En su primera rueda de prensa tras la victoria electoral, Peter Magyar dijo que le habían felicitado por teléfono diez líderes europeos. El polaco Donald Tusk, el alemán Friedrich Merz y el croata Andrej Plenković confirmaron ese primer contacto. También dijo que no tenía pensado llamar ni a Trump ni a Putin, distanciándose así de dos líderes globales abiertamente hostiles con el proyecto europeo.Lo que no dijo el futuro primer ministro de Hungría es que, sin haber ocupado todavía formalmente el cargo, mantendría una «cálida» conversación con el israelí Benjamin Netanyahu , según ha descrito el comunicado de la jefatura de Gobierno en Tel Aviv. «El primer ministro Benjamin Netanyahu y Peter Magyar, primer ministro electo de Hungría, mantuvieron hoy una cordial conversación telefónica introductoria», afirma el documento, según el cual Magyar declaró que desea mantener estrechas relaciones entre Hungría e Israel e invitó a Netanyahu a la conmemoración del 70º aniversario de la revolución de 1956, que será el 23 de octubre.Esta invitación es significativa, teniendo en cuenta que una de las promesas electorales de Tisza ha sido la de iniciar la readmisión de Hungría al Tribunal Penal Internacional . Su predecesor en el cargo, Viktor Orbán, anunció la decisión de desvincularse de este organismo de La Haya en marzo de 2025, durante una visita de Netanyahu a Budapest. El citado tribunal había emitido una orden de arresto contra el primer ministro israelí por crímenes de guerra en Gaza, decisión que Hungría calificó de «politizada» y «carente de imparcialidad».El Parlamento húngaro aprobó formalmente la retirada el 29 de abril y el 2 de junio fue notificada al secretario general de la ONU. Según el Artículo 127 del Estatuto de Roma, la retirada se hace efectiva un año después de la notificación. Por tanto, Hungría dejará de ser Estado Parte del Tribunal Penal Internacional el 2 de junio de 2026. La idea es que, antes incluso de que se cumpla el proceso, sea cursada la solicitud de readmisión.Desde que pesa sobre él una orden de detención , Netanyahu ha reducido sus salidas al extranjero. Orbán, quien también le invitó a Budapest, siempre mantuvo públicamente que garantizaría su seguridad en territorio húngaro. Magyar parece estar ahora haciendo lo mismo con la presente invitación, que el israelí ha aceptado.A su vez, el primer ministro israelí ha invitado a Magyar a una reunión intergubernamental en Jerusalén. «Netanyahu también ha expresado su convicción de que las buenas relaciones con el primer ministro saliente Viktor Orbán continuarán durante el mandato de Péter Magyar», decía el comunicado, añadiendo que «sus ministros de Asuntos Exteriores se reunirán pronto para discutir un mayor fortalecimiento de las estrechas relaciones entre Israel y Hungría», termina el comunicado.Noticia relacionada general No No Entrevista | Pablo Hispán «Orbán era un peón para desmontar el proyecto europeo» Rosalía SánchezLa llamada con Netanyahu permite comprobar que Magyar quiere hacer compatible su máxima prioridad en política exterior, que es reconstruir la relación de Hungría con el resto de socios de la UE, desbloquear los 20.000 millones de euros, con una posición cercana a Israel. En relación con Ucrania, Magyar ha adoptado una posición matizada. Ha declarado que Hungría desea relaciones amistosas con Kiev y que está dispuesto a reunirse con Volodímir Zelenski, pero rechaza una adhesión acelerada de Ucrania a la UE , argumentando que «no es posible admitir a un país en guerra» y que cualquier decisión futura deberá someterse a referéndum en Hungría. Sobre el paquete europeo de 90.000 millones de euros en préstamos para Ucrania, Magyar ha confirmado que Hungría mantendrá su opt-out, ya asegurado en diciembre, debido a la situación económica interna. También ha prometido una diplomacia activa en Washington, Bruselas, Estrasburgo, Moscú y Pekín, además de señalar que Europa deberá revisar las sanciones contra Rusia una vez finalice la guerra, argumentando que los altos precios energéticos afectan a la competitividad europea. No se trata, por tanto, de una estrategia revolucionaria, sino más bien restauradora: pretende volver a los principios clásicos de la diplomacia húngara de los años 90 y 2000, al alineamiento con la UE y la OTAN, buena vecindad y defensa de los húngaros en el exterior, abandonando el veto sistemático y la confrontación ideológica. En