El efectivo no pasa hoy por sus mejores momentos. En la actualidad, retirar dinero es ‘per se’ más caro que hace apenas diez años, por un claro aumento en las comisiones por retirada -especialmente si se utiliza un cajero de una entidad distinta a la propia-, además de estar sujeto a mayor control fiscal si las cantidades son elevadas. A esto se añade que la disponibilidad de terminales en la calle o la existencia de sucursales físicas es menor, dada la tendencia lógica del sector hacia la operatividad digital. Así se desprende de los datos recopilados por este periódico de las propias entidades financieras en comparación con lo que ocurría antes de marzo de 2015. De hecho, para entender la magnitud de lo que sucede con la retirada de efectivo hoy día se antoja obligatorio echar la vista atrás y comparar lo que ocurría en el escenario anterior a ese año, 2015 . En aquel entonces, el sistema financiero español no se basaba en acuerdos individuales entre bancos, sino en la pertenencia a una de las tres grandes redes tecnológicas de medios de pago y cajeros automáticos del país: Servired (Caixabank, BBVA, Bankia, Sabadell, Bankinter y Deutsche Bank), 4B (Banco Santander, Popular, Banesto, Openbank e ING Direct) o Euro 6000 (Unicaja, Ibercaja, Kutxabank, Abanca, Liberbank y Cecabank).Los expertos del sector consultados por este periódico coinciden al recordar que «la gran ruptura» que desembocó en la nueva tendencia de cobrar por sacar dinero a los no clientes ocurrió cuando Caixabank decidió ‘exigir’ 2 euros de comisión directa por utilizar sus cajeros a aquellas personas ‘ajenas a sus cuentas’, lo que forzó al Gobierno a regular el sistema mediante el Real Decreto-ley 11/2015, de 2 de octubre. ¿Objetivo que se buscaba? regular las comisiones por la retirada de efectivo en los cajeros automáticos. Aquella medida provocó que las redes tradicionales se fragmentaran en las alianzas que conocemos hoy. Noticia relacionada No No Cuánto dinero se puede retirar como máximo de un cajero: el límite en Caixabank, ING, Santander, BBVA y resto de bancos Virginia López EspláEl caso es que antes existían en el mercado tres grandes grupos de redes tecnológicas de medios de pago y cajeros automáticos y ahora hay lo que tenemos se conoce en el sector como «islas» de cajeros . Entre ellas, la red Euro 6000 es la única que ha logrado mantenerse unida como bloque de gratuidad para sus miembros, sumando además a su alianza a bancos como Bankinter o EVO para ganar volumen. Además, en el sistema se ha instalado el ‘importe mínimo’, ya que antes no existía la condición de ‘gratis si sacas más de 200 euros’, precisamente la solución técnica que encontraron bancos como ING o EVO para compensar la comisión que ellos mismos deben pagar al dueño del cajero (Caixabank o Santander, por ejemplo) cuando su cliente lo utiliza. A toda esta controversia que supuso la ruptura de acuerdos entre los tres grandes grupos se ha añadido la decisión de la banca española de hacer desaparecer de forma paulatina cajeros por la continuada digitalización de las operaciones bancarias y el consiguiente cierre de sucursales, lo que ha perjudicado también a la retirada de efectivo. En 2014, había unos 50.000 cajeros en España. En 2024, la cifra bajaba de los 45.000, pero la diferencia real es que antes casi el 70% de ellos eran «amigos» (gratuitos) para cualquier cliente de Servired, y hoy ese porcentaje de gratuidad para un cliente de un gran banco (BBVA, Caixabank o Santander) se limita casi exclusivamente a sus propios terminales. La situación se ha recrudecido más si cabe y, a marzo de 2026, los cajeros automáticos han caído un 10% en la última década, lo que reduce la disponibilidad física de dinero, especialmente en zonas rurales.La gran ruptura fue en 2015, cuando Caixabank decidió cobrar 2 euros de comisión directa por utilizar sus cajeros a no clientesPara Denaria , la asociación española sin ánimo de lucro dedicada a defender el dinero en efectivo como un bien público esencial, «el acceso al efectivo sigue teniendo múltiples barreras y una de ellas es el acceso gratuito por medio de cajeros. Los ciudadanos quieren pagar en efectivo, lo consideran seguro, privado y cómodo, pero ese derecho se ve limitado en la práctica de manera injustificada. Son necesarios más cajeros y que no se penalice por su uso. Es desequilibrado que se incentive el pago digital, pero se condicione el acceso al dinero físico».La nueva situación tras el ‘cajerazo’ de CaixabankEn la época anterior al ‘cajerazo’ de