El conflicto bélico en Oriente Próximo está poniendo a prueba a los analistas, la banca de inversión y todos los expertos financieros que realizan proyecciones sobre el precio de las materias primas; principalmente, el petróleo. En el mes de marzo la subida de costes superó el 50%. El coqueteo del barril Brent por encima de los 100 dólares ha mutado en un romance con intención de alargarse en el tiempo. Y ese es el problema, pero no el único. Las declaraciones de Donald Trump se han convertido en una llamada continua a no poder predecir lo que sucederá, algo que impacta de lleno.Según el equipo de economistas de ING, que en marzo tuvieron que rehacer su informe mensual en un acto inusual para el departamento de análisis, los informes energéticos se están viendo obligados a incorporar actualizaciones continuas debido a la interrupción de los flujos de crudo. Pero no es el único motivo. Hace unos días, en cuestión de horas, Trump mandó mensajes contradictorios con respecto al futuro de la guerra en Irán. Una nueva turbulencia para los mercados.Esta situación es la que está provocando que las proyecciones estimen un precio superior a los 100 dólares de manera prolongada si el conflicto no termina en los próximos días; o si Donald Trump no envía señales concretas –lejos de su ambigüedad– antes de mediados de mes.Noticia relacionada general No No Las aerolíneas se rebelan contra los combustibles verdes en plena escalada de precios Antonio Ramírez CerezoNuevos bloqueos en el estrecho de Ormuz solo retrasarán el regreso a la normalidad, destacan los analistas, que incluso si se reabre esta zona de tránsito marítimo se necesitará más tiempo para aumentar de nuevo la producción. Hasta ahora, el coste impacto diario sobre el flujo de crudo es de ocho millones de barriles diarios de producción, según la Agencia Internacional de Energía.Lo que temen los expertos energéticos es que el mercado no esté recogiendo la gravedad del conflicto si se prolonga durante el mes de abril. Asumen que los futuros del Brent no parecen asumir esos riesgos, y muchas de las bolsas mundiales, tampoco. Además, se está generando la paradoja de los «precios de papel». Esto hace referencia a los costes que se señalan en los medios de comunicación, así como los diferentes índices que referencian al crudo. Sin embargo, los expertos advierten que en las entregas físicas de petroleros; sobre todo, en Asia, se está pagando más. Por tanto, se está creando una situación confusa sobre el valor real del denominado oro negro.El efecto TrumpEl gran valedor de este «efecto papel» es el presidente Donald Trump. La razón de ser de este efecto es que los precios han bajado en más de una ocasión por las palabras del presidente. Esto provoca una contención de costes, pero la realidad es otra.El problema es que estas palabras, además, impactan sobre el precio del gas natural que, a su vez, es una de las tecnologías clave para la composición del mix eléctrico. Por tanto, las palabras de Trump son capaces de generar un efecto castigo sobre la economía con el mero hecho de pronunciarlas. El conflicto bélico en Oriente Próximo está poniendo a prueba a los analistas, la banca de inversión y todos los expertos financieros que realizan proyecciones sobre el precio de las materias primas; principalmente, el petróleo. En el mes de marzo la subida de costes superó el 50%. El coqueteo del barril Brent por encima de los 100 dólares ha mutado en un romance con intención de alargarse en el tiempo. Y ese es el problema, pero no el único. Las declaraciones de Donald Trump se han convertido en una llamada continua a no poder predecir lo que sucederá, algo que impacta de lleno.Según el equipo de economistas de ING, que en marzo tuvieron que rehacer su informe mensual en un acto inusual para el departamento de análisis, los informes energéticos se están viendo obligados a incorporar actualizaciones continuas debido a la interrupción de los flujos de crudo. Pero no es el único motivo. Hace unos días, en cuestión de horas, Trump mandó mensajes contradictorios con respecto al futuro de la guerra en Irán. Una nueva turbulencia para los mercados.Esta situación es la que está provocando que las proyecciones estimen un precio superior a los 100 dólares de manera prolongada si el conflicto no termina en los próximos días; o si Donald Trump no envía señales concretas –lejos de su ambigüedad– antes de mediados de mes.Noticia relacionada general No No Las aerolíneas se rebelan contra los combustibles verdes en plena escalada de precios Antonio Ramírez CerezoNuevos bloqueos en el estrecho de Ormuz