Las petroleras piden a Moncloa evitar las ayudas directas para controlar el precio de la gasolina

El barril de petróleo Brent está por encima de los 80 dólares . Ha tenido una rápida subida desde que se inició la ofensiva bélica de EE.UU. e Israel en Oriente Próximo. De forma inmediata han subido los combustibles (por encima de 1,50 euros el litro), y los españoles hemos pasado en cinco días a pagar mucho más por la gasolina. Aunque todavía no está a niveles preocupantes, las compañías petroleras ya se han reunido con el Gobierno para plantear alternativas en caso de que la situación vaya a peor.En concreto, según ha podido conocer este periódico, esta semana se han reunido las empresas del sector petrolero y las estaciones de servicio con la Oficina Económica de Moncloa. Han traslado a su responsable, Manuel de la Rocha, que en caso de que haya que tomar medidas se haga de tal forma que ofrecer ayudas directas –como sucedió en la crisis por la guerra de Ucrania– no sea la principal alternativa.Por el momento no está encima de la mesa tomar medidas. Tanto el sector como el Gobierno estiman que todavía no hay un escenario peligroso. Tal y como publicó ABC , ahora mismo la llegada de una potencial crisis energética y de precios vendrá marcada por la duración del conflicto.Noticia relacionada general No No EE.UU. se plantea utilizar el gas para penalizar a España David AlandeteLos precios del crudo, pese a escalar por encima de los 80 dólares el barril, sigue en cauces normales dentro del negocio petrolero. Los expertos estiman que hasta los 90 dólares hay un margen razonable; sobre todo, para que estas compañías consigan mayores rentabilidades en su actividad. No obstante, a quien sí se traslada esta subida –y además de forma inmediata– es a los consumidores. La clave, ahora, será monitorizar la situación y asumir en qué momento se debe intervenir. En la anterior crisis se manejó una horquilla de entre los 1,70 y 1,80 euros el litro de gasolina y diésel para activar las ayudas. Lo que tiene claro esta vez es que no se deben cometer los mismos errores.Mirada fiscalLa bonificación con cargo a las arcas del Estado de 20 céntimos del coste de cada litro de gasolina (de 15 euros en el caso de las grandes distribuidores de combustible, que asumieron sufragar 5 euros de la rebaja) fue una de las medidas más polémicas y contestadas del paquete de ayudas que puso en pie el Gobierno a finales de 2022, cuando las circunstancias creadas por la guerra de Ucrania dispararon el precio del petróleo, la electricidad y los carburantes a niveles nunca antes vistos. Las estaciones de servicio la rechazaron de plano porque tal y como se configuró de inicio les obligaba a adelantar el coste de la bonificación hasta que el Estado les abonara la cuantía correspondiente y solo después de cumplimentar una farragosa gestión documental. El mecanismo provocó que decenas de gasolineras de toda España echaran el cierre y optaran por no vender combustible los primeros días de entrada en vigor de la medida ante el temor a no poder hacer frente al coste que para ellas tenía dejar de cobrar esos 20 céntimos a sus clientes sin recibir nada a cambio, lo cual obligó al Gobierno a habilitar un sistema de anticipos que resolvió el problema de tesorería pero embarulló aún más la tramitación burocrática de la ayuda.En su momento pidieron al Gobierno un sistema más sencillo y operativo, que pasara por la reducción del tipo de IVA del 21 al 10%, del mismo modo que se había hecho con la electricidad y luego se haría con el gas y los alimentos, y un incremento de 4,9 céntimos hasta 20 céntimos por litro de las devoluciones asociadas a la utilización de gasóleo profesional.La medida también suscitó un inusual consenso entre los expertos. Se cuestionó su tremendo coste presupuestario, de en torno a 5.000 millones de euros al año, pero también que beneficiara de manera clara a las rentas más altas , que son las principales consumidoras de combustibles. Menos de un 10% de los contribuyentes se llevaban cerca del 50% de las ayudas, en tanto que las rentas bajas apenas se llevaban un 15% de todas las subvenciones que se pusieron sobre la mesa. El barril de petróleo Brent está por encima de los 80 dólares . Ha tenido una rápida subida desde que se inició la ofensiva bélica de EE.UU. e Israel en Oriente Próximo. De forma inmediata han subido los combustibles (por encima de 