su primera rueda de prensa tras la victoria electoral, Peter Magyar dijo que le habían felicitado por teléfono diez líderes europeos. El polaco Donald Tusk, el alemán Friedrich Merz y el croata Andrej Plenković confirmaron ese primer contacto. También dijo que no tenía pensado llamar ni a Trump ni a Putin, distanciándose así de dos líderes globales abiertamente hostiles con el proyecto europeo.Lo que no dijo el futuro primer ministro de Hungría es que, sin haber ocupado todavía formalmente el cargo, mantendría una «cálida» conversación con el israelí Benjamin Netanyahu , según ha descrito el comunicado de la jefatura de Gobierno en Tel Aviv. «El primer ministro Benjamin Netanyahu y Peter Magyar, primer ministro electo de Hungría, mantuvieron hoy una cordial conversación telefónica introductoria», afirma el documento, según el cual Magyar declaró que desea mantener estrechas relaciones entre Hungría e Israel e invitó a Netanyahu a la conmemoración del 70º aniversario de la revolución de 1956, que será el 23 de octubre.Esta invitación es significativa, teniendo en cuenta que una de las promesas electorales de Tisza ha sido la de iniciar la readmisión de Hungría al Tribunal Penal Internacional . Su predecesor en el cargo, Viktor Orbán, anunció la decisión de desvincularse de este organismo de La Haya en marzo de 2025, durante una visita de Netanyahu a Budapest. El citado tribunal había emitido una orden de arresto contra el primer ministro israelí por crímenes de guerra en Gaza, decisión que Hungría calificó de «politizada» y «carente de imparcialidad».El Parlamento húngaro aprobó formalmente la retirada el 29 de abril y el 2 de junio fue notificada al secretario general de la ONU. Según el Artículo 127 del Estatuto de Roma, la retirada se hace efectiva un año después de la notificación. Por tanto, Hungría dejará de ser Estado Parte del Tribunal Penal Internacional el 2 de junio de 2026. La idea es que, antes incluso de que se cumpla el proceso, sea cursada la solicitud de readmisión.Desde que pesa sobre él una orden de detención , Netanyahu ha reducido sus salidas al extranjero. Orbán, quien también le invitó a Budapest, siempre mantuvo públicamente que garantizaría su seguridad en territorio húngaro. Magyar parece estar ahora haciendo lo mismo con la presente invitación, que el israelí ha aceptado.A su vez, el primer ministro israelí ha invitado a Magyar a una reunión intergubernamental en Jerusalén. «Netanyahu también ha expresado su convicción de que las buenas relaciones con el primer ministro saliente Viktor Orbán continuarán durante el mandato de Péter Magyar», decía el comunicado, añadiendo que «sus ministros de Asuntos Exteriores se reunirán pronto para discutir un mayor fortalecimiento de las estrechas relaciones entre Israel y Hungría», termina el comunicado.Noticia relacionada general No No Entrevista | Pablo Hispán «Orbán era un peón para desmontar el proyecto europeo» Rosalía SánchezLa llamada con Netanyahu permite comprobar que Magyar quiere hacer compatible su máxima prioridad en política exterior, que es reconstruir la relación de Hungría con el resto de socios de la UE, desbloquear los 20.000 millones de euros, con una posición cercana a Israel. En relación con Ucrania, Magyar ha adoptado una posición matizada. Ha declarado que Hungría desea relaciones amistosas con Kiev y que está dispuesto a reunirse con Volodímir Zelenski, pero rechaza una adhesión acelerada de Ucrania a la UE , argumentando que «no es posible admitir a un país en guerra» y que cualquier decisión futura deberá someterse a referéndum en Hungría. Sobre el paquete europeo de 90.000 millones de euros en préstamos para Ucrania, Magyar ha confirmado que Hungría mantendrá su opt-out, ya asegurado en diciembre, debido a la situación económica interna. También ha prometido una diplomacia activa en Washington, Bruselas, Estrasburgo, Moscú y Pekín, además de señalar que Europa deberá revisar las sanciones contra Rusia una vez finalice la guerra, argumentando que los altos precios energéticos afectan a la competitividad europea. No se trata, por tanto, de una estrategia revolucionaria, sino más bien restauradora: pretende volver a los principios clásicos de la diplomacia húngara de los años 90 y 2000, al alineamiento con la UE y la OTAN, buena vecindad y defensa de los húngaros en el exterior, abandonando el veto sistemático y la confrontación ideológica.