solo retrasarán el regreso a la normalidad, destacan los analistas, que incluso si se reabre esta zona de tránsito marítimo se necesitará más tiempo para aumentar de nuevo la producción. Hasta ahora, el coste impacto diario sobre el flujo de crudo es de ocho millones de barriles diarios de producción, según la Agencia Internacional de Energía.Lo que temen los expertos energéticos es que el mercado no esté recogiendo la gravedad del conflicto si se prolonga durante el mes de abril. Asumen que los futuros del Brent no parecen asumir esos riesgos, y muchas de las bolsas mundiales, tampoco. Además, se está generando la paradoja de los «precios de papel». Esto hace referencia a los costes que se señalan en los medios de comunicación, así como los diferentes índices que referencian al crudo. Sin embargo, los expertos advierten que en las entregas físicas de petroleros; sobre todo, en Asia, se está pagando más. Por tanto, se está creando una situación confusa sobre el valor real del denominado oro negro.El efecto TrumpEl gran valedor de este «efecto papel» es el presidente Donald Trump. La razón de ser de este efecto es que los precios han bajado en más de una ocasión por las palabras del presidente. Esto provoca una contención de costes, pero la realidad es otra.El problema es que estas palabras, además, impactan sobre el precio del gas natural que, a su vez, es una de las tecnologías clave para la composición del mix eléctrico. Por tanto, las palabras de Trump son capaces de generar un efecto castigo sobre la economía con el mero hecho de pronunciarlas.
El conflicto bélico en Oriente Próximo está poniendo a prueba a los analistas, la banca de inversión y todos los expertos financieros que realizan proyecciones sobre el precio de las materias primas; principalmente, el petróleo. En el mes de marzo la subida de costes superó … el 50%. El coqueteo del barril Brent por encima de los 100 dólares ha mutado en un romance con intención de alargarse en el tiempo. Y ese es el problema, pero no el único. Las declaraciones de Donald Trump se han convertido en una llamada continua a no poder predecir lo que sucederá, algo que impacta de lleno.
Según el equipo de economistas de ING, que en marzo tuvieron que rehacer su informe mensual en un acto inusual para el departamento de análisis, los informes energéticos se están viendo obligados a incorporar actualizaciones continuas debido a la interrupción de los flujos de crudo. Pero no es el único motivo. Hace unos días, en cuestión de horas, Trump mandó mensajes contradictorios con respecto al futuro de la guerra en Irán. Una nueva turbulencia para los mercados.
Esta situación es la que está provocando que las proyecciones estimen un precio superior a los 100 dólares de manera prolongada si el conflicto no termina en los próximos días; o si Donald Trump no envía señales concretas –lejos de su ambigüedad– antes de mediados de mes.
Noticia relacionada
-
Antonio Ramírez Cerezo
Nuevos bloqueos en el estrecho de Ormuz solo retrasarán el regreso a la normalidad, destacan los analistas, que incluso si se reabre esta zona de tránsito marítimo se necesitará más tiempo para aumentar de nuevo la producción. Hasta ahora, el coste impacto diario sobre el flujo de crudo es de ocho millones de barriles diarios de producción, según la Agencia Internacional de Energía.
Lo que temen los expertos energéticos es que el mercado no esté recogiendo la gravedad del conflicto si se prolonga durante el mes de abril. Asumen que los futuros del Brent no parecen asumir esos riesgos, y muchas de las bolsas mundiales, tampoco.
Además, se está generando la paradoja de los «precios de papel». Esto hace referencia a los costes que se señalan en los medios de comunicación, así como los diferentes índices que referencian al crudo. Sin embargo, los expertos advierten que en las entregas físicas de petroleros; sobre todo, en Asia, se está pagando más. Por tanto, se está creando una situación confusa sobre el valor real del denominado oro negro.
El efecto Trump
El gran valedor de este «efecto papel» es el presidente Donald Trump. La razón de ser de este efecto es que los precios han bajado en más de una ocasión por las palabras del presidente. Esto provoca una contención de costes, pero la realidad es otra.
El problema es que estas palabras, además, impactan sobre el precio del gas natural que, a su vez, es una de las tecnologías clave para la composición del mix eléctrico. Por tanto, las palabras de Trump son capaces de generar un efecto castigo sobre la economía con el mero hecho de pronunciarlas.
RSS de noticias de economia

