María Martín-Granizo: “En la nieve me siento libre; el esquí es pura pasión”

La esquiadora paralímpica María Martín-Granizo Ferreiro vive uno de los momentos más especiales de su trayectoria tras la consecución del diploma en los Juegos de Milán, un reconocimiento que ha supuesto un impulso emocional tanto para ella como para su entorno más cercano. “Estoy muy feliz, todo el mundo está súper orgulloso”, asegura. A este logro se suma un homenaje muy significativo: una pista de la estación de Valle Laciana-Leitariegos lleva ya su nombre, un gesto que le ha hecho “muchísima ilusión” y que refuerza su vínculo con la comarca.
Su camino hacia la élite comenzó cuando entró en el programa de jóvenes promesas paralímpicas, un punto de inflexión que marcó el paso de la afición al alto rendimiento. “Ahí sentí que empezaba de verdad. Cada mes, o cada quince días, estaba viajando para entrenar en distintos lugares del mundo”, recuerda. En los últimos cuatro años, su carrera ha adquirido un carácter plenamente profesional, consolidándose como una de las deportistas destacadas en su disciplina.
Más allá de los resultados, Martín-Granizo pone el foco en lo que el deporte le ha aportado a nivel personal. “El deporte genera mucha confianza y te enseña valores muy importantes como la disciplina, la resiliencia, saber ganar y perder o ver hasta dónde puedes llegar”, explica. Pero si hay algo que define su relación con el esquí es la sensación de libertad: “Con el esquí siempre me he sentido mucho más libre”.
María Martín, esquiadora paralímpica, disfruta de la nieve y el paisaje. / RRSS de María Martín.
Visibilidad, referentes y normalización en los medios
Esa visión también la ha llevado a implicarse en la visibilidad del deporte paralímpico, como en su reciente participación en La Revuelta. “Lo disfruté muchísimo. Creo que es muy importante que se dé visibilidad, sobre todo para que niños y niñas tengan referentes”, señala. En este sentido, defiende el papel de las redes sociales para inspirar a las nuevas generaciones y romper estereotipos: “Es importante que la gente entienda que las personas con discapacidad somos personas, que se deje de lado ese ‘pobrecita’ y se apueste por la inclusión real”.
No obstante, su trayectoria también ha estado marcada por momentos difíciles. Uno de los más duros llegó en 2023, cuando sufrió una lesión en el tobillo —con derrame articular y edema óseo— justo antes de un campeonato importante. “Estuve semanas sin esquiar y lo más complicado fue la vuelta, sobre todo a nivel psicológico”, reconoce. En ese proceso, destaca el apoyo de su equipo técnico como clave para recuperar la confianza.
María Martín se prepara para la competición en Milán 2026.
Frente a esos obstáculos, también hay instantes inolvidables. Martín recuerda especialmente su participación en los Juegos, donde vivió uno de los momentos más intensos de su vida: “En la segunda manga del gigante estaba nerviosísima y la espera en meta para saber si conseguía el diploma fue increíble”. A ello se suma otro hito reciente, como su primer podio en Copa del Mundo, donde logró un tercer puesto en una categoría “muy complicada”, fruto de “muchas horas de esfuerzo y sacrificio”.
Detrás de estos éxitos hay un día a día exigente y poco visible. “Solo se ve lo que conseguimos, pero hay mucho sacrificio detrás. Pasas temporadas fuera y echas de menos a la familia y a los amigos”, explica. A esta exigencia se suma su faceta académica, ya que actualmente cursa Nutrición y Dietética en la UNIR, compaginando estudios con el alto rendimiento. En ese equilibrio, el entorno juega un papel fundamental. “Estoy en un momento en el que estoy rodeada de gente muy buena. Familia y amigos que están en los momentos difíciles y también en los buenos”, destaca.
El grupo de amigas disfrutando de un día en Jávea. / RRSS de María Martín.
Laciana como cantera y barreras que romper
Su relación con Laciana es profunda y emocional. “He pasado allí mi infancia y tengo recuerdos muy bonitos de Valle Laciana-Leitariegos”, afirma. Martín-Granizo reivindica además el valor de la estación como cantera deportiva: “Aunque sea pequeña, es una maravilla, un lujo. Es muy importante tener una base desde pequeños y allí se ha creado”. Uno de los aspectos que más destaca es la naturalidad con la que siempre fue tratada: “Nunca hubo ningún tipo de discriminación por tener una sola pierna. Eso dice mucho de los entrenadores, con los que sigo teniendo muy buena relación”.
En cuanto a los retos del deporte paralímpico, señala una barrera clara: la falta de apoyo económico. “El material ya es caro, pero el adaptado aún más. Se podrían hacer las cosas de otra manera”, apunta, reclamando más recursos para facilitar el acceso y la continuidad en el deporte.
Con todo, María Martín-Granizo resume su trayectoria y su vínculo con la montaña de forma sencilla pero contundente: “Mi relación con la nieve es pasión. Me encanta esquiar y me siento libre”.
