Los voraces incendios que han asolado más de 170.000 hectáreas entre Madrid, Ávila y Toledo no solo se han llevado por delante todo tipo de viviendas, vehículos y recuerdos íntimos. También han fulminado documentos de importante valor que muchos de los ciudadanos afectados por esta tragedia consideran relevantes, como las escrituras de esas propiedades. ¿Qué pasa ahora si las ha perdido? ¿Y si no recuerda dónde las firmó? ¿Se pone en riesgo la propiedad de cara a posibles pagos del seguro o indemnizaciones y ayudas públicas? La realidad es que aunque hayan desaparecido las escrituras inmobiliarias como consecuencia del fuego, en este caso, no se pierde la propiedad del mismo y en ningún caso se pone en duda esa situación. «La escritura es solo un título que lo certifica», explica Luis Enrique Mayorga, decano del Colegio Notarial de Castilla-La Mancha y presidente de la Comisión Notarial de Emergencias del Consejo General del Notariado. Porque, aclara este fedatario público, «quien diga que no eres el propietario, será quien tuviese que demostrarlo». Estas aclaraciones llegan por parte del notariado, que ha puesto en marcha un plan de asesoramiento gratuito para recuperar toda esa documentación destruida.Los plazos y trámites de recuperación de unas escrituras varían en función del momento en que se firmasen ante notario y de los datos aportados por el titular del inmueble para poder recopilar todos los registros y adentrarse en esa información de búsqueda. «Recomiendo tener algo de paciencia porque al final se consigue», indica Mayorga.De 3 años atrás hasta los 25 añosExiste la posibilidad de realizar una localización casi inmediata si la escritura que estamos buscando la hemos firmado en los tres últimos años. En este caso, los trámites son mucho más ágiles porque ese documento se encuentra subido a la red, a la nube virtual que tienen los notarios. Es decir, está digitalizada, siempre que esa rúbrica sea posterior al mes de octubre del año 2023. «Se puede acudir a cualquier notaría y estará disponible el acceso», explica Mayorga, quien apunta que «es una de las grandes ventajas del protocolo electrónico». Si la firma ha sido posterior a octubre del año 2023, la escritura se puede hallar con agilidad, ya que se encuentra en el sistema de protocolo electrónico de los notarios, en la ‘nube’El proceso es algo más complejo si hablamos de escrituras que se hayan firmado antes de 2023 y durante los últimos 25 años. «Si tienen esa antigüedad, se van a encontrar en el notario porque están organizadas en los despachos», aunque no sea virtualmente hablando, porque en este caso solo son las de los tres últimos ejercicios. De hecho, hay una cabeza de partido donde se encuentra el distrito y ahí se depositan todos los protocolos de los cien últimos años. ¿Y si desconocemos el notario?Uno de los problemas que pueden condicionar esa búsqueda no es tanto el tiempo que haya transcurrido de la escritura, sino la ausencia de información sobre el fedatario público donde se rubricó el documento. Siempre que se sepa qué notario fue y en qué localidad, la recuperación es más rápida. Si desconocemos la localidad, o ese notario ya no se encuentra en esa plaza -por traslado, fallecimiento, etc.-, se puede acudir a la notaría para que se realice la operación a través de un informe de actividad por el que se informa de todas las escrituras que ha hecho esa persona -compra, herencia, donación- para determinar materialmente dónde se encuentra el documento en cuestión.Incluso aunque el propietario desconozca el notario y el año en que firmó, se puede recuperar el documento aunque los fedatarios públicos tienen que realizar una labor de investigación ante la que piden algo de pacienciaLa hipótesis más extrema es que el titular de la vivienda no tenga ningún tipo de información sobre la escritura: ni dónde se firmó, ni cuándo, ni a través de qué notario… En este caso, el fedatario público casi actúa como un investigador hasta que localice todos los documentos. «Se trata de una labor artesanal y por eso pedimos paciencia», indica Mayorga.Protocolo de emergenciaLa experiencia adquirida en las actuaciones desarrolladas por el Notariado frente a catástrofes como la DANA de Valencia o la erupción del volcán de La Palma, en las que los notarios pusieron su función al servicio de las necesidades de los damnificados, ha servido de base para la creación del Plan Notarial de Emergencias: un instrumento destinado a garantizar una respuesta eficaz, rápida y coordinada por parte de los notarios de España en situaciones de crisis.Estas acciones están coordinadas por la Comisión Notarial de Emergencias del Consejo General del Notariado, que colabora con otras organizaciones como Cruz Roja Española, Fundación Foro Agrario o el Consejo General de Colegios Oficiales de Ingenieros Técnicos Agrícolas de España, con el objetivo de reforzar la coordinación en situaciones de crisis. Los