Los retrasos en Renfe se disparan tras el accidente de Adamuz y el 80% de los trenes AVE llegan tarde

El accidente de Adamuz ha sacudido la alta velocidad ferroviaria, y en especial a Renfe, su principal operador. Los límites temporales de velocidad (LTV) impuestos por Adif en varias líneas de la red y el propio acuerdo que tiene la compañía con los maquinistas para reducir la velocidad máxima en la línea Madrid-Barcelona han hecho desplomarse los índices de puntualidad del AVE a niveles sin precedentes. A saber, en la última semana de enero solo el 22% de los trenes AVE y larga distancia llegaron puntuales o con un retraso inferior a cinco minutos, frente al 70% que lo hicieron en el mismo periodo del año anterior.La estadística publicada por Renfe refleja un claro desplome de la puntualidad en las dos últimas semanas de enero, las que siguieron al siniestro en el que perdieron la vida 46 personas. En los siete días inmediatos al accidente, solo el 30% de los trenes llegaron a su destino en hora y esa caída fue aún más grave en la ya mencionada última semana del mes pasado con el 78% de los trenes llegando tarde. Noticia Relacionada estandar No Retrasos en la alta velocidad entre Madrid y Levante por un tren averiado en Tarancón J. Guayerbas ADIF confirma que el convoy ya ha sido retirado y que la circulación se normaliza de forma gradualLa estadística no varía mucho si se tiene en cuenta los retrasos de más de diez minutos, que en la última semana de enero se dispararon hasta alcanzar el 67% de los servicios. Fueron siete días muy críticos en los que los trenes AVE con retrasos de más de 30 minutos llegaron al 40% de los trayectos, cuando el año pasaron solo los sufrieron el 8%. Eso en cuanto a demoras leves, porque en la semana posterior al accidente el 16% de los trenes tuvieron retrasos de más de 60 minutos , una cifra que se acrecentó al 24% en los últimos días de enero. Se trata de servicios que Renfe tendrá que indemnizar a los pasajeros, por sobrepasar el límite legal, con al menos el 50% del billete por sobrepasar la hora de demora. Renfe, sin embargo, no especifica en su estadística los retrasos superiores a 90 minutos que son los que se tienen que compensar con la devolución íntegra del billete. Demoras 16% Retrasos de más de 60 minutos La semana posterior al accidente de Adamuz el 16% de los trenes tuvieron retrasos superiores a los 60 minutos Un desembolso que, en realidad, debería ser más elevado por el mandato en la ley de Movilidad Sostenible de recuperar el compromiso de puntualidad de Renfe -por iniciativa del PP- por el cual se reintegraba el 50% del billete al superar los 15 minutos de retraso y el 100% a partir de la media hora, pero el operador público se niega a acatar el mandato alegando que quedaría en desventaja competitiva respecto a sus rivales que indemnizan con los límites de la ley como hace Renfe ahora.El siniestro de Adamuz empaña así la mejora en la puntualidad que la empresa dependiente del Ministerio de Transportes estaba logrando en los últimos meses, tras un verano desastroso en el que los servicios retrasados se elevaron considerablemente. En conjunto, en el mes de enero, el atraso medio en los trenes de alta velocidad y larga distancia de Renfe -teniendo en cuenta solo los servicios con demora- llegó a los 26,6 minutos, y solo el 54,5% de los 7.812 viajes operados por Renfe llegaron a destino en hora. Culpa a incidencias externasCon todo, Renfe justifica que el 83,3% del total de atrasos registrados fue por razones externas a su responsabilidad, la mayoría de ellas -aunque no las menciona- debido a los límites temporales de velocidad (LTV ) que Adif empezó a instaurar en la línea Madrid-Barcelona o en la Madrid-Valencia tras el accidente de Adamuz, en los puntos donde los maquinistas denunciaron el mal estado de la vía. A ello se suma que el operador público pactó con el colectivo de conductores circular a una velocidad máxima de 230 km/hora en todo el trazado respecto a lo 300 km/hora a los que rueda habitualmente.Esas restricciones se han traducido en demoras constantes por encima de las dos horas en los peores casos, en la línea que une la capital con la Ciudad Condal , y han llevado al gestor de las infraestructuras a pactar con Renfe, Ouigo e Iryo la ampliación de los tiempos de viaje en 25 minutos más en ese corredor hasta el próximo 13 de diciembre, por lo que la duración del trayecto rebasa ya de entrada las tres horas.A pesar de esa extensión de los tiempos de viaje, las demoras siguen reproduciéndose en la línea más concurrida de la red de alta velocidad ferroviaria española, y ahora la reapertura de la línea Madrid-Sevilla amenaza con impactar aún más las estadísticas de puntualidad de Renfe. En el sector se da por descontado que las LTV se impondrán en varios puntos de la línea donde se produjo el fatídico accidente, y el viaje completo hacia y desde la ciudad hispalense durará durante los próximos meses más de las