Caixabank, si eras cliente de un banco de una red, podías usar todos los cajeros de esa misma red de forma gratuita (o con una comisión mínima de céntimos que el banco solía asumir), cuando el número de terminales además era infinitamente mayor que hoy.En cualquier caso, el número de cajeros no es el criterio fundamental para constatar la dificultad para los clientes de retirar dinero. Son más relevantes las condiciones establecidas para que retirar dinero de un cajero no tenga coste alguno:-El modelo de 200 euros: Bancos como ING y EVO exigen retirar un mínimo de 200 euros para que ellos asuman la comisión que les cobra el dueño del cajero (como Caixabank o Santander). Si se retira una cantidad menor, la comisión es segura, aproximadamente 1,80 euros – 2,50 euros.-La alianza Euro 6000: Bancos como Abanca, Unicaja, Ibercaja y Kutxabank permiten usar sus cajeros entre sus entidades de forma gratuita, ahora bien, algunos limitan esta gratuidad si el cajero está en la misma provincia que el banco de origen (para evitar competencia directa entre ellos).-Bancos de reembolso: Pibank y Mediolanum son los más libres ya que su sistema no depende de acuerdos. Es posible sacar dinero donde se quiera, el cajero cobra una comisión y el banco ingresa al cliente ese importe en su cuenta automáticamente. Mediolanum suele limitar el número a 4 o 5 veces al mes, Pibank es ilimitado.-Cajas Rurales: Es una red muy potente en zonas agrícolas y pueblos pequeños. Aunque individualmente son entidades pequeñas, su alianza mutua y con el Banco Cooperativo Español les da una amplia capilaridad en España vaciada. El efectivo no pasa hoy por sus mejores momentos. En la actualidad, retirar dinero es ‘per se’ más caro que hace apenas diez años, por un claro aumento en las comisiones por retirada -especialmente si se utiliza un cajero de una entidad distinta a la propia-, además de estar sujeto a mayor control fiscal si las cantidades son elevadas. A esto se añade que la disponibilidad de terminales en la calle o la existencia de sucursales físicas es menor, dada la tendencia lógica del sector hacia la operatividad digital. Así se desprende de los datos recopilados por este periódico de las propias entidades financieras en comparación con lo que ocurría antes de marzo de 2015. De hecho, para entender la magnitud de lo que sucede con la retirada de efectivo hoy día se antoja obligatorio echar la vista atrás y comparar lo que ocurría en el escenario anterior a ese año, 2015 . En aquel entonces, el sistema financiero español no se basaba en acuerdos individuales entre bancos, sino en la pertenencia a una de las tres grandes redes tecnológicas de medios de pago y cajeros automáticos del país: Servired (Caixabank, BBVA, Bankia, Sabadell, Bankinter y Deutsche Bank), 4B (Banco Santander, Popular, Banesto, Openbank e ING Direct) o Euro 6000 (Unicaja, Ibercaja, Kutxabank, Abanca, Liberbank y Cecabank).Los expertos del sector consultados por este periódico coinciden al recordar que «la gran ruptura» que desembocó en la nueva tendencia de cobrar por sacar dinero a los no clientes ocurrió cuando Caixabank decidió ‘exigir’ 2 euros de comisión directa por utilizar sus cajeros a aquellas personas ‘ajenas a sus cuentas’, lo que forzó al Gobierno a regular el sistema mediante el Real Decreto-ley 11/2015, de 2 de octubre. ¿Objetivo que se buscaba? regular las comisiones por la retirada de efectivo en los cajeros automáticos. Aquella medida provocó que las redes tradicionales se fragmentaran en las alianzas que conocemos hoy. Noticia relacionada No No Cuánto dinero se puede retirar como máximo de un cajero: el límite en Caixabank, ING, Santander, BBVA y resto de bancos Virginia López EspláEl caso es que antes existían en el mercado tres grandes grupos de redes tecnológicas de medios de pago y cajeros automáticos y ahora hay lo que tenemos se conoce en el sector como «islas» de cajeros . Entre ellas, la red Euro 6000 es la única que ha logrado mantenerse unida como bloque de gratuidad para sus miembros, sumando además a su alianza a bancos como Bankinter o EVO para ganar volumen. Además, en el sistema se ha instalado el ‘importe mínimo’, ya que antes no existía la condición de ‘gratis si sacas más de 200 euros’, precisamente la solución técnica que encontraron bancos como ING o EVO para compensar la comisión que ellos mismos deben pagar al dueño del cajero (Caixabank o Santander, por ejemplo) cuando su cliente lo utiliza. A toda esta controversia que supuso la ruptura de acuerdos entre los tres