voraces incendios que han asolado más de 170.000 hectáreas entre Madrid, Ávila y Toledo no solo se han llevado por delante todo tipo de viviendas, vehículos y recuerdos íntimos. También han fulminado documentos de importante valor que muchos de los ciudadanos afectados por esta tragedia consideran relevantes, como las escrituras de esas propiedades. ¿Qué pasa ahora si las ha perdido? ¿Y si no recuerda dónde las firmó? ¿Se pone en riesgo la propiedad de cara a posibles pagos del seguro o indemnizaciones y ayudas públicas? La realidad es que aunque hayan desaparecido las escrituras inmobiliarias como consecuencia del fuego, en este caso, no se pierde la propiedad del mismo y en ningún caso se pone en duda esa situación. «La escritura es solo un título que lo certifica», explica Luis Enrique Mayorga, decano del Colegio Notarial de Castilla-La Mancha y presidente de la Comisión Notarial de Emergencias del Consejo General del Notariado. Porque, aclara este fedatario público, «quien diga que no eres el propietario, será quien tuviese que demostrarlo». Estas aclaraciones llegan por parte del notariado, que ha puesto en marcha un plan de asesoramiento gratuito para recuperar toda esa documentación destruida.Los plazos y trámites de recuperación de unas escrituras varían en función del momento en que se firmasen ante notario y de los datos aportados por el titular del inmueble para poder recopilar todos los registros y adentrarse en esa información de búsqueda. «Recomiendo tener algo de paciencia porque al final se consigue», indica Mayorga.De 3 años atrás hasta los 25 añosExiste la posibilidad de realizar una localización casi inmediata si la escritura que estamos buscando la hemos firmado en los tres últimos años. En este caso, los trámites son mucho más ágiles porque ese documento se encuentra subido a la red, a la nube virtual que tienen los notarios. Es decir, está digitalizada, siempre que esa rúbrica sea posterior al mes de octubre del año 2023. «Se puede acudir a cualquier notaría y estará disponible el acceso», explica Mayorga, quien apunta que «es una de las grandes ventajas del protocolo electrónico». Si la firma ha sido posterior a octubre del año 2023, la escritura se puede hallar con agilidad, ya que se encuentra en el sistema de protocolo electrónico de los notarios, en la ‘nube’El proceso es algo más complejo si hablamos de escrituras que se hayan firmado antes de 2023 y durante los últimos 25 años. «Si tienen esa antigüedad, se van a encontrar en el notario porque están organizadas en los despachos», aunque no sea virtualmente hablando, porque en este caso solo son las de los tres últimos ejercicios. De hecho, hay una cabeza de partido donde se encuentra el distrito y ahí se depositan todos los protocolos de los cien últimos años. ¿Y si desconocemos el notario?Uno de los problemas que pueden condicionar esa búsqueda no es tanto el tiempo que haya transcurrido de la escritura, sino la ausencia de información sobre el fedatario público donde se rubricó el documento. Siempre que se sepa qué notario fue y en qué localidad, la recuperación es más rápida. Si desconocemos la localidad, o ese notario ya no se encuentra en esa plaza -por traslado, fallecimiento, etc.-, se puede acudir a la notaría para que se realice la operación a través de un informe de actividad por el que se informa de todas las escrituras que ha hecho esa persona -compra, herencia, donación- para determinar materialmente dónde se encuentra el documento en cuestión.Incluso aunque el propietario desconozca el notario y el año en que firmó, se puede recuperar el documento aunque los fedatarios públicos tienen que realizar una labor de investigación ante la que piden algo de pacienciaLa hipótesis más extrema es que el titular de la vivienda no tenga ningún tipo de información sobre la escritura: ni dónde se firmó, ni cuándo, ni a través de qué notario… En este caso, el fedatario público casi actúa como un investigador hasta que localice todos los documentos. «Se trata de una labor artesanal y por eso pedimos paciencia», indica Mayorga.Protocolo de emergenciaLa experiencia adquirida en las actuaciones desarrolladas por el Notariado frente a catástrofes como la DANA de Valencia o la erupción del volcán de La Palma, en las que los notarios pusieron su función al servicio de las necesidades de los damnificados, ha servido de base para la creación del Plan Notarial de Emergencias: un instrumento destinado a garantizar una respuesta eficaz, rápida y coordinada por parte de los notarios de España en situaciones de crisis.Estas acciones están coordinadas por la Comisión Notarial de Emergencias del Consejo General del Notariado, que colabora con otras organizaciones como Cruz Roja Española, Fundación Foro Agrario o el Consejo General de Colegios Oficiales de Ingenieros Técnicos Agrícolas de España, con el objetivo de reforzar la coordinación en situaciones de crisis.
