a la menopausia», cuenta.De forma naturalMadequa es otra de las startups nacionales que marcan el paso de esta revolución con una propuesta basada en suplementos naturales formulados por un equipo de más de 50 médicos que cubren las necesidades específicas de cada fase del climaterio (pre, peri y postmenopausia) mediante un formato sencillo, un dispensador mensual con 28 sobres que contienen los nutrientes clave para la etapa en la que se encuentra la mujer. «Existe la percepción de que lo natural es menos eficaz, pero la evidencia científica no lo respalda. La eficacia no depende del origen del ingrediente, sino de su calidad, su estandarización y de cómo se formula», indica Sofía Francés, cofundadora de la empresa junto con Mar Fondevila y Estela Sagarra. Según indican, más de 200 ginecólogas recomiendan sus suplementos y muchas utilizan el tratamiento.Las emprendedoras fundaron la startup para abordar lo que consideran dos grandes brechas: una clínica y otra social. «Faltan soluciones integrales y preventivas, en parte por la escasa investigación histórica sobre el cuerpo femenino. A nivel social, persisten el tabú y una narrativa negativa que favorecen la desinformación», lamenta Francés. Ante este escenario, la firma apuesta por desarrollar soluciones basadas en la evidencia, impulsar la investigación con hospitales y universidades, y contribuir a una visión más informada y positiva de la menopausia.Pasos adelante para que esta etapa deje de ser la gran olvidada y se dé la bienvenida a un mercado lleno de oportunidades.
Más de la mitad de la población española son mujeres. 25 millones de personas que, antes o después (la edad media está en los 51 años), atravesarán la menopausia. Esta etapa natural de la vida ha pasado de estar rodeada de silencio a ocupar … un lugar visible en la conversación pública, lo que ha abierto una oportunidad de negocio inmensa. Desde programas de acompañamiento personalizado hasta suplementos naturales o artículos para el cuidado personal, la oferta de soluciones que ayudan a sobrellevar este periodo va en aumento y, en torno a ella, está surgiendo un negocio floreciente. A pesar de que este proceso a menudo se acompaña de síntomas que impactan en el bienestar femenino, una revisión científica publicada en la revista Cell concluyó que más del 85% de las afectadas en países de altos ingresos no reciben tratamiento eficaz para combatirlos. Un vacío que subraya la necesidad urgente de propuestas que realmente funcionen.
El informe ‘La salud de la mujer despega. De tabú a negocio millonario’, elaborado por la doctora Iolanda Marchueta, profesora de EAE Business School, ilustra con su propio título la magnitud del cambio. Se prevé que el mercado global de salud femenina alcanzará los 59.000 millones en 2033, partiendo de los 36.900 registrados una década antes, un crecimiento que refleja el interés por esta temática tanto de las grandes farmacéuticas como de las empresas emergentes innovadoras. En el despegue del ecosistema también entra en juego el capital riesgo, que ha dejado de ver la menopausia como una nota al pie de página. Se suma un factor demográfico: la madurez vital de este segmento de población que, en general, dispone de un mayor poder adquisitivo que facilita la inversión en productos y servicios para mejorar su estado.
Queda mucho camino por recorrer porque, como recoge el estudio, solo el 1% de la investigación sanitaria global se dedica a patologías específicas de la mujer, una deficiencia que deriva en falta de conocimiento y atención adecuada de condiciones como la menopausia. Frente a estas desigualdades, Marchueta destaca como ejemplo positivo XWHIN, la primera red en España que integra I+DI+i, equidad de género, transferencia tecnológica y participación social en la salud de las mujeres. Es una iniciativa pionera por la incorporación sistemática de las dimensiones biológicas y sociales de sexo y género en todos los procesos de innovación.
Foco definido
Base4 se constituyó en noviembre como una spin-off del Institut de Recerca Sant Pau para trasladar a la sociedad los frutos de más de diez años de investigación en genómica y transcriptómica. El equipo, liderado por el doctor José Manuel Soria, jefe del Grupo de Genómica de Enfermedades Complejas del IR Sant Pau, y el doctor Ángel Martínez, experto en análisis genético y miembro del mismo grupo, ha patentado una tecnología que permite, a partir de una muestra de sangre, analizar la expresión de más de 17.000 genes para determinar la edad biológica de los tejidos e identificar los genes que aceleran o frenan el envejecimiento. Su algoritmo aspira a transformar la salud femenina. Las mujeres han estado excluidas de los ensayos clínicos hasta finales de los noventa, limitando la capacidad de los profesionales para anticipar y tratar de manera efectiva problemas relacionados con la menopausia. «La mayoría de modelos de inteligencia artificial se han entrenado con más del 80% de los datos de población masculina», lamenta Pol Cervera, CEO de la firma.
La empresa se ha aliado con la clínica beDona para impulsar un estudio piloto de medicina predictiva para la menopausia que identifica cambios tempranos en órganos de mujeres en esta etapa. Los datos se procesan con modelos de IA especializados para la salud femenina. «Detectamos alteraciones incluso antes de que aparezcan síntomas visibles y los profesionales de beDona realizan la intervención clínica para generar planes personalizados», destaca Cervera. El proyecto ya está en marcha con un grupo de pacientes y han creado una lista de espera para las mujeres que quieran beneficiarse de la tecnología cuando termine el piloto. «Vamos a comercializar el test sobre todo a través de clínicas», detalla el CEO, que asegura que también están trabajando con la industria farmacéutica y empresas biotech porque su biopsia líquida se puede aplicar en ensayos clínicos para detectar toxicidades y efectos adversos. «Con una sola muestra de sangre vemos el estado de todos los órganos», precisa.
