Temen que el funcionamiento de la hidrogenera pueda implicar un incremento de la circulación de camiones o autobuses que utilicen esta infraestructura energética.
Más información: Zamora liderará el desarrollo del hidrógeno verde en Castilla y León Temen que el funcionamiento de la hidrogenera pueda implicar un incremento de la circulación de camiones o autobuses que utilicen esta infraestructura energética.
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La futura construcción de una hidrogenera en el barrio vallisoletano de Puente Jardín ha despertado inquietud y dudas entre algunos vecinos de la zona.
Aunque el proyecto ya cuenta con autorización ambiental de la Junta de Castilla y León y forma parte del despliegue de nuevas infraestructuras vinculadas al hidrógeno verde, vecinos próximos a la parcela donde se levantará la instalación reconocen que han comenzado a surgir dudas sobre su impacto en el tráfico, el ruido y la convivencia en un área cada vez más residencial.
La empresa Fisterra proyecta construir una estación de servicio con suministro de hidrógeno en la calle Frambuesa, dentro del plan parcial de la Avenida de Burgos.
El proyecto contempla la construcción de un área de servicio especializada en el suministro de hidrógeno renovable para vehículos, que se ubicará en una parcela de aproximadamente 4.500 metros cuadrados en el sector LG5 de la carretera de Burgos, con una inversión cercana a los 7 millones de euros.
Se trataría de la primera hidrogeneras de Castilla y León, una infraestructura destinada a abastecer vehículos impulsados por hidrógeno, especialmente transporte pesado.
Ya en estos momentos no tiene ninguna hidrogenera pública operativa, y los proyectos que se anuncian para la comunidad están aún en fase de desarrollo o planificación.
Según la documentación del proyecto, la instalación incluirá una hidrogenera para el repostaje de vehículos, aparcamientos y un edificio auxiliar destinado a prestar servicios a los conductores.
Además, contará con puntos de recarga para vehículos eléctricos, lo que permitirá ofrecer soluciones de movilidad sostenible complementarias.
En una segunda fase se prevé la incorporación de dos electrolizadores de tecnología PEM (membrana de intercambio de protones), que permitirán producir hidrógeno a partir de agua y electricidad mediante el proceso de electrólisis.
Este sistema separa las moléculas de agua en hidrógeno y oxígeno utilizando corriente eléctrica, sin emplear combustibles fósiles y generando únicamente oxígeno y vapor de agua como subproductos.
La planta tendrá capacidad para producir hasta 3.600 kilogramos diarios de hidrógeno, lo que equivale a unas 1.464 toneladas anuales si opera a pleno rendimiento. Paralelamente, se obtendrán cerca de 11.700 toneladas de oxígeno de alta pureza.
Sin embargo, más allá de las características técnicas de la infraestructura, en el entorno inmediato de la parcela han comenzado a surgir interrogantes.
Muchas dudas
Desde la Asociación de Vecinos de la zona explican que muchos residentes se han enterado de la existencia del proyecto a través de informaciones publicadas en medios de comunicación y no mediante comunicaciones directas.
“Un vecino vio una noticia sobre el proyecto y a partir de ahí empezamos a informarnos y a comentarlo entre nosotros”, señalan desde la entidad vecinal.
La preocupación principal tiene que ver con el posible aumento del tráfico pesado en una calle que, aunque históricamente ha tenido relación con la actividad industrial de la zona de la Avenida de Burgos, cada vez cuenta con más promociones residenciales.
“La calle Frambuesa está justo en el límite entre la zona industrial y el nuevo desarrollo residencial de Puente Jardín. Cada vez hay más viviendas, más familias, más niños y más mascotas”, explican desde la asociación a EL ESPAÑOL Castilla y León.
Los vecinos temen que el funcionamiento de la hidrogenera pueda implicar un incremento de la circulación de camiones o autobuses que utilicen esta infraestructura energética.
“Lo que nos preocupa es cómo va a impactar el tráfico pesado. Si empiezan a pasar más camiones o autobuses por aquí con frecuencia, la situación puede cambiar bastante”, apuntan.
Camiones trabajando este viernes 10 de abri en la zona
Cedida
En este sentido, subrayan que la calle ya soporta determinadas situaciones que evidencian esa transición entre usos industriales y residenciales. Según relatan, es habitual que algunos transportistas utilicen la zona para estacionar vehículos pesados o que determinados servicios vinculados al polígono cercano se realicen allí.
“Todavía hay quien considera esta calle como si estuviera dentro de un polígono industrial, pero la realidad es que ahora está rodeada de viviendas”, explican.
Otra de las incógnitas para los residentes tiene que ver con el funcionamiento de la instalación y sus posibles efectos en el entorno.
“No sabemos exactamente cómo va a ser la planta ni qué tipo de actividad va a generar. No sabemos si habrá ruido, cómo será el funcionamiento o qué implicaciones tendrá”, señalan desde la asociación vecinal.
