En tan solo quince días, un pequeño inversor ha visto cómo su patrimonio se ha diluido de forma drástica por la contienda militar de Irán. Después de muchos años de subidas generalizadas e importantes ganancias de sus productos, en estas dos semanas de guerra la volatilidad se ha apoderado de los mercados y las pérdidas se incrementan a medida que se intensifican los bombardeos en Teherán o sobre los petroleros que transitan el Golfo Pérsico. Hacía justo un año que no vivían esta situación y las dudas se generan entre unos ciudadanos ajenos a este tipo de movimientos drásticos.Desde que los mercados bursátiles abrieron el lunes 2 de marzo arrastran una caída del 7% en el Ibex-35 y otros mercados europeos, con lo que un inversor español, con un patrimonio medio de unos 100.000 euros, acumula una pérdida que oscila entre los 5.000 y los 9.000 euros , según estima Gustavo Martínez, CEO de Valueproject: «Dependerá en cualquier caso del perfil de cada inversor», puntualiza este experto quien no quita hierro a esta situación tan complicada que se ha generado en cuestión de diez sesiones hábiles. Las posiciones en fondos de inversión, planes de pensiones y acciones bursátiles son las más heridas de este conflicto. Y la gran disyuntiva ante la que se encuentran estos ahorradores domésticos es tan clara como compleja su respuesta: ¿Qué debo hacer ahora? ¿Mantengo todo como lo tengo? ¿Me muevo ante un escenario aún peor del que nos encontramos? ¿Compro? ¿Vendo? ¿Aprovecho? Y… ¿dónde? Por desgracia para muchos ahorradores, ya saben lo que es capear este tipo de temporales. Así ocurrió hace un año, con la crisis de los aranceles de Trump; o previamente con el inicio de otra guerra, la de Ucrania.¿Aprieto los dientes hasta que escampe?A pesar de que a la cabeza de cada ahorrador le lleguen diariamente todo tipo de informaciones negativas, que van drenando su pequeño patrimonio, el consejo de los expertos pasa por mantener la calma . «En contexto de volatilidad geopolítica, vender en pánico suele ser el peor momento», indica Gustavo Gutiérrez. Porque se cristalizan las pérdidas justo antes de que los mercados puedan rebotar. La diferencia de esta guerra es que no nos encontramos ante «un ruido pasajero» por las connotaciones energéticas vinculadas al conflicto, que son las que dañan a los parqués. PERFIL DEL INVERSOR La mayoría de ahorradores, con una visión a largo plazo, deben mantener la calma porque el temporal bursátil siempre escampaPor eso, recomienda «aguantar», ya que es «lo más sensato», al menos para quienes tengan una visión de largo plazo y no precisen rescatar su dinero rápidamente. Es la misma visión que deja encima de la mesa Javier Niederleytner, profesor del Máster de Bolsa y Mercados Financieros del IEB: «Si la inversión es a largo, lo mejor es no hacer nada», recomienda. De hecho, recuerda que la historia de la bolsa ha mostrado «que siempre escampa», tal y como ocurrió en ‘shocks’ como el 11S, la recesión financiera o el covid… «Estas fuertes bajadas nos han enseñado también que son buenas oportunidades de compra», explica este experto. ¿Cuándo volveré a tener lo mismo en mi cuenta?Por ahora, no será así. Hasta finales de febrero los mercados se movían en un contexto casi idílico alcanzando máximos y todo tipo de récord históricos. Pero esa situación estaba construida sobre la expectativa de una inflación que se iba moderando y con previsiones de tipos de interés a la baja. «Ese escenario ha cambiado», apunta Gustavo Martínez. Antes se esperaba que el BCE mantuviera el precio oficial del dinero sin grandes variaciones y muchos analistas ya no descartan alguna subida por encima del 2,15% actual a partir del verano, si el conflicto de Oriente Medio se cronifica. NUEVO CONTEXTO Será complicado que el patrimonio recupere todo lo perdido estas dos semanas por las nuevas expectativas de que los tipos de interés no bajen másPosiblemente, y poco a poco, el mercado irá recuperándose aunque por ahora la visión general no espera regresar a los máximos a corto plazo. Es decir, esa franja de hasta 9.000 euros perdidos para un ahorrador medio será complicado resetearla a como estaba en febrero. Aunque Manuel Pinto, responsable de análisis de XTB, recuerda que «históricamente la bolsa se ha recuperado pronto de las guerras, por lo que reinvertir en una buena cartera a precios más bajos puede ser una gran estrategia si estás bien posicionado».