1,50 euros el litro), y los españoles hemos pasado en cinco días a pagar mucho más por la gasolina. Aunque todavía no está a niveles preocupantes, las compañías petroleras ya se han reunido con el Gobierno para plantear alternativas en caso de que la situación vaya a peor.En concreto, según ha podido conocer este periódico, esta semana se han reunido las empresas del sector petrolero y las estaciones de servicio con la Oficina Económica de Moncloa. Han traslado a su responsable, Manuel de la Rocha, que en caso de que haya que tomar medidas se haga de tal forma que ofrecer ayudas directas –como sucedió en la crisis por la guerra de Ucrania– no sea la principal alternativa.Por el momento no está encima de la mesa tomar medidas. Tanto el sector como el Gobierno estiman que todavía no hay un escenario peligroso. Tal y como publicó ABC , ahora mismo la llegada de una potencial crisis energética y de precios vendrá marcada por la duración del conflicto.Noticia relacionada general No No EE.UU. se plantea utilizar el gas para penalizar a España David AlandeteLos precios del crudo, pese a escalar por encima de los 80 dólares el barril, sigue en cauces normales dentro del negocio petrolero. Los expertos estiman que hasta los 90 dólares hay un margen razonable; sobre todo, para que estas compañías consigan mayores rentabilidades en su actividad. No obstante, a quien sí se traslada esta subida –y además de forma inmediata– es a los consumidores. La clave, ahora, será monitorizar la situación y asumir en qué momento se debe intervenir. En la anterior crisis se manejó una horquilla de entre los 1,70 y 1,80 euros el litro de gasolina y diésel para activar las ayudas. Lo que tiene claro esta vez es que no se deben cometer los mismos errores.Mirada fiscalLa bonificación con cargo a las arcas del Estado de 20 céntimos del coste de cada litro de gasolina (de 15 euros en el caso de las grandes distribuidores de combustible, que asumieron sufragar 5 euros de la rebaja) fue una de las medidas más polémicas y contestadas del paquete de ayudas que puso en pie el Gobierno a finales de 2022, cuando las circunstancias creadas por la guerra de Ucrania dispararon el precio del petróleo, la electricidad y los carburantes a niveles nunca antes vistos. Las estaciones de servicio la rechazaron de plano porque tal y como se configuró de inicio les obligaba a adelantar el coste de la bonificación hasta que el Estado les abonara la cuantía correspondiente y solo después de cumplimentar una farragosa gestión documental. El mecanismo provocó que decenas de gasolineras de toda España echaran el cierre y optaran por no vender combustible los primeros días de entrada en vigor de la medida ante el temor a no poder hacer frente al coste que para ellas tenía dejar de cobrar esos 20 céntimos a sus clientes sin recibir nada a cambio, lo cual obligó al Gobierno a habilitar un sistema de anticipos que resolvió el problema de tesorería pero embarulló aún más la tramitación burocrática de la ayuda.En su momento pidieron al Gobierno un sistema más sencillo y operativo, que pasara por la reducción del tipo de IVA del 21 al 10%, del mismo modo que se había hecho con la electricidad y luego se haría con el gas y los alimentos, y un incremento de 4,9 céntimos hasta 20 céntimos por litro de las devoluciones asociadas a la utilización de gasóleo profesional.La medida también suscitó un inusual consenso entre los expertos. Se cuestionó su tremendo coste presupuestario, de en torno a 5.000 millones de euros al año, pero también que beneficiara de manera clara a las rentas más altas , que son las principales consumidoras de combustibles. Menos de un 10% de los contribuyentes se llevaban cerca del 50% de las ayudas, en tanto que las rentas bajas apenas se llevaban un 15% de todas las subvenciones que se pusieron sobre la mesa.  

El barril de petróleo Brent está por encima de los 80 dólares. Ha tenido una rápida subida desde que se inició la ofensiva bélica de EE.UU. e Israel en Oriente Próximo. De forma inmediata han subido los combustibles (por encima de 1,50 … euros el litro), y los españoles hemos pasado en cinco días a pagar mucho más por la gasolina. Aunque todavía no está a niveles preocupantes, las compañías petroleras ya se han reunido con el Gobierno para plantear alternativas en caso de que la situación vaya a peor.

 RSS de noticias de economia

Noticias Relacionadas