dos horas y media que se requieren a día de hoy. El accidente de Adamuz ha sacudido la alta velocidad ferroviaria, y en especial a Renfe, su principal operador. Los límites temporales de velocidad (LTV) impuestos por Adif en varias líneas de la red y el propio acuerdo que tiene la compañía con los maquinistas para reducir la velocidad máxima en la línea Madrid-Barcelona han hecho desplomarse los índices de puntualidad del AVE a niveles sin precedentes. A saber, en la última semana de enero solo el 22% de los trenes AVE y larga distancia llegaron puntuales o con un retraso inferior a cinco minutos, frente al 70% que lo hicieron en el mismo periodo del año anterior.La estadística publicada por Renfe refleja un claro desplome de la puntualidad en las dos últimas semanas de enero, las que siguieron al siniestro en el que perdieron la vida 46 personas. En los siete días inmediatos al accidente, solo el 30% de los trenes llegaron a su destino en hora y esa caída fue aún más grave en la ya mencionada última semana del mes pasado con el 78% de los trenes llegando tarde. Noticia Relacionada estandar No Retrasos en la alta velocidad entre Madrid y Levante por un tren averiado en Tarancón J. Guayerbas ADIF confirma que el convoy ya ha sido retirado y que la circulación se normaliza de forma gradualLa estadística no varía mucho si se tiene en cuenta los retrasos de más de diez minutos, que en la última semana de enero se dispararon hasta alcanzar el 67% de los servicios. Fueron siete días muy críticos en los que los trenes AVE con retrasos de más de 30 minutos llegaron al 40% de los trayectos, cuando el año pasaron solo los sufrieron el 8%. Eso en cuanto a demoras leves, porque en la semana posterior al accidente el 16% de los trenes tuvieron retrasos de más de 60 minutos , una cifra que se acrecentó al 24% en los últimos días de enero. Se trata de servicios que Renfe tendrá que indemnizar a los pasajeros, por sobrepasar el límite legal, con al menos el 50% del billete por sobrepasar la hora de demora. Renfe, sin embargo, no especifica en su estadística los retrasos superiores a 90 minutos que son los que se tienen que compensar con la devolución íntegra del billete. Demoras 16% Retrasos de más de 60 minutos La semana posterior al accidente de Adamuz el 16% de los trenes tuvieron retrasos superiores a los 60 minutos Un desembolso que, en realidad, debería ser más elevado por el mandato en la ley de Movilidad Sostenible de recuperar el compromiso de puntualidad de Renfe -por iniciativa del PP- por el cual se reintegraba el 50% del billete al superar los 15 minutos de retraso y el 100% a partir de la media hora, pero el operador público se niega a acatar el mandato alegando que quedaría en desventaja competitiva respecto a sus rivales que indemnizan con los límites de la ley como hace Renfe ahora.El siniestro de Adamuz empaña así la mejora en la puntualidad que la empresa dependiente del Ministerio de Transportes estaba logrando en los últimos meses, tras un verano desastroso en el que los servicios retrasados se elevaron considerablemente. En conjunto, en el mes de enero, el atraso medio en los trenes de alta velocidad y larga distancia de Renfe -teniendo en cuenta solo los servicios con demora- llegó a los 26,6 minutos, y solo el 54,5% de los 7.812 viajes operados por Renfe llegaron a destino en hora. Culpa a incidencias externasCon todo, Renfe justifica que el 83,3% del total de atrasos registrados fue por razones externas a su responsabilidad, la mayoría de ellas -aunque no las menciona- debido a los límites temporales de velocidad (LTV ) que Adif empezó a instaurar en la línea Madrid-Barcelona o en la Madrid-Valencia tras el accidente de Adamuz, en los puntos donde los maquinistas denunciaron el mal estado de la vía. A ello se suma que el operador público pactó con el colectivo de conductores circular a una velocidad máxima de 230 km/hora en todo el trazado respecto a lo 300 km/hora a los que rueda habitualmente.Esas restricciones se han traducido en demoras constantes por encima de las dos horas en los peores casos, en la línea que une la capital con la Ciudad Condal , y han llevado al gestor de las infraestructuras a pactar con Renfe, Ouigo e Iryo la ampliación de los tiempos de viaje en 25 minutos más en ese corredor hasta el próximo 13 de diciembre, por lo que la duración del trayecto rebasa ya de entrada las tres horas.A pesar de esa extensión de los tiempos de viaje, las demoras siguen reproduciéndose en la línea más concurrida de la red de alta velocidad ferroviaria española, y ahora la reapertura de la línea Madrid-Sevilla amenaza con impactar aún más las estadísticas de puntualidad de Renfe. En el sector se da por descontado que las LTV se impondrán en varios puntos de la línea donde se produjo el fatídico accidente, y el viaje completo hacia y desde la ciudad hispalense durará durante los próximos meses más de las dos horas y media que se requieren a día de hoy.  