La entrada María Martín-Granizo: “En la nieve me siento libre; el esquí es pura pasión” aparece primero en Laciana Digital. La esquiadora paralímpica María Martín-Granizo Ferreiro vive uno de los momentos más especiales de su trayectoria tras la consecución del diploma en los Juegos de Milán, un reconocimiento que ha supuesto un impulso emocional tanto para ella como para su entorno más cercano. “Estoy muy feliz, todo el mundo está súper orgulloso”, asegura. A este logro se suma un homenaje muy significativo: una pista de la estación de Valle Laciana-Leitariegos lleva ya su nombre, un gesto que le ha hecho “muchísima ilusión” y que refuerza su vínculo con la comarca.
Su camino hacia la élite comenzó cuando entró en el programa de jóvenes promesas paralímpicas, un punto de inflexión que marcó el paso de la afición al alto rendimiento. “Ahí sentí que empezaba de verdad. Cada mes, o cada quince días, estaba viajando para entrenar en distintos lugares del mundo”, recuerda. En los últimos cuatro años, su carrera ha adquirido un carácter plenamente profesional, consolidándose como una de las deportistas destacadas en su disciplina.
Más allá de los resultados, Martín-Granizo pone el foco en lo que el deporte le ha aportado a nivel personal. “El deporte genera mucha confianza y te enseña valores muy importantes como la disciplina, la resiliencia, saber ganar y perder o ver hasta dónde puedes llegar”, explica. Pero si hay algo que define su relación con el esquí es la sensación de libertad: “Con el esquí siempre me he sentido mucho más libre”.
María Martín, esquiadora paralímpica, disfruta de la nieve y el paisaje. / RRSS de María Martín.
Visibilidad, referentes y normalización en los medios
Esa visión también la ha llevado a implicarse en la visibilidad del deporte paralímpico, como en su reciente participación en La Revuelta. “Lo disfruté muchísimo. Creo que es muy importante que se dé visibilidad, sobre todo para que niños y niñas tengan referentes”, señala. En este sentido, defiende el papel de las redes sociales para inspirar a las nuevas generaciones y romper estereotipos: “Es importante que la gente entienda que las personas con discapacidad somos personas, que se deje de lado ese ‘pobrecita’ y se apueste por la inclusión real”.
No obstante, su trayectoria también ha estado marcada por momentos difíciles. Uno de los más duros llegó en 2023, cuando sufrió una lesión en el tobillo —con derrame articular y edema óseo— justo antes de un campeonato importante. “Estuve semanas sin esquiar y lo más complicado fue la vuelta, sobre todo a nivel psicológico”, reconoce. En ese proceso, destaca el apoyo de su equipo técnico como clave para recuperar la confianza.
María Martín se prepara para la competición en Milán 2026.
Frente a esos obstáculos, también hay instantes inolvidables. Martín recuerda especialmente su participación en los Juegos, donde vivió uno de los momentos más intensos de su vida: “En la segunda manga del gigante estaba nerviosísima y la espera en meta para saber si conseguía el diploma fue increíble”. A ello se suma otro hito reciente, como su primer podio en Copa del Mundo, donde logró un tercer puesto en una categoría “muy complicada”, fruto de “muchas horas de esfuerzo y sacrificio”.
Detrás de estos éxitos hay un día a día exigente y poco visible. “Solo se ve lo que conseguimos, pero hay mucho sacrificio detrás. Pasas temporadas fuera y echas de menos a la familia y a los amigos”, explica. A esta exigencia se suma su faceta académica, ya que actualmente cursa Nutrición y Dietética en la UNIR, compaginando estudios con el alto rendimiento. En ese equilibrio, el entorno juega un papel fundamental. “Estoy en un momento en el que estoy rodeada de gente muy buena. Familia y amigos que están en los momentos difíciles y también en los buenos”, destaca.
El grupo de amigas disfrutando de un día en Jávea. / RRSS de María Martín.
Laciana como cantera y barreras que romper
Su relación con Laciana es profunda y emocional. “He pasado allí mi infancia y tengo recuerdos muy bonitos de Valle Laciana-Leitariegos”, afirma. Martín-Granizo reivindica además el valor de la estación como cantera deportiva: “Aunque sea pequeña, es una maravilla, un lujo. Es muy importante tener una base desde pequeños y allí se ha creado”. Uno de los aspectos que más destaca es la naturalidad con la que siempre fue tratada: “Nunca hubo ningún tipo de discriminación por tener una sola pierna. Eso dice mucho de los entrenadores, con los que sigo teniendo muy buena relación”.
En cuanto a los retos del deporte paralímpico, señala una barrera clara: la falta de apoyo económico. “El material ya es caro, pero el adaptado aún más. Se podrían hacer las cosas de otra manera”, apunta, reclamando más recursos para facilitar el acceso y la continuidad en el deporte.
Con todo, María Martín-Granizo resume su trayectoria y su vínculo con la montaña de forma sencilla pero contundente: “Mi relación con la nieve es pasión. Me encanta esquiar y me siento libre”.
La entrada María Martín-Granizo: “En la nieve me siento libre; el esquí es pura pasión” aparece primero en Laciana Digital.  

