Lagarde pide incentivos a los gobiernos europeos para que las inversiones se queden en el continente

El Banco Central Europeo cuenta con planes para ampliar el acceso a su salvaguarda de liquidez en euros, haciéndolo disponible y permanente a nivel global en un intento de reforzar el papel internacional de la moneda única. El acceso a estas líneas de recuperación se ha limitado a solo un puñado de países de Europa del Este y su presidenta, Christine Lagarde, contempla esta facilidad como una herramienta extensible, para aumentar el alcance global del euro. «El BCE debe estar preparado para un entorno más volátil… Debemos evitar una situación en la que esa presión desencadene ventas precipitadas de valores denominados en euros en los mercados globales de financiación , lo que podría dificultar la transmisión de nuestra política monetaria«, ha dicho Lagarde en la Conferencia de Seguridad de Múnich .Disponible a partir del tercer trimestre de 2026, estará abierta a todos los bancos centrales del mundo, siempre que no sean excluidos por razones reputacionales, como blanqueo de capitales, financiación del terrorismo o sanciones internacionales. «Esta facilidad también refuerza el papel del euro», ha insistido Lagarde, «la disponibilidad de un prestamista de último recurso para los bancos centrales de todo el mundo aumenta la confianza para invertir, pedir prestado y negociar en euros, sabiendo que el acceso estará disponible durante las disrupciones del mercado». Cuando los bancos no puedan obtener financiación, la línea de recompra les permitirá pedir préstamos en euros al BCE contra garantías de alta calidad, que deben ser reembolsadas al vencimiento junto con los intereses.Noticia Relacionada Conferencia de Seguridad de Múnich estandar Si Merz: «Ni siquiera EE.UU. es lo suficientemente fuerte como para caminar en solitario» Rosalía SánchezA diferencia de las líneas anteriores, que tuvieron que ampliarse periódicamente, la nueva instalación proporcionará acceso fijo por hasta 50.000 millones de euros. Con los inversores reevaluando el estatus del dólar debido a la naturaleza impredecible de la política económica de Trump , Lagarde ha argumentado que «es el momento para que el euro gane cuota de mercado», aunque sea necesario para ello una renovada arquitectura financiera y económica.Y es sólo el principio. Europa debe prepararse también financieramente para un posible conflicto y para potenciales tensiones con Estados Unidos, por lo que Lagarde está impulsando reformas profundas y concretas: deuda común permanente de la UE y una cuenta de ahorro obligatoria para la jubilación de todos los ciudadanos. Estas y otras propuestas de gran alcance han sido ya enviadas en una carta a los jefes de gobierno de la UE, junto con una lista de demandas. «Es un claro llamamiento a los políticos para que finalmente pisen el acelerador y sigan adelante», evalúa la economista de la gestora de activos de Deutsche Bank (DWS) Ulrike Kastens. «Desde luego, es bueno poner el dedo en la herida donde las condiciones del marco deben cambiar. Pero, en última instancia, es la política la que toma las decisiones de dirección», duda del resultado final.Un síntoma de que Lagarde cuenta con suficiente respaldo para su proyecto es que incluso el más halcón de los halcones en el BCE, el presidente del Bundesbank alemán Joahim Nagel, se ha declarado a favor de la deuda europea común, en contradicción incluso con la línea del gobierno de Berlín. Aunque Nagel ha establecido condiciones para tal paso, los Estados podrían asumir riesgos en el futuro porque Alemania comparte la carga.Lagarde se ha opuesto en Múnich , por lo demás, a un impuesto al capital que no permanezca en Europa y ha abogado en cambio por «incentivos» para que las inversiones privadas se queden en el Viejo Continente. «Esa es mi opinión. Creo que funciona mejor. Cuando se quiere atraer dinero, no se trata de retenerlo por la fuerza, sino de hacerlo atractivo para que se quede«, ha explicado, »y los mercados no siempre se equivocan, porque el dinero está llegando«. Ha apuntado que »la innovación realmente está en pleno auge y los fondos de capital riesgo lo están viendo con claridad«. Cree que los gobiernos «por fin están empezando a tomar en serio la Unión de los Mercados Capitales » y espera ver, antes de jubilarse en diciembre de 2027 la Unión de Ahorros e Inversiones. A partir de esa fecha, por cierto, no tiene planes concretos ni sabe siquiera dónde fijará su residencia: «miraré dónde estén