¿Dónde meto mi dinero para que esté a resguardo?Cualquier decisión que tome en estos momentos debe ser única y personal. Es decir, no fiarse de lo que le aconseje su círculo más íntimo (familiares, amigos, compañeros de trabajo) porque cada patrimonio es distinto y la coyuntura para la que está pensado, también. «En esta situación tenemos que analizar sector por sector e incluso valor por valor para saber cuáles estaban sobrevalorados y cuáles no», indica Javier Niederleytner. En ese análisis pausado, Manuel Pinto considera que cualquier cartera bien repartida «debería mantener una exposición a materias primas, especialmente a metales como oro, plata o cobre». En el caso del oro , un tradicional refugio, tiene potencial por el crecimiento que sigue experimentando la deuda pública, los nuevos estímulos que van a aprobar los gobiernos para paliar esta nueva crisis y la debilidad del dólar. Este viernes volvía a superar la referencia de los 5.000 dólares por onza, lo que supone un incremento del 15% con respecto a principios de este mismo año.El analista de XTB recomienda una distribución del patrimonio en función de cada perfil. Para el ahorrador más cauto, un 5% en materias primas, principalmente oro y algún metal industrial. Un perfil más moderado aumentaría al 10% los activos como el oro, junto a energía y algo de agricultura. Y el inversor más agresivo puede alcanzar un 10% en este tipo de productos. ¿Y si tengo todo en el banco?De primeras, la inflación se está comiendo el valor de ese dinero con el paso de los días. Aunque febrero liquidó con un IPC anual del 2,3% , tal y como acaba de confirmar el INE, lo más probable es que la tasa de inflación de marzo se aproxime más al 3%. Y si el conflicto se enquista durante muchas semanas, los analistas ya no descartan una subida de precios de hasta el 4% en los próximos meses, en el peor escenario posible.Toda la diferencia que va desde esa inflación del 3% o 4% y la rentabilidad de la cuenta corriente -situada en el 0,14% , de media, según el Banco de España- es lo que está dejándose sus ahorros por tenerlos parados en el banco. Más allá del importe mínimo disponible en caso de emergencias -entre tres y seis meses de gastos, recomienda el supervisor financiero- el resto del dinero que se encuentre por encima de esa cuantía debe ir a parar a otro tipo de activos, en función de las expectativas de cada ahorrador o inversor. En tan solo quince días, un pequeño inversor ha visto cómo su patrimonio se ha diluido de forma drástica por la contienda militar de Irán. Después de muchos años de subidas generalizadas e importantes ganancias de sus productos, en estas dos semanas de guerra la volatilidad se ha apoderado de los mercados y las pérdidas se incrementan a medida que se intensifican los bombardeos en Teherán o sobre los petroleros que transitan el Golfo Pérsico. Hacía justo un año que no vivían esta situación y las dudas se generan entre unos ciudadanos ajenos a este tipo de movimientos drásticos.Desde que los mercados bursátiles abrieron el lunes 2 de marzo arrastran una caída del 7% en el Ibex-35 y otros mercados europeos, con lo que un inversor español, con un patrimonio medio de unos 100.000 euros, acumula una pérdida que oscila entre los 5.000 y los 9.000 euros , según estima Gustavo Martínez, CEO de Valueproject: «Dependerá en cualquier caso del perfil de cada inversor», puntualiza este experto quien no quita hierro a esta situación tan complicada que se ha generado en cuestión de diez sesiones hábiles. Las posiciones en fondos de inversión, planes de pensiones y acciones bursátiles son las más heridas de este conflicto. Y la gran disyuntiva ante la que se encuentran estos ahorradores domésticos es tan clara como compleja su respuesta: ¿Qué debo hacer ahora? ¿Mantengo todo como lo tengo? ¿Me muevo ante un escenario aún peor del que nos encontramos? ¿Compro? ¿Vendo? ¿Aprovecho? Y… ¿dónde? Por desgracia para muchos ahorradores, ya saben lo que es capear este tipo de temporales. Así ocurrió hace un año, con la crisis de los aranceles de Trump; o previamente con el inicio de otra guerra, la de Ucrania.