Los voraces incendios que han asolado más de 170.000 hectáreas entre Madrid, Ávila y Toledo no solo se han llevado por delante todo tipo de viviendas, vehículos y recuerdos íntimos. También han fulminado documentos de importante valor que muchos de los ciudadanos … afectados por esta tragedia consideran relevantes, como las escrituras de esas propiedades. ¿Qué pasa ahora si las ha perdido? ¿Y si no recuerda dónde las firmó? ¿Se pone en riesgo la propiedad de cara a posibles pagos del seguro o indemnizaciones y ayudas públicas?
La realidad es que aunque hayan desaparecido las escrituras inmobiliarias como consecuencia del fuego, en este caso, no se pierde la propiedad del mismo y en ningún caso se pone en duda esa situación. «La escritura es solo un título que lo certifica», explica Luis Enrique Mayorga, decano del Colegio Notarial de Castilla-La Mancha y presidente de la Comisión Notarial de Emergencias del Consejo General del Notariado. Porque, aclara este fedatario público, «quien diga que no eres el propietario, será quien tuviese que demostrarlo». Estas aclaraciones llegan por parte del notariado, que ha puesto en marcha un plan de asesoramiento gratuito para recuperar toda esa documentación destruida.
Los plazos y trámites de recuperación de unas escrituras varían en función del momento en que se firmasen ante notario y de los datos aportados por el titular del inmueble para poder recopilar todos los registros y adentrarse en esa información de búsqueda. «Recomiendo tener algo de paciencia porque al final se consigue», indica Mayorga.
De 3 años atrás hasta los 25 años
Existe la posibilidad de realizar una localización casi inmediata si la escritura que estamos buscando la hemos firmado en los tres últimos años. En este caso, los trámites son mucho más ágiles porque ese documento se encuentra subido a la red, a la nube virtual que tienen los notarios. Es decir, está digitalizada, siempre que esa rúbrica sea posterior al mes de octubre del año 2023. «Se puede acudir a cualquier notaría y estará disponible el acceso», explica Mayorga, quien apunta que «es una de las grandes ventajas del protocolo electrónico».
Si la firma ha sido posterior a octubre del año 2023, la escritura se puede hallar con agilidad, ya que se encuentra en el sistema de protocolo electrónico de los notarios, en la ‘nube’
El proceso es algo más complejo si hablamos de escrituras que se hayan firmado antes de 2023 y durante los últimos 25 años. «Si tienen esa antigüedad, se van a encontrar en el notario porque están organizadas en los despachos», aunque no sea virtualmente hablando, porque en este caso solo son las de los tres últimos ejercicios. De hecho, hay una cabeza de partido donde se encuentra el distrito y ahí se depositan todos los protocolos de los cien últimos años.
¿Y si desconocemos el notario?
Uno de los problemas que pueden condicionar esa búsqueda no es tanto el tiempo que haya transcurrido de la escritura, sino la ausencia de información sobre el fedatario público donde se rubricó el documento. Siempre que se sepa qué notario fue y en qué localidad, la recuperación es más rápida.
Si desconocemos la localidad, o ese notario ya no se encuentra en esa plaza -por traslado, fallecimiento, etc.-, se puede acudir a la notaría para que se realice la operación a través de un informe de actividad por el que se informa de todas las escrituras que ha hecho esa persona -compra, herencia, donación- para determinar materialmente dónde se encuentra el documento en cuestión.
Incluso aunque el propietario desconozca el notario y el año en que firmó, se puede recuperar el documento aunque los fedatarios públicos tienen que realizar una labor de investigación ante la que piden algo de paciencia
La hipótesis más extrema es que el titular de la vivienda no tenga ningún tipo de información sobre la escritura: ni dónde se firmó, ni cuándo, ni a través de qué notario… En este caso, el fedatario público casi actúa como un investigador hasta que localice todos los documentos. «Se trata de una labor artesanal y por eso pedimos paciencia», indica Mayorga.
Protocolo de emergencia
La experiencia adquirida en las actuaciones desarrolladas por el Notariado frente a catástrofes como la DANA de Valencia o la erupción del volcán de La Palma, en las que los notarios pusieron su función al servicio de las necesidades de los damnificados, ha servido de base para la creación del Plan Notarial de Emergencias: un instrumento destinado a garantizar una respuesta eficaz, rápida y coordinada por parte de los notarios de España en situaciones de crisis.
Estas acciones están coordinadas por la Comisión Notarial de Emergencias del Consejo General del Notariado, que colabora con otras organizaciones como Cruz Roja Española, Fundación Foro Agrario o el Consejo General de Colegios Oficiales de Ingenieros Técnicos Agrícolas de España, con el objetivo de reforzar la coordinación en situaciones de crisis.
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