grandes grupos se ha añadido la decisión de la banca española de hacer desaparecer de forma paulatina cajeros por la continuada digitalización de las operaciones bancarias y el consiguiente cierre de sucursales, lo que ha perjudicado también a la retirada de efectivo. En 2014, había unos 50.000 cajeros en España. En 2024, la cifra bajaba de los 45.000, pero la diferencia real es que antes casi el 70% de ellos eran «amigos» (gratuitos) para cualquier cliente de Servired, y hoy ese porcentaje de gratuidad para un cliente de un gran banco (BBVA, Caixabank o Santander) se limita casi exclusivamente a sus propios terminales. La situación se ha recrudecido más si cabe y, a marzo de 2026, los cajeros automáticos han caído un 10% en la última década, lo que reduce la disponibilidad física de dinero, especialmente en zonas rurales.La gran ruptura fue en 2015, cuando Caixabank decidió cobrar 2 euros de comisión directa por utilizar sus cajeros a no clientesPara Denaria , la asociación española sin ánimo de lucro dedicada a defender el dinero en efectivo como un bien público esencial, «el acceso al efectivo sigue teniendo múltiples barreras y una de ellas es el acceso gratuito por medio de cajeros. Los ciudadanos quieren pagar en efectivo, lo consideran seguro, privado y cómodo, pero ese derecho se ve limitado en la práctica de manera injustificada. Son necesarios más cajeros y que no se penalice por su uso. Es desequilibrado que se incentive el pago digital, pero se condicione el acceso al dinero físico».La nueva situación tras el ‘cajerazo’ de CaixabankEn la época anterior al ‘cajerazo’ de Caixabank, si eras cliente de un banco de una red, podías usar todos los cajeros de esa misma red de forma gratuita (o con una comisión mínima de céntimos que el banco solía asumir), cuando el número de terminales además era infinitamente mayor que hoy.En cualquier caso, el número de cajeros no es el criterio fundamental para constatar la dificultad para los clientes de retirar dinero. Son más relevantes las condiciones establecidas para que retirar dinero de un cajero no tenga coste alguno:-El modelo de 200 euros: Bancos como ING y EVO exigen retirar un mínimo de 200 euros para que ellos asuman la comisión que les cobra el dueño del cajero (como Caixabank o Santander). Si se retira una cantidad menor, la comisión es segura, aproximadamente 1,80 euros – 2,50 euros.-La alianza Euro 6000: Bancos como Abanca, Unicaja, Ibercaja y Kutxabank permiten usar sus cajeros entre sus entidades de forma gratuita, ahora bien, algunos limitan esta gratuidad si el cajero está en la misma provincia que el banco de origen (para evitar competencia directa entre ellos).-Bancos de reembolso: Pibank y Mediolanum son los más libres ya que su sistema no depende de acuerdos. Es posible sacar dinero donde se quiera, el cajero cobra una comisión y el banco ingresa al cliente ese importe en su cuenta automáticamente. Mediolanum suele limitar el número a 4 o 5 veces al mes, Pibank es ilimitado.-Cajas Rurales: Es una red muy potente en zonas agrícolas y pueblos pequeños. Aunque individualmente son entidades pequeñas, su alianza mutua y con el Banco Cooperativo Español les da una amplia capilaridad en España vaciada.
El efectivo no pasa hoy por sus mejores momentos. En la actualidad, retirar dinero es ‘per se’ más caro que hace apenas diez años, por un claro aumento en las comisiones por retirada -especialmente si se utiliza un cajero de una entidad distinta … a la propia-, además de estar sujeto a mayor control fiscal si las cantidades son elevadas. A esto se añade que la disponibilidad de terminales en la calle o la existencia de sucursales físicas es menor, dada la tendencia lógica del sector hacia la operatividad digital. Así se desprende de los datos recopilados por este periódico de las propias entidades financieras en comparación con lo que ocurría antes de marzo de 2015.
De hecho, para entender la magnitud de lo que sucede con la retirada de efectivo hoy día se antoja obligatorio echar la vista atrás y comparar lo que ocurría en el escenario anterior a ese año, 2015. En aquel entonces, el sistema financiero español no se basaba en acuerdos individuales entre bancos, sino en la pertenencia a una de las tres grandes redes tecnológicas de medios de pago y cajeros automáticos del país: Servired (Caixabank, BBVA, Bankia, Sabadell, Bankinter y Deutsche Bank), 4B (Banco Santander, Popular, Banesto, Openbank e ING Direct) o Euro 6000 (Unicaja, Ibercaja, Kutxabank, Abanca, Liberbank y Cecabank).