¿Aprieto los dientes hasta que escampe?A pesar de que a la cabeza de cada ahorrador le lleguen diariamente todo tipo de informaciones negativas, que van drenando su pequeño patrimonio, el consejo de los expertos pasa por mantener la calma . «En contexto de volatilidad geopolítica, vender en pánico suele ser el peor momento», indica Gustavo Gutiérrez. Porque se cristalizan las pérdidas justo antes de que los mercados puedan rebotar. La diferencia de esta guerra es que no nos encontramos ante «un ruido pasajero» por las connotaciones energéticas vinculadas al conflicto, que son las que dañan a los parqués. PERFIL DEL INVERSOR La mayoría de ahorradores, con una visión a largo plazo, deben mantener la calma porque el temporal bursátil siempre escampaPor eso, recomienda «aguantar», ya que es «lo más sensato», al menos para quienes tengan una visión de largo plazo y no precisen rescatar su dinero rápidamente. Es la misma visión que deja encima de la mesa Javier Niederleytner, profesor del Máster de Bolsa y Mercados Financieros del IEB: «Si la inversión es a largo, lo mejor es no hacer nada», recomienda. De hecho, recuerda que la historia de la bolsa ha mostrado «que siempre escampa», tal y como ocurrió en ‘shocks’ como el 11S, la recesión financiera o el covid… «Estas fuertes bajadas nos han enseñado también que son buenas oportunidades de compra», explica este experto. ¿Cuándo volveré a tener lo mismo en mi cuenta?Por ahora, no será así. Hasta finales de febrero los mercados se movían en un contexto casi idílico alcanzando máximos y todo tipo de récord históricos. Pero esa situación estaba construida sobre la expectativa de una inflación que se iba moderando y con previsiones de tipos de interés a la baja. «Ese escenario ha cambiado», apunta Gustavo Martínez. Antes se esperaba que el BCE mantuviera el precio oficial del dinero sin grandes variaciones y muchos analistas ya no descartan alguna subida por encima del 2,15% actual a partir del verano, si el conflicto de Oriente Medio se cronifica. NUEVO CONTEXTO Será complicado que el patrimonio recupere todo lo perdido estas dos semanas por las nuevas expectativas de que los tipos de interés no bajen másPosiblemente, y poco a poco, el mercado irá recuperándose aunque por ahora la visión general no espera regresar a los máximos a corto plazo. Es decir, esa franja de hasta 9.000 euros perdidos para un ahorrador medio será complicado resetearla a como estaba en febrero. Aunque Manuel Pinto, responsable de análisis de XTB, recuerda que «históricamente la bolsa se ha recuperado pronto de las guerras, por lo que reinvertir en una buena cartera a precios más bajos puede ser una gran estrategia si estás bien posicionado».¿Dónde meto mi dinero para que esté a resguardo?Cualquier decisión que tome en estos momentos debe ser única y personal. Es decir, no fiarse de lo que le aconseje su círculo más íntimo (familiares, amigos, compañeros de trabajo) porque cada patrimonio es distinto y la coyuntura para la que está pensado, también. «En esta situación tenemos que analizar sector por sector e incluso valor por valor para saber cuáles estaban sobrevalorados y cuáles no», indica Javier Niederleytner. En ese análisis pausado, Manuel Pinto considera que cualquier cartera bien repartida «debería mantener una exposición a materias primas, especialmente a metales como oro, plata o cobre». En el caso del oro , un tradicional refugio, tiene potencial por el crecimiento que sigue experimentando la deuda pública, los nuevos estímulos que van a aprobar los gobiernos para paliar esta nueva crisis y la debilidad del dólar. Este viernes volvía a superar la referencia de los 5.000 dólares por onza, lo que supone un incremento del 15% con respecto a principios de este mismo año.El analista de XTB recomienda una distribución del patrimonio en función de cada perfil. Para el ahorrador más cauto, un 5% en materias primas, principalmente oro y algún metal industrial. Un perfil más moderado aumentaría al 10% los activos como el oro, junto a energía y algo de agricultura. Y el inversor más agresivo puede alcanzar un 10% en este tipo de productos. ¿Y si tengo todo en el banco?De primeras, la inflación se está comiendo el valor de ese dinero con el paso de los días. Aunque febrero liquidó con un IPC anual del 2,3% , tal y como acaba de confirmar el INE, lo más probable es que la tasa de inflación de marzo se aproxime más al 3%. Y si el conflicto se enquista durante muchas semanas, los analistas ya no descartan una subida de precios de hasta el 4% en los próximos meses, en el peor escenario posible.Toda la diferencia que va desde esa inflación del 3% o 4% y la rentabilidad de la cuenta corriente -situada en el 0,14% , de media, según el Banco de España- es lo que está dejándose sus ahorros por tenerlos parados en el banco. Más allá del importe mínimo disponible en caso de emergencias -entre tres y seis meses de gastos, recomienda el supervisor financiero- el resto del dinero que se encuentre por encima de esa cuantía debe ir a parar a otro tipo de activos, en función de las expectativas de cada ahorrador o inversor.