mis nietos en ese momento y entonces decidiré». El Banco Central Europeo cuenta con planes para ampliar el acceso a su salvaguarda de liquidez en euros, haciéndolo disponible y permanente a nivel global en un intento de reforzar el papel internacional de la moneda única. El acceso a estas líneas de recuperación se ha limitado a solo un puñado de países de Europa del Este y su presidenta, Christine Lagarde, contempla esta facilidad como una herramienta extensible, para aumentar el alcance global del euro. «El BCE debe estar preparado para un entorno más volátil… Debemos evitar una situación en la que esa presión desencadene ventas precipitadas de valores denominados en euros en los mercados globales de financiación , lo que podría dificultar la transmisión de nuestra política monetaria«, ha dicho Lagarde en la Conferencia de Seguridad de Múnich .Disponible a partir del tercer trimestre de 2026, estará abierta a todos los bancos centrales del mundo, siempre que no sean excluidos por razones reputacionales, como blanqueo de capitales, financiación del terrorismo o sanciones internacionales. «Esta facilidad también refuerza el papel del euro», ha insistido Lagarde, «la disponibilidad de un prestamista de último recurso para los bancos centrales de todo el mundo aumenta la confianza para invertir, pedir prestado y negociar en euros, sabiendo que el acceso estará disponible durante las disrupciones del mercado». Cuando los bancos no puedan obtener financiación, la línea de recompra les permitirá pedir préstamos en euros al BCE contra garantías de alta calidad, que deben ser reembolsadas al vencimiento junto con los intereses.Noticia Relacionada Conferencia de Seguridad de Múnich estandar Si Merz: «Ni siquiera EE.UU. es lo suficientemente fuerte como para caminar en solitario» Rosalía SánchezA diferencia de las líneas anteriores, que tuvieron que ampliarse periódicamente, la nueva instalación proporcionará acceso fijo por hasta 50.000 millones de euros. Con los inversores reevaluando el estatus del dólar debido a la naturaleza impredecible de la política económica de Trump , Lagarde ha argumentado que «es el momento para que el euro gane cuota de mercado», aunque sea necesario para ello una renovada arquitectura financiera y económica.Y es sólo el principio. Europa debe prepararse también financieramente para un posible conflicto y para potenciales tensiones con Estados Unidos, por lo que Lagarde está impulsando reformas profundas y concretas: deuda común permanente de la UE y una cuenta de ahorro obligatoria para la jubilación de todos los ciudadanos. Estas y otras propuestas de gran alcance han sido ya enviadas en una carta a los jefes de gobierno de la UE, junto con una lista de demandas. «Es un claro llamamiento a los políticos para que finalmente pisen el acelerador y sigan adelante», evalúa la economista de la gestora de activos de Deutsche Bank (DWS) Ulrike Kastens. «Desde luego, es bueno poner el dedo en la herida donde las condiciones del marco deben cambiar. Pero, en última instancia, es la política la que toma las decisiones de dirección», duda del resultado final.Un síntoma de que Lagarde cuenta con suficiente respaldo para su proyecto es que incluso el más halcón de los halcones en el BCE, el presidente del Bundesbank alemán Joahim Nagel, se ha declarado a favor de la deuda europea común, en contradicción incluso con la línea del gobierno de Berlín. Aunque Nagel ha establecido condiciones para tal paso, los Estados podrían asumir riesgos en el futuro porque Alemania comparte la carga.Lagarde se ha opuesto en Múnich , por lo demás, a un impuesto al capital que no permanezca en Europa y ha abogado en cambio por «incentivos» para que las inversiones privadas se queden en el Viejo Continente. «Esa es mi opinión. Creo que funciona mejor. Cuando se quiere atraer dinero, no se trata de retenerlo por la fuerza, sino de hacerlo atractivo para que se quede«, ha explicado, »y los mercados no siempre se equivocan, porque el dinero está llegando«. Ha apuntado que »la innovación realmente está en pleno auge y los fondos de capital riesgo lo están viendo con claridad«. Cree que los gobiernos «por fin están empezando a tomar en serio la Unión de los Mercados Capitales » y espera ver, antes de jubilarse en diciembre de 2027 la Unión de Ahorros e Inversiones. A partir de esa fecha, por cierto, no tiene planes concretos ni sabe siquiera dónde fijará su residencia: «miraré dónde estén mis nietos en ese momento y entonces decidiré».  