Se han financiado principalmente a través de subvenciones públicas, obteniendo más de siete millones, y recientemente han cerrado una ronda. Además de operar en España, tienen presencia en Arabia Saudí y están cerrando algunos acuerdos en Estados Unidos.
Con evidencia científica
La proliferación de iniciativas en torno a la menopausia contribuye, sin duda, a su visibilización y permite que las mujeres tengan a su disposición diversos recursos, pero esconde una cara peligrosa, el denominado ‘menowashing’, el uso del relato del empoderamiento como estrategia comercial para vender productos que carecen de respaldo científico.
Antes de lanzar Domma, femtech especializada en salud menopáusica, Cristina Martínez y Mireia Roca tenían claro que debían apoyarse en expertos. «Lo primero que hicimos fue rodearnos de profesionales de los diferentes ámbitos en los que la mujer se sentía un poco perdida: ginecólogos, nutricionistas, endocrinos, especialistas en suelo pélvico… Del ‘feedback’ de los propios profesionales han surgido los productos que ofrecemos, elaborados según la evidencia científica y de efectividad testada clínicamente», explica Martínez.
La empresa echó a rodar en 2021, en un momento en el que, según recuerdan, apenas se hablaba de menopausia y muchas mujeres no encontraban respuestas satisfactorias. «Estaban muy medicalizadas o sin atención, así que apostamos por fórmulas no invasivas con evidencia científica para mejorar su calidad de vida», apunta Roca. La empresa desarrolla tratamientos naturales sin hormonas para paliar la sintomatología fruto del desajuste hormonal de la menopausia, adoptando una perspectiva holística que incluye acompañamiento. «Las miembros del modelo de suscripción acceden a un seguimiento muy personalizado, en el que una coach especialista valora su evolución y hace las adaptaciones que sean convenientes. «Entendemos el acompañamiento como un derecho, así que lo ofrecemos también de forma gratuita a todas las personas que atraviesen este proceso», aclara Martínez. En la actualidad cuentan con una comunidad superior a las 300.000 mujeres y más de 15.000 clientas.
La menopausia no es enfermedad, pero sus síntomas precisan atención especializada
Las emprendedoras han visto cómo la mentalidad de los inversores ha dado un giro radical. «En los comienzos nos llegaron a decir que la menopausia era un nicho. Ahora los fondos nos buscan porque hay hambre y ven que es un sector en auge», indica la cofundadora. Además de dirigirse al usuario final, la compañía tiene una vertical con la que ofrece formación a los profesionales de la salud. «La mayoría no se sienten preparados para atender a las mujeres en esta etapa. Domma puede cubrir una parte del acompañamiento, pero el abordaje tiene que ir mucho más allá y llegar a las consultas», subraya Mireia Martínez.
Para que el acompañamiento profesional no sea un privilegio y esté al alcance de todas, el respaldo institucional es una pieza indispensable. «Están proliferando clínicas específicas de menopausia, centros de entrenamiento femenino, sanitarios especializados en suelo pélvico, suplementos, etc., pero ¿todo esto quién lo paga?», se cuestiona Iolanda Marchueta, de EAE Business School. «La salud universal exige equidad en todos los niveles, incluido el financiero, por lo que hace falta que los Gobiernos apuesten por ello para evitar que el bienestar en la menopausia se convierta en un lujo», incide. La docente recuerda, además, que las mujeres ya arrastran una carga económica desigual por el consumo de productos de higiene femenina durante toda su vida. «Las soluciones en torno a la menopausia deben alcanzar a todas, con independencia de sus recursos», comenta en este sentido.
Al analizar el posicionamiento de España, Marchueta lo sitúa como un país pionero gracias a hitos como la Ley del aborto, la equiparación de los permisos de maternidad y paternidad o la introducción de la baja por menstruación incapacitante, primera en Europa. «Debemos poner en valor los avances realizados. Ahora existen muchas startups y spin-off porque la mayor concienciación ha revelado necesidades sin cubrir. Es un sector que empieza a ser bastante dinámico. En las últimas ediciones del congreso Infarma, por ejemplo, había numerosos productos enfocados a la menopausia», cuenta.
De forma natural
Madequa es otra de las startups nacionales que marcan el paso de esta revolución con una propuesta basada en suplementos naturales formulados por un equipo de más de 50 médicos que cubren las necesidades específicas de cada fase del climaterio (pre, peri y postmenopausia) mediante un formato sencillo, un dispensador mensual con 28 sobres que contienen los nutrientes clave para la etapa en la que se encuentra la mujer. «Existe la percepción de que lo natural es menos eficaz, pero la evidencia científica no lo respalda. La eficacia no depende del origen del ingrediente, sino de su calidad, su estandarización y de cómo se formula», indica Sofía Francés, cofundadora de la empresa junto con Mar Fondevila y Estela Sagarra. Según indican, más de 200 ginecólogas recomiendan sus suplementos y muchas utilizan el tratamiento.
Las emprendedoras fundaron la startup para abordar lo que consideran dos grandes brechas: una clínica y otra social. «Faltan soluciones integrales y preventivas, en parte por la escasa investigación histórica sobre el cuerpo femenino. A nivel social, persisten el tabú y una narrativa negativa que favorecen la desinformación», lamenta Francés. Ante este escenario, la firma apuesta por desarrollar soluciones basadas en la evidencia, impulsar la investigación con hospitales y universidades, y contribuir a una visión más informada y positiva de la menopausia.
Pasos adelante para que esta etapa deje de ser la gran olvidada y se dé la bienvenida a un mercado lleno de oportunidades.
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