El accidente de Adamuz ha sacudido la alta velocidad ferroviaria, y en especial a Renfe, su principal operador. Los límites temporales de velocidad (LTV) impuestos por Adif en varias líneas de la red y el propio acuerdo que tiene la compañía con los maquinistas … para reducir la velocidad máxima en la línea Madrid-Barcelona han hecho desplomarse los índices de puntualidad del AVE a niveles sin precedentes. A saber, en la última semana de enero solo el 22% de los trenes AVE y larga distancia llegaron puntuales o con un retraso inferior a cinco minutos, frente al 70% que lo hicieron en el mismo periodo del año anterior.

La estadística publicada por Renfe refleja un claro desplome de la puntualidad en las dos últimas semanas de enero, las que siguieron al siniestro en el que perdieron la vida 46 personas. En los siete días inmediatos al accidente, solo el 30% de los trenes llegaron a su destino en hora y esa caída fue aún más grave en la ya mencionada última semana del mes pasado con el 78% de los trenes llegando tarde.

La estadística no varía mucho si se tiene en cuenta los retrasos de más de diez minutos, que en la última semana de enero se dispararon hasta alcanzar el 67% de los servicios. Fueron siete días muy críticos en los que los trenes AVE con retrasos de más de 30 minutos llegaron al 40% de los trayectos, cuando el año pasaron solo los sufrieron el 8%.

Eso en cuanto a demoras leves, porque en la semana posterior al accidente el 16% de los trenes tuvieron retrasos de más de 60 minutos, una cifra que se acrecentó al 24% en los últimos días de enero. Se trata de servicios que Renfe tendrá que indemnizar a los pasajeros, por sobrepasar el límite legal, con al menos el 50% del billete por sobrepasar la hora de demora. Renfe, sin embargo, no especifica en su estadística los retrasos superiores a 90 minutos que son los que se tienen que compensar con la devolución íntegra del billete.

Demoras
16%
Retrasos de más de 60 minutos

La semana posterior al accidente de Adamuz el 16% de los trenes tuvieron retrasos superiores a los 60 minutos

Un desembolso que, en realidad, debería ser más elevado por el mandato en la ley de Movilidad Sostenible de recuperar el compromiso de puntualidad de Renfe -por iniciativa del PP- por el cual se reintegraba el 50% del billete al superar los 15 minutos de retraso y el 100% a partir de la media hora, pero el operador público se niega a acatar el mandato alegando que quedaría en desventaja competitiva respecto a sus rivales que indemnizan con los límites de la ley como hace Renfe ahora.

El siniestro de Adamuz empaña así la mejora en la puntualidad que la empresa dependiente del Ministerio de Transportes estaba logrando en los últimos meses, tras un verano desastroso en el que los servicios retrasados se elevaron considerablemente. En conjunto, en el mes de enero, el atraso medio en los trenes de alta velocidad y larga distancia de Renfe -teniendo en cuenta solo los servicios con demora- llegó a los 26,6 minutos, y solo el 54,5% de los 7.812 viajes operados por Renfe llegaron a destino en hora.

Culpa a incidencias externas

Con todo, Renfe justifica que el 83,3% del total de atrasos registrados fue por razones externas a su responsabilidad, la mayoría de ellas -aunque no las menciona- debido a los límites temporales de velocidad (LTV) que Adif empezó a instaurar en la línea Madrid-Barcelona o en la Madrid-Valencia tras el accidente de Adamuz, en los puntos donde los maquinistas denunciaron el mal estado de la vía. A ello se suma que el operador público pactó con el colectivo de conductores circular a una velocidad máxima de 230 km/hora en todo el trazado respecto a lo 300 km/hora a los que rueda habitualmente.

Esas restricciones se han traducido en demoras constantes por encima de las dos horas en los peores casos, en la línea que une la capital con la Ciudad Condal, y han llevado al gestor de las infraestructuras a pactar con Renfe, Ouigo e Iryo la ampliación de los tiempos de viaje en 25 minutos más en ese corredor hasta el próximo 13 de diciembre, por lo que la duración del trayecto rebasa ya de entrada las tres horas.

A pesar de esa extensión de los tiempos de viaje, las demoras siguen reproduciéndose en la línea más concurrida de la red de alta velocidad ferroviaria española, y ahora la reapertura de la línea Madrid-Sevilla amenaza con impactar aún más las estadísticas de puntualidad de Renfe. En el sector se da por descontado que las LTV se impondrán en varios puntos de la línea donde se produjo el fatídico accidente, y el viaje completo hacia y desde la ciudad hispalense durará durante los próximos meses más de las dos horas y media que se requieren a día de hoy.

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