El Banco Central Europeo cuenta con planes para ampliar el acceso a su salvaguarda de liquidez en euros, haciéndolo disponible y permanente a nivel global en un intento de reforzar el papel internacional de la moneda única. El acceso a estas líneas de recuperación … se ha limitado a solo un puñado de países de Europa del Este y su presidenta, Christine Lagarde, contempla esta facilidad como una herramienta extensible, para aumentar el alcance global del euro. «El BCE debe estar preparado para un entorno más volátil… Debemos evitar una situación en la que esa presión desencadene ventas precipitadas de valores denominados en euros en los mercados globales de financiación, lo que podría dificultar la transmisión de nuestra política monetaria«, ha dicho Lagarde en la Conferencia de Seguridad de Múnich.

Disponible a partir del tercer trimestre de 2026, estará abierta a todos los bancos centrales del mundo, siempre que no sean excluidos por razones reputacionales, como blanqueo de capitales, financiación del terrorismo o sanciones internacionales. «Esta facilidad también refuerza el papel del euro», ha insistido Lagarde, «la disponibilidad de un prestamista de último recurso para los bancos centrales de todo el mundo aumenta la confianza para invertir, pedir prestado y negociar en euros, sabiendo que el acceso estará disponible durante las disrupciones del mercado». Cuando los bancos no puedan obtener financiación, la línea de recompra les permitirá pedir préstamos en euros al BCE contra garantías de alta calidad, que deben ser reembolsadas al vencimiento junto con los intereses.

A diferencia de las líneas anteriores, que tuvieron que ampliarse periódicamente, la nueva instalación proporcionará acceso fijo por hasta 50.000 millones de euros. Con los inversores reevaluando el estatus del dólar debido a la naturaleza impredecible de la política económica de Trump, Lagarde ha argumentado que «es el momento para que el euro gane cuota de mercado», aunque sea necesario para ello una renovada arquitectura financiera y económica.

Y es sólo el principio. Europa debe prepararse también financieramente para un posible conflicto y para potenciales tensiones con Estados Unidos, por lo que Lagarde está impulsando reformas profundas y concretas: deuda común permanente de la UE y una cuenta de ahorro obligatoria para la jubilación de todos los ciudadanos. Estas y otras propuestas de gran alcance han sido ya enviadas en una carta a los jefes de gobierno de la UE, junto con una lista de demandas. «Es un claro llamamiento a los políticos para que finalmente pisen el acelerador y sigan adelante», evalúa la economista de la gestora de activos de Deutsche Bank (DWS) Ulrike Kastens. «Desde luego, es bueno poner el dedo en la herida donde las condiciones del marco deben cambiar. Pero, en última instancia, es la política la que toma las decisiones de dirección», duda del resultado final.

Un síntoma de que Lagarde cuenta con suficiente respaldo para su proyecto es que incluso el más halcón de los halcones en el BCE, el presidente del Bundesbank alemán Joahim Nagel, se ha declarado a favor de la deuda europea común, en contradicción incluso con la línea del gobierno de Berlín. Aunque Nagel ha establecido condiciones para tal paso, los Estados podrían asumir riesgos en el futuro porque Alemania comparte la carga.

Lagarde se ha opuesto en Múnich, por lo demás, a un impuesto al capital que no permanezca en Europa y ha abogado en cambio por «incentivos» para que las inversiones privadas se queden en el Viejo Continente. «Esa es mi opinión. Creo que funciona mejor. Cuando se quiere atraer dinero, no se trata de retenerlo por la fuerza, sino de hacerlo atractivo para que se quede«, ha explicado, »y los mercados no siempre se equivocan, porque el dinero está llegando«. Ha apuntado que »la innovación realmente está en pleno auge y los fondos de capital riesgo lo están viendo con claridad«. Cree que los gobiernos «por fin están empezando a tomar en serio la Unión de los Mercados Capitales» y espera ver, antes de jubilarse en diciembre de 2027 la Unión de Ahorros e Inversiones. A partir de esa fecha, por cierto, no tiene planes concretos ni sabe siquiera dónde fijará su residencia: «miraré dónde estén mis nietos en ese momento y entonces decidiré».

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