Los contratos fijos discontinuos se han disparado un 23% en el último año, tirando como nunca del empleo en España, pero siguen rodeados de misterio tras la negativa de la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, a poner negro sobre blanco la realidad de una figura contractual que fue la estrella de la reforma laboral . Más de una decena de veces ha pedido el principal partido de la oposición al Gobierno datos por escrito del número de trabajadores con este contrato que están inactivos en España en general y en las distintas provincias en particular. No ha recibido respuesta a los interrogantes planteados, sólo reflexiones genéricas que no han contribuido a despejar las sombras de duda sobre la marcha de la ocupación desde que en 2022 la reforma laboral impulsara esta fórmula contractual. Ahora, los populares vuelven a la carga y han solicitado en el Congreso la comparecencia de Díaz al objeto de que informe sobre «el impacto real de la reforma laboral en la calidad del empleo». En la solicitud de comparecencia, el principal partido de la oposición explica que cumplidos cuatro años desde la prohibición de los contratos por obra o servicio , quieren conocer el incremento de los fijos discontinuos, en concreto el número de trabajadores que están inactivos, así como el tratamiento estadístico que tienen estos empleados en las cifras de paro. En suma, su objetivo es saber la repercusión que tienen estos empleados en las estadísticas laborales.El problema con los fijos discontinuos es que no están siempre trabajando, registran periodos de inactividad en los que, en algunos casos, pueden estar cobrando la prestación por desempleo , pero no aparecen reflejados en las listas de paro porque se consideran demandantes de empleo ocupados. Por tanto, mientras tienen actividad contabilizan como afiliados a la Seguridad Social y cuando no la tienen no aparecen como dados de alta , pero tampoco como parados. Es el caso, por ejemplo, de una camarera de piso en un hotel en Baleares o un contratado en un chiringuito de playa. Circunstancias que han enturbiado la fiabilidad de los datos y provocado críticas sobre el maquillaje de las cifras de empleo.Noticia relacionada No No Desde septiembre de 2022 Yolanda Díaz ha dinamitado el diálogo social con 272 normas laborales sin consenso Susana AlcelayDesde que en diciembre de 2022 la titular de Trabajo contestara a una pregunta parlamentaria del PP y asegurara que existían 443.000 fijos discontinuos inactivos no contabilizados como parados, nada se ha sabido del desglose de este empleo (los que están activos y los que no). Una situación que preocupa a los economistas, que llevan ya años reclamando sin éxito al Gobierno transparencia con los datos. El BCE, Banco de España, Fedea o BBVA y las organizaciones empresariales han reclamado con insistencia la radiografía de este tipo de trabajo, convertido en la estrella del mercado laboral, pero con un funcionamiento que arroja más sombras que luces . Los contratos fijos discontinuos se han disparado un 23% en el último año, tirando como nunca del empleo en España, pero siguen rodeados de misterio tras la negativa de la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, a poner negro sobre blanco la realidad de una figura contractual que fue la estrella de la reforma laboral . Más de una decena de veces ha pedido el principal partido de la oposición al Gobierno datos por escrito del número de trabajadores con este contrato que están inactivos en España en general y en las distintas provincias en particular. No ha recibido respuesta a los interrogantes planteados, sólo reflexiones genéricas que no han contribuido a despejar las sombras de duda sobre la marcha de la ocupación desde que en 2022 la reforma laboral impulsara esta fórmula contractual. Ahora, los populares vuelven a la carga y han solicitado en el Congreso la comparecencia de Díaz al objeto de que informe sobre «el impacto real de la reforma laboral en la calidad del empleo». En la solicitud de comparecencia, el principal partido de la oposición explica que cumplidos cuatro años desde la prohibición de los contratos por obra o servicio , quieren conocer el incremento de los fijos discontinuos, en concreto el número de trabajadores que están inactivos, así como el tratamiento estadístico que tienen estos empleados en las cifras de paro. En suma, su objetivo es saber la repercusión que tienen estos empleados