La esquiadora paralímpica María Martín-Granizo Ferreiro vive uno de los momentos más especiales de su trayectoria tras la consecución del diploma en los Juegos de Milán, un reconocimiento que ha supuesto un impulso emocional tanto para ella como para su entorno más cercano. “Estoy muy feliz, todo el mundo está súper orgulloso”, asegura. A este logro se suma un homenaje muy significativo: una pista de la estación de Valle Laciana-Leitariegos lleva ya su nombre, un gesto que le ha hecho “muchísima ilusión” y que refuerza su vínculo con la comarca.

Su camino hacia la élite comenzó cuando entró en el programa de jóvenes promesas paralímpicas, un punto de inflexión que marcó el paso de la afición al alto rendimiento. “Ahí sentí que empezaba de verdad. Cada mes, o cada quince días, estaba viajando para entrenar en distintos lugares del mundo”, recuerda. En los últimos cuatro años, su carrera ha adquirido un carácter plenamente profesional, consolidándose como una de las deportistas destacadas en su disciplina.

Más allá de los resultados, Martín pone el foco en lo que el deporte le ha aportado a nivel personal. “El deporte genera mucha confianza y te enseña valores muy importantes como la disciplina, la resiliencia, saber ganar y perder o ver hasta dónde puedes llegar”, explica. Pero si hay algo que define su relación con el esquí es la sensación de libertad: “Con el esquí siempre me he sentido mucho más libre”.

María Martín sonriendo en un entorno nevado con montañas al fondo
María Martín, esquiadora paralímpica, disfruta de la nieve y el paisaje. / RRSS de María Martín.

Visibilidad, referentes y normalización en los medios

Esa visión también la ha llevado a implicarse en la visibilidad del deporte paralímpico, como en su reciente participación en La Revuelta. “Lo disfruté muchísimo. Creo que es muy importante que se dé visibilidad, sobre todo para que niños y niñas tengan referentes”, señala. En este sentido, defiende el papel de las redes sociales para inspirar a las nuevas generaciones y romper estereotipos: “Es importante que la gente entienda que las personas con discapacidad somos personas, que se deje de lado ese ‘pobrecita’ y se apueste por la inclusión real”.

No obstante, su trayectoria también ha estado marcada por momentos difíciles. Uno de los más duros llegó en 2023, cuando sufrió una lesión en el tobillo —con derrame articular y edema óseo— justo antes de un campeonato importante. “Estuve semanas sin esquiar y lo más complicado fue la vuelta, sobre todo a nivel psicológico”, reconoce. En ese proceso, destaca el apoyo de su equipo técnico como clave para recuperar la confianza.

María Martín, esquiadora paralímpica, preparándose para competir en los Juegos de Milán 2026.
María Martín se prepara para la competición en Milán 2026.

Frente a esos obstáculos, también hay instantes inolvidables. Martín recuerda especialmente su participación en los Juegos, donde vivió uno de los momentos más intensos de su vida: “En la segunda manga del gigante estaba nerviosísima y la espera en meta para saber si conseguía el diploma fue increíble”. A ello se suma otro hito reciente, como su primer podio en Copa del Mundo, donde logró un tercer puesto en una categoría “muy complicada”, fruto de “muchas horas de esfuerzo y sacrificio”.

Detrás de estos éxitos hay un día a día exigente y poco visible. “Solo se ve lo que conseguimos, pero hay mucho sacrificio detrás. Pasas temporadas fuera y echas de menos a la familia y a los amigos”, explica. A esta exigencia se suma su faceta académica, ya que actualmente cursa Nutrición y Dietética en la UNIR, compaginando estudios con el alto rendimiento. En ese equilibrio, el entorno juega un papel fundamental. “Estoy en un momento en el que estoy rodeada de gente muy buena. Familia y amigos que están en los momentos difíciles y también en los buenos”, destaca.

Grupo de amigas posando frente a una puerta azul en Laciana
El grupo de amigas disfrutando de un día en Jávea. / RRSS de María Martín.

Laciana como cantera y barreras que romper

Su relación con Laciana es profunda y emocional. “He pasado allí mi infancia y tengo recuerdos muy bonitos de Valle Laciana-Leitariegos”, afirma. Martín reivindica además el valor de la estación como cantera deportiva: “Aunque sea pequeña, es una maravilla, un lujo. Es muy importante tener una base desde pequeños y allí se ha creado”. Uno de los aspectos que más destaca es la naturalidad con la que siempre fue tratada: “Nunca hubo ningún tipo de discriminación por tener una sola pierna. Eso dice mucho de los entrenadores, con los que sigo teniendo muy buena relación”.

En cuanto a los retos del deporte paralímpico, señala una barrera clara: la falta de apoyo económico. “El material ya es caro, pero el adaptado aún más. Se podrían hacer las cosas de otra manera”, apunta, reclamando más recursos para facilitar el acceso y la continuidad en el deporte.

Con todo, María Martín resume su trayectoria y su vínculo con la montaña de forma sencilla pero contundente: “Mi relación con la nieve es pasión. Me encanta esquiar y me siento libre”.

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