En su primera rueda de prensa tras la victoria electoral, Peter Magyar dijo que le habían felicitado por teléfono diez líderes europeos. El polaco Donald Tusk, el alemán Friedrich Merz y el croata Andrej Plenković confirmaron ese primer contacto. También dijo que no tenía … pensado llamar ni a Trump ni a Putin, distanciándose así de dos líderes globales abiertamente hostiles con el proyecto europeo.
Lo que no dijo el futuro primer ministro de Hungría es que, sin haber ocupado todavía formalmente el cargo, mantendría una «cálida» conversación con el israelí Benjamin Netanyahu, según ha descrito el comunicado de la jefatura de Gobierno en Tel Aviv. «El primer ministro Benjamin Netanyahu y Peter Magyar, primer ministro electo de Hungría, mantuvieron hoy una cordial conversación telefónica introductoria», afirma el documento, según el cual Magyar declaró que desea mantener estrechas relaciones entre Hungría e Israel e invitó a Netanyahu a la conmemoración del 70º aniversario de la revolución de 1956, que será el 23 de octubre.
Esta invitación es significativa, teniendo en cuenta que una de las promesas electorales de Tisza ha sido la de iniciar la readmisión de Hungría al Tribunal Penal Internacional. Su predecesor en el cargo, Viktor Orbán, anunció la decisión de desvincularse de este organismo de La Haya en marzo de 2025, durante una visita de Netanyahu a Budapest. El citado tribunal había emitido una orden de arresto contra el primer ministro israelí por crímenes de guerra en Gaza, decisión que Hungría calificó de «politizada» y «carente de imparcialidad».
El Parlamento húngaro aprobó formalmente la retirada el 29 de abril y el 2 de junio fue notificada al secretario general de la ONU. Según el Artículo 127 del Estatuto de Roma, la retirada se hace efectiva un año después de la notificación. Por tanto, Hungría dejará de ser Estado Parte del Tribunal Penal Internacional el 2 de junio de 2026. La idea es que, antes incluso de que se cumpla el proceso, sea cursada la solicitud de readmisión.
Desde que pesa sobre él una orden de detención, Netanyahu ha reducido sus salidas al extranjero. Orbán, quien también le invitó a Budapest, siempre mantuvo públicamente que garantizaría su seguridad en territorio húngaro. Magyar parece estar ahora haciendo lo mismo con la presente invitación, que el israelí ha aceptado.
A su vez, el primer ministro israelí ha invitado a Magyar a una reunión intergubernamental en Jerusalén. «Netanyahu también ha expresado su convicción de que las buenas relaciones con el primer ministro saliente Viktor Orbán continuarán durante el mandato de Péter Magyar», decía el comunicado, añadiendo que «sus ministros de Asuntos Exteriores se reunirán pronto para discutir un mayor fortalecimiento de las estrechas relaciones entre Israel y Hungría», termina el comunicado.
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La llamada con Netanyahu permite comprobar que Magyar quiere hacer compatible su máxima prioridad en política exterior, que es reconstruir la relación de Hungría con el resto de socios de la UE, desbloquear los 20.000 millones de euros, con una posición cercana a Israel. En relación con Ucrania, Magyar ha adoptado una posición matizada. Ha declarado que Hungría desea relaciones amistosas con Kiev y que está dispuesto a reunirse con Volodímir Zelenski, pero rechaza una adhesión acelerada de Ucrania a la UE, argumentando que «no es posible admitir a un país en guerra» y que cualquier decisión futura deberá someterse a referéndum en Hungría. Sobre el paquete europeo de 90.000 millones de euros en préstamos para Ucrania, Magyar ha confirmado que Hungría mantendrá su opt-out, ya asegurado en diciembre, debido a la situación económica interna.
También ha prometido una diplomacia activa en Washington, Bruselas, Estrasburgo, Moscú y Pekín, además de señalar que Europa deberá revisar las sanciones contra Rusia una vez finalice la guerra, argumentando que los altos precios energéticos afectan a la competitividad europea. No se trata, por tanto, de una estrategia revolucionaria, sino más bien restauradora: pretende volver a los principios clásicos de la diplomacia húngara de los años 90 y 2000, al alineamiento con la UE y la OTAN, buena vecindad y defensa de los húngaros en el exterior, abandonando el veto sistemático y la confrontación ideológica.
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