en las estadísticas laborales.El problema con los fijos discontinuos es que no están siempre trabajando, registran periodos de inactividad en los que, en algunos casos, pueden estar cobrando la prestación por desempleo , pero no aparecen reflejados en las listas de paro porque se consideran demandantes de empleo ocupados. Por tanto, mientras tienen actividad contabilizan como afiliados a la Seguridad Social y cuando no la tienen no aparecen como dados de alta , pero tampoco como parados. Es el caso, por ejemplo, de una camarera de piso en un hotel en Baleares o un contratado en un chiringuito de playa. Circunstancias que han enturbiado la fiabilidad de los datos y provocado críticas sobre el maquillaje de las cifras de empleo.Noticia relacionada No No Desde septiembre de 2022 Yolanda Díaz ha dinamitado el diálogo social con 272 normas laborales sin consenso Susana AlcelayDesde que en diciembre de 2022 la titular de Trabajo contestara a una pregunta parlamentaria del PP y asegurara que existían 443.000 fijos discontinuos inactivos no contabilizados como parados, nada se ha sabido del desglose de este empleo (los que están activos y los que no). Una situación que preocupa a los economistas, que llevan ya años reclamando sin éxito al Gobierno transparencia con los datos. El BCE, Banco de España, Fedea o BBVA y las organizaciones empresariales han reclamado con insistencia la radiografía de este tipo de trabajo, convertido en la estrella del mercado laboral, pero con un funcionamiento que arroja más sombras que luces .
Los contratos fijos discontinuos se han disparado un 23% en el último año, tirando como nunca del empleo en España, pero siguen rodeados de misterio tras la negativa de la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, a poner negro sobre blanco la realidad … de una figura contractual que fue la estrella de la reforma laboral. Más de una decena de veces ha pedido el principal partido de la oposición al Gobierno datos por escrito del número de trabajadores con este contrato que están inactivos en España en general y en las distintas provincias en particular. No ha recibido respuesta a los interrogantes planteados, sólo reflexiones genéricas que no han contribuido a despejar las sombras de duda sobre la marcha de la ocupación desde que en 2022 la reforma laboral impulsara esta fórmula contractual.
Ahora, los populares vuelven a la carga y han solicitado en el Congreso la comparecencia de Díaz al objeto de que informe sobre «el impacto real de la reforma laboral en la calidad del empleo». En la solicitud de comparecencia, el principal partido de la oposición explica que cumplidos cuatro años desde la prohibición de los contratos por obra o servicio, quieren conocer el incremento de los fijos discontinuos, en concreto el número de trabajadores que están inactivos, así como el tratamiento estadístico que tienen estos empleados en las cifras de paro. En suma, su objetivo es saber la repercusión que tienen estos empleados en las estadísticas laborales.
El problema con los fijos discontinuos es que no están siempre trabajando, registran periodos de inactividad en los que, en algunos casos, pueden estar cobrando la prestación por desempleo, pero no aparecen reflejados en las listas de paro porque se consideran demandantes de empleo ocupados. Por tanto, mientras tienen actividad contabilizan como afiliados a la Seguridad Social y cuando no la tienen no aparecen como dados de alta, pero tampoco como parados. Es el caso, por ejemplo, de una camarera de piso en un hotel en Baleares o un contratado en un chiringuito de playa. Circunstancias que han enturbiado la fiabilidad de los datos y provocado críticas sobre el maquillaje de las cifras de empleo.
Desde que en diciembre de 2022 la titular de Trabajo contestara a una pregunta parlamentaria del PP y asegurara que existían 443.000 fijos discontinuos inactivos no contabilizados como parados, nada se ha sabido del desglose de este empleo (los que están activos y los que no). Una situación que preocupa a los economistas, que llevan ya años reclamando sin éxito al Gobierno transparencia con los datos. El BCE, Banco de España, Fedea o BBVA y las organizaciones empresariales han reclamado con insistencia la radiografía de este tipo de trabajo, convertido en la estrella del mercado laboral, pero con un funcionamiento que arroja más sombras que luces.
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