Los expertos del sector consultados por este periódico coinciden al recordar que «la gran ruptura» que desembocó en la nueva tendencia de cobrar por sacar dinero a los no clientes ocurrió cuando Caixabank decidió ‘exigir’ 2 euros de comisión directa por utilizar sus cajeros a aquellas personas ‘ajenas a sus cuentas’, lo que forzó al Gobierno a regular el sistema mediante el Real Decreto-ley 11/2015, de 2 de octubre. ¿Objetivo que se buscaba? regular las comisiones por la retirada de efectivo en los cajeros automáticos. Aquella medida provocó que las redes tradicionales se fragmentaran en las alianzas que conocemos hoy.
El caso es que antes existían en el mercado tres grandes grupos de redes tecnológicas de medios de pago y cajeros automáticos y ahora hay lo que tenemos se conoce en el sector como «islas» de cajeros. Entre ellas, la red Euro 6000 es la única que ha logrado mantenerse unida como bloque de gratuidad para sus miembros, sumando además a su alianza a bancos como Bankinter o EVO para ganar volumen.
Además, en el sistema se ha instalado el ‘importe mínimo’, ya que antes no existía la condición de ‘gratis si sacas más de 200 euros’, precisamente la solución técnica que encontraron bancos como ING o EVO para compensar la comisión que ellos mismos deben pagar al dueño del cajero (Caixabank o Santander, por ejemplo) cuando su cliente lo utiliza.
A toda esta controversia que supuso la ruptura de acuerdos entre los tres grandes grupos se ha añadido la decisión de la banca española de hacer desaparecer de forma paulatina cajeros por la continuada digitalización de las operaciones bancarias y el consiguiente cierre de sucursales, lo que ha perjudicado también a la retirada de efectivo. En 2014, había unos 50.000 cajeros en España. En 2024, la cifra bajaba de los 45.000, pero la diferencia real es que antes casi el 70% de ellos eran «amigos» (gratuitos) para cualquier cliente de Servired, y hoy ese porcentaje de gratuidad para un cliente de un gran banco (BBVA, Caixabank o Santander) se limita casi exclusivamente a sus propios terminales. La situación se ha recrudecido más si cabe y, a marzo de 2026, los cajeros automáticos han caído un 10% en la última década, lo que reduce la disponibilidad física de dinero, especialmente en zonas rurales.
La gran ruptura fue en 2015, cuando Caixabank decidió cobrar 2 euros de comisión directa por utilizar sus cajeros a no clientes
Para Denaria, la asociación española sin ánimo de lucro dedicada a defender el dinero en efectivo como un bien público esencial, «el acceso al efectivo sigue teniendo múltiples barreras y una de ellas es el acceso gratuito por medio de cajeros. Los ciudadanos quieren pagar en efectivo, lo consideran seguro, privado y cómodo, pero ese derecho se ve limitado en la práctica de manera injustificada. Son necesarios más cajeros y que no se penalice por su uso. Es desequilibrado que se incentive el pago digital, pero se condicione el acceso al dinero físico».
La nueva situación tras el ‘cajerazo’ de Caixabank
En la época anterior al ‘cajerazo’ de Caixabank, si eras cliente de un banco de una red, podías usar todos los cajeros de esa misma red de forma gratuita (o con una comisión mínima de céntimos que el banco solía asumir), cuando el número de terminales además era infinitamente mayor que hoy.
En cualquier caso, el número de cajeros no es el criterio fundamental para constatar la dificultad para los clientes de retirar dinero. Son más relevantes las condiciones establecidas para que retirar dinero de un cajero no tenga coste alguno:
-El modelo de 200 euros: Bancos como ING y EVO exigen retirar un mínimo de 200 euros para que ellos asuman la comisión que les cobra el dueño del cajero (como Caixabank o Santander). Si se retira una cantidad menor, la comisión es segura, aproximadamente 1,80 euros – 2,50 euros.
-La alianza Euro 6000: Bancos como Abanca, Unicaja, Ibercaja y Kutxabank permiten usar sus cajeros entre sus entidades de forma gratuita, ahora bien, algunos limitan esta gratuidad si el cajero está en la misma provincia que el banco de origen (para evitar competencia directa entre ellos).
-Bancos de reembolso: Pibank y Mediolanum son los más libres ya que su sistema no depende de acuerdos. Es posible sacar dinero donde se quiera, el cajero cobra una comisión y el banco ingresa al cliente ese importe en su cuenta automáticamente. Mediolanum suele limitar el número a 4 o 5 veces al mes, Pibank es ilimitado.
-Cajas Rurales: Es una red muy potente en zonas agrícolas y pueblos pequeños. Aunque individualmente son entidades pequeñas, su alianza mutua y con el Banco Cooperativo Español les da una amplia capilaridad en España vaciada.
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