En tan solo quince días, un pequeño inversor ha visto cómo su patrimonio se ha diluido de forma drástica por la contienda militar de Irán. Después de muchos años de subidas generalizadas e importantes ganancias de sus productos, en estas dos semanas de guerra la … volatilidad se ha apoderado de los mercados y las pérdidas se incrementan a medida que se intensifican los bombardeos en Teherán o sobre los petroleros que transitan el Golfo Pérsico. Hacía justo un año que no vivían esta situación y las dudas se generan entre unos ciudadanos ajenos a este tipo de movimientos drásticos.
Desde que los mercados bursátiles abrieron el lunes 2 de marzo arrastran una caída del 7% en el Ibex-35 y otros mercados europeos, con lo que un inversor español, con un patrimonio medio de unos 100.000 euros, acumula una pérdida que oscila entre los 5.000 y los 9.000 euros, según estima Gustavo Martínez, CEO de Valueproject: «Dependerá en cualquier caso del perfil de cada inversor», puntualiza este experto quien no quita hierro a esta situación tan complicada que se ha generado en cuestión de diez sesiones hábiles. Las posiciones en fondos de inversión, planes de pensiones y acciones bursátiles son las más heridas de este conflicto.
Evolución del Ibex
con la guerra de Irán
Cotización en puntos
18.306
17.059
16.904
16.496
15.000
3
marzo
27
febrero
Fuente: Infobolsa / ABC
Evolución del Ibex con la guerra de Irán
Cotización en puntos
18.306
17.768
17.284
17.251
17.201
17.059
16.904
16.846
16.987
16.881
16.496
15.000
27
febrero
2
marzo
Fuente: Infobolsa / ABC
Y la gran disyuntiva ante la que se encuentran estos ahorradores domésticos es tan clara como compleja su respuesta: ¿Qué debo hacer ahora? ¿Mantengo todo como lo tengo? ¿Me muevo ante un escenario aún peor del que nos encontramos? ¿Compro? ¿Vendo? ¿Aprovecho? Y… ¿dónde? Por desgracia para muchos ahorradores, ya saben lo que es capear este tipo de temporales. Así ocurrió hace un año, con la crisis de los aranceles de Trump; o previamente con el inicio de otra guerra, la de Ucrania.
¿Aprieto los dientes hasta que escampe?
A pesar de que a la cabeza de cada ahorrador le lleguen diariamente todo tipo de informaciones negativas, que van drenando su pequeño patrimonio, el consejo de los expertos pasa por mantener la calma. «En contexto de volatilidad geopolítica, vender en pánico suele ser el peor momento», indica Gustavo Gutiérrez. Porque se cristalizan las pérdidas justo antes de que los mercados puedan rebotar. La diferencia de esta guerra es que no nos encontramos ante «un ruido pasajero» por las connotaciones energéticas vinculadas al conflicto, que son las que dañan a los parqués.
