Nolwenn Olivier, sobrina de Le Pen y ex de Bardella, fichada para la campaña de las presidenciales de 2027

La saga de los Le Pen en Francia no da muestras de desgaste. Desde hace varias décadas, el clan político ha demostrado gran fortaleza para permanecer relevante en la política del país con varios ingredientes clave: nepotismo, endogamia y carisma. Enraizado en el corazón del partido derechista Agrupación Nacional desde su fundación, la actual cabeza de familia, Marine Le Pen, ha fichado como directora de comunicación para la campaña de las elecciones presidenciales de 2027 a una joven sobrina: Nolwenn Olivier.Desde que el patriarca, Jean-Marie Le Pen, padre de Marine, fundó Agrupación Nacional (AN) a principios de los años 70, el apellido se ha convertido en un activo político que sigue sumando nombres a cada nueva generación. Nolwenn Olivier, de 27 años, aunque no porta el apellido Le Pen –en Francia tradicionalmente sólo se mantiene el apellido del padre–, tiene el pedigrí familiar, tan valorado en el clan, y ha heredado la vocación política que los caracteriza. Es hija de Philippe Olivier –eurodiputado por Agrupación Nacional, es uno de los consejeros más próximos a Marine Le Pen y vieja guardia del partido– y de la hermana de la líder, Marie-Caroline, que también hizo carrera como consejera de la región parisina dentro del partido y posteriormente como delegada departamental en Sarthe, cargo que ostenta en la actualidad. Es nieta directa del patriarca, Jean-Marie Le Pen, que fundó el partido en 1972 y lo presidió durante casi 39 años.Aunque su experiencia política está ligada a preparar la comunicación de otros candidatos y hasta ahora no ha dado el salto a primera línea, Olivier no es ninguna desconocida en la política de Francia: en 2020 comenzó una relación con Jordan Bardella, actual presidente del partido y posible próximo primer ministro de Francia si consigue validarse en primera y segunda vuelta de las presidenciales de 2027. Un escenario no descartable si se tiene en cuenta que Emmanuel Macron, actual primer ministro, no puede volver a presentarse y atraviesa una grave (y casi permanente) crisis de popularidad.La primera participación en política de Olivier según recogen medios franceses fue precisamente en la campaña para su madre Marie-Caroline Le Pen para las elecciones municipales de Calais de 2020, después de varios años alejada de la política tras la ruptura en el clan, que se separó por la ruptura de relaciones entre Jean Marie Le Pen y Marine, recuperadas poco antes de morir el patriarca. Coincidencia o no, Marie-Caroline fue candidata por AN en las elecciones regionales de 2021 en la región parisina como número dos en una lista que encabezó, precisamente, Jordan Bardella, aunque este ha defendido siempre que se trató de una decisión orgánica del partido. Paradójicamente, la figura de Olivier se hizo conocida tras la ruptura con Bardella en 2024, momento álgido de escalada del joven político en el partido, tras lograr AN la mayoría de votos en las legislativas con una lista encabezada por él, que no logró conformar Gobierno ante un frente común de Macron y la izquierda dirigido a contener el avance del partido derechista de Le Pen. En aquel momento, el noviazgo del político con la sobrina de Le Pen sirvió para explicar en parte el fenómeno del increíble ascenso hasta la cúpula de un político de aspecto atractivo, sin estudios superiores y que no portaba el apellido del clan. Quedó en el imaginario la idea de que Olivier había servido simplemente como un instrumento de Bardella para acceder al corazón del partido, al núcleo Lepenista, lo que granjeó ciertas acusaciones al actual presidente, que en 2020 negó tajante: «Esas críticas son despreciables. Marine Le Pen me eligió como cabeza de lista cuando estaba soltero». Aunque es innegable que el vínculo con Olivier le acercó decisivamente a la familia Le Pen, también se puede establecer una relación entre el ascenso de popularidad del político para con el público con el trabajo entre bambalinas de su entonces pareja.El nombramiento de Olivier como presidenta de comunicación para la campaña es su gran oportunidad de demostrar que está al nivel de las expectativas de Le Pen y que es capaz de marcar la diferencia para aupar a un candidato al sillón presidencial, incluso si decide continuar su carrera detrás los focos. El movimiento también representa el poder que mantiene Marine Le Pen dentro del partido, actualmente fuera enfangadad en un proceso judicial que el año pasado la inhabilitó en primera instancia para presentarse como candidata presidencial y cuyo recurso se resolverá el próximo martes 7 de julio. La saga de los Le Pen en Francia no da muestras de desgaste. Desde hace varias décadas, el clan político ha demostrado gran fortaleza para permanecer relevante en la política del país con varios ingredientes clave: nepotismo, endogamia