A ello se suma el hecho de que el hidrógeno como combustible sigue siendo una tecnología poco conocida para muchos ciudadanos. “No somos expertos en energías renovables ni en este tipo de instalaciones. Simplemente queremos saber qué implica y qué impacto puede tener para quienes vivimos aquí”, apuntan.
Los vecinos recalcan que su posición no es necesariamente de oposición frontal al proyecto, pero sí reclaman información y garantías.
“No nos negamos a que se instale si tiene que hacerse, pero creemos que deberían explicarse bien las condiciones, las medidas de seguridad y cómo se va a ordenar el tráfico para que no genere problemas en un barrio residencial”, explican.
Movimientos
En las últimas semanas algunos residentes han observado movimientos en la parcela donde se proyecta la instalación. Según relatan, una empresa de prospecciones geológicas ha estado realizando trabajos en el terreno, lo que interpretan como posibles preparativos previos al inicio de las obras.
“Vimos una furgoneta de una empresa de estudios geológicos trabajando en la parcela, con equipos de medición. Eso hizo que muchos vecinos empezaran a preguntarse si las obras están cerca de comenzar”, señalan.
Por el momento no se conocen públicamente los plazos exactos de ejecución del proyecto ni el calendario de construcción de la hidrogenera.
Este medio se ha puesto en contacto con la empresa promotora, Fisterra, para conocer más detalles sobre el desarrollo de la instalación, su calendario previsto y las medidas previstas para minimizar su impacto en el entorno, pero no ha obtenido respuesta hasta el momento.
De esta manera, la Asociación de Vecinos insiste en que su prioridad es conocer con claridad el alcance del proyecto y, en su caso, que se estudien medidas para compatibilizar la infraestructura energética con la vida cotidiana de un barrio que sigue creciendo.
“Si finalmente se lleva a cabo, lo que pedimos es que se planifique bien cómo afectará al tráfico, a la seguridad y al día a día de quienes vivimos aquí”, concluyen.
EL ESPAÑOL Castilla y León ha confirmado que la Junta avala ambientalmente este proyecto con todos los permisos y garantías.
La Comisión Territorial de Medio Ambiente y Urbanismo de Valladolid aprobó por unanimidad la propuesta de Declaración de Impacto Ambiental favorable para la instalación. El proyecto ha superado el procedimiento ordinario de evaluación ambiental previsto en la normativa estatal.
Tras el análisis técnico del expediente, la Comisión ha determinado que el proyecto puede desarrollarse desde el punto de vista ambiental siempre que se cumplan las condiciones establecidas en la declaración y en el estudio de impacto ambiental presentado.
El estudio de impacto ambiental concluye que la instalación presenta afecciones muy limitadas al entorno. «La parcela elegida se encuentra dentro de una zona industrial ya urbanizada, lo que reduce significativamente el impacto paisajístico y territorial», afirma el informe.
Además, los análisis realizados descartan afecciones a espacios naturales protegidos, hábitats de interés comunitario, especies protegidas o elementos del patrimonio natural. Tampoco existe coincidencia con áreas de la Red Natura 2000, situándose la más cercana a más de 12 kilómetros de distancia.
Asimismo, «la instalación no generará emisiones contaminantes como óxidos de nitrógeno, monóxido de carbono o partículas. Las únicas emisiones previstas serán pequeñas liberaciones de oxígeno, vapor de agua y purgas de nitrógeno de carácter puntual».
Los vertidos se limitarán a aguas pluviales y residuales procedentes de los aseos, que serán conducidas a la red municipal de saneamiento cumpliendo la normativa vigente.
Tramitación completa y sin alegaciones
El expediente ha seguido todos los trámites establecidos por la legislación ambiental. El proyecto fue sometido a información pública tras su publicación en el Boletín Oficial de Castilla y León en junio de 2023, sin que se registraran alegaciones durante el periodo correspondiente.
Además, se realizaron consultas a distintas administraciones y organismos públicos, entre ellos el Ayuntamiento de Valladolid, la Confederación Hidrográfica del Duero, la Agencia de Protección Civil y Emergencias, el Servicio Territorial de Cultura y el Servicio Territorial de Sanidad. Todos los informes emitidos han sido tenidos en cuenta durante la evaluación.
También se constató que la actuación no afecta a cauces públicos ni a zonas de riesgo de inundación significativo, y que el área ha sido previamente estudiada desde el punto de vista arqueológico sin detectar interferencias con el patrimonio histórico.
La declaración de impacto ambiental establece diversas medidas preventivas y correctoras, así como la obligación de implantar un sistema de gestión ambiental, planes de gestión de residuos y de control del ruido, además de un programa de vigilancia ambiental durante toda la vida del proyecto.
El promotor deberá presentar informes periódicos sobre el cumplimiento de estas medidas y la eficacia de las mismas, mientras que las administraciones competentes realizarán labores de seguimiento y control.
Con esta resolución favorable, el proyecto avanza en su tramitación administrativa, consolidándose como una nueva infraestructura vinculada al desarrollo de energías limpias y al impulso de la movilidad sostenible en Valladolid, pero los vecinos de este joven barrio no acaban de estar tranquilos.
El Español – Castilla y León