PERFIL DEL INVERSOR
La mayoría de ahorradores, con una visión a largo plazo, deben mantener la calma porque el temporal bursátil siempre escampa
Por eso, recomienda «aguantar», ya que es «lo más sensato», al menos para quienes tengan una visión de largo plazo y no precisen rescatar su dinero rápidamente. Es la misma visión que deja encima de la mesa Javier Niederleytner, profesor del Máster de Bolsa y Mercados Financieros del IEB: «Si la inversión es a largo, lo mejor es no hacer nada», recomienda. De hecho, recuerda que la historia de la bolsa ha mostrado «que siempre escampa», tal y como ocurrió en ‘shocks’ como el 11S, la recesión financiera o el covid… «Estas fuertes bajadas nos han enseñado también que son buenas oportunidades de compra», explica este experto.
¿Cuándo volveré a tener lo mismo en mi cuenta?
Por ahora, no será así. Hasta finales de febrero los mercados se movían en un contexto casi idílico alcanzando máximos y todo tipo de récord históricos. Pero esa situación estaba construida sobre la expectativa de una inflación que se iba moderando y con previsiones de tipos de interés a la baja. «Ese escenario ha cambiado», apunta Gustavo Martínez. Antes se esperaba que el BCE mantuviera el precio oficial del dinero sin grandes variaciones y muchos analistas ya no descartan alguna subida por encima del 2,15% actual a partir del verano, si el conflicto de Oriente Medio se cronifica.
NUEVO CONTEXTO
Será complicado que el patrimonio recupere todo lo perdido estas dos semanas por las nuevas expectativas de que los tipos de interés no bajen más
Posiblemente, y poco a poco, el mercado irá recuperándose aunque por ahora la visión general no espera regresar a los máximos a corto plazo. Es decir, esa franja de hasta 9.000 euros perdidos para un ahorrador medio será complicado resetearla a como estaba en febrero. Aunque Manuel Pinto, responsable de análisis de XTB, recuerda que «históricamente la bolsa se ha recuperado pronto de las guerras, por lo que reinvertir en una buena cartera a precios más bajos puede ser una gran estrategia si estás bien posicionado».
¿Dónde meto mi dinero para que esté a resguardo?
Cualquier decisión que tome en estos momentos debe ser única y personal. Es decir, no fiarse de lo que le aconseje su círculo más íntimo (familiares, amigos, compañeros de trabajo) porque cada patrimonio es distinto y la coyuntura para la que está pensado, también. «En esta situación tenemos que analizar sector por sector e incluso valor por valor para saber cuáles estaban sobrevalorados y cuáles no», indica Javier Niederleytner.
En ese análisis pausado, Manuel Pinto considera que cualquier cartera bien repartida «debería mantener una exposición a materias primas, especialmente a metales como oro, plata o cobre». En el caso del oro, un tradicional refugio, tiene potencial por el crecimiento que sigue experimentando la deuda pública, los nuevos estímulos que van a aprobar los gobiernos para paliar esta nueva crisis y la debilidad del dólar. Este viernes volvía a superar la referencia de los 5.000 dólares por onza, lo que supone un incremento del 15% con respecto a principios de este mismo año.
El analista de XTB recomienda una distribución del patrimonio en función de cada perfil. Para el ahorrador más cauto, un 5% en materias primas, principalmente oro y algún metal industrial. Un perfil más moderado aumentaría al 10% los activos como el oro, junto a energía y algo de agricultura. Y el inversor más agresivo puede alcanzar un 10% en este tipo de productos.
¿Y si tengo todo en el banco?
De primeras, la inflación se está comiendo el valor de ese dinero con el paso de los días. Aunque febrero liquidó con un IPC anual del 2,3%, tal y como acaba de confirmar el INE, lo más probable es que la tasa de inflación de marzo se aproxime más al 3%. Y si el conflicto se enquista durante muchas semanas, los analistas ya no descartan una subida de precios de hasta el 4% en los próximos meses, en el peor escenario posible.
Toda la diferencia que va desde esa inflación del 3% o 4% y la rentabilidad de la cuenta corriente -situada en el 0,14%, de media, según el Banco de España- es lo que está dejándose sus ahorros por tenerlos parados en el banco. Más allá del importe mínimo disponible en caso de emergencias -entre tres y seis meses de gastos, recomienda el supervisor financiero- el resto del dinero que se encuentre por encima de esa cuantía debe ir a parar a otro tipo de activos, en función de las expectativas de cada ahorrador o inversor.
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