y carisma. Enraizado en el corazón del partido derechista Agrupación Nacional desde su fundación, la actual cabeza de familia, Marine Le Pen, ha fichado como directora de comunicación para la campaña de las elecciones presidenciales de 2027 a una joven sobrina: Nolwenn Olivier.Desde que el patriarca, Jean-Marie Le Pen, padre de Marine, fundó Agrupación Nacional (AN) a principios de los años 70, el apellido se ha convertido en un activo político que sigue sumando nombres a cada nueva generación. Nolwenn Olivier, de 27 años, aunque no porta el apellido Le Pen –en Francia tradicionalmente sólo se mantiene el apellido del padre–, tiene el pedigrí familiar, tan valorado en el clan, y ha heredado la vocación política que los caracteriza. Es hija de Philippe Olivier –eurodiputado por Agrupación Nacional, es uno de los consejeros más próximos a Marine Le Pen y vieja guardia del partido– y de la hermana de la líder, Marie-Caroline, que también hizo carrera como consejera de la región parisina dentro del partido y posteriormente como delegada departamental en Sarthe, cargo que ostenta en la actualidad. Es nieta directa del patriarca, Jean-Marie Le Pen, que fundó el partido en 1972 y lo presidió durante casi 39 años.Aunque su experiencia política está ligada a preparar la comunicación de otros candidatos y hasta ahora no ha dado el salto a primera línea, Olivier no es ninguna desconocida en la política de Francia: en 2020 comenzó una relación con Jordan Bardella, actual presidente del partido y posible próximo primer ministro de Francia si consigue validarse en primera y segunda vuelta de las presidenciales de 2027. Un escenario no descartable si se tiene en cuenta que Emmanuel Macron, actual primer ministro, no puede volver a presentarse y atraviesa una grave (y casi permanente) crisis de popularidad.La primera participación en política de Olivier según recogen medios franceses fue precisamente en la campaña para su madre Marie-Caroline Le Pen para las elecciones municipales de Calais de 2020, después de varios años alejada de la política tras la ruptura en el clan, que se separó por la ruptura de relaciones entre Jean Marie Le Pen y Marine, recuperadas poco antes de morir el patriarca. Coincidencia o no, Marie-Caroline fue candidata por AN en las elecciones regionales de 2021 en la región parisina como número dos en una lista que encabezó, precisamente, Jordan Bardella, aunque este ha defendido siempre que se trató de una decisión orgánica del partido. Paradójicamente, la figura de Olivier se hizo conocida tras la ruptura con Bardella en 2024, momento álgido de escalada del joven político en el partido, tras lograr AN la mayoría de votos en las legislativas con una lista encabezada por él, que no logró conformar Gobierno ante un frente común de Macron y la izquierda dirigido a contener el avance del partido derechista de Le Pen. En aquel momento, el noviazgo del político con la sobrina de Le Pen sirvió para explicar en parte el fenómeno del increíble ascenso hasta la cúpula de un político de aspecto atractivo, sin estudios superiores y que no portaba el apellido del clan. Quedó en el imaginario la idea de que Olivier había servido simplemente como un instrumento de Bardella para acceder al corazón del partido, al núcleo Lepenista, lo que granjeó ciertas acusaciones al actual presidente, que en 2020 negó tajante: «Esas críticas son despreciables. Marine Le Pen me eligió como cabeza de lista cuando estaba soltero». Aunque es innegable que el vínculo con Olivier le acercó decisivamente a la familia Le Pen, también se puede establecer una relación entre el ascenso de popularidad del político para con el público con el trabajo entre bambalinas de su entonces pareja.El nombramiento de Olivier como presidenta de comunicación para la campaña es su gran oportunidad de demostrar que está al nivel de las expectativas de Le Pen y que es capaz de marcar la diferencia para aupar a un candidato al sillón presidencial, incluso si decide continuar su carrera detrás los focos. El movimiento también representa el poder que mantiene Marine Le Pen dentro del partido, actualmente fuera enfangadad en un proceso judicial que el año pasado la inhabilitó en primera instancia para presentarse como candidata presidencial y cuyo recurso se resolverá el próximo martes 7 de julio.  

La saga de los Le Pen en Francia no da muestras de desgaste. Desde hace varias décadas, el clan político ha demostrado gran fortaleza para permanecer relevante en la política del país con varios ingredientes clave: nepotismo, endogamia y carisma. Enraizado en el corazón del … partido derechista Agrupación Nacional desde su fundación, la actual cabeza de familia, Marine Le Pen, ha fichado como directora de comunicación para la campaña de las elecciones presidenciales de 2027 a una joven sobrina: Nolwenn Olivier.

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